Cada vez es más común escuchar sobre niños con déficit atencional y/o hiperactividad. En los colegios y jardines infantiles, las profesoras y educadoras a menudo sugieren a los padres que lleven a sus hijos al médico para una evaluación. Generalmente, el tratamiento incluye fármacos y diversas actividades con los niños, pero la alimentación del niño a menudo se pasa por alto.
Para empezar, es crucial definir qué es el déficit atencional. Este es un trastorno neurobiológico común asociado con un impacto funcional, personal y social significativo. Tiene un fuerte componente genético, con múltiples genes involucrados, que interactúan con factores ambientales y neurobiológicos. El diagnóstico de TDAH es complejo debido a su alta heterogeneidad clínica y la ausencia de un marcador biológico, y su causa aún es desconocida.
Dentro de los estudios realizados sobre nutrición y TDAH, uno de los factores más importantes identificados es el consumo de azúcar refinada y colorantes artificiales. El azúcar refinada es el azúcar blanca común que se encuentra en bebidas, jugos, galletas, postres, etc.
Estudios Científicos sobre Aditivos y Comportamiento
Una importante revista científica, The Lancet, publicó en 2007 un estudio aleatorizado, doble ciego, con grupos de control y placebo para evaluar si la ingesta de aditivos y colorantes artificiales tenía algún efecto en el comportamiento de los niños. Se incluyeron 153 niños de 3 años y 144 de 8 y 9 años.
El grupo de control debía tomar un jugo con benzoato de sodio y dos mezclas de colorantes (A o B) o el placebo. Los resultados del estudio apoyan fuertemente la idea de que los aditivos alimentarios exacerban el comportamiento hiperactivo (falta de atención, impulsividad e hiperactividad) en niños, especialmente en la mediana infancia.
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Estos hallazgos muestran que los efectos adversos no solo se observan en niños con hiperactividad y déficit atencional (ADHD), sino también en la población general y en toda la gama de niveles de gravedad de la hiperactividad.
Posteriormente, la misma revista publicó otro estudio en 2011 sobre los efectos de una dieta de eliminación restringida en niños con TDAH. El objetivo del estudio fue investigar si existe una conexión entre la dieta y el comportamiento en un grupo seleccionado de niños.
Los resultados mostraron efectos considerables de la dieta de eliminación en un grupo seleccionado de niños con TDAH, aproximadamente en un 50% de los síntomas en las respuestas clínicas. Por lo tanto, se considera que la intervención en la dieta debe ser considerada en todos los niños con TDAH, proporcionadas a padres que están dispuestos a seguir un protocolo de dieta de eliminación para un período de 5 semanas con la supervisión de un profesional.
Cómo influye el TDAH en la alimentación? (obesidad)
Se recomienda a todos los padres que tengan niños y que quieran hacer un cambio en su alimentación y estilo de vida, prueben eliminando lo que más puedan el azúcar y los aditivos artificiales, es decir, la comida hiperprocesada.
El Consumo de Azúcar y su Impacto en la Salud
El consumo de azúcar se ha convertido en un problema mundial debido al aumento de enfermedades asociadas a él, a pesar de ello, su uso no se detiene. Esto se refleja en la última Encuesta Nacional de Salud de Chile (2016-2017) donde informa que un 12,3% de la población chilena tiene sospecha de Diabetes Mellitus, lo cual se traduce en un 3,3% más desde la encuesta anterior (2009-2010).
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El problema de su consumo radica en el excesivo consumo de sacarosa o “azúcar de mesa”, la cual la podemos encontrar en diversos productos procesados en el mercado actual.
La guía de alimentación del niño(a) menor de 2 años y hasta la adolescencia del Ministerio de Salud de Chile sugiere no adicionar azúcar a las preparaciones que se le ofrece al niño. Esto ya que por su palatabilidad serán de preferencia y estaremos generando hábitos de consumo de alimentos que no son saludables, además de aumentar el riesgo del niño a presentar sobrepeso u obesidad y en edades adultas llegar a presentar enfermedades crónicas asociadas a la alimentación.
Consideraciones Adicionales sobre el Azúcar
Es importante destacar que los edulcorantes artificiales no deben ser utilizados en menores de 2 años en forma directa ni en productos los contengan.
El azúcar blanco debe ser refinado y clarificado para llegar a su color y textura, mientras que el azúcar rubia o morena se obtiene en el primer paso de la producción azucarera, por lo que ambos tipos de azúcar se asemejan en su composición nutricional y un exceso de su consumo es perjudicial para la salud.
A pesar de esto, no se recomiendan para población general, ya que al consumir edulcorantes el individuo se familiariza y se acostumbra al sabor dulce por lo que se estaría fomentando el consumo de estos alimentos.
