Alimentación y Prevención de Enfermedades: Una Guía Completa

La alimentación juega un papel crucial no solo en el desarrollo infantil, sino también en la prevención de enfermedades crónicas como el Alzheimer. Este artículo explora cómo la nutrición influye en diferentes etapas de la vida, desde la lactancia hasta la edad adulta, ofreciendo consejos prácticos y recomendaciones basadas en estudios científicos.

Alimentación saludable

Problemas Alimenticios en la Infancia

Entre el 25 y 40 % de los padres de lactantes o pre-escolares se quejan de que los niños tienen problemas para alimentarse: rechazo a la alimentación, comen muy lento, o tienen reflujo, cólicos, vómitos. Si bien la mayoría de estos problemas son transitorios, hasta un 10% persiste, especialmente el que no quieran comer.

Además de esto, estamos frente a un serio incremento de niños con sobrepeso y obesidad. La prevalencia de obesidad en el pre-escolar en Chile es del 10 %, aumentando al 16 % de los niños en 1ro básico. Al mismo tiempo que estamos comenzando a ver casos de niños de hasta 5 años con trastornos graves de alimentación y alteración de la imagen corporal.

La Importancia de la Lactancia a Libre Demanda

El comer es parte importante de nuestra interacción social. Se inicia con la lactancia. Si ésta es a libre demanda; es decir, que la madre reconoce los signos de que su hijo quiere mamar y responde a ellos. El niño relaciona sus sensaciones de hambre, con la respuesta y satisfacción de ellas al mamar. Con esto se va fortaleciendo una relación de afecto y respeto hacia el niño.

Esto es muy diferente a “dejarlo llorar por que aun no han pasado 4 horas”. El niño tiene todo el derecho a querer mamar antes de ese tiempo dado que no en todas las mamadas toma la misma cantidad, o puede simplemente puede tener sed. Lo importante es la respuesta de la madre que enseña, o a reconocer las sensaciones de hambre y responder a ellas, o a que el niño aprenda a descartar esas sensaciones y deba alimentarse independiente de ellas, según un dictamen externo a él.

Lea también: Importancia de la Alimentación

Se ha estudiado que los lactantes a las 6 semanas son capaces de regular la cantidad de calorías que ingieren. Se les ofrecía la fórmula más concentrada o más diluida y los niños consumían la misma cantidad de calorías, variando el volumen.

Consejería para Padres

La gran mayoría de los “problemas” para comer, son parte del desarrollo normal de los niños, por lo que el equipo de salud puede y debe ofrecer consejería a los padres en el tema. La relación con la alimentación es una serie compleja de interacciones entre los padres y el niño en relación a la selección de alimentos, ingestión y regulación de la ingesta.

A los lactantes les cuesta aceptar alimentos nuevos, esto se llama neofobia. Los niños de 1 año, rechazan en promedio 11 veces (0-98 veces) un alimento nuevo antes de aceptarlo.

Los niños tienen predisposiciones hacia aceptar ciertos alimentos, dulces o salados, rechazando los ácidos y amargos. Los niños también aprenden a preferir ciertos alimentos en relación a ciertos contextos, asociados a buenas experiencias, y rechazando los asociados a experiencias negativas. Prefieren los densos en calorías que satisfacen el hambre rápidamente.

Si bien los niños vienen con la capacidad de autorregular su ingesta según sus necesidades, si se les ofrecen golosinas, van a ser capaces de bloquear las señales internas de saciedad y comerlas.

Lea también: Alimentación Integral

Birch, en su laboratorio, estudió a niños en que los padres los inducían a reconocer sus señales internas, es decir, comieran hasta que estuvieran satisfechos; y a otros en que los padres los instaban a comer todo el plato. Los primeros lograban regular su ingesta según las variaciones de la densidad calórica en los alimentos, mientras los otros, guiados por indicadores externos, no eran capaces de hacerlo.

A la larga, si al niño que dice estar satisfecho, se lo presiona a que se coma todo, o al que dice tener hambre, con frecuencia se le dice que espere; aprenden a no confiar en sus señales internas sino seguir las externas, lo que puede conducir a obesidad o trastornos de alimentación.

Los padres deben practicar con el ejemplo, y estar concientes que ellos son el principal modelo para los niños, además de tener alimentos saludables al alcance del niño y evitar los ricos en grasas o azúcares. En un estudio de niñas con alta ingesta de calorías, se observó que la ingesta de gaseosas así como la ingesta de frutas y verduras se relacionaba con la de sus madres.

Si ellas no comen frutas o verduras, es difícil que el niño las acepte. O si los padres toman bebidas gaseosas, es difícil que el niño acepte tomar agua. El tiempo de comer debe ser un tiempo agradable. Si hay discusiones o peleas durante las horas de comida, esta tensión interfiere con la capacidad de comer bien.

Agradable, también en sabores, variedad, texturas apropiadas para la edad, y en niños más grandes, agradable a la vista y con porciones adecuadas. El ideal es que el lactante siempre deje un poco, para que aprenda a reconocer cuando está satisfecho y la madre pueda aumentar las porciones si se lo come todo, adaptándolas a lo que el niño necesita.

