Si últimamente te has sentido cansada, tienes problemas para dormir y has notado un aumento de peso, es posible que tu analítica de sangre muestre alguna alteración. El hipotiroidismo subclínico se caracteriza por una falla tiroidea moderada que causa concentraciones algo elevadas de TSH en la sangre (hormona tirotrópica), pese a niveles normales de T3 y tiroxina. De hecho, esta pequeña glándula situada en la base del cuello es fundamental porque se encarga, por ejemplo, del control de las funciones vitales, del metabolismo de las grasas y azúcares o de regular la temperatura corporal.
Se trata de una condición frecuente, especialmente en el ecuador de la vida y en los adultos mayores, que no tiene por qué dar síntomas, pero debe tenerse en cuenta por la importancia de las funciones hormonales afectadas. Si has recibido este diagnóstico médico, este artículo te proporcionará información valiosa sobre qué comer y cómo manejar tu condición para mantener un peso saludable y mejorar tu bienestar general.
DIETA HIPOTIROIDISMO | Síntomas y alimentación recomendada
Recomendaciones Alimentarias Básicas
La nutrición es un aspecto clave para la función tiroidea. De entre otros minerales, destaca el yodo, necesario para la correcta producción de las hormonas tiroideas. La deficiencia de yodo (causada por ingerir menos de 150 microgramos diarios) es la razón más común de hipotiroidismo a nivel mundial. Lo encontramos principalmente en la sal yodada, los pescados y los mariscos.
Las algas también son alimentos son muy ricos en yodo, como las Algas Fucus, que estimulan la tiroides y, además, tienen un efecto drenante y depurativo. Las personas con hipotiroidismo deben consultarle a su endocrino si, en su caso particular, pueden o no tomar este suplemento y seguir siempre sus indicaciones.
Sin embargo, en la dieta también hay algunos alimentos que no se recomiendan por ser alimentos bociógenicos, es decir, que son capaces de provocar bocio porque dificultan que el yodo se aproveche:
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Dieta Antiinflamatoria para Hipotiroidismo
Una causa de un volumen aumentado en abdomen o celulitis es la inflamación que se produce en el intestino por gases o en piel con celulitis, estos tips te pueden ayudar mucho. Aquí algunos consejos de alimentación antiinflamatoria:
- Mezcla proteínas vegetales o animales sólo con verduras crudas o cocidas (no con carbohidratos).
- Mezcla carbohidratos vegetales sólo con verduras cocidas o crudas (no con proteínas animales).
- Mezcla legumbres con sólo vegetales cocidos o crudos.
- Mezcla verduras cocidas o crudas con sólo grasas.
- Elimina al máximo el consumo de carbohidratos cómo harinas, pastas, arroz, azúcar, y prefiere una dieta alta en proteínas y verduras.
Estas mezclas a continuación pueden producir hinchazón abdominal, ya que tienen sistemas diferentes de digestión, por lo que mezclarlas, podrían producir fermentación y gases.
- No mezcles proteínas de carnes con: carbohidratos o legumbres.
- No mezcles legumbres con: proteínas de carnes, ni grasas, ni carbohidratos refinados.
- No mezcles carbohidratos con: legumbres, ni proteínas.
- Disminuye consumo de lácteos de origen animal o sus derivados.
Los embutidos generalmente vienen mezclados, por lo que inflaman de igual forma si son industriales. Mezclar las frutas y las verduras tienen un tiempo de digestión diferente en el intestino y eso también provocaría fermentaciones y/o mala absorción de nutrientes.
Ejercicios para Regular las Hormonas Tiroideas
Otra ayuda imprescindible cuando se padece hipotiroidismo es el ejercicio físico moderado, aquel que combina ejercicios de fuerza con trabajo aeróbico, pues se ha estudiado que puede ayudar a regular la secreción de las hormonas tiroideas hasta 72 horas después de practicarlo. Integrándolo en tu rutina semanal, obtendrás beneficios metabólicos y podrás percibir una disminución del cansancio crónico, del insomnio y del estreñimiento típicos.
