Colombia enfrenta un cambio demográfico significativo con el aumento de la expectativa de vida y el envejecimiento de su población. Ello se traduce en una alta prevalencia de enfermedades crónicas en los adultos mayores, resaltando la hipertensión arterial como la enfermedad más prevalente en el territorio nacional.
Por consiguiente, se debe ampliar el panorama y reconocer que la adherencia terapéutica sigue siendo un obstáculo que no permite mejorar la salud y calidad de vida de las personas. Se entiende por adherencia terapéutica la medida en la que el paciente asume las normas o consejos dados por el profesional de salud, tanto desde el punto de vista de hábitos o estilo de vida, como del propio tratamiento farmacológico prescrito. Adicionalmente, los problemas de adherencia están siempre presentes, independientemente de la enfermedad, del tipo de paciente, del grupo demográfico y del nivel socioeconómico.
En el caso de la hipertensión arterial 7,1% de los pacientes abandonan los medicamentos indicados por el médico de familia y 22,4% en el caso de especialistas. A su vez, llama la atención que la adherencia a una dieta saludable es menor con respecto a la medicación, siendo 59 y 79,4% respectivamente. De igual manera, hay una relación directa entre la adherencia y una evolución favorable de la enfermedad o un menor deterioro. Estos datos son congruentes con la necesidad de implementar estrategias dirigidas a mejorar la adherencia en aspectos relacionados con los hábitos de vida (alimentación y actividad física).
Estos son más difíciles de modificar mediante estrategias educativas que las vinculadas con cambios más simples. Por otro lado, es pertinente el abordaje de la hipertensión arterial desde un enfoque holístico, analizando al paciente como una persona activa de una sociedad y de una comunidad, en donde se demarcan sus tradiciones y comportamientos en diferentes aspectos, incluyendo el cuidado de la salud.
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Investigación Participativa y Contexto Cultural
La investigación-acción participativa permite realizar este enfoque, a través del intercambio de saberes entre el investigador y una población específica. Mediante el trabajo colectivo se logra caracterizar a la comunidad y establecer aquellas situaciones que requieren un proceso de transformación. A través de este método se puede dar respuesta a interrogantes como ¿por qué los adultos mayores tienen una baja adherencia a los hábitos saludables (alimentación y actividad física)?
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Uno de los motivos para una baja adherencia a los hábitos saludables, es la ausencia de programas educativos que integren el contexto cultural, las tradiciones y las motivaciones específicas de cada comunidad. De acuerdo con lo anterior, una intervención educacional debe permitir la participación activa de los pacientes, aumentando el conocimiento, monitoreo y control de la enfermedad.
El Rol de los "Centros Día" en Colombia
En el caso específico del adulto mayor, el programa de intervención debe apoyarse en estrategias que han sido un diferenciador en la promoción de la salud de éste. Para el caso de Colombia, los “centros día” son ejemplo de ello. Se trata de instituciones destinadas al cuidado, bienestar integral y asistencia social de los adultos mayores que prestan sus servicios en horas diurnas, siendo una estrategia social a la que apuesta el plan de gobierno nacional. Además, el articular a las diferentes personas que están al cuidado del adulto mayor, mejora el resultado de este tipo de intervenciones.
Estudio de Caso: Municipio de Sopó-Cundinamarca
Considerando lo anterior, se optó por comprender el contexto cultural del municipio de Sopó-Cundinamarca (Colombia), con el objetivo de identificar los recursos de este municipio como oportunidades de fortalecimiento para el desarrollo de una estrategia educativa. Durante el segundo semestre del año 2015, se realizó un estudio cualitativo tipo investigación-acción participativa, con un grupo de trabajo de 121 adultos mayores entre los 60 y 90 años que asisten al centro día “Memorias que construyen”. Allí forman parte del grupo “Canitas de Sabiduría”, del municipio de Sopó. También se incluyó en el trabajo a los cinco profesionales que trabajan con ellos: gerontóloga, licenciado en educación física, psicóloga, nutricionista y profesora de manualidades.
La selección de la población se hizo por conveniencia, escogiendo el grupo de adultos mayores más activo y dispuesto a participar en el proceso. Así, la población participante cumplió con los siguientes criterios de inclusión: ser adultos mayores en el rango de 60 a 90 años, miembros y partícipes de las actividades del centro día. En el caso de los facilitadores, todos participaron porque ellos estaban en contacto diario y continuo con los adultos mayores.
