Si bien los medicamentos para el control del peso corporal se han vuelto populares, el uso de estos fármacos debe ser controlado de cerca por un especialista. Existen de distintos tipos, y todos tienen sus respectivas contraindicaciones. A continuación, un grupo de especialistas en nutriología explican en qué ocasiones son necesarios los tratamientos farmacológicos y en qué casos no. Junto a eso, remarcan que si bien ayudan, los medicamentos no son “milagrosos”. El “efecto rebote” puede estar a la vuelta de la esquina si no se lleva el tratamiento de forma adecuada.
¿ES BUENO TOMAR LAXANTES PARA BAJAR DE PESO?
Medicamentos Comúnmente Recetados
No todos fueron hechos para controlar el peso, pero su mecanismo ayuda a inhibir el apetito, entre otras cosas. La Dra. Eliana Reyes, nutrióloga y directora de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de los Andes explica que los medicamentos más recetados en nuestro país son:
- Fentermina: Inhibe el apetito y está aprobada en Chile para el uso en la obesidad en un tratamiento máximo de 3 meses o 12 semanas.
- Bupropión y Naltrexona: Ambos tienen una sinergia en su efecto de disminuir el apetito y también produce una disminución de la avidez por los carbohidratos. “Es ideal para las personas que son muy ansiosas”, agrega Reyes.
- Análogos del péptido GLP-1 (Liraglutida y Semaglutida - Ozempic): Estos tienen una acción a nivel del tubo digestivo, donde aumentan el estado la saciedad al disminuir el vaciamiento gástrico. También provocan efectos a nivel central inhibiendo el apetito.
Eso sí, existen medicamentos que su objetivo no es la pérdida de peso, pero de igual forma se indica. La semaglutida es un ejemplo de ello. Aún el ISP no ha aprobado este medicamento para la pérdida del peso, pero sí para controlar los niveles de glicemia en el organismo. “Es tan efectiva que se usa en ambas indicaciones, y eso hace que los pacientes sin diabetes también lo usen y obtengan los mismos resultados”, comenta el nutriólogo y diabetólogo de la Clínica UC Christus, Javier Vega.
Hay otro medicamento que si bien está autorizado para el uso en obesidad, prácticamente se receta muy poco: el Orlistat. Según explica Vega, este fármaco actúa también a nivel del tubo digestivo. Inhibe la absorción de las grasas y produce una baja de peso moderada pero con muy pocos efectos adversos, salvo gastrointestinales.
¿Cuándo se Indican los Fármacos para la Obesidad?
Los fármacos para la obesidad se indican en pacientes portadores de un índice de masa corporal (IMC) mayor de 30, que es el parámetro actual que define la obesidad, y también en algunos pacientes que son portadores de sobrepeso con un índice de masa corporal de 27. Pero al mismo tiempo se debe estudiar al paciente para ver si existe alguna otra enfermedad que podría verse afectada con la baja de peso. Por ejemplo, una diabetes descontrolada, hipertensión severa, patologías articulares, también tienen indicación de fármacos para el manejo de la obesidad.
Lea también: Nombres Italianos para Niños
“Estos medicamentos siempre deben ser recetados en conjunto con un cambio de estilo de vida, en la alimentación y en la actividad física. Y si tiene otros factores, como psicológicos o del estilo de vida que hay que modificar, deben analizados en conjunto”, enfatiza la Dra. Reyes. Según agrega, si estos medicamentos son recetados como terapia aislada no van a ser útiles. Siempre deben ser bajo supervisión médica y con un enfoque multidisciplinario.
Riesgos y Efectos Adversos
¿Por qué deben ser administrado bajo supervisión médica? Muchos de estos medicamentos pueden crear estados de dependencia, además de otras afecciones que pueden afectar el sistema cardiovascular.
Recientemente el Instituto de Salud Pública (ISP) retiró del mercado un medicamento debido a la dependencia que podría provocar en las personas que lo usaban y al daños que podría generar a nivel cardiovascular. Recientemente el ISP retiró del mercado a la anfepramona de 25 milígramos, un medicamento utilizado para el control de peso. “Uno de los principales problemas que tenía es que es muy adictivo, produce mucha dependencia, por lo tanto las personas lo consumen después más por la dependencia que genera que por el efecto anorexígeno”, comenta Reyes. Además, la Agencia Europea del Medicamento analizó y reportó que este fármaco producía hipertensión de la arteria pulmonar. “Por lo tanto, al consumirlo por más tiempo del indicado, las personas corrían riesgo de enfermedades cardíacas o trastornos psiquiátricos”, dice la experta.
En el caso de la semaglutida y la tirzepatida han demostrado un excelente efecto en cuanto a baja de peso de mucho, según comentan los especialistas. Sin embargo, el “efecto rebote” está a la vuelta de la esquina si no se realiza un tratamiento integral. Recientemente apareció un estudio en Reino Unido que demostró que gran parte de los pacientes que dejaron de usar tirzepatida y no cambiaron sus hábitos alimenticios o de actividad física recuperaron prácticamente la totalidad del peso perdido.
“Esto se da principalmente en personas que ocupan algún tipo de medicamento no supervisado, y que no hacen ningún cambio en el estilo de vida para controlar su peso”, remarca Vega. Además cuenta que, si bien es posible bajar de peso con los medicamentos, una vez que se suspende el tratamiento farmacológico los kilos se recuperan si es que no se realizan cambios en la alimentación, estilo de vida o en la actividad física.
Lea también: Adelgazar rápido con pastillas
La Dra. Reyes comenta que el efecto rebote se produce generalmente cuando la persona sigue una dieta muy estricta, el metabolismo comienza a disminuir y a adaptarse a vivir con menos aporte calórico. “Al momento en que cambia su patrón de alimentación va a volver a recuperar el peso bajado. Incluso con un poco más. Según dicen los nutriólogos, esto puede ocurrir con cualquier medicamento para perder peso, e incluso sin la presencia de fármacos y la incorporación de un régimen alimenticio muy reducido.
A pesar de las posibilidades que ofrecen los fármacos para bajar de peso, los especialistas remarcan que es indispensable que el paciente no se automedique.
Posibles Reacciones Adversas
Este medicamento puede ocasionar efectos secundarios que requieren atención medica dependiendo de su intensidad o peligrosidad, se debe acudir al médico de emergencia en caso de que los síntomas no desaparezcan o sean insoportables.
Los síntomas graves son poco frecuentes, pero se debe estar alerta.
- A nivel cardiovascular: Palpitaciones, taquicardias, aumento de la presión sanguínea, hipertensión pulmonar o enfermedades valvulares cardiacas regurgitantes.
- Sistema nervioso: Ataques de inquietud, temblores, mareos, depresión, disforias, ansiedad, cefaleas, somnolencia, midriasis, visión borrosa o discinesia.
- Gastrointestinales: Sensación de nauseas, vómitos, sequedad en la boca, diarreas o constipación, sabor desagradable o problemas digestivos.
- Reacciones alérgicas: Eritemas, rash o equimosis.
- A nivel endocrino: Problemas menstruales, cambios en el deseo sexual, impotencia o cambios de humor.
- Otros: Pueden presentarse episodios de caída del cabello, mialgias, diaforesis, disnea o poliuria.
| Medicamento | Mecanismo de Acción | Efectos Adversos Potenciales |
|---|---|---|
| Fentermina | Inhibe el apetito | Dependencia, problemas cardiovasculares |
| Bupropión/Naltrexona | Disminuye el apetito y la avidez por carbohidratos | Ansiedad, efectos secundarios del sistema nervioso |
| Liraglutida/Semaglutida (GLP-1) | Aumenta la saciedad y disminuye el vaciamiento gástrico | Efectos gastrointestinales |
| Orlistat | Inhibe la absorción de grasas | Efectos gastrointestinales leves |
Lea también: Inspírate: nombres creativos para alimentación vegana