El Ayuno Intermitente y el Hipotiroidismo
Hoy en día, cada vez son más las personas que se aventuran a bajar de peso a través de distintas dietas, una de ellas es el ayuno intermitente, cuyo objetivo principal es lograr una mayor pérdida de peso y mejorar la salud metabólica y cardiovascular. El ayuno intermitente es un patrón de alimentación que consiste en periodos regulares con poca o ninguna ingesta de energía.
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Hay varios tipos de ayuno intermitente:
- Ingesta de tiempo restringido: horas de ayuno/horas de ingesta (16/8, 20/4).
- Ayuno del día alterno: un día de ayuno seguido de un día de ingesta (sin compensación).
- Ayuno del día entero: 1-2 días de ayuno por semana (5:2).
El ayuno intermitente puede ayudar a reducir la ingesta total de calorías y promover la pérdida de peso al aumentar la eficiencia del metabolismo y la “quema de grasa”. Además, cierto tipo de ayuno intermitente suele generar una reducción espontánea de la ingesta calórica.
Es importante tener en cuenta que el ayuno intermitente no es una solución mágica para la pérdida de peso o la mejora de la salud y que se requiere un enfoque integral que incluya una dieta equilibrada, ejercicio regular y atención médica regular.
Recomendaciones Adicionales para el Tratamiento del Hipotiroidismo
Algunos de los síntomas de esta enfermedad, pueden ser tan molestos como resequedad en a piel, estreñimiento, irregularidades en el ciclo menstrual, fatiga y caída del pelo, entre otras. Y para palearlos, hay especialistas que recomiendan seguir una alimentación específica, bajo la teoría de que el cuerpo humano es un sistema donde todo está conectado entre sí. No se trata de una dieta que tenga por objetivo la baja de peso, sino que el aumentar ciertos alimentos que podrían mejorar la calidad de vida de los pacientes, así como disminuir aquellos que los puedan estar complicando.
La doctora en farmacéutica, Izabella Wentz, escribe en el sitio Thyroid Pharmacist, que pese a que cada persona es distinta, y que es importante siempre considerar el origen de la enfermedad en cada uno, lo recomendable siempre será una dieta cargada en nutrientes. “Se ha reportado que múltiples dietas pueden revertir al mal de Hashimoto, así como otras condiciones autoinmunes, como la dieta de carbohidratos específicos, la Paleo, la dieta autoinmune, la dieta baja en FODMAPs, la dieta ecológica, así como las dietas libres de gluten, soya, lácteos y yodo. El hilo conector tras estas dietas tan diversas es que en todos los casos quitan comidas reactivas, y en su mayoría incluyen proteína animal y quitan alimentos procesados”.
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La especialista recomienda hacerse exámenes de sensibilidad alimenticia, en cuanto lo que es reactivo para alguien puede no serlo para otro. En su caso personal, por ejemplo, descubrió que su organismo reaccionaba mal cuando consumía alimentos catalogados comúnmente como saludables, como lo son las manzanas, el ajo y las frutillas.
La doctora en Nutrición, Jillian Kubala, escribe en Healthline que “las investigaciones muestran que modificar la dieta y el estilo de vida puede mejorar de forma drástica los síntomas, cuando se hace de forma paralela al consumo de medicamentos prescritos por un especialista. Todas las personas con enfermedad de Hashimoto responden de formas distintas al tratamiento, lo que hace que el acercamiento individualizado a esta condición sea tan importante”.
Dicho esto, Kubala agrega que se ha demostrado que las dietas libres de gluten tienen un efecto positivo en las personas con Hashimoto, mejorando la función de las tiroides, así como los niveles de vitamina D. “Muchos otros estudios notan que as personas con enfermedad de Hashimoto se pueden beneficiar de una dieta libre de gluten, incluso cuando no son celiacos”, añade.
Kabala también dice que la intolerancia a la lactosa es común entre las personas con Hashimoto. De hecho, se estima que le pase al 75,9% de los casos. “Si sospechas ser intolerante a la lactosa, cortar los lácteos puede ayudar con los problemas digestivos, así como con la función de las tiroides y la absorción de medicamentos. Ten en cuenta que esta estrategia no le funciona a todas las personas, pues algunos pacientes con Hashimoto toleran los lácteos sin problemas”, dice, y añade: “Mientras sea posible, prepárense sus propias comidas en casa, usando alimentos nutritivos como vegetales, frutas, proteínas, grasas saludables y carbohidratos ricos en fibras”.
Por último, la nutricionista Lainey Younkin comparte en Eating well una serie de alimentos que se deberían consumir con mayor frecuencia si se tiene la enfermedad de Hashimoto:
- Variedad de frutas y verduras, siempre y cuando éstas no te provoquen molestas, inflamación o hipersensibilidad.
- Carbohidratos altos en fibra, por su aporte en el control del peso y de los niveles de azúcar en la sangre. Además de frutas y verduras, estos incluyen granos integrales y legumbres.
- Proteínas magras, como el pollo, pescado, pavo, huevos, tofu, legumbres y frutos secos.
- Grasas saludables, donde destacan el salmón, la albacora, atún, semillas de chía o de linaza, y paltas.
Cabe recordar que todas estas recomendaciones son generales, y que cada caso particular debe tratarse de forma personalizada, a través de un acompañamiento médico.
Consejos Adicionales para Mejorar tus Resultados
- Tomar 2 litros de agua diarios: Esto estimulará tu metabolismo y ayudará a eliminar las toxinas creadas, además la hidratación es importante para el tratamiento ya que las maquinas actúan mejor en piel hidratada (conductividad).
- Hacer 4-6 veces actividad física o caminar a la semana: Dedica 1 hora cada vez, para que el metabolismo se active y mejore la circulación en tu cuerpo, así también esta circulación irá limpiando las toxinas generadas en el tratamiento.
- Disminuir el consumo calórico diario: Si necesitas adelgazar, sobre todo calorías provenientes de carbohidratos, disminuir el consumo de calorías diarias es necesario ya que así, no se estará formando nueva grasa, tanto en la zona que vamos tratando, como en otras y en conjunto al tratamiento e ingesta de agua, se podrán ver mejores resultados.
- Disminuir consumo de alimentos procesados o de origen industrial: Siempre es mejor consumir alimentos naturales o preparados en el hogar, bajos en azúcar, libre de conservantes, colorantes, grasas saturadas y regulados en sodio, como verduras y frutas, estos aportarán nutrientes, vitaminas y minerales, además de fibra, que estimularán tu digestión.
- Realizar actividades que te generen disminuir el estrés: Sentarte en el pasto, meditar, hacer yoga; el estrés está ligado a la hormona Cortisol, esta hormona disminuye el sistema inmune y regula la acumulación de células adiposas ubicadas en área abdominal, (entre otras funciones), se libera en eventos o periodos de estrés, entonces es muy beneficioso realizar actividades que te ayuden a controlar los niveles de estrés.
- No consumir alcohol: Mientras estés en plan de disminuir volumen o grasita localizada ya que interrumpe la oxidación de las grasas e hidratos de carbono y en lugar de quemarlos, se almacenan.
- Asistir a un chequeo médico cada cierto tiempo: 1 vez al año, te mantiene al tanto sobre tu funcionamiento metabólico y hormonal.
- En caso que tengas alguna enfermedad o condición metabólica: Como hipotiroidismo, resistencia a la insulina o enfermedad autoinmune, se debe apoyar el tratamiento con mayor énfasis, ya que estas patologías de por si disminuyen el metabolismo.
Si tienes más dudas, lo recomendable siempre es recurrir a un profesional sanitario que evalúe tus analíticas y te ofrezca pautas a seguir personalizadas, en cuanto a tratamiento, alimentación y nivel de actividad.