Metodología de la Investigación
La investigación se desarrolló mediante tres etapas:
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- Generar un acercamiento y conocimiento de la comunidad, con el fin de realizar el diagnóstico comunitario.
- Establecer el plan de trabajo en el cual se emprendieron acciones basadas en las estrategias proporcionadas por la comunidad.
- Codificación de la información.
Como parte del proceso participativo, los participantes son propietarios de la investigación. De la misma manera, tanto los adultos mayores como los facilitadores discutieron y firmaron un documento llamado “acuerdo de voluntades”. En él se mencionan los compromisos y elementos éticos entre las partes.
Primera Etapa: Diagnóstico Comunitario
En primera instancia, se estableció contacto con el centro día para generar un acercamiento y conocimiento de la comunidad. Posteriormente, se realizó un diagnóstico comunitario correspondiente a la población de adulto mayor. Esta información se consolidó en un listado identificándose diferentes problemas relacionados con la salud. Posteriormente se realizó el proceso de priorización (concertación y discusión con la comunidad) empleando el método de Hanlon.
Segunda Etapa: Plan de Trabajo
Una vez establecido el diagnóstico comunitario, se procedió a plantear una propuesta de mejoramiento. Para ello, se realizó una matriz soportada en la revisión de la literatura referente al problema, la cual incluyó el objetivo del presente trabajo. A partir de él, se establecieron logros (metas específicas) para alcanzar el objetivo. Dichos logros se llevaron a cabo a partir del desarrollo de actividades concretas.
La exploración del conocimiento que tenían los adultos mayores y los facilitadores sobre la hipertensión arterial, se llevó a cabo mediante la aplicación de una entrevista semiestructurada. Ésta contenía preguntas sobre factores de riesgo, manifestaciones clínicas, complicaciones y manejo. A su vez, se indagó en la comunidad sobre estrategias que sean de su agrado e interés y que fomenten los hábitos saludables en los adultos mayores. De esta manera, las actividades se desarrollaron a partir de juegos tradicionales.
Además, se proyectaron videos de su autoría relacionados con la hipertensión arterial y se crearon espacios para que la comunidad elaborara su propio material didáctico a partir de las actividades. En cada una de las actividades se les asignaban tareas a los adultos mayores a partir del conocimiento adquirido para que este fuera difundido en sus hogares.
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Tercera Etapa: Codificación de la Información
La información de cada una de las actividades se recopiló manualmente. Posteriormente, se transcribió en un diario de campo digital. Luego, se sistematizó y se analizó haciendo uso de matrices de categorías y subcategorías de acuerdo al objetivo y logros planteados. El proceso de codificación se desarrolló en dos fases. La primera, involucró la identificación de los primeros códigos de trabajo y las categorías emergentes. En segunda instancia, se verificó que el proceso de codificación se hubiera realizado correctamente, siendo la comunidad los evaluadores de los datos obtenidos, quienes validaron la información.
A lo largo de la sistematización, se definió y se analizó cada categoría en profundidad. De igual manera, durante el análisis se ahondó en las relaciones de conexión entre las categorías.
Resultados y Categorías
El presente artículo expone los resultados en categorías que permiten una aproximación al adulto mayor hipertenso y su adopción de pautas saludables a partir de la apropiación de los recursos del municipio, dichas categorías se exponen en la Tabla 1.
Se trabajó con 121 adultos mayores, de los cuales 64% eran mujeres y 36% hombres. La mayoría de ellos (65%) no son nativos del municipio de Sopó sino de municipios aledaños y han vivido allí los últimos 20 años de su vida aproximadamente, luego de culminar su periodo laboral. Están distribuidos homogéneamente entre la zona rural y urbana. Con relación a la estructura del hogar, la mayoría convive con sus hijos y nietos.
Alrededor del 50% de los adultos mayores forman parte del centro día desde hace 10 años aproximadamente y asisten allí dos días a la semana, martes en la jornada de la mañana y miércoles en la tarde. Allí el adulto mayor se puede sentir reconocido a través de actividades como talleres de crecimiento personal y relaciones sociales, salidas pedagógicas, encuentros culturales de danza, teatro y música, espacios dirigidos a la actividad física y al cuidado del cuerpo.
