Las infecciones urinarias son una de las patologías más frecuentes en mujeres y una de las principales razones de sus consultas médicas. Se estima que alrededor de un 40% o 50% de las mujeres presentará al menos un episodio de infección urinaria en su vida y un porcentaje no menor sufrirá cuadros recurrentes. Para comprender mejor sus causas, síntomas y prevención, conversamos con el Dr. Raúl Valdevenito.
Causas de las infecciones urinarias
¿Te has preguntado alguna vez por qué las mujeres son más propensas a las infecciones urinarias que los hombres? o ¿por qué hay mujeres que tienen episodios recurrentes de esta condición a lo largo de su vida? Según explica el Dr. Raúl Valdevenito, la principal razón radica en la anatomía femenina. Las bacterias responsables de la mayoría de las infecciones urinarias son las enterobacterias.
Estas se encuentran de manera natural en el intestino y pueden colonizar la zona genital. "No es un problema de higiene", recalca el doctor, ya que, incluso con una limpieza adecuada, estas bacterias pueden llegar a la vejiga. “Los gérmenes que colonizan la zona perianal están presentes tanto en hombres como en mujeres, ya que el ano no es completamente impermeable.
Además, el urólogo menciona que la actividad sexual es otro factor que incrementa la exposición a estas bacterias, favoreciendo la infección.
El Dr. Raúl Valdevenito indicó que la causa corresponde a que “ciertos gérmenes reconocen afinidad por proteínas de la mucosa de la vejiga, lo que hace que se fijen a la mucosa con mayor afinidad y no sean barridos de la micción.
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Se considera infección recurrente cuando hay más de dos episodios en seis meses o más de tres en un año, siempre confirmados con cultivo.
Diagnóstico y síntomas
Tener sensación de ardor al orinar, ganas de ir rápido y constantemente al baño o que la orina sea de aspecto turbio y con olor fuerte, pueden ser señales de infección urinaria, enfermedad que puede afectar el aparato urinario, desde la uretra hasta los riñones. La infección de las vías urinarias se produce por el ingreso de una bacteria a la uretra y que comienza a multiplicarse. Es más habitual en las mujeres por tener una uretra más corta y por la disminución de estrógenos después de la menopausia, entre otras razones.
Otros factores de riesgo son el uso de catéter o haber sido sometido a una cirugía urinaria, tener el sistema inmunológico deprimido, presentar anormalidades en las vías urinarias u obstrucciones, como crecimiento prostático y cálculos renales.
El Dr. Iván Sáez, urólogo de Clínica Universidad de los Andes, explica que los síntomas de las infecciones urinarias varían dependiendo del órgano que se encuentre comprometido:
- Vejiga (cistitis): presenta ardor, mayor frecuencia para ir al baño, dolor abdominal bajo, orina turbia, de mal olor y, a veces, con sangre.
- Próstata (prostatitis): inflamación prostática por crecimiento bacteriano en su interior. Provoca ardor al orinar, fiebre, calofríos. En ocasiones, dificultad para vaciar la vejiga, que puede llegar a una retención urinaria completa. Puede ser muy grave, con septicemia.
- Riñón (pielonefritis): corresponde a una infección urinaria alta y, a lo anterior, se suma fiebre, dolor de espalda, compromiso del estado general con náuseas, vómitos y calofríos.
Ante la presencia de estos síntomas, se debe recurrir a atención médica o a un especialista para evitar complicaciones, como la pielonefritis. El diagnóstico se realiza con un examen de orina para analizar la presencia de bacterias, un urocultivo que determina qué bacteria es la causante de la infección para determinar el medicamento más adecuado. También pueden utilizarse exámenes de imágenes para analizar las vías urinarias.
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En la misma línea, el Dr. Valdevenito enfatiza la importancia de un diagnóstico adecuado, ya que "no todas las molestias urinarias son infecciosas. Es fundamental tomar un examen de orina y un cultivo para confirmar la presencia de bacterias antes de iniciar un tratamiento antibiótico".
“Para el tratamiento se utilizan antibióticos por vía oral o endovenosa, según la gravedad del caso. Lo ideal es que el que se da al inicio, luego sea corregido según el resultado del urocultivo. La duración del tratamiento dependerá del órgano afectado y el grado de inflamación. En infecciones más avanzadas, se requiere hospitalización para monitorizar al paciente, hidratarlo y administrar antibióticos vía endovenosa”, señala el especialista.
Remedios caseros y naturales para las infecciones urinarias
Mitos sobre las infecciones urinarias
El Dr. Valdevenito aclara algunos mitos comunes sobre las infecciones urinarias:
- El arándano rojo (cranberry) mostró en algunos estudios cierta capacidad para reducir infecciones, pero investigaciones recientes no han confirmado este beneficio de manera contundente. "Si bien no tiene ningún rol perjudicial, los estudios son bastante más críticos en concebir que el arándano rojo realmente previene las infecciones urinarias. Los estudios más recientes muestran que su efecto es muy sutil o incluso que no hay efecto.
- Existe un grupo de mujeres con bacteriuria asintomática, es decir, presencia de bacterias en la orina sin síntomas ni inflamación.
- "El anticonceptivo en sí no influye en la aparición de infecciones urinarias", aclara el Dr. Valdevenito. Sin embargo, períodos de mayor actividad sexual pueden aumentar la exposición a bacterias.
Cómo prevenir una infección urinaria
Las infecciones urinarias pueden, en parte, prevenirse o disminuir su frecuencia de aparición con las siguientes acciones:
- Beber al menos dos litros de agua al día, lo que diluye la orina y, al ir más seguido al baño, es menos probable que las bacterias puedan proliferar.
- Orinar frecuentemente y no aguantar.
- Evitar el uso de jabones en la zona genital.
- Consumir productos naturales como cranberry o extractos de arándano, ya que acidifican la orina e impiden la proliferación de una infección.
- Al evacuar, limpiarse de adelante hacia atrás, de lo contrario, las bacterias presentes en la zona anal pueden propagarse a la uretra.
Si te gustaría hacerte un chequeo médico o tienes problemas con alguna infección, te invitamos a conocer a nuestros especialistas en Urología y Ginecología.
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En cuanto a los adultos mayores, entre 30 y 40% de los que tienen entre 60 y 70 años la cifra aumenta a 60%. “Por otra parte, es necesario mencionar que en los adultos mayores esta alteración tiene un impacto superior que en el resto de la población. Cuando se enfrentan a incontinencia urinaria tienden a vivir la situación en soledad y no le cuentan a nadie su problema. Además, se aíslan. “Dejan de hacer vida social y de visitar a su familia y amigos.
Es importante destacar que la incontinencia urinaria no es una patología sino un síntoma de alguna de varias enfermedades que la pueden estar originando. “Como es consecuencia de algo, es fundamental tener un diagnóstico preciso para saber qué es realmente lo que hay tras ese síntoma. Ante cualquiera de los síntomas mencionados, siempre se debe consultar con un urólogo.
“CLC es uno de los centros con mayor experiencia en Chile y en Latinoamérica en estudio urodinámicos. Con un buen diagnóstico, los tratamientos para este problema pueden ir desde la mejoría de enfermedades generales como la diabetes o los problemas coronarios. La incontinencia urinaria también se puede tratar con ejercicios apoyados por un kinesiólogo, con medicamentos, con procedimiento mínimamente invasivos como la inyección de Bótox y, por último, con cirugía.
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