Los parásitos son agentes biológicos que viven a expensas de otro ser, con el potencial de causarle daño. Algunos son exclusivos de animales o especies animales, mientras que otros pueden albergarse en cualquier hospedero e incluso transmitirse de animales a humanos.
Fuentes Comunes de Parásitos
Los productos de origen animal y sus subproductos, especialmente las carnes de vacunos y cerdos, son hospederos de parásitos que generan enfermedades. Si no se destruyen, pueden provocar graves complicaciones de salud. La llamada lombriz solitaria es otra enfermedad parasitaria que se adquiere al consumir carne, ya sea de bovinos o porcinos.
Si estos animales están expuestos al consumo de excremento humano con huevos de este parásito, desarrollarán el agente y luego lo transmitirán de regreso a las personas al consumir el producto crudo o insuficientemente cocido.
Triquinosis
La triquinosis (trichinellosis), por ejemplo, es causada por el estado larvario de un parásito helminto presente en la musculatura del cerdo, como un quiste microscópico. Esta infección parasitaria es muy poco frecuente en cerdos criados en forma industrializada y su presencia es mayor o frecuente en cerdos criados en forma artesanal o traspatio.
El o la profesional médico veterinaria inspecciona a nivel de planta faenadora la musculatura en búsqueda de este parásito y si lo encuentra se adoptan los protocolos establecidos de eliminación, de manera de disminuir el riesgo de que el ser humano contraiga esta enfermedad transmitida por los alimentos - llamadas ETA.
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Medidas Preventivas y de Higiene
La higiene resulta fundamental al momento de prevenir enfermedades parasitarias, ya que al ser transmitidas por agentes microscópicos, hay un alto riesgo de que estas sean desatendidas y que no sean consideradas en los diagnósticos.
La recomendación para proteger la salud de la población es extremar medidas de higiene y desinfección de productos frescos antes de su consumo. Los elementos de resistencia de los agentes parasitarios, sean huevos de helmintos o artrópodos, quistes u ooquistes de protozoos, son muy resistentes a las condiciones ambientales e, incluso, a los desinfectantes que funcionan contra virus y bacterias.
Es muy relevante lavar por arrastre todos los vegetales, cocinarlos o congelarlos para poder asegurar su destrucción. En el caso de todo tipo de carnes y subproductos, esta debe estar bien cocida para disminuir aún más el riesgo de adquirir una ETA.
Esto implica cocinar la carne durante 15 minutos a una temperatura de al menos 70°C al centro del producto. Si la carne tiene hueso, se debe cocer primero por ese lado y luego por el otro para eliminar los parásitos que estén cerca del material óseo.
En ambientes rurales, el proceso de faena de la carne animal es de tipo artesanal e intradomiciliario, por lo que las posibilidades que exista una inspección médico veterinaria de los alimentos de origen animal es muy remota o inexistente. La hidatidosis es una de las enfermedades parasitarias animales más comunes en nuestro país y se da de forma cíclica en la interfaz entre perros y animales de abasto que pastorean.
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Lo mismo ocurre en los cultivos de hortalizas, verduras y frutas, espacio en el que puede haber presencia de estos huevos microscópicos en los alimentos.
Parásitos Comunes y sus Síntomas
Síntomas como la diarrea aguda, malestar estomacal o muscular, pueden ser causadas por algún agente parasitario. Incluso la sintomatología nerviosa.
Oxiuros
Comezón o picazón en la región anal, es la principal molestia que manifiestan las personas afectadas por el parásito Oxiurius o Enterobius vermicularis, más conocido como "pidulle". Esta infección es producida por una lombriz de color amarillo-blanco, la cual tiene un tamaño que alcanza los 6 milímetros.
Los oxiuros habitan en la parte final del intestino y se reproducen por huevos microscópicos. Cuando la hembra está cargada de éstos, sale del recto de la persona infectada, especialmente de noche, y planta sus huevos en la región anal. El contacto con los huevos y el pegamento que la hembra coloca en ellos provoca una intensa picazón.