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La hiperactividad en los niños tiende a asociarse al consumo de azúcar o edulcorantes en la vida cotidiana, pero diversos estudios han evaluado esta relación sin encontrarse con resultados que verifiquen que el azúcar afecta el comportamiento en los niños.
El consumo elevado de azúcar produce hiperglicemia, que significa que los niveles de azúcar en sangre aumentan, desencadenando una cascada de eventos a nivel metabólico para poder regularlo y lograr que los niveles se normalicen. Cuando este evento ocurre con frecuencia nuestro organismo comienza a tener problemas para regularizar los niveles de azúcar, lo cual puede terminar generando diabetes.
El azúcar al igual que algunas drogas, actúa a nivel del sistema nervioso central, provocando la liberación de dopamina en el cerebro lo que hace que sea una sustancia adictiva.
Como se mencionó anteriormente, el azúcar es una de las principales fuentes de energía para nuestro organismo, esto va de la mano con su aporte de calorías, donde una cucharadita de azúcar tiene 20 calorías, por lo que, si abusamos de su uso y consumimos alimentos con altos contenidos de ésta, vamos a generar un aumento en el consumo calórico y por ende un aumento de peso.
Mitos y Realidades sobre el Azúcar y la Hiperactividad
La creencia de que comer alimentos y bebidas azucarados conduce a la hiperactividad ha persistido firmemente durante décadas, llevando a muchos padres a reducir la ingesta de azúcar de sus hijos. Sin embargo, la evidencia científica actual no respalda la afirmación de que el azúcar vuelve hiperactivos a los niños.
El azúcar es una fuente rápida de combustible para el cuerpo. El mito de la hiperactividad inducida por el azúcar se remonta a estudios de los años 1970 y principios de los 1980, centrados en la Dieta Feingold, que elimina colorantes, edulcorantes y aromatizantes artificiales, salicilatos y conservantes.
Sin embargo, los métodos utilizados en estos estudios fueron defectuosos, particularmente con respecto a los grupos de control adecuados, y no lograron establecer un vínculo causal entre el consumo de azúcar y el comportamiento hiperactivo. Estudios posteriores sugirieron que menos del 2% respondió a las restricciones en lugar del 75% afirmado por Feingold.
Las rigurosas investigaciones realizadas por expertos no han logrado encontrar una conexión entre el azúcar y la hiperactividad. Numerosos estudios controlados con placebo han demostrado que el azúcar no afecta significativamente el comportamiento ni la capacidad de atención de los niños, incluso en aquellos diagnosticados con TDAH.
El Rol de la Dopamina
Existe un vínculo comprobado entre el neurotransmisor dopamina y el aumento de la actividad. El cerebro libera dopamina cuando se encuentra una recompensa, como un dulce inesperado, lo que vigoriza el movimiento. Este comportamiento excitado hacia los alimentos azucarados puede atribuirse a una explosión de dopamina liberada en espera de una recompensa.
La función de la dopamina también está estrechamente relacionada con el TDAH, que se cree que se debe a una función disminuida del receptor de dopamina en el cerebro. Algunos tratamientos para el TDAH, como el metilfenidato y la lisdexanfetamina, también son psicoestimulantes que recalibran la función cerebral para ayudar a concentrarse y controlar el comportamiento.
Recomendaciones Finales
En lugar de demonizar el azúcar, deberíamos fomentar la moderación y una nutrición equilibrada, enseñar a los niños hábitos alimentarios saludables y fomentar una relación positiva con la comida.
Tanto en niños como en adultos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda limitar el consumo de azúcar libre a menos del 10% de la ingesta energética, y una reducción al 5% para obtener mayores beneficios para la salud.
Tabla Resumen: Impacto de la Alimentación en el TDAH
| Factor Alimentario | Impacto Potencial | Recomendaciones |
|---|---|---|
| Azúcar Refinada | Exacerbación de la hiperactividad (según algunos estudios) | Limitar el consumo; optar por fuentes naturales de energía |
| Aditivos Artificiales | Posible aumento de comportamientos hiperactivos | Evitar alimentos procesados; leer etiquetas |
| Vitaminas y Minerales | Mejora de síntomas conductuales y emocionales | Considerar suplementos (vitamina D3, magnesio) bajo supervisión |
| Dieta Equilibrada | Fundamental para el desarrollo neurológico y bienestar general | Priorizar alimentos integrales; evitar dietas restrictivas sin supervisión |
Referencias
- Pelsser, LMFrankena, KToorman, J et al. Effects of a restricted elimination diet on the behaviour of children with attention-deficit hyperactivity disorder (INCA study): a randomised controlled trial. Lancet.
- McCann D, Barrett A, Cooper A, et al. Food additives and hyperactive behaviour in 3-year-old and 8/9-year-old children in the community: a randomised double-blinded placebo-controlled trial. DOI:10.1016/S0140- 6736(07)61306-3.
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