En un mundo donde la alimentación se redefine constantemente, es esencial comprender las tendencias que marcan el camino hacia el futuro. En 2024, estas tendencias no solo se consolidaron, sino que se profundizaron, con una mayor integración de tecnología en la gestión de menús personalizados y esfuerzos redoblados en cero desperdicio.
El 2025 marcará una evolución significativa en los servicios de alimentación en empresas, consolidando las transformaciones observadas en 2024, cuando se profundizó la integración de tecnología en el servicio y se volvió más relevante la sostenibilidad. De cara al 2025, Sodexo continuará innovando y adaptándose a las tendencias emergentes, entendiendo que la alimentación va hacia la hiperpersonalización y selectividad, a la vez que se siguen reforzando las prácticas de sostenibilidad y ESG, cada vez más valoradas por los consumidores.
Según un informe realizado por el Centro Tecnológico para la Innovación Alimentaria (CeTA) existen tres tendencias hacia el futuro: la disminución de alimentos de origen animal, snacks con ingredientes recuperados a partir de descartes o residuos alimentarios, y la obtención de ingredientes naturales para productos etiqueta limpia.
Inteligencia Artificial en la Industria Alimentaria
Las tendencias de la IA están transformando la industria alimentaria, mejorando la producción, seguridad, dietas personalizadas y cadenas de suministro. A medida que las empresas enfrentan desafíos como el desperdicio de alimentos y la escasez de mano de obra, el mercado de tecnología alimentaria impulsada por IA podría alcanzar los 27.73 mil millones de dólares para 2029. Este crecimiento responde a la demanda de nutrición personalizada, mayor seguridad, optimización de la cadena de suministro y sostenibilidad.
Nutrición Personalizada y Espacios Acogedores
Con iniciativas como Kitchen Works y Eat, en Sodexo venimos acogiendo las demandas del mercado al ofrecer nutrición personalizada, espacios acogedores que fomentan la interacción social y soluciones sostenibles a través de programas como “Waste Watch”.
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En Kitchen Works, brindamos una experiencia familiar transformando cada comida en una experiencia que combina tradición y tendencia. Un menú adaptado para diferentes preferencias alimentarias, ofreciendo desde platos ricos en proteínas hasta opciones ligeras y postres internacionales. La alimentación es vista como una fuente de bienestar, diseñada para energizar mente y cuerpo, fomentando mejores decisiones diarias.
Con platos saludables y opciones para todos los gustos, ofrecemos una cantidad de recetas que van desde comida tradicional, vegana, vegetariana hasta street food, disponibles durante desayunos, almuerzos y meriendas. Los espacios acogedores y versátiles fomentan la interacción social y momentos de desconexión, creando un entorno ideal para la productividad y el bienestar.
Alimentos Análogos y Snacks Sostenibles
La carne análoga, creada a partir de ingredientes vegetales mediante un proceso de extrusión, busca replicar las características de la carne, ofreciendo una opción sana y sostenible.
Además, existe una tendencia creciente hacia snacks con ingredientes recuperados a partir de descartes o residuos alimentarios.
Smart Food: Alimentos Inteligentes y su Potencial
Comida para todos - El futuro de la alimentación | DW Documental
En respuesta a estas tendencias surge el Diplomado de Innovación en Alimentos: desafíos y oportunidades para la industria. Los exalumnos del programa destacaron los conocimientos adquiridos en el programa. El cofundador de Wild Foods, Felipe Hurtado, resaltó que lo aprendido le ayudó a liderar las operaciones de la empresa en diferentes países.
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La situación chilena respecto de la obesidad es grave; una “epidemia silenciosa”, especialmente entre los niños y adolescentes. Hoy somos el único país latinoamericano de altos ingresos que ha superado a los países industrializados en términos de aumento de obesidad juvenil, según estudios recientes de la prestigiosa revista científica The Lancet, aumentando un 25% entre los niños chilenos y alrededor de 20% para las niñas en los últimos 30 años.
Es aquí donde se buscan opciones para enfrentar esta crisis, que ayuden de alguna forma a bajar las cifras y tener una mejor vida para todos los chilenos. Si uno de los factores es el fácil acceso a productos ultraprocesados ¿qué pasaría si apareciera en el mercado un chocolate con el mismo aspecto y sabor de siempre, pero que venga suplementado con vitaminas como la B12 o la B9, para entregar nutrientes que nunca antes había tenido ese alimento?
Esa es la promesa que está ocurriendo con las “Smart food” o comidas inteligentes. Natalia Contreras, nutricionista y académica de la Universidad Andrés Bello (UNAB), describe esta tendencia como “alimentos diseñados para ofrecer beneficios adicionales a la salud, como fortificaciones o compuestos bioactivos”.
Una opinión similar tiene la doctora Gladys Morales, profesora del Departamento de Salud Pública de la Universidad de La Frontera (UFRO), y presidenta de la Sociedad Chilena de Nutrición (SOCHINUT), quien describe otros detalles de esta tendencia emergente en el ámbito alimentario.