Los adultos mayores interactúan en el centro día con cinco facilitadores, quienes llevan trabajando cuatro años con ellos. Su objetivo es fomentar la promoción de la salud, la prevención de las enfermedades y alteraciones presentadas por el proceso de envejecimiento, optimizando la calidad de vida. Cuatro de los facilitadores son personas con preparación universitaria y uno tiene estudios tecnológicos.
Conocimientos de los Adultos Mayores sobre Hipertensión Arterial
La hipertensión arterial es una de las enfermedades más prevalentes en los adultos mayores del centro día. En la mayoría de ellos está diagnosticada hace más de 10 años. Saben que es una enfermedad crónica, aunque desconocen los valores exactos de hipertensión arterial. Reconocen que esta entidad compromete órganos como ojos, cerebro, corazón y riñón.
Los usuarios del centro día saben que la hipertensión arterial no se maneja únicamente con medicamentos, ya que reconocen la importancia de realizar una dieta saludable en el paciente hipertenso, la cual debe ser abundante en verduras y frutas, pobre en grasas y restrictiva en el consumo de sal. Sin embargo, no conocen el impacto del sodio en la hipertensión arterial y desconocen en qué alimentos se encuentra.
Además, identifican que realizar actividad física continuamente es uno de los componentes dentro del manejo integral de esta entidad. Saben que las personas con sobrepeso u obesidad, al disminuir de peso, mejoran en el control de la hipertensión arterial. Relacionan esta entidad con malos hábitos como dieta rica en carbohidratos, grasas y sal, alto consumo de alcohol y tabaco, así como niveles elevados de colesterol sérico, los cuales deben ser reducidos en el paciente hipertenso. A su vez, identifican el sodio como un elemento perjudicial para el control de la hipertensión arterial.
Adicionalmente, saben de las complicaciones de la enfermedad y las consideran como desenlaces fatales por el compromiso de la funcionalidad.
Actividad Física y Salud
La mayoría de adultos mayores, al no ser nativos del municipio de Sopó, desconocían los alimentos que se cultivan allí. Este saber lo incorporaron paulatinamente a lo largo del proyecto a través de las diferentes actividades. Teniendo en cuenta que el interés de la comunidad se centra en el reconocimiento y apropiación de los recursos ofrecidos por el municipio, se realizó una visita a sus cultivos. En ellos se identificaron los alimentos que se dan allí y se diseñó una lista de éstos. Posteriormente, se hizo una revisión de la literatura extrayéndose las propiedades y beneficios, destacando que alimentos como la guatila, la breva y la acelga ejercen un importante control sobre la tensión arterial. A su vez, allí se cultivan otros alimentos como el tomate cherry, auyama, apio, brócoli, pepino zuchini, cebolla cabezona, coliflor, toronjil y lechuga.
Una vez los adultos mayores identificaron estos alimentos y sus beneficios en el control de la hipertensión arterial, incentivaron a sus familiares a consumirlos con mayor frecuencia en el hogar. Es de resaltar, que les llama la atención el fácil acceso que tienen a estos alimentos, ya que al ser cultivados en el municipio su costo es asequible para ellos. De igual manera, identificaron que el consumo excesivo y periódico de alimentos ricos en carbohidratos y grasas es perjudicial para la salud.
Por otra parte, la actividad física como pauta saludable también fue reforzada, partiendo de que los adultos mayores del centro día saben de la importancia de la actividad física para mantener una vida activa y saludable. Ellos reconocen los ejercicios adecuados que deben realizar de acuerdo a su condición física tales como aeróbicos, caminar, ejercicios de estiramiento y equilibrio.
Métodos de Motivación para la Comunidad
Tanto los adultos mayores como los facilitadores, por medio de videos de su autoría sobre complicaciones de la hipertensión arterial, aprendieron sobre la importancia de incorporar en sus vidas hábitos saludables y extendieron esta invitación a la comunidad. Invitaron a los jóvenes a cuidarse desde temprana edad, evitando el inicio de la enfermedad y el desarrollo de las complicaciones.
En nuestro país, ante la crisis sanitaria y su impacto en la población más vulnerable, han aparecido algunas iniciativas desde el Gobierno llamando a crear una “Canasta Básica Protegida”, la cual buscaría entregar un bono relativo a la canasta básica de alimentos. Dicho subsidio a la canasta básica de alimentos, sería un aporte monetario del Estado, que se entregaría entre los meses de mayo y diciembre del 2022, y solo podrán recibirlo quienes sean parte del aporte de Asignación Familiar o del Subsidio Único Familiar del Sistema de Prestaciones Familiares.
