Hoy se conmemora el Día Mundial del Lupus, una enfermedad crónica y autoinmune que provoca que el sistema inmunitario ataque los tejidos de su propio organismo. El lupus es una enfermedad autoinmunitaria que puede afectar a diferentes partes del cuerpo y presentarse de manera diferente en cada persona.
Órganos afectados por el Lupus Eritematoso Sistémico
Aunque es reconocida en mayor parte por las lesiones dermatológicas que ocasiona en la piel de los pacientes, sobre todo en el área del rostro, es importante destacar que el lupus puede afectar muchos otros órganos y sistemas del cuerpo, incluyendo los riñones, el corazón, los pulmones y el cerebro.
¿Qué es el Lupus Eritematoso Sistémico (LES)?
El Lupus Eritematoso Sistémico (LES) es el tipo más grave y se puede presentar con síntomas moderados o severos. El lupus eritematoso sistémico se genera cuando el sistema inmunológico ataca a los propios tejidos del cuerpo, en lugar de hacerlo correctamente contra antígenos dañinos para nuestro organismo, como agentes infecciosos o células tumorales. Este proceso se denomina autoinmunidad.
El Sistema Inmunológico y el Lupus
El sistema inmunológico es el sistema de defensa del organismo. Cuando está sano, defiende al organismo produciendo anticuerpos que atacan gérmenes extraños y cánceres. Cuando hay lupus, el sistema inmunológico falla.
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¿A quiénes afecta el Lupus?
Con mucha frecuencia el lupus aparece en personas de entre 20 y 40 años. El lupus es más prevalente en mujeres, con aproximadamente el 54% de los casos en pacientes con antecedentes familiares de enfermedades del colágeno o enfermedades autoinmunitarias en primer grado.
Diagnóstico del Lupus
El lupus puede ser difícil de detectar porque es una enfermedad compleja que tiene muchos síntomas y estos pueden aparecer lentamente. A menudo las personas con lupus tienen síntomas que no son específicos del lupus. El lupus suele ser diagnosticado por los reumatólogos, especialistas en enfermedades autoinmunes. Su diagnóstico se basa en la sospecha clínica, es decir, la presencia de signos y síntomas característicos de esta enfermedad, más la detección de autoanticuerpos en sangre.
La Importancia de la Prueba ANA
La prueba más importante en el diagnóstico de lupus es el ANA. Una persona con ANA positivo aumenta sus posibilidades de poseer alguna enfermedad del grupo autoinmune y requiere un estudio más acabado.
Síntomas del Lupus
Los síntomas del lupus pueden variar en intensidad y frecuencia a lo largo del tiempo y pueden incluir fatiga, fiebre, dolor o inflamación en las articulaciones, erupciones cutáneas, sensibilidad al sol o al calor, dolor muscular, problemas renales, problemas pulmonares, problemas neurológicos y pérdida de cabello. La presentación de la enfermedad es variable, en algunos casos es muy somero y solo se presentan síntomas constitucionales; sin embargo, en otros puede ser muy tórpida y grave y comprometer la vida del paciente.
A menudo las personas con lupus tienen síntomas que no son específicos del lupus. Estos síntomas incluyen fiebre, fatiga, pérdida de peso, coágulos sanguíneos y caída del cabello en zonas o alrededor del nacimiento del pelo.
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Lupus: causas, síntomas y tratamiento
La astenia, la anorexia y la pérdida de peso son síntomas frecuentes en el cuadro clínico inicial del LES; la fiebre puede presentarse tanto al inicio como en el transcurso de la enfermedad. La mayoría de los pacientes presentan afectación del aparato locomotor en el transcurso de la enfermedad, sobre todo artralgias, rigidez matutina, las lesiones cutáneas y mucosas aparecen en el 80% de los pacientes (foto sensibilidad, aftas bucales, exantema malar, nódulos subcutáneos).
Factores de Riesgo del Lupus
El lupus eritematoso sistémico es una enfermedad crónica que cursa con exacerbaciones y remisiones, existen factores que aumentan la reactivación de la enfermedad como la exposición solar, infecciones, situaciones de estrés, embarazo. El lupus eritematoso sistémico es una enfermedad multifactorial en la que la genética y el ambiente juegan un papel preponderante; por eso su expresión difiere de un paciente a otro y las manifestaciones clínicas de la enfermedad son muy variables.
Factores de Riesgo del Lupus
Tratamiento para el Lupus
En la actualidad, no hay cura para el lupus y tratarlo puede ser todo un reto. Sin embargo, con el pasar de los años el tratamiento ha mejorado mucho según el tipo y gravedad de los síntomas. Si bien no existe una cura para el lupus, el tratamiento está enfocado en la supresión parcial del sistema inmune con el objetivo de inducir la remisión de la enfermedad y prevenir el daño crónico de los órganos.
El tratamiento es posible gracias a medicamentos inmunomoduladores, es decir, que tienen la capacidad de reducir la actividad del sistema inmune. Ejemplos de estos son los corticoides, la hidroxicloroquina, un amplio grupo de inmunosupresores y avanzadas terapias biológicas.
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Medicamentos Comunes en el Tratamiento del Lupus
El uso de glucocorticoides, antipalúdicos e inmunosupresores convencionales (azatioprina, metotrexate, ciclosporina, ciclofosfamida y leflunomida) constituyen la base del tratamiento del lupus eritematoso sistémico.
Los profesionales de la salud pueden combinar varios medicamentos para controlar el lupus y prevenir el daño de los tejidos. Cada tratamiento tiene riesgos y beneficios. La mayoría de los medicamentos inmunosupresores, por ejemplo, pueden causar efectos secundarios importantes.
Los reumatólogos, especialistas en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades musculoesqueléticas y autoinmunes sistémicas, pueden disminuir la dosis de un fármaco o interrumpir una medicación debido a sus efectos secundarios o cuando la enfermedad entra en remisión.
Su incidencia ha aumentado en los últimos años; sin embargo, el empleo de nuevas técnicas diagnósticas más eficientes y la obtención de nuevos tratamientos han permitido aumentar la supervivencia de los pacientes.
Nuevos medicamentos para el tratamiento del Lupus
Vivir con Lupus
A pesar de las repercusiones sistémicas que puede tener esta enfermedad, una persona bien tratada puede vivir una vida normal gracias a los avances del tratamiento de esta enfermedad.
Si sospechas que podrías tener lupus, es importante que consultes con un médico especialista para que pueda evaluarte adecuadamente y hacer un diagnóstico preciso. Con un tratamiento adecuado y un seguimiento médico cercano, muchas personas con lupus pueden vivir una vida larga y saludable.