Natalia Contreras señala que, de existir avances significativos, la Smart food podría contribuir a la nutrición personalizada, combinando tecnología y biotecnología para adaptar alimentos a necesidades específicas. Entre sus principales beneficios está el enfoque personalizado, que “podría resolver los requerimientos nutricionales y de otras sustancias relevantes de manera individual y no en base a recomendaciones poblacionales”.
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A ello, se suma la “revalorización de alimentos locales”, fomentando la agricultura sustentable y cuidando el medio ambiente; “el uso de nanotecnología” que haría más fácil la trazabilidad en los alimentos, así como la evaluación de calidad e incluso de análisis nutricional.
Según la académica, la Smart food se alinea con los “desafíos globales” de las Naciones Unidas (ONU), como la agricultura sostenible, atendiendo las metas 2030, “al ofrecer opciones que promuevan la salud, el cuidado del medio ambiente y la mejora en la producción agrícola”.
Luisa Solano, doctora en nutrición y docente chilena en la Universidad Europea de Madrid, hace una comparativa entre Chile y Europa, y en el viejo continente ya existe “bastante disponibilidad de estos alimentos etiquetados con un término que es de marketing”. La mayoría de los productos “no están avalados por la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria)”, organismo que brinda resguardo legal en torno a la alimentación.
La también nutricionista toma como ejemplo productos ultraprocesados como los cereales del desayuno, una receta industrial que, a través de aditivos, consigue un porcentaje importante de cereales, añadiendo color, sabor, y textura para que sea más atractivo para los consumidores. “Ese tipo de productos, en mi opinión como profesional, no deberíamos promocionarlos”, describe.
Solano es crítica en la aparición de este tipo de innovación, y que, si bien no se han identificado contraindicaciones claras, la ausencia de regulaciones específicas es un factor crítico, ya que la ingesta de ciertos nutrientes podría representar “un posible riesgo para la salud”.
A ello, agrega: “La población siempre debe preferir consumir alimentos lo más natural posible, porque el nutriente está de manera natural, tiene una mejor biodisponibilidad en nuestro organismo que si uno lo adquiere al suplementar algunos alimentos”.
A pesar de las recomendaciones, la académica plantea que el consumidor “se está acostumbrando a eliminar de su alimentación” comidas saludables y los podría reemplazar por suplementos sin una justificación profesional.
Balance Nutricional y la Importancia de la Comida Natural
La académica de la UNAB Natalia Contreras plantea que puede existir un balance entre “comer” y “alimentarse” con Smart food. Ante un imparable avance tecnológico, la comida inteligente se posiciona como una opción que integra “funcionalidad nutricional y comodidad, pero no reemplazan la importancia de comer alimentos frescos y caseros”.
La doctora Gladys Morales considera que, como todo régimen, se requiere una alimentación rica en variedad y calidad, incorporando alimentos locales y tradicionales que aportan una nutrición equilibrada. La Smart food podría actuar como un complemento en casos específicos, brindando beneficios adicionales gracias a la nanotecnología, aunque a un mayor costo.
En la medida en que estos nuevos productos se inserten dentro de un patrón alimentario globalmente equilibrado, podrían facilitar ese tránsito hacia una nutrición más consciente y funcional. Para ella, la clave radica en entender que las “Smart foods” dependen en gran medida de la dieta en su conjunto, la frecuencia de consumo, la adaptación a las necesidades individuales y la complementariedad con alimentos frescos, naturales y mínimamente procesados.
Ante un camino más natural, la docente de la Universidad Europea de Madrid da cuenta que Chile se está posicionando en el mercado internacional como un referente en la producción de alimentos saludables.
En específico, el programa Transforma Alimentos está optando por emplear y extraer colorantes naturales a partir de los pigmentos de hortalizas y frutas, apelando a un “valor nutritivo, comercial y un valor país”, en contraste con aquellos nutrientes agregados sintéticamente. “La gente debe aprender a diferenciar entre un producto ultraprocesado de un alimento que necesita un procesamiento tecnológico para aportar un valor al consumidor”, complementa.
El Futuro de la Smart Food
Las expertas plantean que, hasta que no exista evidencia científica suficiente, no se puede esperar que la comida inteligente sea una opción masiva y de fácil acceso para la población.
“Es importante no caer en estos conceptos que nos dan mucho click y que todo el mundo habla y no hay evidencia científica”, asegura Solano, quien reiteró que nadie se puede suplementar sin la guía de una nutricionista, al ser recomendaciones individuales para un determinado perfil.
“Un país no solo crece por sus indicadores económicos, sino también por la salud de los ciudadanos. Mientras tengamos una población que sepa qué comer, mejor va a ser la calidad de productos que se produzcan”, argumentó.
Gladys Morales de la UFRO proyecta que la masificación de las Smart food podría facilitar una nutrición más personalizada, especialmente para personas con alergias, intolerancias o patologías que dificulten la absorción de nutrientes. “Es necesario analizar el costo-beneficio, ya que la mayor accesibilidad la ofrecen las dietas naturales y locales”, defiende.
