Dentro de las distintas tendencias que buscan posicionarse como saludables, dos que han persistido en el tiempo son el vinagre de manzana y el jugo de limón en ayunas. Son tantos sus seguidores que parecen ser brebajes casi milagrosos, perfectos para aliviar desde problemas intestinales hasta para bajar de peso, una afirmación que, de partida, puede ser engañosa.
El jugo de limón, según se dice en numerosos sitios web, es capaz de potenciar el sistema inmunológico, es antiviral y antibacterial. Pero, ¿qué pasa realmente cuando consumimos estos líquidos? ¿Cumplen con tanta maravilla prometida?
¿Qué provoca el vinagre de manzana en nuestro cuerpo?
“El vinagre de manzana es principalmente ácido acético y compuestos polifenólicos”, afirma Ximena Martínez, nutricionista de la Red de Salud UC CHRISTUS. “Al ser un ácido diluido en agua, el único efecto que produce al tomarlo en ayunas es reducir el pH; o sea, aumentar la acidez del tubo digestivo”, explica Jean Camousseigt, nutriólogo de Clínica Dávila.
Según Martínez, el ácido acético aumenta la producción de ácido clorhídrico en el estómago, ayudando en la digestión de los alimentos, algo a priori positivo “pero que puede ser contraproducente en aquellas personas que tienen antecedentes de reflujo gastroesofágico”, advierte.
La evidencia que maneja la nutricionista muestra que el consumo de vinagre de manzana sí tiene bastantes beneficios, pero estos solo se han observado “cuando se ingiere junto con las comidas, ya sea inmediatamente antes, durante o después. No necesariamente en ayunas”.
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Aportes del consumo moderado de vinagre de manzana:
- Regulación del azúcar en la sangre: Cuando se usa justo antes o después de una comida, “puede ayudar a mejorar la sensibilidad a la insulina y disminuir el aumento de los niveles de glicemia. O sea, coopera en la disminución del índice glicémico de los alimentos, lo que puede ser muy beneficioso para aquellas personas que tienen diabetes o resistencia a la insulina”, dice Martínez.
- Ayuda en la disminución del vaciamiento gástrico: El consumo de vinagre, ya sea como aliño o tomándolo solo, “aumenta la sensación de saciedad posterior a una comida, lo que permitiría controlar la cantidad de alimentos y evitar el picoteo entre comidas”.
- Tendría un efecto antimicrobiano: El vinagre, debido a su acidez, “puede ayudar a inhibir el crecimiento de bacterias dañinas en el sistema digestivo”. Pero es un arma de doble filo, ya que si se consume en exceso también afectará “a las bacterias beneficiosas, que son muchas”.
- Efecto antioxidante: En general, todos los compuestos polifenólicos -como el aceite de oliva, el té, el cacao o el vinagre- “ayudarían a reducir el estrés oxidativo, previniendo que nuestras células se oxiden, se dañen y afecten sus funciones”.
Vinagre de Manzana: Beneficios y Riesgos
El vinagre de manzana es rico en enzimas, ácido acético, ácido málico, fibra, pectina y antioxidantes. Es masivamente utilizado como “condimento” alimentario para salsas y aderezos. Sin embargo, se recomienda utilizarlo con moderación y consultar con un profesional de salud ligado a la Nutrición para asesorarse respecto a un tratamiento individualizado de pérdida de peso.
Según estudios publicados, el ácido acético contenido en el vinagre de manzana contribuye al metabolismo de los lípidos, pero no quiere decir que queme grasas ni que por consumirlo se baje de peso. Lo que sí tiene el vinagre de manzana es abundancia de vitaminas A y B, además de minerales como el magnesio, sodio y fósforo.
Sobre los efectos adversos anteriormente mencionados, identifica malestar y problemas digestivos. “Si bien algunas personas refieren sentir menos apetito, también se produce una sensación desagradable de náuseas, riesgo de bajo potasio y problemas dentales por erosión del esmalte”.
“Las creencias en torno a este producto van ligadas a la poca información que hay, los malos hábitos de las personas y la búsqueda de cambios muy rápidos en torno al peso, en vez de pensar en mejorar la relación con la comida y adoptar buenos hábitos capaces de mantenerse en el tiempo”, concluye.
El Limón y la Pérdida de Peso
Por su parte, el limón es una fruta cuyo consumo conlleva una serie de beneficios, principalmente al ser una buena fuente de vitamina C, pero bajo ningún concepto sirve para bajar de peso. “Su único aporte, en este sentido, es que podría ayudar a mejorar el estreñimiento gracias a la fibra que contiene”, dice la nutricionista.
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“Se habla de su poder antioxidante, pero este aporte está dado por la cáscara de la fruta”, explica Daniela Costa y añade: “Se podría incentivar el beber agua de limón de la mañana, pero bajo indicación y supervisión de un profesional, con el fin de aumentar el consumo de agua diario. Muchas veces la deshidratación se confunde con el apetito, pero ojo, porque en exceso puede provocar acidez estomacal”.
Hay diferentes razones por las que se promueve el consumo de limón en ayunas, pero las que más se repiten son que ayuda a estimular el metabolismo y también a desintoxicar el cuerpo.
¿Conviene tomar vinagre en ayunas?
“No, no es aconsejable”, contesta Camousseigt. Según él, “no hay ningún sustento médico ni científico al respecto”. Más bien, lo que hay son bastantes peligros, en especial si esta práctica es promovida por personas sin mayores conocimientos sobre el tema y a través de las redes sociales.
Consumirlo más de la cuenta, especialmente en ayunas, puede provocar acidez y gastritis, “e incluso una alteración de la flora intestinal”, dice el nutriólogo.
¿Y qué pasa con su poder de desintoxicación y pérdida de peso? Camousseigt responde categóricamente que no sirve. “No existen alimentos desintoxicante per se. El órgano que realiza esta función en cada momento, y magistralmente, es el hígado”, explica. Y para eso, la mejor ayuda que le podemos dar no es recurrir a alimentos mágicos sino que tener una dieta balanceada.
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“El vinagre de manzana no es desintoxicante del organismo, para eso tenemos órganos vitales como el hígado y el riñón”, coincide Lilian Contreras, nutricionista de Clínica Ciudad del Mar. Si bien señala que existen estudios que respaldan el efecto de este producto en la regulación de la glicemia, el control de grasa corporal y los niveles de colesterol en sangre, destaca que son pocos. “Por eso no se hace una recomendación general de consumir vinagre de manzana”.
Menos drástica es Andrea Valenzuela, nutricionista de Clínica Alemana. Para darle un punto al vinagre, menciona un estudio publicado en 2019 que demostró que consumir 20 ml -cuatro cucharaditas, aproximadamente- de vinagre de sidra de manzana en ayunas, o antes de una comida con un alto índice glicémico o con muchos carbohidratos, podría disminuir la glicemia postprandial en sujetos con diabetes mellitus tipo 2 o con resistencia a la insulina.
“En este mismo estudio, la ingesta de vinagre de manzana en ayunas redujo el peak de insulina en estos pacientes”, señala Valenzuela. “También se vio que podía disminuir la velocidad con la que los alimentos abandonan el estómago, lo que aumenta la sensación de saciedad, retardando el vaciamiento gástrico. Eso produce una absorción más lenta o más baja de la glucosa, mejorando los índices de glicemia”, analiza.
Algo muy importante, eso sí, es que esta investigación fue realizada con pacientes con diabetes mellitus tipo 2 y siempre antes de comidas altas en carbohidratos. “Por lo tanto”, asegura la nutricionista, “no es una recomendación para todas las personas ni en todos los contextos nutricionales. Hay que dejarlo muy claro: el vinagre de manzana no reemplaza el tratamiento médico tradicional ni un estilo de vida más saludable, que incluya una dita balanceada y ejercicio físico”.
“Los resultados de estos estudios deben tomarse con precaución, ya que se basan en muestras muy pequeñas y no todos son concluyentes”, opina Ximena Martínez, y por eso los efectos pueden variar entre los pacientes. “Lo que funciona para una influencer no siempre funcionará para todas las personas. Además, pueden transmitir un mensaje muy equivocado, como llevar a los pacientes a abandonar su tratamiento farmacológico en favor de seguir estas recomendaciones, creyendo en los poderes milagrosos que se le atribuyen”.
La principal red flag que levanta Martínez sobre el hábito de beber vinagre de manzanas en ayunas es que, debido a su acidez, “puede causar irritación en el revestimiento de la mucosa del esófago y el estómago, lo que genera problemas digestivos, ardor y dolor estomacal que pueden volverse crónicos y causar úlceras gástricas”.
El vinagre mejor dejarlo solo para aliñar las ensaladas.
Tomar AGUA CON LIMÓN en AYUNAS🍋Los verdaderos BENEFICIOS
¿Cómo conviene consumir el vinagre de manzana?
La nutricionista de UC Christus sugiere utilizarlo como casi todo el mundo lo hace: como aliño de ensaladas o diluido junto con las comidas. “Nunca en ayunas”, insiste.
“Si las personas desean utilizarlo de otra forma, la idea es que no consuman más de una cucharada sopera al día, ojalá diluida en agua”, agrega Contreras. “El vinagre de manzana no reemplaza a ningún tipo de tratamiento, no desintoxica el cuerpo. En cantidades pequeñas, como aderezo, no debería tener ningún impacto negativo en la salud, siempre que no haya problemas gástricos”.
Para personas con diabetes y problemas de presión arterial, un consumo constante de vinagre de manzana podría alterar los efectos de los medicamentos, advierte Martínez. “Su acidez, por ejemplo, disminuye la absorción de hierro de los alimentos de origen vegetal.
