Dieta Hiperproteica: Indicaciones y Contraindicaciones

Con la llegada del buen tiempo, muchas personas buscan perder peso rápidamente, lo que ha popularizado las dietas hiperproteicas. Estas dietas, como la Atkins, Pronokal y Dukan, se basan en un alto consumo de proteínas y una reducción de carbohidratos y grasas.

Considerada una dieta que revolucionó Europa y que ha beneficiado a más de 300 mil pacientes, la Dieta Proteinada se basa en la reducción de los carbohidratos y grasas para mantener el consumo de proteína a base de preparados de alta calidad; esto es lo que se conoce como el Método Suico®. En Chile, el Método llegó a través de Dieta Proteica SL, y ya son miles los chilenos beneficiados.

Esta revolucionaria dieta se basa en un proceso de tres etapas en las que se consumen principalmente preparados de proteínas en diferentes formas y sabores acompañados de verduras, donde progresivamente se van incorporando todos los grupos alimenticios. Estos preparados son de alto valor biológico, casi exentos de grasas, permitiendo perder peso sin descuidar la salud.

El menú varía según la fase del Método en el que nos encontremos. En la primera etapa podemos desayunar un preparado Suico® que puede ser un café cappuccino proteinado, a media mañana un tentempié proteinado a base de zumo de naranja y en el almuerzo una ensalada y un preparado en forma de tortilla de champiñones. Más tarde, podemos tomar un preparado a base de mousse de chocolate y en la cena unas verduras a la plancha con zapallo italiano, champiñones laminados y berenjena con un poco de flor de sal y una sopa de verduras de la gama Suico®.

Respecto a las verduras, debemos comer aquellas que tienen pocos carbohidratos. "En realidad nos fijamos en el índice y la carga glucémica de éstas verduras, que son índices que valoran cómo nuestro cuerpo usa esos carbohidratos. Así podemos consumir lechuga, champiñones, espinacas, entre otras. Es importante considerar cómo se cocinan, ya que el azúcar que contengan será utilizado de una forma más o menos rápida. Por eso aceptamos el zapallo italiano a la plancha y no hervido ni triturado", comenta el Dr. Agustí Molins.

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Uno de los beneficios más importante de esta dieta es que evita el efecto rebote, porque mantiene la masa muscular activa y fuerte. Además, disminuye la celulitis y la flacidez. Aunque parezca paradójico, durante el Método Suico® el equilibrio de nutrientes básicos es muy favorable para la disminución de la celulitis. Cuando hemos reducido los hidratos y las grasas a los mínimos aceptables y mantenemos en excelente orden las proteínas, minerales y las vitaminas; se logra el equilibrio osmótico, la presión oncótica en el tejido graso y la disminución de la presión abdominal, que favorecen extraordinariamente la mejoría de la celulitis.

Otra de las diferencias importantes según el Dr. Molins es la generación de cuerpos cetónicos que actúan como "quita-hambre" natural, haciendo la dieta más fácil y minimizando las tentaciones a transgredirla.

Dieta cetogénica de manera saludable

Riesgos y Contraindicaciones

Sin embargo, los especialistas advierten que estas dietas no están exentas de riesgos, especialmente en pacientes con enfermedad renal, patologías hepáticas o niveles de ácido úrico elevados. Algunos estudios cuestionan su inocuidad, como el efectuado por la doctora Antonia Trichopoulou, que registró la alimentación de casi 23.000 adultos durante 10 años, y demostró que seguir dietas hiperproteicas y pobres en hidratos de carbono de forma prolongada está asociado a una mayor mortalidad.

Las dietas con un aporte de hidratos de carbono muy limitado provocan una situación de cetogénesis similar al que se produce en ayunos prolongados. Este estado metabólico produce una rápida pérdida de peso provocada por la movilización de grasas con la intención de obtener energía.

El elevado aporte de proteínas provoca estreñimiento, uno de los problemas más frecuentes. Para evitarlo, es importante un buen suplemento de fibra y una abundante ingesta de líquidos. El aporte de líquidos es también importante para minimizar la sobrecarga a la que se ve sometido el riñón, ya que los productos derivados del metabolismo proteico se eliminan por vía renal. Por este motivo, este tipo de dietas no es recomendable en personas con enfermedades renales o con problemas hepáticos.

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También hay que tener en cuenta no únicamente lo que se come, sino lo que se deja de comer. De esta manera, si estos regímenes se siguen de forma prolongada, pueden provocar deficiencia de elementos nutricionales importantes, como vitaminas y minerales. Por normal general, no son recomendables en menores de 18 años o mayores de 65. Los especialistas insisten en no prolongarlas más allá de dos meses sin supervisión.

En general, no pueden hacer la dieta pacientes con déficit funcional en el hígado, páncreas y riñones. Tampoco embarazadas, menores de 16 años, personas con cardiopatías, depresión, etc.

Un problema que se debe evitar con dietas basadas en proteínas es la continua sensación de cansancio. Cuando la comida debe ser transformada en energía por diferentes procesos bioquímicos, es más fácil obtenerla de los carbohidratos y las grasas que de la proteína, lo que no significa que al comer más proteína, tengamos que sentir cansancio. El problema es que cuando se sigue una dieta proteica se consumen menos calorías de las necesarias para crear un balance energético. Este déficit provoca sensación de cansancio.