Lea también: Fibromialgia: Guía Alimenticia

Es bueno que los padres ofrezcan oportunidades para explorar (ej. permitirle tomar y comer con la mano trozos de frutas blandas a un lactante), a la vez que ponen estructura y límites (ej.

En un centro especializado en trastornos de la alimentación, Levy y cols. estudiaron a niños menores de 6 años malos para comer, con el objetivo de identificar claves para diferenciar quienes presentaban causas orgánicas o conductuales de los problemas de alimentación. La ingesta insuficiente, los vómitos o peso bajo no discriminaban entre los grupos.

Los factores que indicaban un problema conductual incluyeron: rechazo alimentario, querer comer solo ciertos alimentos, prácticas alteradas de los padres para alimentarlos, el rechazo a la comida que se inició luego de ciertos gatillantes y la presencia de arcadas anticipatorias.

¿Qué es la dieta MIND contra el Alzheimer? | MiSalud

Alimentación y la Prevención del Alzheimer

La relación entre la alimentación y el Alzheimer ha sido objeto de numerosos estudios y la evidencia sugiere que ciertos alimentos pueden desempeñar un papel importante en la prevención de esta enfermedad neurodegenerativa.

La enfermedad de Alzheimer se origina por la acumulación anormal de una proteína llamada péptido beta amiloide en el cerebro. “Durante el sueño el cerebro realiza una función de ‘limpieza’, eliminando desechos, incluida esta proteína, a través de la sangre y el líquido cefalorraquídeo. Sin embargo, cuando este proceso se ve afectado la acumulación de beta amiloide incrementa el riesgo de Alzheimer.

La profesora San Martín advierte que “aunque solo un 5% de los casos de Alzheimer están relacionados con la genética, existen múltiples factores de riesgo que se pueden modificar a través del estilo de vida, incluyendo la nutrición.

Como dentro de las características del Alzheimer hay un fuente componente de aumento de estrés oxidativo e inflamatorio, investigadores del Instituto Nacional de Envejecimiento de los Estados Unidos han desarrollado la dieta MIND, una combinación de la conocida dieta mediterránea y la dieta DASH para controlar la hipertensión, que busca prevenir el Alzheimer al incluir alimentos antioxidantes y antiinflamatorios.

Más que una dieta es una recomendación para consumir de manera preferencial algunos de esos alimentos. Por ejemplo, los frutos rojos -como arándanos, frambuesas, moras, frutillas- y las verduras de hojas verdes -como espinaca, acelga y lechuga-, destacan por su capacidad antioxidante. También el Omega 3, presente en alimentos como el aceite de oliva, nueces, pescados.

La línea de investigación de la profesora San Martín se centra en el déficit de vitamina D y su relación con el desarrollo del Alzheimer. Actualmente su trabajo explora cómo la vitamina D modula las defensas antioxidantes y su impacto en la progresión de esta enfermedad neurodegenerativa.

"La vitamina D, tradicionalmente conocida por sus beneficios en la salud ósea, también juega un papel relevante no solo en la protección contra el Alzheimer, sino también de depresión, cáncer y otras enfermedades. A principios de 2024 San Martín realizó una pasantía en el Institute of Molecular and Cellular Pharmacology (IPMC) de la University of the Côte d'Azur, en Francia, tras adjudicarse una beca de formación en Enfermedades Neurodegenerativas otorgada por la Corporación Profesional de Alzheimer y otras Demencias (COPRAD) y el Instituto Francés de Chile.

El Alzheimer se ha convertido en un problema de salud cada vez más alarmante en Chile. De acuerdo con datos del Ministerio de Salud, se calcula que cerca de 200.000 personas en el país viven con esta enfermedad, una cifra que crece año tras año debido al envejecimiento de la población. Es la principal causa de demencia a nivel nacional, afectando a aproximadamente 6 de cada 10 personas mayores de 65 años, con un promedio de 20.000 nuevos casos anuales.

Alimentos para prevenir el Alzheimer

Recomendaciones de la Dieta MIND

La dieta MIND se enfoca en alimentos que benefician la salud cerebral. Aquí hay algunas recomendaciones clave:

  1. Verduras de hojas verdes: Consumir al menos seis porciones a la semana.
  2. Frutos rojos: Incluir al menos dos porciones a la semana.
  3. Pescado: Comer pescado al menos una vez a la semana.
  4. Nueces: Consumir cinco porciones de nueces a la semana.
  5. Aceite de oliva: Utilizar como la principal grasa para cocinar.

Además de estos alimentos, es importante limitar el consumo de carnes rojas, alimentos fritos y dulces.

En resumen, una alimentación equilibrada y rica en antioxidantes y nutrientes esenciales puede desempeñar un papel significativo en la prevención de enfermedades y en el mantenimiento de una buena salud a lo largo de la vida.

tags: #Alimentacion

Publicaciones populares:

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *