La leche materna (LM) es el mejor alimento para los bebés, y es el único que deben recibir durante los seis primeros meses de vida, sin inclusión de sólidos ni otros líquidos. No existe otro alimento que tenga todas sus propiedades; y remplazarlo por cualquier tipo de fórmula puede tener consecuencias para la salud del niño y de la madre.
Dar leche materna es más barato. Considerando que el costo de las de fórmulas lácteas para los lactantes es alto y que la leche materna es gratuita, el ahorro es importante. Además, la leche de la madre siempre está disponible y a una temperatura adecuada.
Aún la madre infectada con SARS-CoV-2 (COVID) puede dar el pecho a su hijo, tomando algunos recaudos recomendados por el Ministerio de Salud. No amamantar a los niños no solo lo priva de los múltiples beneficios que tiene este tipo de alimentación, sino que además los expone a los riesgos inherentes al uso de fórmula láctea.
Beneficios para el Bebé
Los bebés nacidos a término que reciben leche materna presentan mejorías significativas de su estado nutritivo, de su maduración gastrointestinal y de su neurodesarrollo, así como menos enfermedades infecciosas y crónicas en comparación con los lactantes alimentados con leche de fórmula.
La leche materna ofrece a la vez una nutrición óptima (grasa, lactosa, proteínas y macronutrientes) para contribuir al crecimiento y el desarrollo, y una protección completa (componentes bioquímicos y celulares) contra infecciones.
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Mejor Nutrición y Digestión
La LM es la mejor opción para alimentar al niño durante el primer año de vida y es infinitamente superior a las fórmulas lácteas derivadas de cualquier otra fuente. Un aspecto importante, desde el punto nutricional, es que en esta leche las proteínas, grasas, hidratos de carbono, minerales, vitaminas y agua están en la cantidad y proporción necesarias para los lactantes. Por ejemplo, la lactosa (el hidrato de carbono más abundante en la LM) ayuda a absorber el calcio, hierro, magnesio y oligoelementos en el niño.
La LM no provoca las microhemorragias que pueden tener algunos lactantes alimentados con leche de vaca.
Reducción de Infecciones
El riesgo de tener una infección gastrointestinal, lo que ocasiona diarrea, disminuye independientemente de la etiología infecciosa. Por ejemplo, las infecciones por rotavirus, causa infecciosa más frecuente de diarrea infantil en Chile, disminuyen un 30%.
El riesgo de hospitalización por infección respiratoria baja durante el primer año de vida y la severidad de la bronquiolitis por virus sincicial respiratorio son un 70% más bajos en niños que reciben LM exclusiva al menos cuatro meses que en aquellos que reciben lactancia materna parcial o fórmula exclusiva. Por otra parte, los niños alimentados con LM tienen un 23% menos riesgo de presentar otitis media aguda.
Menor Riesgo de Enfermedades Crónicas
La LM tendría un rol protector contra la obesidad, dislipidemia, hipertensión, y diabetes tipo 2 durante la vida adulta. La frecuencia de obesidad en los lactantes alimentados con LM se reduce entre 15 a 30%. La duración de la LM se asocia de manera inversa con el riesgo de sobrepeso. Cada mes extra de lactancia materna se asocia con un 4% de disminución del riesgo de sobrepeso.
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Es importante destacar que los niños amamantados auto regulan el volumen ingerido, por lo que alimentarlos con mamadera podría dificultar esa autorregulación. Un estudio de cohorte realizado en lactantes británicos encontró que los niños nacidos de pretérmino, alimentados con LM de banco de leche, presentaron valores de presión arterial menor en la adolescencia.
Disminución de Alergias y Asma
Un estudio realizado en Finlandia mostró que los lactantes amamantados por menor tiempo presentaron más frecuentemente eccema, atopia, alergia alimentaria y alergia respiratoria. En aquellos sin antecedentes familiares de atopia, la disminución del riesgo de asma, dermatitis atópica y eczema fue un 27% más bajo cuando fueron amamantados al menos tres meses.
En aquellos que tenían antecedentes familiares de atopia, el riesgo de dermatitis atópica disminuye en un 42% cuando son alimentados con LM exclusiva por al menos tres meses. Una revisión concluye que la LM exclusiva, por al menos cuatro meses, disminuye la probabilidad de presentar alergia a la proteína de leche de vaca.
