Hígado Graso No Alcohólico en Niños: Tratamiento Nutricional y Dieta

El hígado graso no alcohólico (HGNA) es una enfermedad que ha ido aumentando en su incidencia a lo largo de los años, convirtiéndose en una de las enfermedades hepáticas crónicas más comunes en niños y adolescentes obesos.

Sonia Caprio, MD, profesora de endocrinología pediátrica en la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale, señaló que la enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA) se asocia con alteraciones en el metabolismo de la glucosa y los lípidos en niños con obesidad y puede ser un predictor temprano de diabetes tipo 2.

Existe una secuencia conocida de progresión de esta enfermedad, iniciando con HGNA que se refiere a la acumulación excesiva de grasa hepática (≥5% de esteatosis en hepatocitos), sin evidencia de daño celular. El 30% de estos pacientes progresará a Esteatohepatitis No Alcohólica (EHNA), que corresponde a la acumulación de ≥5% de esteatosis en hepatocitos con evidencia de daño celular con o sin fibrosis. De ellos el 20% pasará a cirrosis que es la etapa tardía de fibrosis con distorsión de la arquitectura y nódulos regenerativos.

La elevada prevalencia del hígado graso no alcohólico en nuestra población nos desafía a encontrar un tratamiento eficaz debido al riesgo de progresión y asociación con hepatocarcinoma.

Es por esto que es de gran importancia la revisión de las herramientas que tenemos disponibles para el tratamiento y seguimiento de esta patología. Como pudimos analizar, las terapias farmacológicas disponibles son escasas y su recomendación es para un subgrupo específico. Es así como debemos potenciar, en la gran mayoría de los casos, las medidas no farmacológicas, las cuales apoyándonos en el equipo multidisciplinario disponible en APS, aumenta su efectividad.

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Estudios y Hallazgos Recientes

Los datos de un estudio publicado en JAMA Pediatrics revelaron que la EHGNA puede ser un predictor de diabetes tipo 2 y ECV. En una gran cohorte multicéntrica de niños con EHGNA comprobada por biopsia, el 30% de los niños tenía prediabetes y el 6,5% tenía diabetes tipo 2.

Otro estudio publicado en Hepatology analizó si existía una relación entre la desregulación de la glucosa y el contenido de grasa hepática en 118 adolescentes con obesidad y grados similares de adiposidad general. Los participantes se estratificaron en terciles según el contenido de grasa hepática. No hubo diferencias en el IMC y la grasa total en los tres terciles; sin embargo, los que tenían un alto contenido de grasa en el hígado tenían una fracción de grasa hepática más alta en comparación con los niños con un contenido de grasa en el hígado bajo o moderado.

Aquellos en el tercil más alto tanto para la fracción de grasa de densidad proteica como para la ALT tenían niveles de glucosa en ayunas y glucosa de 2 horas más altos que los de los dos terciles inferiores. La grasa intrahepática también contribuye de manera independiente al desarrollo de resistencia a la insulina.

En un estudio publicado en Diabetes Care en 2010, se estratificó a 61 adolescentes con obesidad en un grupo de alto contenido de grasa hepática (n = 23) y un grupo de bajo contenido de grasa hepática (n = 38) según el porcentaje de fracción de grasa hepática. El grupo con alto contenido de grasa en el hígado tenía niveles más altos de triglicéridos, ALT, insulina en ayunas, péptido C en ayunas y adiponectina en comparación con la cohorte con menos grasa en el hígado.

Entre los participantes que recibieron una infusión de insulina en dosis bajas, los que tenían un alto contenido de grasa en el hígado tuvieron una menor supresión de la lipólisis y una menor supresión de la producción de glucosa hepática.

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“[La prediabetes y la EHGNA] parecen estar muy conectadas”, le dijo Caprio a Healio.

El HGNA es una enfermedad altamente prevalente que se asocia a riesgo de progresión de fibrosis en presencia de obesidad, hipertensión, diabetes y síndrome metabólico, patologías que a su vez han aumentado en su incidencia durante los últimos años.

Caprio dijo que los investigadores planean realizar un estudio para examinar la eficacia de los análogos de GLP-1 para el tratamiento de la diabetes tipo 2 de inicio temprano en la juventud y la EHGNA en niños con obesidad. El estudio será financiado por el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales.

Tratamiento y Medidas No Farmacológicas

Dada la escasez de terapias farmacológicas ampliamente recomendadas, las medidas no farmacológicas son cruciales en el manejo del HGNA, especialmente en niños. Estas medidas incluyen:

  • Cambios en la Dieta: Reducir el consumo de azúcares añadidos, grasas saturadas y alimentos procesados. Aumentar la ingesta de frutas, verduras y granos integrales.
  • Ejercicio Regular: Fomentar la actividad física para mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir la grasa hepática.
  • Pérdida de Peso: En casos de sobrepeso u obesidad, una pérdida gradual de peso puede ser beneficiosa.

El apoyo de un equipo multidisciplinario, incluyendo nutricionistas, médicos y entrenadores físicos, puede aumentar la efectividad de estas medidas no farmacológicas.

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Impacto de los Factores en el Hígado Graso No Alcohólico
Factor Impacto
Obesidad Aumenta el riesgo de HGNA y progresión a EHNA
Diabetes Tipo 2 Asociada con mayor severidad de HGNA
Hipertensión Agrava la progresión de la fibrosis hepática
Síndrome Metabólico Incrementa el riesgo de HGNA y complicaciones
Dieta Alta en Grasas y Azúcares Promueve la acumulación de grasa en el hígado
Sedentarismo Contribuye a la resistencia a la insulina y el hígado graso

VPN: Valor predictivo negativo. Mejora características histológicas de EHNA en comparación con placebo, NNT: 4,2. Mayor sobrevida libre de trasplante con OR: 0,51, NNT: 4,28 y menor descompensación hepática con OR: 0,3.

Es fundamental recordar que la prevención y el manejo temprano del HGNA en niños son clave para evitar complicaciones a largo plazo, incluyendo la progresión a enfermedades hepáticas más graves y el desarrollo de diabetes tipo 2.

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