Comer es una característica biocultural compartida por todos los seres humanos. Sin embargo, la elección de qué comer varía en todo el mundo, convirtiéndose en un objeto de estudio importante para comprender el mundo en el que vivimos.
En el acto cotidiano de comer, podemos observar normas sociales, valoraciones, tradición, género, territorio, contextos políticos y cultura, entendida como el conjunto de elementos materiales e inmateriales que caracterizan a un pueblo y que se expresan cotidianamente. Desde esta perspectiva, la alimentación se transforma en un fenómeno complejo que trasciende la ingesta de nutrientes y pone en el centro a las personas que realizan elecciones mediadas por su posición en determinados contextos.
Entonces, para estudiar la alimentación desde la cultura, ¿debemos dejar de lado la evidencia científica que respalda que ciertos tipos de alimentos contribuyen a la aparición de enfermedades? Si consideramos que la alimentación debe ser leída dentro de su contexto, todas las aristas son importantes de tomar en cuenta.
Menor rendimiento, obesidad y peores hábitos alimenticios se relacionan directamente con el no tomar desayuno. El desayuno se podría definir como el iniciador o estimulador diario del metabolismo, y aquellas personas que se lo saltan tienen consecuencias durante el resto del día.
Según explica la nutrióloga de Clínica Las Condes, doctora Isabel Errandonea, "hay evidencia cada vez más contundente en relación a la importancia de tomar desayuno. Además, se ha estudiado que quien consume un desayuno equilibrado en forma regular, tiene un manejo más exitoso de su peso corporal. Y las evidencias muestran que los pacientes con sobrepeso consumen menos calorías al empezar el día comparados con los de peso normal o delgados".
La estrategia es redistribuir el aporte energético de forma que se aumente el aporte de energía en el desayuno y se reduzca durante el día. Pero ¿existe razón médica que avale la importancia de tomar un buen desayuno cada mañana? Además de que el desayuno constituye una excelente oportunidad para compartir en familia, con él se puede aportar calcio, vitaminas, minerales y fibra a la dieta de los niños.
En la planificación del desayuno, la pauta la marca a quién se le va a dar, su edad, sexo, peso, trabajo, actividad física, constitución, composición corporal y condiciones de salud asociadas.
Ejemplos de desayunos saludables:
- Una porción de lácteo (leche, yogurt, queso).
- Variable cantidad de hidratos de carbono: Rebanadas de pan o cereales o galletas (dependiendo del peso y actividad física).
- Una taza de leche o yogurt con cereales integrales. Es una excelente opción los altos en avena.
- Un vaso de yogurt natural descremado con una porción de frutos secos como nueves o almendras, endulzando con una cucharadita de miel (que tiene prácticamente las mismas calorías que el azúcar), más un té o café.
DESAYUNOS Y CENAS P/Bajar grasa corporal, azúcar, control de Peso. Ideal MENOPAUSIA, GASTRITIS DIETA
¿Qué Evitar en el Desayuno?
- Los alimentos altos en grasa o muy salados como los embutidos, salsa o cremas.
- Productos altamente procesados como snacks, ya sea dulces o salados.
- Lácteos enteros, ya que tienen un mayor aporte de calorías, de grasa saturada y colesterol.
- Bebidas gaseosas. "Producen sensación de plenitud, sean bajas en calorías o con azúcar. No entregan ningún aporte de vitaminas o minerales. Alto aporte de azúcar. Durante el transcurso de la mañana, estos alimentos pueden producir una sensación de “bajón” por una respuesta insulínica a la elevación de glicemia producida." Se debe restringir o eliminar su uso.
La nutricionista Paula Charpentier de la clínica VIE ET SANTÉ, explica que: “Si te saltas el desayuno para perder peso, piénsalo dos veces. ¡Saltarse el desayuno puede llevarte a ganar peso! La nutricionista Paula Charpentier de la clínica VIE ET SANTÉ, recomienda que comas SNACKS, altos en calorías que te ayudan a iniciar tu día con más energías. En caso de no alcanzar a tomar desayuno dentro de las primeras horas de la mañana, se recomienda comer alguna colación, por ejemplo: fruta o algún lácteo descremado en primera instancia.
La American Heart Association, sostiene que comer un desayuno saludable y balanceado en las mañanas disminuye el riesgo de sufrir ataques cardíacos a lo largo de los años. Por otro lado, después de un buen descanso nocturno, los niveles de azúcar (glucosa) en la sangre, son muy bajos. Has estado sin comer durante 6-10 horas.
El actual ritmo de vida que impone la sociedad actual fomenta la aparición de costumbres vitales que forzosamente están en contraposición con una alimentación variada, equilibrada y lo más saludable posible. «El desayuno es una de las tres comidas fundamentales del día, y cada vez detectamos una mayor propensión a saltárselo. Las motivaciones son variadas: una de las más curiosas es que muchas personas consideran que no desayunar les ayuda a adelgazar. y además se quiere perder peso.
En este sentido, Muro ha destacado la necesidad de que en el desayuno se incluyan alimentos como lácteos, aceite de oliva, pan, cereales, zumos de frutas, fruta, frutos secos o huevos. «Ha de ser, por tanto, el primer paso de una alimentación lo más variada y equilibrada posible, que ha de ser nuestro principal objetivo. En este sentido, la doctora Rosa María Ortega ha abundado en la importancia de cada alimento y cada grupo de ellos en una proporción que está marcada y, por supuesto, repartirlos a lo largo del día.
«Es necesario hacer un mínimo de tres comidas, que serían desayuno, mediodía y cena, y dependiendo de la persona puede ser conveniente cuatro o cinco.
El asunto funciona así: tomar un desayuno pobre, o sacar algo rápido para comer en el camino o simplemente no consumir nada a esa primera hora del día. Eso, según el doctor Fernando Vio, es una costumbre habitual entre los chilenos. Por eso el hambre se incrementa a niveles críticos entre las 10:30 y 11 horas, saciada con galletas, queques o snacks antes de almorzar.
Según Fernando Vio, “comemos muy pocas frutas y ensaladas” y ese hábito es uno de los primeros que hay que revertir. ¿Cómo? El picoteo de la oficina hay que cambiarlo por esos dos productos naturales. Las legumbres son necesarias para una dieta equilibrada. Fernando Vio comenta que casi han desaparecido de la dieta “con uno o dos kilos de consumo por habitante al año”.
Reemplazar una salchicha, un embutido, un pedazo de carne roja por pescado dos veces a la semana puede generar un cambio inmediato en nuestra salud. Según Vio, su escasa ingesta es uno de los pecados que cometen los chilenos.
En resumen, es crucial actualizarse y recordar que la alimentación no constituye solo el acto de comer o de nutrirnos, sino que involucra tanto prácticas como actitudes, recursos y estructuras. Tomar en cuenta la complejidad de los factores que influyen en nuestras elecciones alimentarias es esencial para abordar cualquier problema relacionado con la alimentación y la salud.
tags:
