¿La Miel Engorda? Beneficios y Contraindicaciones

Todos estamos conscientes de las exigencias del mundo actual en cuanto a la estética y el peso. Sin embargo, es crucial optar por métodos saludables y sostenibles en el tiempo, en lugar de recurrir a prácticas extremas perjudiciales para la salud.

Miel

El Desayuno: Un Impulso Vital para el Metabolismo

El desayuno se podría definir como el iniciador o estimulador diario del metabolismo, y aquellas personas que se lo saltan tienen consecuencias durante el resto del día. Según explica la nutrióloga de Clínica Las Condes, doctora Isabel Errandonea, “hay evidencia cada vez más contundente en relación a la importancia de tomar desayuno.

Además, se ha estudiado que quien consume un desayuno equilibrado en forma regular, tiene un manejo más exitoso de su peso corporal. Y las evidencias muestran que los pacientes con sobrepeso consumen menos calorías al empezar el día comparados con los de peso normal o delgados.

“La estrategia es redistribuir el aporte energético de forma que se aumente el aporte de energía en el desayuno y se reduzca durante el día. Pero ¿existe razón médica que avale la importancia de tomar un buen desayuno cada mañana?

Además de que el desayuno constituye una excelente oportunidad para compartir en familia, con él se puede aportar calcio, vitaminas, minerales y fibra a la dieta de los niños. En la planificación del desayuno, la pauta la marca a quién se le va a dar, su edad, sexo, peso, trabajo, actividad física, constitución, composición corporal y condiciones de salud asociadas.

Lea también: Miel de maple: nutrición y cocina

Opciones Recomendadas para el Desayuno

  • Una porción de lácteo (leche, yogurt, queso).
  • Variable cantidad de hidratos de carbono: Rebanadas de pan o cereales o galletas (dependiendo del peso y actividad física).
  • Una taza de leche o yogurt con cereales integrales. Es una excelente opción los altos en avena.
  • Un vaso de yogurt natural descremado con una porción de frutos secos como nueves o almendras, endulzando con una cucharadita de miel (que tiene prácticamente las mismas calorías que el azúcar), más un té o café.

Alimentos a Evitar en el Desayuno

  • Los alimentos altos en grasa o muy salados como los embutidos, salsa o cremas.
  • Productos altamente procesados como snacks, ya sea dulces o salados.
  • Lácteos enteros, ya que tienen un mayor aporte de calorías, de grasa saturada y colesterol.
  • Bebidas gaseosas. “Producen sensación de plenitud, sean bajas en calorías o con azúcar. No entregan ningún aporte de vitaminas o minerales. Alto aporte de azúcar. Durante el transcurso de la mañana, estos alimentos pueden producir una sensación de “bajón” por una respuesta insulínica a la elevación de glicemia producida.

“Se debe restringir o eliminar su uso.

La Goma de Mascar: ¿Un Aliado Inesperado?

SÚPER AYUDA #227 El Chicle Y Sus Efectos En Tu Cuerpo

Si estás buscando la manera de dejar de comer entre horas, de eliminar los antojos poco saludables, y de controlar tu nerviosismo, la goma de mascar puede ser una buena alternativa. Se le reconoce como la golosina preferida de los adultos, porque tiene bajo costo, te mantiene entretenida, casi no aporta calorías, mejora el aliento, y te genera frescura en toda la boca.

Pero también tiene su lado positivo, porque incluso la especialista lo aconseja en su consulta cuando sus pacientes solicitan un plan para adelgazar: “El chicle limita la ingesta calórica y disminuye la ansiedad que es una de las principales dificultades a la hora de iniciar un tratamiento nutricional, por lo cual sí lo recomiendo.

Además, nos explica que su consumo mejoraría la concentración, y de acuerdo a un estudio de NY Times, disminuiría la acidez estomacal: “El chicle sí ayuda a la limpieza bucal por la salivación secundaria a la masticación de chicle. Es ideal que sea sin azúcar, pero es importante destacar que esto no reemplaza el cepillado dental.

La Importancia de la Macrobiota Intestinal

Asma, artritis, formas de autismo, obesidad, déficit atencional, alergias, cáncer del colon, diabetes, dermatitis. Las enfermedades de hoy podrían tener la misma causa: un desbalance de las bacterias intestinales que se produce, mayormente, por lo que comemos.

Lea también: Beneficios de la Miel de Agave

Rodrigo Hurtado, uno de los primeros inmunólogos chilenos, no tiene duda de ello. Con el tiempo su investigación y ejercicio fueron volcándose a lo que hoy es considerado un órgano más en el cuerpo humano: la macrobiota, un sistema de bacterias que interactúan en la flora intestinal.

