La alimentación es un aspecto fundamental en la vida de las personas, ocupando una parte significativa del presupuesto familiar. En Chile, por ejemplo, representa un 18,6% del gasto total de las familias en todos los niveles socioeconómicos en 2013.
La globalización ha facilitado la disponibilidad de una gran variedad de productos alimentarios, incluyendo la carne. El mercado de la carne a nivel mundial ha experimentado un aumento en su producción en los últimos años.
En Chile, la producción de carne es liderada por la carne de ave (675 mil toneladas), seguida por la carne de cerdo (584 mil toneladas, de las cuales cerca de 40% se destinan a la exportación) y, en último lugar, la carne bovina (200 mil toneladas).
Una mayor demanda ha llevado a una mayor producción y a un mayor consumo de este tipo de productos.
DIETA CARNIVORA ¿Te beneficia o te perjudica?
Beneficios de la Carne en la Alimentación
La carne bovina o cualquier otra carne de origen animal es una de las mejores fuentes de proteínas que se puede obtener a través de la dieta. Los seres humanos estamos compuestos por alrededor de 250.000 proteínas distintas formadas a partir de sólo 20 aminoácidos. Nuestro cuerpo puede sintetizar 11 de ellos. Los otros nueve son los llamados aminoácidos esenciales. Es decir, aquellos que no pueden ser sintetizados o fabricados por nuestro organismo, por lo que tenemos que introducirlo a través de los alimentos. Los de origen animal, en particular la carne bovina, contienen los nueve aminoácidos esenciales; la histidina, isoleucina, leucina, lisina, metionina, fenilalanina, treonina, triptófano y valina.
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Además, la carne aporta otros nutrientes esenciales para el organismo:
- Proteínas: Son el componente principal de células, musculatura y otros tejidos del cuerpo. La proteína es esencial para mantener la masa muscular, especialmente si realizas actividad física o deporte.
- Vitamina B12: Es imprescindible para la formación de glóbulos rojos. Está presente en cualquier producto de origen animal, especialmente en las carnes y pescados.
También necesitamos de las Vitaminas B12, B6, B9, éstas son importantes para el metabolismo de macronutrientes y síntesis de neurotransmisores, como la acetilcolina que está relacionada con el aprendizaje. Los alimentos fuentes de este tipo de vitaminas son productos cárnicos como carne de vacuno y pescados, también frutos secos y huevos.
El aporte proteico de la carne es de alto valor biológico, por ende, es imprescindible en el desarrollo de cada niño. Posee múltiples beneficios; estimula la formación de la hormona de crecimiento cuya función principal es el desarrollo de la masa muscular, favoreciendo el correcto desarrollo psicomotriz.
También el consumo de este alimento va a mantener las correctas funciones cerebrales y funcionamiento de todas las células del cuerpo. Además, es una buena fuente de vitamina B12, muy importante para el desarrollo celular, la formación de la sangre y el cerebro.
Es una proteína que forma parte de la dieta de miles de chilenos, que tiene grandes propiedades y que no solamente es un alimento, sino que una potente fuente de salud si se consume en las cantidades correctas.
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Comer alimentos ricos en nutrientes y proteínas es fundamental para mantener los músculos fuertes.
Una dieta rica en verduras, frutas, pescado y frutos secos, ayuda a reducir el deterioro de la memoria y a mejorar la capacidad de concentración, entre otras funciones cerebrales. Comer alimentos ricos en ácidos omega-3 como el pescado, nueces y palta, se traduce en un mejor funcionamiento del cerebro y por tanto, en un mayor rendimiento y una mayor productividad en los estudios o trabajo.
Riesgos del Consumo Excesivo de Carne
Un excesivo consumo de carnes rojas se ha asociado tradicionalmente con el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, aumento del colesterol total, gota y ciertos tipos de cáncer.
No obstante, recientes estudios han puesto en manifiesto la asociación entre el consumo de los diferentes tipos, formas e ingredientes de las carnes y el incremento del riego de mortalidad.
Etemadi et al., identificaron que el riesgo de muerte prematura aumentó en un 26% en aquellas personas ubicadas en el quintil más alto de consumo de carnes rojas (Hazard Ratio “HR”: 1,26 [95% IC: 1,23 a 1,29), en comparación a aquellas que reportaron el consumo más bajo. De todas las causas específicas de mortalidad, el riesgo de desarrollar enfermedad hepática crónica fue el que presentó la mayor asociación, aumentando el riesgo en un 130% para el quintil más alto de consumo en comparación al más bajo (HR: 2,30 [95% IC: 1,78 a 2,99).
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De igual manera Schwingshackl et al., investigaron la asociación entre el consumo de 12 grupos de alimentos (granos enteros, granos refinados, vegetales, frutas, nueces, legumbres, huevos, lácteos, pescados, carnes rojas, carnes procesadas y bebidas) y el riesgo de mortalidad por todas las causas. Los autores identificaron que este riesgo aumentaba en un 10% por cada 100 gramos diarios adicionales de carne roja (Riesgo Relativo “RR”: 1,10 [95% IC: 1,04, 1,18) y en un 23% por cada 50 gramos diarios adicionales de carne procesada (RR: 1,23 [95% CI: 1,12, 1,36).
La especialista explica que todos los productos de origen animal tienen en algún porcentaje colesterol, que es conocido por aumentar el riesgo de accidentes cerebrovasculares, diabetes, infartos y aumentar la presión arterial. “Sumado a eso, en 2015, la Organización Mundial de la Salud, declaró que carnes procesadas como jamón, hamburguesas y vienesas, aumentan el riesgo de cáncer colorrectal, si se consumen más de tres veces por semana, por lo que se encuentra en el grupo cancerígeno. Además, al evitar la carne, también se reduce la exposición a antibióticos y hormonas utilizados en la cría de animales, explica la presidenta de Achinuv.
Experta comenta que reducir el consumo de carnes puede reducir el riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2, hipertensión arterial y colesterol alto.
El nutriólogo de la Clínica Las Condes, Fernando Carrasco, indica que el consumo de carnes rojas, sobre todo si es en exceso, generaría un mayor riesgo de infarto cardíaco y accidentes cerebrovasculares.
Riesgo de mortalidad prematura según tipo y cantidad de consumo de carnes
Considerando la evidencia, y el alto consumo de carne reportado por la población chilena, estrategias de mayor impacto que potencien el aumento de consumo de carnes blancas por la población versus el consumo de carnes rojas y/o procesadas son esenciales.
Recomendaciones para un Consumo Responsable
De acuerdo a Cintia Demmer Werner, Nutricionista Clínica y Deportiva, Alemana Activa, Clínica Alemana de Osorno, se recomienda su consumo, 1-2 veces/semana, previa evaluación en forma individual. Las porciones dependen de edad, peso, estado fisiológico, exámenes bioquímicos. Se recomienda carne roja con bajo contenido graso (magras), 100-180 gramos por porción de adultos. Deben evitarse carnes fritas, y preferir preparaciones al horno, a la plancha, parrilla, estofados, etc.
Si un adolescente desea realizar una dieta vegetaría o vegana, o similar, es recomendable que consulte a un profesional del área de la nutrición para asegurarse que su alimentación esté balanceada y si requiere consumir suplementos nutricionales (ej: calcio, vitaminas de complejo B, hierro, zinc). Considerar que las dietas en base a plantas suelen ser más bajas en el aporte calórico, generan una rápida de sensación de plenitud gástrica lo que disminuye la ingesta de otros alimentos.
Privilegia el consumo de frutas y verduras: aportan vitaminas, minerales y fibra, lo que mejora la microbiota intestinal y con ella las bacterias asociadas a efectos antiinflamatorios vinculados a un buen metabolismo.
Incorpora legumbres todas las veces que puedas: son una buena fuente de energía, nutrientes, vitaminas, minerales y fibra.
Consume lácteos: aportan energía y diversos nutrientes como proteínas de alto valor biológico, vitaminas y minerales. Su consumo previene el desarrollo de diversas enfermedades no transmisibles como diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y aporta a la conservación de la funcionalidad de la masa ósea y muscular en la vida adulta.
Prefiere alimentos con menos sellos de advertencia, disminuyendo el consumo de ultraprocesados: la industria alimentaria usa muchos saborizantes, colorantes, edulcorantes y preservantes para acentuar el sabor de los productos ultraprocesados y darles mayor durabilidad. Nutricionalmente son alimentos con un alto contenido de azúcares, grasas saturadas y sodio, los que están vinculados a una mayor incidencia de enfermedades. Además, tienen un bajo aporte de fibra, vitaminas y minerales en comparación con platos y comidas sin procesar o mínimamente procesados.
Disfruta de tu alimentación: comer no es solo la ingesta de nutrientes, es un acto emocional, social y de cuidado de tu bienestar. Trata de desconectarte de las pantallas y conectar con el disfrute de los sabores, olores, colores, texturas, recuerdos y también con la compañía que tengas al momento de comer.
Tal como menciona un estudio reciente “ Las y los adolescentes consumen cada vez más alimentos poco saludables con alto contenido en azúcar, grasas y sal, y con escaso valor nutricional. Todos los actores del sistema alimentario deben apoyar los entornos alimentarios sanos y restringir las ventas de alternativas no saludables.
Recomendaciones de porciones de alimentos para adolescentes según el Ministerio de Salud
| Grupo de Alimentos | Porciones Diarias Recomendadas |
|---|---|
| Lácteos | 3-4 |
| Verduras | 3 |
| Frutas | 2 |
| Cereales | 2 |
| Pescado y Legumbres | 2 veces por semana |
| Carne o Huevo | No más de 3 veces por semana |
Recuerda que Clínica INDISA cuenta con un equipo de profesionales listos para ayudarte en todas tus necesidades.
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