Mantener una figura estilizada es un desafío constante, especialmente para las modelos. La pregunta sobre cuántas calorías deben consumir diariamente es crucial, pero la respuesta no es sencilla y varía según cada persona.
Heidi Klum es una de las supermodelos más famosas y exitosas que a sus 50 años sigue triunfando y luce una figura estilizada y tonificada como cuando era joven.
La polémica dieta de Heidi Klum
Heidi Klum, una de las supermodelos más famosas y exitosas, reveló recientemente que no consume más de 900 calorías al día para mantenerse en 62.5 kilogramos. Esta confesión ha generado controversia, ya que muchos consideran que consumir solo 900 calorías al día es muy poco y peligroso.
A pesar de haber confesado padecer trastornos con la alimentación, Heidi destacó que desde hace unos años ya sabe qué consumir y solo come alimentos sanos. "Al principio tenía que ser disciplinada con la comida pero ahora estoy muy acostumbrada. Hay tantas opciones que solo hay que elegir las correctas”, dijo la famosa.
Heidi destacó que desayuna lo mismo todos los días y la ayuda a mantenerse llena y satisfecha por mucho tiempo y le da energía y se trata de tres huevos escalfados en caldo de pollo, que son bajos en grasas.
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Expertos y seguidores han advertido que este tipo de dietas extremas pueden ser perjudiciales para la salud, recordando casos como el de la influencer vegana Zhanna Samsonova, quien falleció debido a una dieta restrictiva basada en frutos exóticos.
Algunas reacciones a la dieta de Heidi Klum incluyen comentarios como:
- “Déjame ayudarte: la supermodelo admite sufrir trastornos alimentarios a los 50 años”
- “Este es un consejo terrible que nadie debería dar”
- “Pero esta mujer está loca, puede terminar muerta como la influencer vegana”
- “Entonces ella se está matando de hambre, me recuerda a la influencer que murió”
- “Son expectativas más ridículas… expectativas peligrosas… que la gente intentará seguir."
El peligro de las dietas restrictivas
La nutricionista María José Silva Montenegro, académica de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Playa Ancha (UPLA), explica que la primera opción para perder peso es la restricción continua de energía. Sin embargo, a muchas personas les resulta difícil adherirse a esta dieta, porque la ingesta de alimentos debe limitarse todos los días. Debido a esto, está la opción de restringir calorías solo en ciertos momentos del día o ciertos días a la semana.
Sin embargo, advierte que "Es una dieta que no es apta para todas las personas, primero que todo. No es apta para personas que tienen enfermedades crónicas, como por ejemplo, pacientes diabéticos, pues puede causar una cetoacidosis diabética, poniendo en riesgo su vida. Tampoco es apto para embarazadas y en periodo de lactancia o personas que padecen o han padecido trastornos de la conducta alimentaria, tendencia al estrés y ansiedad. Más bien, está enfocada como una dieta de moda para la población sana, joven."
Agregó que, por ejemplo, se puede establecer intervalos de 12 horas donde se organicen las comidas, y 12 horas donde se ayune; aunque algunos estudios proponen un ayuno de 16 horas y la ingesta durante 8 horas restantes.
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Agregó que, si bien esta dieta no tiene un impacto relevante en la baja de peso, sí favorece los procesos metabólicos, a través de los efectos en los ciclos circadianos (cambios físicos, mentales y conductuales que siguen un ciclo de 24 horas). Además -dijo- , luego de 12 a 16 horas de ayuno, el cuerpo humano entra en un estado fisiológico de cetosis caracterizado por niveles bajos de glucosa en sangre, (disminución del depósito de glucógeno en hígado), y la producción hepática de cuerpos cetónicos (sustancias químicas que se acumulan cuando el cuerpo comienza a utilizar la grasa como fuente de energía.
María José Silva precisó que el organismo cambia el uso de glucosa como fuente de combustible por ácidos grasos y cuerpos cetónicos, necesarios para alimentar las células durante el período de ayuno.