“Creo que la inmunología ni siquiera es una especialidad, sino un lenguaje del cuerpo. El día de mañana, quien no lo entienda, no sabrá mucho de medicina. Porque ahí está alojado el 70% de las células inmunes del cuerpo. Y estas células, que son las encargadas de que el cuerpo reaccione y responda al medio ambiente, se comunican directamente con las bacterias -o macrobiota- que están alojadas en el intestino. Sobre todo a través de la alimentación.

Primero, evitando el exceso de azúcar refinado, que está presente en la gran mayoría de productos procesados con otros nombres, como el jarabe de maíz, por ejemplo. Hay que pensar que el azúcar no refinado se compone de seis moléculas, mientras que la blanca solo de una. Entre otras cosas, porque es el principal alimento de un hongo que se puede establecer en el intestino, llamado cándida. Este hongo o levadura puede multiplicarse y terminar colonizándolo y, con ello, generar un desbalance serio en la macrobiota, con síntomas muy inespecíficos que no siempre responden a un solo diagnóstico: desde la falta de ánimo y de energía, hasta dolores musculares que la gente no se explica.

La falta de equilibrio en la macrobiota es de tal importancia, que puede terminar causando obesidad, asma, artritis, déficit atencional, alergia. Este tipo de patologías son causadas por una respuesta inmune que tiene que ver con la inflamación, que es gran parte de esta respuesta. Esto quiere decir que hay agentes externos que están entrando al organismo y que están provocando una respuesta inflamatoria. Esos agentes, entre otros, están en los ingredientes que comemos día a día. Porque ya no comemos alimentos, sino ingredientes.

Durante estos últimos años y muy marcadamente después de la segunda guerra, la industria alimentaria pasó a ser una verdadera potencia mundial, que representa un porcentaje muy importante de la economía. Allí no solo se produce alimentos. Se crean alimentos, sabores, colores, texturas, se disimulan sabores, etc. Todo esto, como un agregado a un alimento supuestamente natural. Allí entran saborizantes -que imprimen un sabor-, estabilizantes, antioxidantes, colorantes, preservantes. Todos son elementos que tienen una estructura química determinada, que diariamente entran a nuestro sistema.

Lea también: Miel: ¿Es buena para la salud?

¿Cómo está reaccionando nuestra flora intestinal cuando, a diario, tragamos saborizantes o colorantes? No lo sabemos. Hay más factores, pero sí, son grandes responsables, como también los edulcorantes o aditivos. Todos ellos son agentes extraños que el sistema inmune no reconoce y genera una respuesta inflamatoria, generando una serie de respuestas en cadena. El edulcorante, por ejemplo, engorda más que el azúcar, porque está compuesto por químicos que generan una serie de respuestas metabólicas.

Por ejemplo, en la obesidad lo que sucede es que la inflamación que se produce en el intestino apaga una hormona llamada leptina. Y las leptinas te avisan cuando ya estás satisfecho. Si una persona tiene esa señal apagada, puede comer y tardarse muchísimo más en sentirse satisfecho.

Miel

El uso de fertilizantes y pesticidas, antibióticos y hormonas en animales, manipulación genética de semillas, etc. Todos pueden tener efectos adversos en la salud del consumidor. Por eso es tan importante comer, en la medida de lo posible, productos orgánicos. Además, está el uso de antibióticos que se recetan en medicina. La miel y el azúcar no tan refinada son buenas alternativas.

Una persona con enfermedades de este tipo ¿podría disminuir sus síntomas si cambiara su alimentación por completo? En el caso del autismo, existen muchas formas y grados. Aunque no se sabe la causa precisa que desencadena el conjunto de síntomas neurosiquiátricos o sicológicos en estudios, sí se ha demostrado la presencia de marcadores que indican fenómenos inflamatorios.

En el cáncer de colon o en otras enfermedades malignas, la flora probiótica puede mantener una función inmune más adecuada, que permite identificar el crecimiento de tejidos cancerosos y destruirlos. Es tremendo.

Sí. Y es difícil dar una receta fija para corregir todo esto. Tiene que ver con el ritmo de vida acelerado, o con la necesidad de trabajar. A veces uno se pregunta si falta tiempo para vivir en forma sana.

Evidentemente, parte de la solución sería una potente campaña educativa. Instruir sobre cambios de etiqueteo en alimentos o explicar sobre los azúcares y cuáles de ellas son las peores. Creo que debemos recuperar el tiempo perdido y criar niños más sanos, que tengan conciencia de que hay cosas que les hacen mal.

Aunque la lactancia es considerada como un factor protector, se ha visto que cada vez más lactantes padecen alergias alimentarias, especialmente a la proteína de leche de vaca, aunque nunca ellos la hayan consumido directamente. La explicación precisamente tiene que ver con el órgano más importante del sistema inmune: el intestino, ya sea del bebé o de la madre.

