Este es un tema que siempre está en boca de todos. Hacer algún desajuste es normal, tomarse una copita de vino o salir con los amigos no tiene por qué ser tan malo, pero debemos tener claro qué es lo que pasa en el cuerpo y a nuestro rendimiento si somos deportistas profesionales o amateur.
Una copa de vino o un vaso de cerveza son a veces la recompensa diaria después de un largo día de mucho trabajo, estrés y preocupaciones. Pero, si cuidas de tu peso y te restringes en las comidas, ¿has pensado en cuántas calorías extras estás tomando?
El Impacto del Alcohol en el Cuerpo
El alcohol no es bueno para tu salud ni para tu rendimiento, afecta de múltiples modos. Pero tampoco es el demonio. Por lo tanto, si vas a hacerlo, hazlo lo mejor posible. Bebe alguna bebida que, aunque tenga alcohol, engorde lo menos posible.
El alcohol es un ergolítico para el rendimiento deportivo. Esto significa que el alcohol disminuye o empeora el rendimiento, afecta el tiempo de reacción, el equilibrio y la coordinación.
El consumo abundante de alcohol durante los fines de semana, es probable que afecte la recuperación luego del ejercicio y el rendimiento físico en los días posteriores. Una noche de descontrol puede significar una semana de entrenamiento perdida, por eso es necesario tener control de aquello que tomamos y la cantidad.
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El alcohol causa deshidratación y engaña al organismo y al deportista que piensa que se está hidratando. El consumo excesivo de alcohol exacerba las lesiones de los tejidos blandos, es decir, es más lenta la recuperación post ejercicio y de lesiones.
El consumo regular y excesivo de alcohol puede agregar muchas calorías extras, sobre todo en deportistas mujeres o deportistas que buscan un bajo % graso o el sentirse livianos. El deportista que consume alcohol en exceso luego del ejercicio no presta atención en abastecerse de energía y nutrientes adecuados para una recuperación post ejercicio. Está pensando en qué tomar y no en qué comer para recuperarse.
Beber alcohol afecta gravemente a la recuperación de los atletas después del ejercicio, su rendimiento en las sesiones de ejercicio en los días posteriores y posiblemente el día de la competencia.
1gr. de alcohol = 7 Kcal.
Seamos honestos con nosotros mismos: se acercan días en los que, por mucho plan nutricional que tengas, va a ser difícil no beber o comer ciertos alimentos que no son muy aconsejables. En esa lista incluimos las bebidas alcohólicas.
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Por supuesto, el alcohol no está recomendado como deportista y, por consiguiente, tampoco como ciclista. Siempre con mesura, siempre que sea algo puntual, motivo de celebración, de sociabilización, está permitido saltarse esta estricta regla.
Alternar bebidas alcohólicas con agua.
Siempre con moderación y prefiriendo una copa de vino tinto, espumante o una cerveza bien fría. Evita los destilados, los tragos dulces y aquellos con bebidas energéticas.
Aprender y ser consciente de aquello que te hace mal.
Calorías en las Bebidas Alcohólicas Comunes
Es complicado hacer una lista por calorías, porque no son lo único que cuenta en esto de engordar. Aquí te damos una idea:
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- Sidra: Suele ganar en estos rankings. Sus aproximadamente 40 calorías por 100ml la hacen una bebida idónea. Si además su producción no es industrial, sino que es una sidra artesanal, esas calorías son menores y contiene menos azúcares.
- Vino tinto: Sin sulfitos y si es seco mejor, es el que menos carbohidratos posee y alcanza unas 45 calorías por cada 100ml. Es una bebida saludable por sus beneficios cardiovasculares, así que un pequeño vaso estas navidades no le harán daño a nadie.
- Cerveza: Ocupa el tercer lugar de esta lista, pero es algo ambiguo. Se ha generado tal variedad de cervezas, que hay mucha varianza entre sus calorías. Una norma general: si puede ser sin alcohol (aunque incumplamos esta prima de la lista), más saludable. Una normal, contiene unas 50 calorías por cada 100ml.