Reducción del Riesgo de Leucemia y Enterocolitis Necrotizante
Una revisión sistemática concluyó que la LM, por seis meses o más, está asociada a una reducción del 20% del riesgo de tener leucemia durante la edad pediátrica. Los recién nacidos prematuros que reciben LM tienen una reducción del riesgo de enterocolitis entre 58% a 77%.
Mejora del Neurodesarrollo
Son varios los estudios científicos que muestran que los lactantes alimentados con LM tienen un mejor neurodesarrollo, con una relación dosis-respuesta, es decir que a mayor duración de la LM hay una mejoría del coeficiente intelectual. Algunos estudios muestran que los lactantes amamantados tienen mejor agudeza sensorial (ej: mejor visión) que los alimentados con fórmula láctea.
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Menor Mortalidad
La lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida es una de las intervenciones que más ha reducido la mortalidad infantil en el mundo. Se estima que la LM puede prevenir más de un millón de muertes de niños al año (13% de la mortalidad infantil del mundo).
Beneficios para la Madre
El acto de dar el pecho también facilita la creación del vínculo afectivo entre la madre y el bebé. El contacto piel con piel y la estimulación táctil del pezón, incluido el acto de la succión, provoca la liberación de oxitocina, un componente fundamental del reflejo de eyección de la leche que crea un vínculo entre la madre y el bebé.
La lactancia aumenta la atención de la madre a las necesidades de su bebé, acelera la involución uterina tras el parto y reduce el riesgo de hemorragias.
Las madres lactantes tienen más probabilidades de estar más tranquilas y de ser más sociables que otras mujeres de edad similar que no dan el pecho ni están embarazadas. La lactancia ofrece efectos antiestrés a largo plazo; durante cada toma, las madres experimentan una reducción de la presión arterial y de los niveles de cortisol, así como menores aumentos del cortisol en respuesta al estrés físico, en comparación con las madres que alimentan con biberón.
Las madres que amamantan a su hijo tienen menos riesgo de depresión, anemia, cáncer (ej: cáncer de mama, de ovario), osteoporosis y pierden más fácilmente el peso que se ganó durante el embarazo. Es importante recordar que la succión del lactante estimula la producción materna de hormonas que contraen el útero (lo que facilita la eliminación de los restos de sangre y placenta tras el parto).
Las madres que dan el pecho a sus hijos, además muestran menor ausentismo laboral, dado que sus hijos se enferman menos.
Un documento de la Academia Americana de Pediatría en el que se analizó los costos relacionados con la LM concluye que si el 90% de las madres norteamericanas amamantaran de forma exclusiva por al menos 6 meses a sus hijos, se ahorrarían anualmente U$13 mil millones.
También se debe tener en cuenta que la leche materna es un alimento natural, fácilmente renovable y sustentable con el medio ambiente (no ocupa mamaderas, ni empaque, ni transporte), por lo que no aumenta la huella de carbono ni la huella hídrica. La LM tiene un impacto positivo para el lactante, la madre y la sociedad.
Recomendaciones Adicionales
El contacto físico entre la madre y el bebé en el inicio del puerperio ayuda a prolongar el periodo de lactancia y puede contribuir a adaptar el tracto gastrointestinal de la madre para satisfacer las mayores necesidades de energía durante la lactancia.
En relación al impacto que tiene la lactancia materna en la salud a largo plazo del bebé para la madre, Meza comentó que “se ha evidenciado que hay niños y niñas que fueron alimentados con leche materna, reportan que sufren menos trastornos de la conducta. Se reporta mejor rendimiento académico, por lo tanto, mayores expectativas laborales.
El académico recomendó que “la forma de alimentarse de la madre se espera que sea suficiente, adecuada y equilibrada, es decir, que aporte los nutrientes entregados por diversos alimentos, lo que condicionarán la calidad nutricional de la leche.
“La lactancia materna nunca se debe asociar al sufrimiento, ni dolor, por lo que, apenas se sienta incómoda, debe buscar apoyo. Pese a que la lactancia materna debe ser la primera opción de alimento, sin embargo hay situaciones médicas que no es recomendada.
Guía Práctica: Posiciones Correctas para Amamantar con Éxito
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