Los huevos microscópicos larvados pueden llegar a la boca a través de alimentos y bebidas, o por inhalación. Éstos se diseminan en los diferentes ambientes del hogar, pueden estar presentes en las manos o superficies contaminadas, donde llegan a vivir hasta por tres semanas.
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Formas de contagio de oxiuros:
- Sábanas y toallas
- Prendas de vestir (en especial la ropa interior y pijamas)
- Inodoros y elementos del baño
- Alimentos contaminados o mal lavados
- Vasos y cubiertos
- Juguetes infectados y areneros
- Superficies con falta de higiene tales como encimeras de la cocina, escritorios o mesas de comedor.
También, es frecuente la autoinfección en niños que se comen las uñas (onicofagia) y retro infección por larvas que ingresan desde el ano hacia el recto.
El síntoma característico de la presencia de oxiuros es el prurito en la región anal, el cual es más intenso durante la noche. También, puede acompañarse de picazón nasal y genital, lo que provoca irritación e inflamación secundaria al rascado y/o vulvovaginitis en el caso de las niñas.
Se ha asociado a trastornos del sueño, como bruxismo -rechinar los dientes-, pesadillas e incluso sonambulismo. También con baja de peso y enuresis (incontinencia urinaria). Sin embargo, no se ha podido establecer una relación causal.
Para detectar si una persona es afectada por este parásito, se indica el Test de Graham, que consiste en la toma de muestra de huevos de la región anal y perianal, mediante una cinta adhesiva transparente, para luego visualizarlos directamente con un microscopio. Habitualmente, se toman tres muestras, idealmente durante la mañana, después de haber dormido y antes del aseo.
El tratamiento para el eliminar el oxiuros al interior del organismo es farmacológico, sin embargo, la reintroducción de la infección es frecuente. Esto se explica, en parte, porque los huevos pueden sobrevivir fuera del cuerpo durante tres semanas.
Giardiasis
La giardiasis se debe a la Giardia lamblia, también denominada Giardia intestinalis o Giardia duodenalis. Este parásito habita en el intestino delgado y predomina en zonas tropicales, pero es frecuente en Chile, en especial en guarderías, población infantil, pacientes con VIH e inmunosuprimidos.
El elemento infectante es el quiste y el patógeno, el trofozoíto, que es un elemento flagelado. En cuanto a la patogenia, causa daño en la mucosa y aplanamiento de vellosidades, que podría ser similar al de la enfermedad celíaca, inflamación local, reducción de actividad de las disacaridasas y excesivo crecimiento bacteriano; todo esto termina en diarrea.
Los síntomas son diarrea crónica o aguda, y puede causar la diarrea del viajero en lugares en que no hay un manejo adecuado de los alimentos y las moscas.
El diagnóstico se hace con los antecedentes epidemiológicos, el examen coproparasitológico, que permite observar los quistes, la serología (RIFI o ELISA) y test de ELISA o PCR en deposiciones.
El tratamiento consiste en metronidazol, 15 mg/kg en niños y 30 mg/kg en adultos, por 5 a 7 días. El tinidazol es una alternativa, en dosis única de 2gr en adultos y 50mg/kg en niños, lo mismo que el secnidazol, que también se utiliza en una sola dosis, pero no se encuentra en Chile.
Amebiasis
La amebiasis es una infección del intestino grueso causada por Entamoeba histolytica, que se puede encontrar en dos formas: como quistes o como trofozoítos, que son la forma infectante y patógena, respectivamente.
Se trasmite por aguas contaminadas con excretas, vectores mecánicos como baratas, cucarachas y moscas que infectan los alimentos, verduras y frutas mal lavadas o regadas con aguas servidas, y por prácticas homosexuales, ya que en ellas se utilizan orificios que contienen amebas.