- Champán o el cava: Ronda las 80 calorías por cada 100ml. Nuevos estudios, además, hablan de sus beneficios mentales con respecto a enfermedades degenerativas o neuronales, como el Alzheimer o la demencia senil.
En esta lista de las 4 principales bebidas, como es lógico no incluimos las bebidas más calóricas. Alcoholes muy refinados, o muy azucarados, o que necesitan mezclarse con zumos o refrescos con excesiva azúcar, empeoran estos valores.
Y hay una bebida, no alcohólica y con cero calorías: el agua. Siempre para comer es lo más saludable, guardando la opción alcohólica no para saciar la sed, sino para disfrutar un poco de sabores y celebración.
Otras bebidas, como el mojito o el tequila, añaden grandes dosis de azúcar o hidratos, o por su mezcla con azúcar pura o por su altísimo contenido en alcohol.
¿Qué tipo de alcohol tiene menos azúcar?
La Importancia de la Información Calórica
Según una investigación realizada por la Royal Society for Public Health, RSPH (www.rsph.org.uk) de Gran Bretaña, reveló que la mayoría de las personas no tienen idea de cuántas calorías tienen las bebidas más consumidas por la población inglesa.
La encuesta, realizada a 2.000 adultos, descubrió que un 75% de los entrevistados no sabían cuántas calorías tiene un vaso de vino, y un 90% tampoco conocía el valor calórico de un cerveza ni menos los ingredientes que las componen.
Es que tampoco existe una legislación que obligue el etiquetado de las bebidas alcohólicas, ya que no están clasificadas como alimentos y no hay manera, por el momento, de que las compañías agreguen esa información.
Se cree que hay un total de 400 calorías que no cuentan y que se les cuelan por las bebidas que consumen. La razón, es que la mayoría de las bebidas se elaboran mediante fermentación y destilación de almidón natural y azúcar. Por tanto, presentan una alto contenido de azúcar y en porcentajes, significa que contiene siete calorías por gramo y lo peor, es que esa energía se almacena en forma de grasa, frecuentemente, en la zona abdominal.
Es por estas razones que RSPH está pidiendo a la industria de las bebidas y recién nombrado Comisionado de Salud de la UE para introducir el etiquetado de calorías para las bebidas alcohólicas. La Comisión Europea tomará una decisión antes de diciembre.
No hay duda que será útil conocer las calorías que se están tomando. Para tener información exacta, acá van los principales datos, que debieras saber al dedillo.
Calorías en Diferentes Bebidas Alcohólicas
- Un vaso de cerveza: 180 calorías, que equivale a un pequeño trozo de pastel de chocolate.
- Una copa grande de vino blanco: 185 calorías, parecido a 4 trozos de pescado pequeños.
- Una copa de vino tinto pequeña: 79 calorías, como un vaso de leche.
- Una piña colada con ron: 644 calorías, similar a una hamburguesa Big Mac.
- Un vodka con tónica: 143 calorías, que equivale a un trozo pequeño de pastel con crema y chocolate.
- 1 pisco sour: 300 calorías, que es tanto como 1 taza de arroz graneado.
- Una botella pequeña de bebidas alcoholizadas llamadas Alcopop: 237 calorías, que son las mismas que tiene una rebanada de pizza.
- Un vaso de whisky: 240 calorías, que se asemeja a un bistec frito con aceite.
- Una copa champagne: 100 calorías, sería como una porción de atún al aceite.
Beneficios del Vino Blanco (con Moderación)
Bien es sabido que el alcohol es una sustancia que puede dañar nuestra salud en exceso. Sin embargo, hay un tipo que sí puede traernos beneficios, si lo consumimos con moderación, o sea, ocasionalmente: el vino.
El vino de uva en general tiene propiedades, el problema es que mucha gente lo consume en exceso y por ello termina perjudicándoles. Según la enciclopedia médica MedlinePlus, es muy delgada la línea entre consumo moderado y excesivo, por lo que muchos caen en error de sobrepasarse. Lo recomendado es no más de un trago al día en el caso de las mujeres, y dos para los hombres, siendo “un trago” el equivalente a 4 onzas, es decir, 118 ml.
