La pancreatectomía distal es la operación de elección para las lesiones originadas en el cuerpo y la cola del páncreas. Consiste en la resección del tejido pancreático a la izquierda del eje mesentérico portal, por lo que no incluye al duodeno ni a la vía biliar.
Este artículo analiza en detalle las indicaciones, el manejo dietético postoperatorio y los resultados quirúrgicos asociados a la pancreatectomía distal, una intervención crucial para el tratamiento de diversas patologías pancreáticas.
Representación esquemática de una pancreatectomía distal.
Indicaciones de la Pancreatectomía Distal
La indicación quirúrgica fue la presencia de un tumor pancreático en los 38 enfermos, quístico en 24 y sólido en 14. Se estima que el número de enfermos en que se realiza es menor que el de los operados por un tumor en la cabeza del páncreas, porque las lesiones ubicadas en el cuerpo y cola tendrían una menor incidencia y se manifiestan clínicamente en estadios más avanzados, lo que limita su resección.
En este estudio se observó fundamentalmente que la mayoría de las resecciones pancreáticas se realizaron como tratamiento de un tumor, en que el estudio histopatológico demostró ser un tumor benigno. En otras series extranjeras más numerosas, la primera indicación de esta operación es la pancreatitis crónica, causa inhabitual de tratamiento quirúrgico en nuestro medio.
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Se sabe que los tumores benignos como el cistoadenoma mucinoso, la neoplasia mucinosa intraductal o los tumores endocrinos de comportamiento benigno pueden adquirir una conducta maligna, por lo que se prefiere la resección en etapas iniciales, habitualmente al momento del diagnóstico.
Material y Métodos del Estudio
Se realizó un estudio retrospectivo, a partir de los registros clínicos de 38 pacientes sometidos a una pancreatectomía distal por un tumor pancreático entre 1990 y 2005 en el Hospital Clínico de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Se excluyó a los pacientes sometidos a una pancreatectomía distal por un tumor no originado en el páncreas.
En cada enfermo se analizó las características clínicas y quirúrgicas, el estudio anatomopatológico y la evolución postoperatoria. Se consideró mortalidad operatoria a la que ocurrió hasta 30 días de la cirugía o hasta el alta del hospital. Además se evaluaron las complicaciones postoperatorias asociadas a la esplenectomía.
En la pancreatectomía, la sección del páncreas se realizó a la altura de la vena porta con electro bisturí en 29 enfermos y bisturí frío en 9. El muñón pancreático fue cerrado con puntos transfixiantes de material monofilamento irreabsorbible, con especial atención en la ubicación del conducto pancreático, que fue ligado en los casos en que se identificó.
Resultados del Estudio
Durante el período estudiado se operaron 38 pacientes, 29 (76,3%) mujeres y 9 (23,7%) hombres, con una edad de 52,9 + 5 años. El motivo de consulta más frecuente fue dolor abdominal en 26 enfermos. Seis enfermos consultaron por baja de peso, que en promedio fue de 8,5 kg (7-10 kg) y uno por masa palpable. En 5 enfermos el diagnóstico se realizó como hallazgo en un estudio de imágenes.
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El diagnóstico se realizó sólo con una eco-grafía abdominal en 7 pacientes. En 31 enfermos se complementó la ecografía abdominal con una tomografía computada y en 4 enfermos la tomografía computada fue complementada con una resonancia de abdomen y pelvis. En 24 enfermos la indicación quirúrgica fue la presencia de un tumor quístico y en 14 un tumor sólido.
En 25 (65,7%) enfermos se asoció una esple-nectomía a la pancreatectomía. La esplenectomía fue más frecuente en los enfermos con tumores malignos, independiente de si la indicación quirúrgica fue la presencia de un tumor quístico o sólido.
El estudio anatomopatológico demostró un tumor benigno en 28 enfermos y un tumor maligno en 10. El tumor benigno más frecuente fue el cistoade-noma mucinoso en 14 enfermos. El tumor maligno más frecuente fue el adenocarcinoma en 8 enfermos.
Complicaciones Postoperatorias
Se presentaron una o más complicaciones postoperatorias en 10 (26,3%) enfermos. Las más frecuentes fueron la fístula pancreática en 5 enfermos (13%), sepsis en 3 e infección de catétervenoso central en 3 (Tabla 1).
La fístula se presentó en 4 mujeres y un hombre (promedio 51 años con extremos de 32 y 73 años), la edad no fue diferente de la de aquellos que no la presentaron (52 años, con extremos de 29 y 70 años) (Tabla 2).
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Se reoperaron 3 (7,9%) enfermos. Uno por hemoperitoneo y dos por colecciones intraabdominales secundarias a una fístula pancreática. Un enfermo (2,6%) falleció por sepsis de origen intra-abdominal secundaria a una fístula pancreática. Los otros tres pacientes con fístula pancreática fueron manejados en forma médica, con resolución completa del cuadro clínico y sin necesidad de procedimientos invasivos, a los 13 días promedio.
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Tabla 1: Complicaciones Postoperatorias
| Complicación | Número de Pacientes | Porcentaje (%) |
|---|---|---|
| Fístula Pancreática | 5 | 13 |
| Sepsis | 3 | 7.9 |
| Infección de Catéter Venoso Central | 3 | 7.9 |
Causas de mortalidad después de la resección pancreática (1990-2019).
Consideraciones Dietéticas Postoperatorias
Tras una pancreatectomía distal, la dieta juega un papel crucial en la recuperación del paciente. Inicialmente, se suele mantener al paciente en ayunas, con soporte nutricional intravenoso, para permitir que el páncreas se recupere y reducir la producción de enzimas digestivas.
La reintroducción de la alimentación oral debe ser gradual y supervisada por un equipo médico especializado. Se recomienda comenzar con líquidos claros, como agua, caldos desgrasados y zumos diluidos, para evaluar la tolerancia del paciente.
A medida que el paciente tolera los líquidos, se pueden introducir alimentos blandos y de fácil digestión, como purés de frutas y verduras, yogur sin azúcar, arroz blanco y pollo hervido. Es fundamental evitar alimentos grasos, fritos, picantes o muy condimentados, ya que pueden sobrecargar el páncreas y provocar malestar.
En algunos casos, puede ser necesario el uso de enzimas pancreáticas artificiales para facilitar la digestión de los alimentos, especialmente si se ha resecado una parte significativa del páncreas.
Es importante realizar comidas pequeñas y frecuentes a lo largo del día, en lugar de grandes comidas, para evitar la sobreestimulación del páncreas y facilitar la absorción de nutrientes.
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