Por otra parte, existe una organización privada sin fines de lucro llamada “Red de alimentos”, que desde 2010 han rescatado un considerable número de víveres, frutas, hortalizas y artículos de primera necesidad, para distribuirlos entre organizaciones sociales que atienden a personas vulnerables y a finales de 2021 abre una despensa gratuita con foco en personas mayores vulnerables.
Con frecuencia en las personas mayores se muestran más vulnerable a las deficiencias nutricionales, por los cambios fisiológicos, físicos, psíquicos y sociales. La canasta básica familiar del Ministerio de Desarrollo Social incluye 80 productos. Estos se determinan de acuerdo a la información de la encuesta de presupuestos familiares, levantada por el INE.
En las personas mayores, dentro de lo posible, se recomienda disminuir el consumo café, especialmente durante la tarde y noche porque alteran el sueño y son diuréticos, es decir, contribuyen a la deshidratación, en especial cuando se toma poco líquido.
Cada año, el mes dedicado a las personas mayores nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre la importancia y el valor de la generación que ha acumulado sabiduría e importantes experiencias a lo largo de los años. A medida que envejecemos, es esencial cuidar y enriquecer la vida de las personas de mayor edad. Ya sea que estés buscando formas de mejorar tu propia vida durante la vejez o estés desempeñando el papel de cuidador, aquí hay cinco consejos esenciales para prepararte y hacer de este mes un período más significativo y enriquecedor.
Estado Actual de la Actividad Física en Chile
Con más de dos millones de personas mayores en Chile, es esencial destacar la importancia de la actividad física en este grupo etario. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda 150 minutos de ejercicio por semana para los adultos mayores, subrayando sus efectos positivos en la salud mental y la prevención de enfermedades crónicas. En este artículo, exploraremos los beneficios de mantenerse activo durante la tercera edad y cómo revertir la tendencia de inactividad física.
Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y el Ministerio de Salud, más de 2 millones de personas en Chile tienen 65 años o más. Sin embargo, solo el 29,1% de las personas mayores de 60 años y el 25,3% de los mayores de 70 años se consideran activos, según el Ministerio del Deporte. La necesidad de revertir esta situación se vuelve imperativa, ya que la inactividad física puede llevar a complicaciones médicas y afectar negativamente la calidad de vida.
Complicaciones de la Inactividad Física
La falta de actividad física en personas mayores puede resultar en visitas constantes al médico, el uso excesivo de medicamentos, una disminución progresiva de las capacidades de desplazamiento e incluso hospitalizaciones en casos más complejos. Es crucial abordar este problema para garantizar un envejecimiento saludable y activo.
Beneficios de la Actividad Física en la Tercera Edad
Según el Instituto Nacional de Envejecimiento de los Estados Unidos, los beneficios de mantener una vida activa en la vejez son significativos:
- Disminución del estrés y ansiedad: La actividad física regular contribuye a un mejor estado de ánimo y reduce los pensamientos de depresión.
- Mejora del sueño: La práctica regular de ejercicio está vinculada a un sueño de mayor calidad.
- Control del peso y de la presión arterial: La actividad física ayuda en la gestión del peso y contribuye al control de la presión arterial.
- Conservación y mejora de la fuerza: La actividad física ayuda a preservar y fortalecer la musculatura, mejorando la movilidad.
- Mejor equilibrio y reducción del riesgo de caídas: El ejercicio regular mejora la coordinación y disminuye el riesgo de caídas, un problema común en la tercera edad.
- Control y prevención de enfermedades: La actividad física ayuda en la prevención y el manejo de enfermedades como la diabetes, osteoporosis, artritis, enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.
La OMS sugiere diversas actividades, como caminatas, salidas en bicicleta, bailes, yoga o actividades al aire libre, para alcanzar los 150 minutos de ejercicio semanal recomendados. Sin embargo, se aconseja consultar con un médico antes de iniciar actividades físicas, especialmente ante la presencia de patologías médicas o enfermedades crónicas.
No dejar de moverse es fundamental para disfrutar de una vida plena y saludable durante la tercera edad. La actividad física no solo mejora la salud, sino que también contribuye a una mejor calidad de vida a medida que los años avanzan.
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