En general el vino tinto es el más famoso por tener propiedades saludables, pero hay mucha gente que prefiere el vino blanco, por su sabor y textura. A ellos les tenemos una buena noticia: aunque es algo menos nutritivo que el tinto, el vino blanco igualmente tiene ventajas para nuestra salud. Conoce las principales a continuación.
MedlinePlus indica que ha sido comprobado científicamente que beber vino en cantidades pequeñas o moderadas puede ayudar a disminuir los riesgos de padecer enfermedades cardíacas. Esta ventaja se anula si la persona bebe en exceso. “Beber más puede causar daño al corazón y al hígado. Las enfermedades cardíacas son la principal causa de muerte en personas que consumen alcohol en exceso”, recalca la enciclopedia médica.
Numerosos estudios sugieren que el vino podría contribuir a ralentizar el deterioro del cerebro ocasionado por la edad, aunque la mayoría se enfocan en el vino tinto, que tiene más propiedades que el blanco, como esta investigación de 2014 realizada por académicos italianos.
En el caso del vino blanco, un estudio de 2018 realizado en Portugal indica que el vino blanco contiene polifenoles, unos antioxidantes que podrían disminuir el riesgo de Alzheimer.
El vino blanco contiene vitaminas y minerales, no es sólo alcohol. El tinto tiene los mismos en una cantidad un poco más elevada, pero si prefieres el blanco, igualmente te estarás beneficiando por lo siguiente: calcio, zinc, manganeso, magnesio, potasio, hierro, fósforo, riboflavina, vitaminas K, B6 y niacina, de acuerdo al portal de salud HealthLine. Todos estos componentes son esenciales para mantener nuestro cuerpo saludable e intervienen en muchos procesos del organismo.
El vino en general tiene altas calorías, otro motivo por el que es importante consumirlo en pequeñas cantidades. El vino blanco tiene unas 70 Kcal por cada 100ml, mientras que el tinto 63 Kcal, indica Mónica Domenech, especialista del Grupo de Factores de Riesgo Vascular, Nutrición y Envejecimiento del IDIBAPS y académica de la U. de Barcelona, a la revista española Elle.
Sin embargo, al consumirlo en baja cantidad como parte de una dieta balanceada, los vinos blanco y tinto pueden ayudar a mantener un peso saludable gracias a que contienen flavonoides, unos compuestos antioxidantes. “Diversos estudios sugieren que esos compuestos puedan tener un papel en el control del impulso y saciedad de los alimentos, promoviendo la reducción de la ingesta y absorción de alimentos, evitando la acumulación de la grasa e incrementando el gasto de energía”, expresa la especialista.
Consejos para Disfrutar con Moderación
Magdalena de Quevedo, nutricionista y CEO y directora de Clínica Acorpus, especializada en medicina estética y cirugía ambulatoria, explica que “los tragos con alcohol solo nos aportan azúcares y calorías, generando no solo una posible subida de peso, cuando no nos medimos, sino que, además generándonos deshidratación e inflamación. Además, pueden generarnos resequedad de la piel, haciendo más visibles las líneas de expresión.
“Ahora, si se va a consumir alcohol, debemos preocuparnos de tomar agua, para controlar la deshidratación y también para evitar el sobre consumo de bebidas alcohólicas. Ahora, también está la posibilidad de elegir tragos que sean algo menos calóricos, como lo puede ser una copa de espumante o de vino tinto”, agrega la especialista.
El alcohol genera otros efectos en nuestro metabolismo que es importante recalcar y que van más allá de generarnos una posible subida de peso. “Cuando consumes alcohol, el hígado tiene la función de oxidación cuyo propósito es eliminar esta sustancia de la sangre evitando que se acumule y destruya células y órganos vitales. Pero el hígado solo tiene la capacidad de metabolizar una cierta cantidad de alcohol por hora.