Muchas personas encuentran similitudes entre esta dieta y la famosísima Dukan, ya que ambas se basan en el consumo de proteína. Sin embargo, el Dr. Molins es claro en explicar que "en realidad no se parecen en nada. La Dieta Dukan se sigue a través de un libro y la Proteinada a través de un médico formado en el Método Suico® y como se manifestó en los organismos sanitarios en Francia y España, la dieta Dukan daña riñones e hígado, porque no se controlan las cantidades de proteínas ingeridas que, en dietas deficitarias en carbohidratos y en grasas, harán que se consuman en mayor cantidad. Además, esas proteínas van acompañadas de grasa, haciendo que estos órganos trabajen excesivamente.

Sin lugar a dudas, una de las cosas más importantes a la hora de seguir una dieta es que cuente con la supervisión de un médico especializado, para prevenir cualquier tipo de enfermedad asociada, y por supuesto, que sea una dieta que nos ayude a favorecer la salud para mejorar nuestra calidad de vida. Por ello, la Dieta Proteinada se ha vuelto un método seguro y eficaz para muchos pacientes que deciden transformar sus vidas.

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Para mantener un peso ideal es muy importante contar con el equilibrio necesario entre proteínas, grasas y carbohidratos. En mi experiencia, y como lo corrobora un trabajo científico llamado Estudio DiOGenes (que estudia familias con obesidad y su respuesta a programas nutricionales para el mantenimiento del peso) la dieta de mantenimiento debe ser un 25% de proteínas en lugar del 15% como recomienda la dieta mediterránea.

También es importante considerar el tipo de proteína que se consume. El consumo de carne roja, sobre todo la procesada, está directamente relacionado con un mayor riesgo de mortalidad, además de un mayor índice de enfermedades cardiovasculares y cáncer. Así concluye un estudio que apunta que para la salud, no solo es importante la cantidad de proteínas que se ingieren sino su tipo.

En el trabajo, realizado por investigadores de la Universidad de Harvard (EE.UU.), se analizaron los datos de 37.698 hombres que participaron en el “Estudio de Seguimiento de Salud”, realizado entre 1986 y 2008, y los de 83.644 mujeres que formaron parte del “Estudio de Salud de Enfermeras”, llevado a cabo entre 1980 y 2008, todos libres de enfermedades cardiovasculares y cáncer al comienzo del seguimiento. Durante cuatro años, los investigadores siguieron la dieta de los participantes mediante cuestionarios cada cuatro años, y registraron el número de fallecimientos durante el mismo periodo de tiempo.

Se registraron 23.926 muertes en total, de las cuales 5.910 eran debidas a las enfermedades cardiovasculares y 9.464 ocasionadas por el cáncer. Con todo, observaron que la sustitución diaria de una ración de carne roja por una de pollo, pescado, nueces o legumbres se relaciona con una reducción del riesgo de mortalidad de entre un 7% y un 19%. En otras palabras, estimaron que se podría haber prevenido el 9,3% de muertes en los hombres y el 7,6% de las mujeres incluidos en la investigación, si se hubiese reducido el consumo de carne roja hasta media ración diaria (unos 42 gramos aproximadamente).

La respuesta parece estar en una investigación realizada por investigadores de Cambridge (Reino Unido), en la que comparan las células del intestino de personas que consumen carne frente a las de personas vegetarianas. Los resultados indican que en las células del intestino de los vegetarianos hay un menor daño en su ADN, hecho que podría explicar por qué se relaciona el consumo de carne con un mayor riesgo de cáncer de colon, esófago y estómago.

Los expertos reiteran que no hay que dejar de consumir carne, sino que se trata de seguir una dieta equilibrada y moderar las dosis de carne roja, que puede sustituirse por otras fuentes de proteínas más saludables, como el pescado o el pollo.

Las legumbres son un alimento de origen vegetal, con gran variedad en el aporte de nutrientes; contienen proteínas, minerales, fibra y antioxidantes. Entre los cultivos leguminosos habitualmente consumidos destacan lentejas, porotos, arvejas y garbanzos, que por supuesto forman parte de la base de una alimentación saludable y balanceada.

Destaca en las propiedades nutricionales de este alimento, aportar una fuente esencial de proteínas y aminoácidos de origen vegetal. Se realizó una revisión bibliográfica, que incluyó los términos; legumbres, dieta, obesidad, enfermedad cardiovascular, síndrome metabólico, en las bases de datos Pubmed y Scielo, que incluyó artículos publicados entre los años 2013 y 2019 en los idiomas español e inglés, y que concluyeron evidencia positiva en relación al consumo de legumbres y sus beneficios para controlar ECNT, síndrome metabólico y riesgo cardiovascular, un total de 6 estudios de legumbres con obesidad, 12 con enfermedades cardiovasculares, 14 con diabetes, 11 con presión arterial elevada, 8 con colesterol, 9 con peso corporal y 23 con cáncer.

Beneficios de las legumbres

El consumo de legumbres en general en Chile al año 2001 era de 5,2 kilos al año por persona, 10 años después en el año 2011 el consumo fue 1,3 kilos al año, y al 2016 continuó disminuyendo.

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