La profesional hizo énfasis en que, siempre antes de iniciar una dieta se recomienda hacerlo con la asesoría de un profesional, quien de acuerdo a las condiciones de salud física y mental del paciente, determinará si puede iniciar el ayuno intermitente. “Si una persona quiere realizar un tipo de ayuno, tiene que asesorarse por un profesional, ya que hacer este tipo de ayuno puede generar irritabilidad y una capacidad reducida para concentrarse durante los períodos de restricción de alimentos.
Recomendaciones generales sobre el consumo de calorías
¿Sabía usted que en promedio una mujer sedentaria debe consumir entre 1.500 y 1.600 calorías diarias para mantener el peso, y los hombres, entre 1.800 y 2.000?
Lo ideal para mantener un peso adecuado es llevar un plan de alimentación regular a diario. En vacaciones es probable que comamos afuera o tengamos algún evento que involucre salirse de la dieta. Cómo hacerlo para no arrepentirse: hágalo con moderación, siempre respetando las porciones y evitando los excesos. Si va a tener un gran asado, prepárese y cómase un snack saludable una o dos horas antes para tener menos hambre.
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Muchas de las recomendaciones anteriores le servirán de guía. Son alimentos sanos y nutritivos que pueden ser consumidos entre comidas y que son claves para aquellas personas que se encuentran en la tarea de recuperar o mantener su peso. Permiten regular la ansiedad asociada al ayuno, evitando el picoteo o consumo exagerado de alimentos no nutritivos fuera de hora.
Consejos para mantener una dieta equilibrada en diferentes situaciones:
- Si va en auto: Lleve colaciones sanas (frutas, agua, bebidas light, yogurt diet, etc.). Sea cauteloso con las “comidas rápidas” y los restaurantes de camino. Si no tiene otra opción, elija lo más sano posible (sándwich de ave, churrasco con tomate). Evite la mayonesa, salsas especiales y queso (sí puede usar mostaza).
- En avión: Trate de comer antes de ir al aeropuerto. Si come en el aeropuerto, busque alimentos sanos. Camine, use las escaleras y no los ascensores ni las cintas y traslade su propio equipaje. Al reservar su pasaje pida comida especial, las típicas comidas de avión pueden ser muy calóricas. Tome agua, un vaso (200 cc) por hora de vuelo. Evite el alcohol y cafeína durante el vuelo porque aumentan la deshidratación.
- En crucero: Tenga moderación en el tamaño de las porciones que se sirva. Si se tienta con algo “prohibido”, trate de compensarlo con ensaladas y una comida más liviana el resto del día. No coma postre todos los días y cuando lo haga, compártalo. Busque una tienda saludable cercana y compre snacks saludables: yogurt diet, fruta, barras de cereal light. Si solicita servicio a la pieza, sea específico para que se adapten a sus necesidades. Entérese de qué ofrece su lugar de destino en términos de actividad física.
Es crucial recordar que cada persona es diferente y lo que funciona para una modelo puede no ser adecuado para otra persona. La clave está en encontrar un equilibrio que permita mantener la salud física y mental, siempre bajo la supervisión de profesionales.
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El impacto de mostrar las calorías en los menús
En varios países en que se busca combatir la obesidad, no sólo los productos deben llevar claramente las calorías, sino también los platos que se venden en los restaurantes. La medida busca que las personas se alimenten informadamente y opten por las alternativas más saludables.
Pero un estudio realizado en Estados Unidos por la U. Cristiana de Texas en 300 hombres y mujeres, de entre 18 y 30 años, mostró que las personas optan por alimentos más saludables cuando se les muestra cuánto tiempo de ejercicio tendrían que hacer para quemar sus calorías.
Para ello, Meena Shah, autora principal del estudio, y James Ashlei, tesista, les ofrecieron a los voluntarios distintos menús. En algunos se les indicaba el número de minutos de caminata rápida que tendrían que hacer para quemar las calorías del plato; en otros, el número de calorías o ninguna información. Sólo los primeros optaron por alimentos más saludables y con menos calorías (100 en promedio menos que el resto).
Para los expertos, los resultados muestran que saber sólo las calorías de un menú no es un suficiente disuasivo y que sumar ideas como mostrarle al consumidor la equivalencia entre calorías y ejercicios "ayudaría a las personas a tomar conciencia y escoger mejor sus alimentos", dice Shah a La Tercera.
