A lo largo de la historia, la búsqueda del cuerpo ideal ha llevado a las personas a probar métodos sorprendentes y, a menudo, peligrosos. Desde la antigüedad hasta el siglo XIX, la obsesión por la delgadez ha impulsado la creación de dietas y "remedios mágicos" con consecuencias nefastas para la salud.
El Mito del Huevo de Lombriz para Adelgazar
Muchos años después se decía que la cantante de ópera Maria Callas comía estos parásitos para intentar perder peso, aunque desde entonces se ha considerado un mito. Normalmente se ingerían huevos de lombriz solitaria, a menudo en píldoras. La teoría era que las lombrices llegarían a la madurez en los intestinos y absorverían la comida. Esto causaría pérdida de peso, diarrea y vómitos.
Una vez que la persona alcanzara su peso ideal entonces podría recurrir a una pastilla anti parásitos para deshacerse de las lombrices. Aunque expulsar los parásitos causaba a menudo fuertes dolores y complicaciones rectales y abdominales.
Además, una lombriz puede llegar a medir hasta 9 metros, además de provocar problemas de vista, meningitis, epilepsia y demencia. A pesar de todo fue todo un éxito para la industria de las dietas de aquellos años.
Estos son los graves riesgos de las dietas extremas
Arsénico: Un Ingrediente Mortal en los "Remedios Mágicos"
Los "remedios mágicos" que prometían perder peso en el siglo XIX también escondían peligrosos ingredientes, incluyendo el arsénico. A menudo la gente tomaba más dosis de las recomendadas, pensando que tomando más píldoras conseguirían mejores resultados, aunque en realidad se arriesgaban a envenenarse con arsénico.
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Además, los fabricantes o vendedores a menudo ni siquiera anunciaban que éste era uno de los componentes, así que la gente no sabía realmente lo que estaba consumiendo.
Según Foxcroft era común ver a "charlatanes que se hacían pasar por expertos en dietas para promocionar productos. Mucha gente creía entonces en esas curas milagrosas".
La Dieta del Vinagre de Lord Byron
Las "dietas de los famosos" no son ninguna novedad. Lord Byron fue uno de los primeros iconos de la dieta y contribuyó a la obsesión que la gente tiene desde hace décadas por saber cómo pierden peso las estrellas.
Los fanáticos de aquella época querían saber qué hacer para lucir como los famosos y seguían las dietas que anunciaba la creciente industria de los medios de comunicación. Y como los famosos de hoy en día, Byron tenía que trabajar duro para mantener su figura. A comienzos del siglo XIX el poeta popularizó una dieta que consistía sobre todo en vinagre.
Para limpiar y purgar su cuerpo bebía vinagre a diario y comía patatas mojadas en él. Pero los efectos secundarios incluían vómitos y diarrea.
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Debido a la gran influencia cultural de Byron creció la preocupación por el efecto que su dieta estaba haciendo sobre los jóvenes de la época. Los románticos se limitaban a consumir vinagre y arroz para lucir el aspecto delgado y pálido del poeta, tan de moda entonces.
Corsés y Bragas de Goma: La Revolución Industrial y la Pérdida de Peso por Sudoración
Con la llegada de la Revolución Industrial y la producción en masa de repente el uso del caucho se extendió enormemente. Eso incluía los corsés y bragas de goma. La idea era que, por un lado la goma hacía presión sobre la grasa pero, sobre todo, causaba sudoración, lo que con suerte se traducía en pérdida de peso.
Los había para hombres y para mujeres, dice Foxcroft.
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