La búsqueda de métodos efectivos para la pérdida de peso ha llevado a investigar diversas sustancias y sus efectos en el organismo. En este contexto, el bicarbonato de sodio ha ganado atención, aunque su relación con la pérdida de peso requiere un análisis detallado basado en evidencia científica.
Este artículo explorará el conocimiento actual sobre la combinación de omeprazol y bicarbonato de sodio, así como el papel del agua con gas en el metabolismo y la posible contribución del bicarbonato a la pérdida de peso.
Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico y el Bicarbonato de Sodio
De acuerdo con las guías globales de la World Gastroenterology Organisation, la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) se define como los síntomas molestos suficientes como para comprometer la calidad de vida del individuo, y como la lesión o complicaciones que pueden resultar del flujo retrógrado del contenido gástrico hacia el esófago, orofaringe y/o tracto respiratorio.
La ERGE es altamente prevalente alrededor del mundo, con clara evidencia de aumento progresivo en los países en desarrollo. Las guías actuales consideran que los inhibidores de la bomba de protones (IBP) son la terapia médica más efectiva para la ERGE.
Solo un IBP, el omeprazol, se ha combinado con un antiácido (bicarbonato de sodio), a fin de obtener una absorción más rápida comparada con la obtenida con las cápsulas de liberación retardada.
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Metodología de la Revisión Sistemática
Esta revisión sistemática se condujo de acuerdo a los lineamientos del Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses (PRISMA). El abordaje metodológico incluyó el desarrollo de criterios de selección, definición de las estrategias de búsqueda, evaluación de la calidad de los estudios y abstracción de la información relevante.
Criterios de Inclusión de los Estudios
Estos criterios se definieron antes de iniciar la recolección de la información, para la apropiada identificación de los estudios elegibles para el análisis. Todos los estudios clínicos prospectivos y retrospectivos fueron elegibles para su inclusión, sin limitación de la duración del ensayo.
Estrategia de Búsqueda
Se llevó a cabo una búsqueda de artículos de enfermedad por reflujo gastroesofágico y la combinación omeprazol con bicarbonato de sodio en MEDLINE/PubMed, SciELO y LILACS, sin restricciones de idioma. La búsqueda manual incluyó referencias de los artículos obtenidos.
Se consiguieron y evaluaron los artículos relevantes en extenso. Además, todas las referencias de los artículos originales incluidos se verificaron para completar la búsqueda.
Extracción de Datos
Si los artículos eran elegibles, se obtuvo la siguiente información de los originales: año, diseño del estudio, institución, número de pacientes, patología, intervención, comparador, herramienta de evaluación y resultado principal. La efectividad de la terapia se determinó por el éxito en el alivio de los síntomas, mejoría en la pHmetría o de las evaluaciones endoscópicas.
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La estrategia de búsqueda resumida identificó 318 publicaciones de potencial relevancia. Después de la selección de títulos y estudios, se excluyeron 302 directamente porque no estaban específicamente relacionados al uso del omeprazol o del bicarbonato.
Se seleccionaron 16 estudios para su revisión. Doce no estaban relacionados a un tratamiento específico, aunque estaban vinculados a la patología: funduplicación (4), válvula metálica anti-reflujo (1), cirugía anti-reflujo (2), es omeprazol (3), stents esofágicos (1) y una revisión. Finalmente, se seleccionaron cuatro artículos para la revisión final cualitativa y cuantitativa.
Calidad y Metodología de los Estudios
Hubo heterogeneidad significativa en la metodología de los estudios incluidos en el reporte final. Tres artículos tuvieron nivel de evidencia 1B y otro, 2B. Tres estudios fueron clínicos controlados, aleatorizados y prospectivos. Dos de ellos, fueron abiertos (un estudio piloto con grupo paralelo y el otro un estudio cruzado). Dos trabajos fueron multicéntricos. Un estudio fue de una cohorte.
Tres trabajos fueron realizados en poblaciones con enfermedad por reflujo gastroesofágico y uno en esófago de Barrett. Otras herramientas de evaluación empleadas fueron la esofagogastroduodenoscopía y el monitoreo del pH Bravo.
Los criterios diagnósticos de enfermedad por reflujo gastroesofágico en los tres artículos incluidos, se fundaron básicamente en los síntomas típicos asociados al reflujo (acidez y/o regurgitación), ocurridos al menos dos veces a la semana. Sin embargo, la duración no fue claramente especificada en dichos textos.
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Tres estudios usaron omeprazol y bicarbonato de sodio como intervención. Con respecto a la dosis de omeprazol y bicarbonato de sodio, un estudio usó este agente a una dosis de 20 miligramos una vez al día por tres días. En tanto otro empleó 40 miligramos una vez al día, por ocho semanas. En otro estudio se prescribió 40 miligramos de omeprazol y bicarbonato de sodio dos veces al día por 28 días. Uno de los estudios clínicos empleó 20 miligramos diarios por siete días y, posteriormente según necesidad.
El omeprazol fue el comparador en dos estudios.
Omeprazol versus Omeprazol con Bicarbonato de Sodio
Solo un estudio comparó la eficacia de la combinación de omeprazol y bicarbonato de sodio con monoterapia de omeprazol. Este fue diseñado como un estudio aleatorizado, multicéntrico, doble ciego y con doble simulación. En él participaron 39 sitios de seis países y enrolaron a 262 pacientes.
De ellos, 239 recibieron aleatoriamente omeprazol y bicarbonato de sodio (n=122) o solo omeprazol (n=117). Las características basales y demográficas fueron similares en los dos grupos de tratamiento. Ambas terapias fueron efectivas en reducir la gravedad de la acidez asociada con la enfermedad por reflujo gastroesofágico.
Se alcanzó 75,2% de respuesta sostenida en el grupo con omeprazol, en comparación al 81,1% del grupo omeprazol y bicarbonato de sodio en el análisis modificado de intención de tratar (p=NS). Hubo una tendencia hacia más pacientes con respuesta sostenida por 30 minutos y una mayor proporción de pacientes con alivio total sostenido por 30 minutos en el grupo que recibió omeprazol y bicarbonato de sodio.
Omeprazol y Bicarbonato de Sodio
Respecto a la terapia de combinación de omeprazol con bicarbonato de sodio, hay dos artículos relevantes. Uno de ellos fue un estudio piloto, abierto, aleatorizado, de grupos paralelos efectuado en un centro. El otro se trata de un estudio de cohorte.
Por su parte, Orbelo y colaboradores realizaron una investigación en la Clínica Mayo, analizando la eficacia de la combinación administrada en la mañana o en la noche, por ocho semanas en 92 pacientes con esofagitis erosiva severa por reflujo. El seguimiento se realizó con esofagogastroduodenoscopía y se validó con cuestionarios de auto-reporte de síntomas. En total, 88% de los participantes sanó o sus erosiones mejoraron.
En el estudio de Gerson, se enrolaron a 27 pacientes con esófago de Barrett confirmado por endoscopía. De ellos, 15 completaron el protocolo. Todos los participantes tuvieron medición repetida de pH con la administración de omeprazol y bicarbonato de sodio, antes del desayuno y antes de dormir. Adicionalmente, se midió el impacto de los síntomas de la enfermedad por reflujo gastroesofágico en la calidad de vida relacionada con la salud, empleando el cuestionario de calidad de vida en reflujo y dispepsia. Todos los pacientes alcanzaron la normalización del pH en posición supina y el control del reflujo esofágico nocturno.
Omeprazol, Bicarbonato de Sodio y Alginato
Soifer y colaboradores diseñaron un estudio cruzado, abierto, aleatorio y multicéntrico con 48 pacientes con enfermedad por reflujo no erosivo. El objetivo fue comparar la eficacia de un tratamiento a demanda con omeprazol, bicarbonato de sodio y ácido algínico, versus omeprazol solo. La eficacia se evaluó con un cuestionario. Ambas terapias fueron igualmente efectivas.
¿Cómo usar el bicarbonato de sodio para bajar de peso?
Agua con Gas y su Potencial en la Pérdida de Peso
En el contexto de la pérdida de peso, el agua con gas ha surgido como una alternativa a las bebidas gaseosas tradicionales. Un estudio reciente publicado en BMJ Nutrition Prevention & Health exploró cómo el agua con gas podría influir en el adelgazamiento y la salud.
Mecanismos de Acción del Agua con Gas
Según los resultados de la investigación, el agua con gas puede ayudar a bajar de peso a través de dos mecanismos distintos:
- Ayuda a sentir saciedad: El dióxido de carbono en el agua con gas expande el estómago, induciendo una sensación de "llenura", lo que podría reducir el hambre y, por ende, la ingesta calórica.
- Mejora el metabolismo de la glucosa: Los investigadores detectaron que el CO2 del agua con gas es absorbido por el estómago y convertido en bicarbonato en los glóbulos rojos. Esto "alcaliniza" y acelera la absorción de la glucosa, activando enzimas clave en el proceso.
Evidencia y Limitaciones
Para llegar a este hallazgo, los investigadores analizaron el proceso de beber agua con gas con hemodiálisis, observando que los niveles de glucosa en sangre disminuían mientras la sangre pasaba a través del dializador después de consumir el agua carbonatada.
Aún así, los científicos apuntaron a que se trata de un cambio "modesto" y aunque puede ser buena idea reemplazar otras bebidas gaseosas (en especial azucaradas) con el agua con gas, esta no debe ser la única medida para quienes desean adelgazar. Para ver resultados duraderos, es necesario llevar una dieta equilibrada y hacer ejercicio físico regular.
El profesor Sumantra Ray, director ejecutivo del Instituto Global de Alimentos, Nutrición y Salud NNEdPro, aseguró que "si bien existe un vínculo hipotético entre el agua carbonatada y el metabolismo de la glucosa, esto aún debe probarse en estudios de intervención humana bien diseñados".
"Aunque este estudio se suma a la base de evidencia, no proporciona evidencia suficiente para hacer recomendaciones sobre el uso preventivo o terapéutico del agua carbonatada.
Consideraciones Finales
Esta revisión sistemática se enfocó en evaluar el conocimiento actual relativo a la combinación omeprazol y bicarbonato de sodio, como tratamiento de la enfermedad por reflujo gastroesofágico. La revisión consistió en un análisis exhaustivo de la literatura y la descripción de cada estudio encontrado. Solo cuatro estudios reunieron los criterios de inclusión. Con estas limitaciones no es posible realizar un análisis de los estudios evaluados en esta revisión.
Sin embargo, pueden proponerse algunas consideraciones. La poca información disponible sobre la tasa de respuesta, parece al menos comparable a la del tratamiento estándar, monoterapia de omeprazol. Aún más interesantes son los resultados en términos de una tendencia hacia una respuesta sostenida y de alivio total por 30 minutos en el grupo de omeprazol con bicarbonato de sodio.
Probablemente se relacionen al tiempo de concentración máximo de 0,49 hora, tal como se demostró en los estudios de biodisponibilidad. Estos resultados son consistentes con su formulación sin recubrimiento entérico. Esta formulación emplea bicarbonato de sodio para proteger al omeprazol no recubierto de la degradación ácida. La potencial ventaja de esta formulación es una más rápida absorción del omeprazol, comparada con las cápsulas de liberación retardada.
Existe poca información respecto de la eficacia de la combinación omeprazol y bicarbonato de sodio en la enfermedad por reflujo gastroesofágico. Los resultados indican que el omeprazol y bicarbonato de sodio podrían ser útiles para los pacientes con enfermedad por reflujo gastroesofágico, aunque no alcanza efectos satisfactorios. De hecho, debe considerarse el error tipo II en los estudios como una razón para el fallo en demostrar una diferencia significativa en la tasa de respondedores.
La evidencia mostrada en esta revisión sistemática sugiere que la combinación de omeprazol y bicarbonato de sodio puede tener un inicio de acción más rápido que la monoterapia de omeprazol.