Y, eso no es todo, existen estudios que relacionan el consumo excesivo de alcohol con daños a nivel de neuronas en el sistema nervioso central, lo que puede detonar ansiedad, depresión, y otro tipo de problemas de salud mental.
Respecto a su recomendación específica para estos días, la especialista indica que es recomendable “tomarse una copa de vino tinto o espumante, evitar los destilados, como el pisco o el ron, y, si se va a beber un terremoto, que no sea más de un vaso por día de festejo. Además, es importante que hagamos el esfuerzo de mantenernos hidratados con agua durante las celebraciones.
El Alcohol y las Calorías Vacías
Muchas veces has oído que el alcohol engorda. Desde el mojito que te serviste con tus amigos hasta la copa de vino acompañando tu almuerzo, cada vaso guarda una carga calórica que espera entrar al organismo en el primer sorbo.
“Es verdad que la mayoría de la gente sabe que el alcohol engorda pero quizá no sabe en qué medida. Si bien se trata de un líquido, el doctor Rubén Bravo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, explica la razón de este fenómeno. “La mayorías de las bebidas alcohólicas se obtienen de la fermentación de azúcar”.
Mientras más azúcares contenga el producto a partir del que se obtiene la bebida, más graduación tendrá y, en consecuencia, más calorías aportará. Sin embargo, este alto contenido calórico no aporta nada al cuerpo.
“Este concepto se refiere a alimentos que aportan una cantidad importante de energía, pero muy pocos nutrientes o ninguno. Esto significa que la fuente de energía no es utilizable para el trabajo muscular”, contó Vanesa.
“El alcohol requiere grandes cantidades de vitaminas del grupo B para su degradación y su consumo en exceso llevaría al organismo a un estado de déficit nutricional”. Pese a lo anterior, la experta aseguró que existen dos bebidas alcohólicas que sí colaboran con el cuerpo.
Tomando en cuenta que la ingesta de alcohol pocas veces se resume a un sólo vaso, las calorías podrían superar las necesarias en menos de una hora. Por ejemplo, una lata excede en 15 gramos la cantidad de azúcar diaria recomendada por la Organización Mundial de la Salud, lo que traería problemas graves a la salud.
“Si estas calorías no se queman en una hora y media o dos, la ingesta se almacena rápidamente en forma de grasa visceral, detrás de la pared abdominal”, explica Bravo.
Respecto a disminuir los riesgos de engordar, Rubén Bravo recomendó realizar actividad física durante la semana. “Para reducir la grasa generada por el consumo de alcohol, lo más efectivo es practicar un ejercicio aeróbico moderado porque es cuando el uso de la grasa como fuente de energía es más alto”, explica. “Se trata de trabajar a un ritmo de 125-135 pulsaciones por minuto con actividades como la natación o el zumba.
Publicado : 08-11-2022
¿Qué Bebida Elegir?
Actualmente la preocupación por mantener un peso saludable y cuidar la línea es cada vez mayor, pero esto no debería ser un impedimento para disfrutar de un rico trago los fines de semana y compartir con los amigos. Eso si hay que tener cuidado en qué tipo de alcohol elegir, ya que existen algunos que incluso pueden tener muchas más calorías que un plato de comida, aunque lo que se esté ingiriendo sea líquido.
Calorías y Bebidas Destiladas:
Destilados como el vodka o el whisky aportan más calorías que la cerveza y el vino, justamente por la concentración de alcohol que poseen: cuanto más alcohol, más calorías. Por lo tanto, las bebidas con mayor graduación alcohólica como el coñac, el ron, la ginebra, el whisky, el tequila o semejantes tienen más calorías.
Los cócteles, por su parte, también suelen contener muchas calorías, incluso más que los destilados porque a estos les agregan azúcar o goma, generando un aumento significativo del contenido calórico. De hecho, se pueden considerar auténticas bombas calóricas en algunos casos. Un pisco sour, por ejemplo, tiene 349 calorías.
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