Afecta más a los adultos que a los niños y 75% a 90% de los portadores son asintomáticos. La infección causa en el colon las úlceras en botón de camisa, que comprometen rectosigmoides, ciego y, en algunos casos, ileon. También se han descrito abscesos hepáticos.
Los síntomas son diarrea disentérica, dolor abdominal, pujos, tenesmo y, en algunos casos, rectorragia, que se ve cuando hay colitis fulminante, que es muy rara. Hay que recordar que en esos casos los corticoides están contraindicados.
El diagnóstico se puede hacer con el examen parasitológico seriado de deposiciones, que muestra los quistes, y el examen de deposiciones frescas, en el que aparecen los trofozoitos. Hay reacciones serológicas, como ELISA, hemaglutinación indirecta, IFI y RIES, similar a la giardiasis, que son útiles para descartar la Entamoeba dispar, que no es patógena.
Para la terapia hay amebicidas de acción local o luminal, tisular parcialmente luminal y tisular, y luminal. La terapia más eficaz se efectúa con amebicidas de acción tisular, especialmente el metronidazol.
Isosporosis
La isosporosis es causada por la Isospora belli, que se ubica en el intestino delgado. El mecanismo de infección es la ingesta de la forma infectante, que es el ooquiste maduro; por lo tanto, se adquiere por fecalismo. Es frecuente en pacientes inmunosuprimidos y con VIH, en quienes causa diarrea crónica; en cambio, en los inmunocompetentes, causa diarrea aislada por daño e inflamación en las vellosidades.
En el hemograma se puede encontrar eosinofilia de baja monta y en el examen parasitológico puede haber cristales de Charcot-Leyden, que plantean alergia. La biopsia intestinal también puede ayudar a identificar el parásito.
Para la terapia se utiliza cotrimoxazol en dosis de 5 mg de trimetroprim y 25 mg de sulfametoxazol, 4 veces al día por 10 a 14 días. Si el paciente tiene VIH y sus recuentos de CD4 son bajos, se recomienda mantener la terapia por un mes más, a lo menos. Como alternativa está la pirimetamina.
Coccidiosis
La coccidiosis se puede evitar si los manipuladores de alimentos desempeñan su labor en forma correcta, con lo que se evita la transmisión de los parásitos del grupo de los coccidios, entre ellos Criptosporidium parvum y Ciclospora cayetanensi.
El Criptosporidium parvum es un parásito que afecta principalmente a pacientes con inmunosupresión, como los portadores del VIH; habita en el intestino delgado, en el yeyuno, pero también se ha aislado en colon, páncreas, vía biliar y tracto respiratorio; el elemento infectante es el ooquiste maduro, que se adquiere a través de la ingesta de agua y alimentos contaminados con material fecal.
El tratamiento de elección en pacientes con SIDA es la espiramicina. En pacientes con VIH son importantes las infecciones por Strongyloides stercolaris, que se trata con tiabendazol e ivermectina; Isospora belli; Cryptosporidium parvum; Cyclospora cayetanensis; y Microsporidium, específicamente las especies Enterocytozoon bieneusi y Encephalitozoon intestinalis, que se tratan con albendazol, 400 mg/día por 21 días.
Protozoos Comensales
Los protozoos comensales son: Entamoeba coli, Endolimax nana, Iodamoeba butschlii y Chilomastix mesnilli. No tienen más importancia que la de ser indicadores de fecalismo. El Blastocystis hominis se considera un agente eventualmente patógeno; responde bien a metronidazol, en dosis de 30 mg/kg/día, por diez días.
Tenias
Las tenias más populares o frecuentes son la Taenia saginata (vacuno), Taenia solium (cerdo) y Difilobotrium latum (peces). El hombre es su huésped definitivo y cuando se comporta como tal, desarrolla un ejemplar único en el intestino delgado; cuando actúa como huésped intermediario, desarrolla cisticercosis, que es importante por su compromiso cerebral, en el caso de Tenia solium.
Otras tenias menos populares, pero igualmente importantes son Hymenolepis nana, H. diminuta y Dypilidium caninum. Estos parásitos están constituidos por escólex o cabeza, cuello y cuerpo, constituido por proglótides; el conjunto de proglótides forma los estróbilos.
La Taenia saginata tiene como huésped definitivo al hombre; el vacuno es un huésped intermediario, en el que se encuentran los cisticercos. La tenia puede medir hasta ocho metros. Se adquiere por consumo de carne mal cocida, ya sea ingiriendo el asado alemán, que consiste en cocer la carne con limón, lo que es completamente falso, porque sólo le cambia el color, o por la costumbre que reina en Chile de cocer la carne por muy poco tiempo, porque se estima que cuanto más jugosa, más sabrosa.
Los síntomas pueden ser inespecíficos, síntomas digestivos inespecíficos, psicosomáticos y reacciones alérgicas. El diagnóstico se hace por el hallazgo de proglótides o huevos en deposiciones; por antígenos fecales (ELISA); o por el examen coproparasitológico o examen del espécimen que elimina el paciente, además del test de Graham.
La Taenia solium es la tenia del cerdo. Tiene un escólex piriforme, con un rostelo provisto de ganchitos que le dan forma de sol. Vive en el intestino delgado, mide 3 a 5 metros, o sea, es algo más pequeña que la saginata e infecta al hombre mediante el consumo de carne de cerdo con cisticercos, mal cocida.
El Difilobotrium sp es la tenia del salmón. El escólex tiene forma de espátula y se adhiere por botrias. El hombre es hospedero definitivo y se infecta con el consumo de salmónidos, los cuales se infectan al consumir copépodos presentes en el plancton de los lagos; el plancton se infecta por los huevos que expulsa el humano y se forman corasidios que se depositan sobre los vegetales del lago, los que luego son consumidos por estos crustáceos.
El tratamiento consiste en niclosamida (2 tabletas de 500 mg, 2 veces/día, en niños, y 4 tabletas de 500 mg, 2 veces al día, en adultos, por 1 día) y prazicuantel (tabletas de 150 mg y 500 mg 10mg/kg, dosis única).
Parasitosis por Nematodos
La enterobiasis es la infección causada por el Enterobius vermicularis, cuyo hábitat es el colon. Es una parasitosis cosmopolita cuya biología se ve favorecida por el hospedero, ya que cuando éste se infecta, prácticamente infecta a todo el ambiente familiar. Se adquiere por ingesta de huevos por vía oral, por inhalación de huevos presentes en el polvo ambiental, por ingesta de alimentos contaminados o por retroinfección rectal.
Este parásito, que también se conoce como oxiuro, es pequeño (mide entre 0,5 cm y 1 cm), su hábitat es el ciego y el colon, y su hembra pone una gran cantidad de huevos (11.000). El ciclo se inicia con el desarrollo de la larva; cuando ésta se libera, crecen la hembra y el macho.
El diagnóstico se realiza por el hallazgo de gusanos en la región perianal y de huevos en la deposición o en el test de Graham, que consiste en colocar una cinta adhesiva en la zona anal, antes de lavarla, por la mañana. El examen coproparasitario tiene bajo rendimiento.
El tratamiento se hace con mebendazol y albendazol, como fármacos de elección, en especial mebenzadol, en dosis única de 200 mg/día, que se debe repetir a los 15 días. También se puede utilizar albendazol, 400 mg/día (dosis única) o Pirantel, 10mg/kg/día (dosis única).
Parásitos en Niños
En la infancia los parásitos intestinales pueden presentar una amplia gama de sintomatología. Los niños son más propensos a adquirir parásitos debido a que juegan con tierra, tienen menos hábitos de lavado de manos y suelen echarse a la boca alimentos sin lavar o cosas que recogen del suelo.
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