Aunque los expertos saben que en la quema de calorías a través de ejercicios influyen varios factores, como el sexo del usuario y la intensidad, postulan que este tipo de estrategias ayudan a entender más claramente qué significa consumir tal o cual alimento. "Por ejemplo, una mujer tendría que caminar durante casi dos horas para quemar las calorías de un cuarto de libra doble con queso", dice Shah. Si sabe eso, tal vez opte por otro plato.
Daniela Ghiardo, nutricionista de Clínica Las Condes, dice que es importante que la población sepa cuántas calorías debe consumir, "ya que la mayoría desconoce sus requerimientos diarios". Pero que relacionar ese dato con el tiempo y tipo de actividad que significaría quemar esas calorías "es una estrategia factible y que puede contribuir".
Felipe Argandoña, académico de la Escuela de Nutrición de la U. Andrés Bello, añade que los datos prácticos muestran que cuesta mucho gastar lo que uno come en exceso, "técnicamente hacer 70 minutos de bicicleta es agotador, pero comer 490 calorías es fácil.
El caso de Adriana Barrientos y las dietas extremas
El jueves pasado, la modelo nacional Adriana Barrientos debió ser internada en la Clínica Alemana afectada por una dolorosa infección urinaria. Aunque la maniquí descartó padecer anorexia -como especularon algunos programas de farándula- sí reconoció que estuvo bajo un régimen alimenticio que se le anduvo escapando de las manos.
“Lo que pasa es que cuando me operé la nariz, el médico me dijo que no iba a poder hacer deporte. Y me asusté porque podía engordar. Escuché a una persona por ahí que comía colados de guagua. Empecé a comer colados a la hora de almuerzo y en la noche. El otro día me saqué una foto y vi que estaba en los huesos, me quería matar”, comentó al programa SQP.
Asimismo, en conversación con LUN, confesó que al verse en una nota en televisión notó que se había excedido. “Me di cuenta que no me quiero ver así, porque los huesos son para los perros”, expresó. “Que tus órganos vitales estén en peligro por una estupidez como estar comiendo colados la verdad me parece tremendo. Nunca me imaginé que con los colados bajaría de peso”, dijo en la misma entrevista.
La nutricionista y docente de la Universidad del Pacífico, Stefanie Chalmers, señaló a BioBioChile que “el aporte calórico insuficiente condiciona el uso de los tejidos corporales para la obtención de la energía que el organismo requiere para mantener la vida, y el realizar dietas donde la insuficiencia calórica es tan extrema, no sólo permite la utilización del tejido graso, sino que además obliga a utilizar tejidos que mantienen otras funciones vitales, como el tejido muscular, que sostiene funciones básicas como la ventilación”.
Con esto coincide el Presidente del Colegio de Nutricionistas Universitarios de Chile, Samuel Durán, quien indicó a BioBioChile que la dieta del colado es extremadamente hipocalórica y no tiene ningún tipo de seguimiento por profesionales de la salud. “Estamos hablando de menos de 300 calorías, que pueden llevar a deficiencias nutricionales importantes, principalmente de proteínas, vitaminas”, manifestó, añadiendo que esto puede generar daños sistémicos, y derivar en una desnutrición, dependiendo de la duración del régimen. Por ejemplo, si una dieta como ésta se extiende por un mes puede debilitar fuertemente el sistema inmunológico, lo que podría retardar la sanación de heridas. Esto puede ser aún más perjudicial para alguien que ha sido operado recientemente, como es el caso de Barrientos.
Con respecto al caso particular de la modelo, el titular del Colegio de Nutricionistas señaló que ella necesita unas 1800 calorías, -que es lo que requiere una mujer- y como además es alta, con mayor razón aún. Con una dieta así, el cuerpo de Adriana estaba sacando energía de la grasa corporal, pero también del músculo “y eso es lo peligroso”, dice el profesional.
Aunque los colados pueden ser consumidos por personas de cualquier edad, éstos sólo satisfacen las demandas nutricionales de los niños, ya que están diseñados para eso, aclara Chalmers. Lo mismo opina Durán, quien recalca que “los colados están pensados en las necesidades energéticas de un niño, de un bebé, no de un adulto. (…) Aporta 0.41 gramos de proteína, menos del 1% que un adulto necesita en el día. El colado está hecho para las necesidades del lactante, que necesita una menor cantidad de proteína, porque ellos tienen las proteínas de la leche, además son más pequeños y están en reposo.