Factores que Inciden en la Flora Intestinal del Bebé

  1. Tipo de nacimiento: que un niño nazca por parto vaginal o por cesárea, puede marcar la diferencia, por el tipo de bacterias que enfrenta el bebé. Si es por cesárea, el primer contacto es con bacterias cutáneas -por la piel de la madre- y serán ese tipo de bacterias las que colonicen el intestino del bebé.
  2. Uso de antibióticos en el embarazo: el uso de este medicamento -especialmente cuando es para afecciones respiratorias- incide en el desbalance de la flora intestinal de la madre: los antibióticos barren con todo tipo de bacterias, sin diferenciar las buenas o las malas.
  3. fenómenos epigenéticos: es decir, que la expresión de un gen se vea alterada por factores ambientales. Eso puede resultar en que el organismo reconozca como peligroso un alimento que no lo es.

Sensibilidad al Gluten: Un Factor a Considerar

El consumo del gluten es un factor importante en una variedad de condiciones, no solo de la enfermedad celíaca clásica, sino también de la intolerancia al gluten que causa bastante malestar. Exceso de gas, flatulencia, fatiga muscular, dolores articulares, dolores de cabeza, constipación o diarrea, además de cansancio, debilidad muscular, calambres, dolores de cabeza, trastornos cutáneos como eczema y picazón.

En la práctica diaria, me encuentro con personas que expresan ser celíacos o sensibles al gluten por haber mejorado de muchas molestias con una dieta sin gluten. Aunque no se ha confirmado con exámenes de laboratorio, esta afirmación debe ser considerada de gran valor. Especialmente cuando, al reintroducir el gluten, se desencadena una serie de síntomas que habían desaparecido.

Al parecer hay otros factores que pueden incidir en esta respuesta al gluten. Uno de ellos podría ser que en la industria del pan se use un exceso de gluten en la elaboración de este, además de harinas enriquecidas. También está el uso de distintas semillas de trigo en esta industria. Muchas semillas, por razones agrícolas, son genéticamente modificadas.

Antioxidantes en la Cáscara de la Cebolla

Jocelyn Fuentes y Hernán Speisky, académicos del Laboratorio de Antioxidantes del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile, descubrieron en la piel de la cebolla (amarilla y morada) una molécula cuya potencia antioxidante es superior a cualquier otra molécula antioxidante hasta ahora conocida.

“Descubrimos un antioxidante en la cáscara de la cebolla, cuya acción es ejercida a nivel nanomolar. Esto significa que la molécula descubierta actúa en las células humanas a concentraciones extremadamente bajas, siendo su potencia -por tanto- superior a prácticamente toda otra molécula antioxidante hasta ahora conocida”. Así explica el Dr.

La indagatoria se centró en la cebolla, luego de haber estudiado más de veinte frutas y hortalizas que son reconocidamente ricas en el polifenol quercetina. “Empezamos a buscar en qué alimentos se podría encontrar la quercetina en su estado estar oxidado y llegamos a la cebolla, pero lo interesante fue que no lo encontramos en su pulpa, sino que solamente en su piel, y específicamente, en las capas secas más externas de esta.

El Dr. Speisky explica que la investigación se inició con el objetivo de “cuestionar el supuesto científico de que cuando un antioxidante se oxida pierde sus propiedades antioxidantes. En esta línea, agrega, “empleando células del epitelio de intestino humano expuestas a radicales libres o a agentes generadores de estas especies (como AINEs o alcohol), demostramos que el daño producido a nivel tanto celular como molecular se ve prevenido totalmente en presencia del extracto de piel de cebolla, así como por la adición de concentraciones de BZF purificada adicionada a la misma concentración que se encontraba presente en el extracto.

Además, dice que “hemos respaldado lo anterior, demostrando que bajísimas dosis del extracto protegen totalmente la mucosa intestinal de animales de experimentación contra el daño oxidativo y contra la perdida de función de barrera intestinal inducida por AINEs”.

Habitualmente, cuando manipulamos una cebolla para su consumo en la cocina, retiramos y posteriormente desechamos la cáscara para utilizar solo la parte blanca interior. Entonces, cabe preguntarse, ¿de qué manera podemos utilizar o consumir este elemento en nuestra dieta diaria?

“A través de un proyecto Fondecyt Regular (1190053) dirigido por el Dr. Speisky y un proyecto Fondef (VIU20p0005) que yo dirijo hemos ido avanzando no solo en una mayor caracterización de los potenciales usos de BZF, sino también en el desarrollo de un preparado nutracéutico que contenga el extracto de piel de cebolla estandarizado en cuanto a BZF.

tags:

Publicaciones populares:

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *