Falta de Alimentación: Causas y Consecuencias en Chile

La falta de alimentación es un problema complejo que afecta a diversos sectores de la población, especialmente en un contexto de crisis alimentaria y desafíos económicos. En Chile, este problema se manifiesta de diversas formas, desde la inseguridad alimentaria hasta la malnutrición, impactando la salud y el bienestar de las personas.

Pilares de la seguridad alimentaria

Pilares de la seguridad alimentaria.

Seguridad Alimentaria en Chile

El concepto de seguridad alimentaria surgió de la Primera Cumbre Mundial de Alimentación en 1996. Según la FAO, una persona padece inseguridad alimentaria cuando carece de acceso regular a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para un crecimiento y desarrollo normales y para llevar una vida activa y saludable.

Chile experimentó inseguridad alimentaria en la década de 1980, con una caída del producto interno bruto y una alta tasa de desocupación. Durante la pandemia de coronavirus del 2020, la inseguridad alimentaria aumentó levemente, lo que llevó al gobierno a repartir cajas de alimentos a un sector importante de la población. Sin embargo, la FAO ha alertado que la oferta alimentaria interna de Chile se podría ver afectada en el mediano plazo por variaciones súbitas en los flujos globales de alimentos.

A nivel mundial, la seguridad alimentaria se ha visto amenazada por varios factores, incluyendo el cambio climático, la pandemia del coronavirus y la guerra de Ucrania, que ha afectado las exportaciones de granos y fertilizantes.

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Factores que Amenazan la Seguridad Alimentaria

  • Cambio Climático: Sequías e inundaciones que dañan la producción agrícola.
  • Pandemia del Coronavirus: Interrupción de las cadenas de suministro y aumento de la pobreza.
  • Guerra de Ucrania: Disminución de las exportaciones de granos y escasez de fertilizantes.

Con respecto al año pasado, la canasta básica de alimentos de 80 productos subió un 23% y hoy día está en $56.000 por persona, lo cual es muy alto para el ingreso básico promedio nacional.

Malnutrición Infantil

Un informe de la FAO reveló que en Chile las cifras de desnutrición infantil alcanzaron niveles que en algunos casos superan los seis puntos porcentuales. Asimismo, en otras zonas se registran altas tasas de sobrepeso y obesidad.

La nutricionista de la Facultad de Medicina UCSC, Pamela Gómez, explicó que la malnutrición por déficit se divide en dos criterios para realizar el diagnóstico: desnutrido y riesgo de desnutrir en el caso de los niños. En adultos, se clasifica como enflaquecido o bajo peso.

Edades Más Vulnerables

  • Embarazadas
  • Niños y niñas
  • Adultos mayores sobre 70 años

La evidencia sugiere que mantener una lactancia materna exclusiva mínimo por seis meses y complementada con otros alimentos hasta por lo menos los 2 años de edad, previene la obesidad y las enfermedades crónicas no transmisibles.

Los tratamientos para la malnutrición están relacionados directamente a la modificación de la estructura de alimentación y cambios en la cantidad y calidad de la dieta, además de cambios en estilo de vida.

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Dificultades en la Alimentación Infantil

Las dificultades en la alimentación son frecuentes en la infancia. Se estima que entre un 25 y un 35% de lactantes y preescolares sanos, y entre un 40 y un 90% de niños presentan dificultades a la hora de alimentarse. La gran mayoría corresponden a dificultades leves, mientras que sólo el 1-5% cumple con criterios de trastornos alimentarios clínicos.

El proceso de alimentación corresponde a una interacción entre un niño y su cuidador, habitualmente su figura de apego. Muchas de las dificultades en la alimentación ocurren por alteraciones en esta interacción.

El término “trastorno alimentario” se define como una dificultad para consumir una cantidad o variedad suficiente de alimentos para crecer y mantener un estado nutricionalmente adecuado. Este trastorno no se produce exclusivamente en el curso de una anorexia o bulimia, y no hay evidencia de una alteración en la percepción de la imagen corporal.

Las consecuencias físicas de los trastornos alimentarios en niños pequeños son variadas: malnutrición, falla de medro, y posiblemente disfunción neuro-cognitiva. Sumado a esto, ocurren consecuencias vinculares y emocionales, secundarias al desarrollo de interacciones conflictivas entre el niño y su cuidador en torno a la comida, las que pueden predisponer a otros problemas de la esfera del comportamiento.

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Alimentación y Estrés

Actualmente existen diversas situaciones de estrés tanto en el ámbito laboral, educacional, personal como social y esto puede afectar los hábitos alimentarios. Es común tender a consumir alimentos y cantidades no saludables de comida con el fin de esconder pensamientos y sentimientos pesimistas sin sentir hambre realmente; esto puede ser en respuesta al estrés.

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La alteración más frecuente en la alimentación en respuesta al estrés es en torno a la rapidez en cual se vive, lo que lleva a comer muy rápido, a no desayunar y a cenar más abundantemente. Estos malos hábitos, además de ser generados por el estrés, están culturalmente inculcados en la sociedad.

Alimentos que causan ansiedad

Alimentos que pueden aumentar la sensación de ansiedad y estrés.

Situaciones de estrés pueden llevar a patrones alimentarios no saludables como alta ingesta calórica, largos tiempos de ayuno, dieta con alto consumo de grasas saturadas, sodio y azúcares simples. Adicionalmente, existen alimentos que pueden aumentar la sensación de ansiedad y estrés corporal como el alcohol en grandes cantidades, el café y bebidas energéticas por su contenido de cafeína.

En algunas personas, en respuesta al estrés, se genera la necesidad de consumir alimentos o sustancias que estimulan a nuestro organismo a producir «opiáceos endógenos» (endorfinas y serotoninas) que producen sensaciones placenteras y compensatorias al estrés. Estos alimentos generalmente son de baja calidad nutricional, pero el alimento a elegir depende de cada sujeto, no existe una receta única.

Finalmente, es importante decir que algunos aminoácidos como el triptófano (carnes y lácteos) y diversas vitaminas (ácido fólico, vitaminas del complejo B, Vitamina C) contenidas en frutas, verduras y cereales, participan en la síntesis de endorfinas y serotoninas, sin embargo, no podemos atribuir a un solo alimento este rol anti estrés, ya que depende de muchos factores.

A modo de conclusión, podemos decir que el estrés puede potenciar y mantener cuatro grandes problemas de salud pública: Consumo excesivo de alcohol, tabaquismo, drogas, sedentarismo y malos hábitos alimentarios, lo que se traduce en altas cifras de obesidad y eventos cardiovasculares.

Ley de Etiquetado en Chile

La Ley de Etiquetado chilena es pionera en el mundo, pues es la primera que combina intervenciones en el entorno alimentario. Esto significa que entrega información al consumidor a través del uso de un sello negro en los alimentos que son poco saludables y -simultáneamente- restringe su publicidad a niñas y niños menores de 14 años.

Se ha observado que las personas entienden mejor lo que comen y deciden en base a la presencia del sello. Las restricciones de marketing han funcionado, reduciendo la exposición de los niños chilenos a la publicidad de alimentos poco saludables. El programa de alimentación escolar se reformula, disminuyendo la oferta de estos alimentos poco saludables y reduciendo el consumo de sodio, grasas saturadas y azúcares en los espacios escolares.

La restricción de publicidad que implementa la Ley de Etiquetado es la más global que existe a nivel internacional, regulando aspectos como la presencia de personajes atractivos para los niños y la entrega de juguetes o concursos.

Este conocimiento ha sido exportado a países como México, Perú, Uruguay e Israel. Los resultados positivos han mostrado que este es el camino que hay que seguir, con sellos de advertencia que se han adoptado en Argentina, Uruguay, Perú, México, Canadá y Brasil.

Desafíos y Oportunidades

Chile enfrenta altas cifras de obesidad, particularmente en niños y mujeres adultas. Las principales causas de enfermedad y muerte están relacionadas con una mala alimentación. En un contexto de crisis alimentaria, este exceso de peso podría combinarse con déficit de micronutrientes, aumentando el riesgo de enfermedades.

La diferencia en la prevalencia de obesidad es escandalosa entre sectores de menor ingreso y áreas urbanas-rurales, y la crisis alimentaria podría incrementar esta brecha. Sin embargo, la Ley de Etiquetado ha llegado a todos, independientemente de su nivel socioeconómico.

Alimentos saludables

El consumo de frutas y verduras debe aumentar para mejorar la salud.

Chile es un gran productor y exportador de frutas y hortalizas, pero el consumo interno es bajo. La actual crisis alimentaria podría ser una oportunidad para cambiar hábitos poco saludables, como el consumo de pan, harinas y frituras, por alimentos más saludables y de producción nacional como frutas y verduras.

La producción de frutas y hortalizas es más amigable con el medio ambiente y requiere menos agua que la producción de cereales y carne.

El consumo mundial de frutas, vegetales, frutos secos y legumbres deberá duplicarse, y el consumo de carne roja y azúcar deberá reducirse en más de un 50%.

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