Adriana Barrientos indicó que se sometió a esta dieta debido a que no podía hacer ejercicio por indicación médica y temía subir de peso. Al respecto, Durán dijo que “debió ser asesorada por un nutricionista, que le hubiese calculado sus necesidades, sin afectar su salud”. “Existen ecuaciones, y varias formas de calcular las necesidades de energía, de proteínas, de lípidos, de carbohidrato y de vitamina, sin necesidad de hacerlo así.
Chalmers coincidió con lo que señaló su colega, enfatizando que en lugar de adoptar regímenes alimenticios extremos cuando no puedes ejercitarte, lo mejor es ajustar el consumo calórico. “Sólo basta con ajustar el consumo energético al gasto real, es decir, si se gastan 2000 Kcal al día, se deben consumir 2000 Kcal para mantener el peso corporal, y un poco menos si quiero bajar de peso.
La experta manifestó que “una forma básica de asegurarnos de no sobrepasar la ingesta requerida, es seleccionar alimentos naturales (no chatarra), preparaciones que no involucren adición de azúcares, ni grasas en forma de crema, mayonesa, mantequilla o embutidos, además de generar saciedad mediante la ingesta de abundantes frutas, verduras, agua, y proteínas cocinadas sin aceite”.
La dieta en el deportista
La dieta en el deportista tiene en general las mismas características que para la población no deportista. No obstante presenta algunas variaciones en función del tipo de actividad y de la competencia, para adaptarse a las necesidades de cada deporte en concreto.
El deportista en general necesita un mayor aporte de energía mediante los alimentos, para poder suplir los importantes gastos energéticos que se requieren durante la competencia, ya que la actividad deportiva supone un incremento de las necesidades calóricas, al mismo tiempo que necesita un aumento del aporte de agua para reponer las pérdidas de la misma por el sudor.
Existen multitud de fórmulas energéticas, complejos vitamínicos, etc, promocionados para los deportistas que son de dudosa efectividad y que en ningún caso mejorarán los beneficios que pueden obtenerse con una dieta equilibrada.
En el deporte la proporción de hidratos de carbono de la dieta debe estar aumentada en un aproximadamente 70%, manteniendo el mismo porcentaje de proteínas y disminuyendo un poco el porcentaje de grasas.
La elección tanto del tipo de alimento como de la cantidad que se va a consumir antes de la competencia depende de diversos factores físicos y psicológicos, por lo que conviene que cada deportista elija los alimentos según sus costumbres y el tipo de deporte a realizar.
Los hidratos de carbono son el principal combustible energético de nuestro organismo, por lo que la comida previa a la competencia deportiva debe contemplar una buena dosis de alimentos ricos en carbohidratos complejos como pasta, arroz, pan, patatas o cereales.
Por el contrario, conviene no abusar de los hidratos de carbono simples presentes en los alimentos dulces (zumos de frutas, azúcar, miel, fruta fresca y desecada, almíbar, caramelo, dulces, chocolate, repostería, bebidas refrescantes azucaradas y mermeladas).
La importancia que los hidratos de carbono presentan en la alimentación de los deportistas ha hecho que algunos entrenadores recomienden llevar a cabo una sobrecarga de hidratos de carbono en los días previos a la competencia.
Aproximadamente una hora antes de la competencia conviene tomar un pequeño tentempié compuesto por una bebida con el adecuado contenido en hidratos de carbono y sales minerales. Puede ser casera o una bebida isotónica comercial, con un poco de pan o galletas.
El tipo de ejercicio que se haga influirá en la elección de los alimentos. Por ejemplo, los atletas que tienen que competir corriendo son más propensos a sufrir molestias digestivas e incluso vómitos, ya que se mueven todos los órganos de arriba abajo continuamente.
Finalmente cuando la práctica deportiva se realiza por la noche, tomaremos el desayuno habitual, posteriormente la comida se tomará aproximadamente cuatro horas antes de la merienda o colación de espera.
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