En la misma línea, Natalia Contreras de la UNAB señala que, de existir avances significativos, la Smart food podría contribuir a la nutrición personalizada, combinando tecnología y biotecnología para adaptar alimentos a necesidades específicas.
Sin embargo, su aplicación enfrenta desafíos éticos, regulatorios y de acceso económico. Seguridad e inocuidad alimentaria, alimentación nutritiva y orgánica, y el sello de origen, son algunos de los temas a abordar y los desafíos de Chile en la materia, de acuerdo al análisis de las tendencia en consumo de alimentos en el escenario mundial y nacional post covid, desarrollado por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), servicio del Ministerio de Agricultura.
Tendencias Mundiales en el Consumo de Alimentos
La era post covid espera fuertes cambios en las tendencias de consumo de alimentos, señala la agencia clasificadora de riesgo Moody, en donde básicamente se refuerzan aspectos como seguridad e inocuidad de los productos, relaciones sustentables con los proveedores, mayores auditorías y controles internos, crianza y bienestar animal y cuidado de la biodiversidad en los sectores productivos.
Y entes especializados en el consumo de EE.UU., como la Asociación de Alimentos de Especialidad (Specialty Food Association, SFA), señalan que la salud es un factor de decisión al momento de efectuar una compra. Es así como estas tendencias van orientadas al consumo de alimentos saludables, que protegen el organismo, ya sea mejorando el sueño, el sistema cardiovascular, entregando probióticos, o que contengan azúcares naturales, entre otros aspectos.
Otro factor para tener en cuenta es que en los países desarrollados está ganando cada día más fuerza el consumo de productos de origen animal que tengan mejor sabor, que sean más nutritivos, y que demuestren que poseen atributos éticos sociales y ambientales, validado por certificaciones reconocidas por los propios mercados.
Cada día más las características demostrables y reconocibles, a través de información existente en las etiquetas y envases, se están convirtiendo en un factor de decisión de compra.
Además, está aumentando fuertemente el consumo de alimentos orgánicos, por ejemplo, sólo en Alemania se espera que al año 2025 alcance transacciones por 20,7 billones de dólares. Respecto de estos consumidores, la percepción de beneficios para la salud y el medio ambiente que este tipo de productos significa está logrando que haya un reemplazo aún incipiente, pero al alza, de productos alimenticios convencionales por orgánicos.
El que los alimentos estén libres del uso de productos químicos o trazas de estos, es de especial relevancia en la nutrición de los niños. Otro factor que gatilla el consumo de estos productos, y que finalmente es acogido como un atributo, es que generan un alto beneficio en la conservación del suelo, agua, flora y fauna.
Desafíos y Oportunidades para Chile
Chile, que destaca por ser uno de los principales productores de alimentos del hemisferio sur, se enfrenta a varios desafíos; entre ellos, dice el director ejecutivo de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), Álvaro Eyzaguirre, “el poder seguir abasteciendo a mercados en contra estación, otorgando atributos deseados por los países de destino, pero aún con una baja participación en el rubro orgánico internacional, influyendo, además, las grandes distancias hacia los puertos de destino.
En este aspecto, toma especial importancia la inocuidad alimentaria, en donde el riesgo comercial asociado a malas prácticas en el mal uso y abuso de productos fitosanitarios pueden significar fuertes pérdidas económicas por el rechazo de partidas de alimentos, o problemas asociados a postcosecha. Por lo anterior, es fundamental seguir potenciando la innovación como una vía necesaria para cumplir estos desafíos de hoy y mañana”.
En cuanto al mercado interno, aún estamos en camino, “si queremos indexar el consumo de alimentos funcionales y orgánicos para nuestro propio mercado, y ver si las tendencias internacionales son replicables en Chile, bajo un consumo firme y creciente, nos encontraremos que dichos productos son mayormente mercados de nichos y nichos pequeños, por lo cual las tendencias no son asimilables.
Tabla: Tendencias Clave en el Mercado de la Nutrición
| Tendencia | Descripción | Impacto |
|---|---|---|
| Inteligencia Artificial | Uso de IA para mejorar la producción, seguridad y personalización de dietas. | Optimización de la cadena de suministro, reducción del desperdicio de alimentos. |
| Nutrición Personalizada | Adaptación de alimentos a las necesidades individuales. | Mejora de la salud y el bienestar, enfoque en requerimientos nutricionales específicos. |
| Smart Food | Alimentos diseñados con beneficios adicionales para la salud. | Potencial para complementar dietas equilibradas, aunque requiere más evidencia científica. |
| Alimentos Orgánicos | Productos libres de químicos y con beneficios para el medio ambiente. | Creciente demanda por consumidores conscientes de la salud y el medio ambiente. |
| Sostenibilidad | Prácticas y productos que minimizan el impacto ambiental. | Reducción de residuos, uso de ingredientes recuperados y agricultura sustentable. |
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