La Dieta del Homo Habilis: Características y Adaptaciones

En la búsqueda del pasado, durante los últimos años, se ha ido desarrollando una especialidad: "la paleoantropología". Esta trata de escudriñar en el tiempo, mediante el rastreo de antecedentes que sirvan de apoyo. Hasta hace poco tiempo la teoría se basaba sólo en la observación de las especies y el análisis directo de los hallazgos antropológicos que se habían preservado en el tiempo.

No se disponía de conocimientos y tecnologías que pudieran ratificar definitivamente la teoría de la evolución, pero el descubrimiento bioquímico de la molécula de DNA, que unía todas las especies, constituye un apoyo muy decisivo. Se trata de nuevas tecnologías, propias de otras áreas del conocimiento, que nunca se imaginó que pudieran llegar a ser útiles.

Tal es, por ejemplo, el caso de la aplicación del carbono 14 o de otros isótopos, que han permitido medir con seguridad la fecha de un hallazgo. Si se quiere ir más atrás en el tiempo, se determina en la muestra la radioactividad del uranio o se utiliza la técnica de "resonancia de giro del electrón". De igual modo la genética, a través del DNA mitocondrial, se ha convertido en un verdadero reloj biológico, que permite también fijar en el tiempo la data de los hallazgos de especies biológicas remotas.

Los especialistas en lenguaje aportan importantes antecedentes a través del estudio de su evolución, contribuyendo así a precisar el origen, sacar evolución y desplazamiento de la especie humana. El progreso de la paleoantropología nos permite ahora comparar restos óseos de antiguos tiempos entre sí y con los actuales.

Del mismo modo, el análisis de los alimentos o restos encontrados en excavaciones, proporcionan antecedentes muy valiosos de los hábitos y costumbres de antiguas poblaciones. Son estos nuevos instrumentos que en su convergencia, como señala el Papa, son los que están permitiendo grandes avances y que con mayor claridad nos permiten vislumbrar la respuesta a la gran pregunta: ¿Cómo llegamos hasta aquí?

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Según estos estudios, la mayor parte de los científicos parecen estar de acuerdo que nuestro ancestro más inmediato es el género "homo", y cuyos primeros representantes habrían aparecido en la Tierra hace dos y medio millones de años atrás. Este género, por lo menos, incluye a tres especies: Homo habilis, Homo erectus y Homo sapiens.

Homo habilis

Reconstrucción del Homo habilis.

Uno de los grandes misterios es como este género Homo reemplazó a su precedente "Australopithecus", perteneciente al género que vivió en gran parte de África, antes que el Homo, comenzando aproximadamente hace cuatro millones de años atrás. Si coexistieron algunas de estas especies, sobreponiéndose en el tiempo y espacio, o fueron siendo reemplazadas unas por otras, son cuestionamientos que aún no tienen respuesta.

Los Australopithecus, como se ha llamado a los miembros de este género, tenían aún cuerpos parecidos a los monos y un cerebro también reducido, pero su principal característica, a diferencia de los monos, radica en que comenzaron a caminar por primera vez en dos pies. Sin embargo, aún tenían brazos largos y piernas cortas, lo que es propio de los monos.

En 1925, el anatomista Raymond Dart, describió el primer Australopithecus, que fue encontrado en una cueva en Sud África. Desde entonces se han encontrado muchos otros australopithecus, con distintas características y distintas contexturas de sus esqueletos, que, por más de dos millones de años, habitaron Africa. Algunos, por ejemplo, tenían una gran mandíbula que les permitían mascar con fuerza plantas y alimentos. El más famoso Australopithecus fue descubierto por Donald Johanson en Etiopía en el año 1974, que parece ser el más antiguo y el más completo. Habría vivido 3.8 millones de años atrás. Se trata de la especie Australopithecus afarencis.

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Estos restos óseos, muy bien conservados, recibieron un nombre femenino, "Lucy", que paso así a ser el más antiguo y completo hominido conocido, que por el diámetro de su pelvis se pensó que era mujer. La mayor parte de los científicos cree que el Australopithecus afarencis, fue el que cruzó la línea entre el mono y los humanos. Como un chimpancé, tenía la cabeza chica, con un cerebro pequeño y un tórax cónico, con un gran abdomen. La mayor diferencia está en que este afarencis se levantó y anduvo en dos pies.

Dos millones de años atrás, aparecieron los primeros miembros del género "Homo", con algunas características diferenciales importantes: un cerebro de mayor tamaño, con la capacidad de construir herramientas y con acceso a una dieta de mejor calidad. Estos poseían la capacidad de fabricar instrumentos de piedra, hecho que demuestra una mayor capacidad mental. El cerebro del Australopithecus tenía un volumen entre 400 y 500 centímetros cúbicos. En cambio, la especie Homo ya tenía un cerebro con un volumen entre 600 y 750 centímetros cúbicos.

Según Leslie Aiello, un cerebro más grande es un órgano caro, dado que requiere de mayor energía para poder funcionar (nuestro cerebro consume el 20% de la energía producida por el organismo). Esto explicaría el por qué la especie Homo tuvo que cambiar la dieta y dejar de ser exclusivamente herbívoro, para consumir alimentos con mayor densidad calórica y nutriente.

Según la mayor parte de los especialistas, y de acuerdo a los restos encontrados, se piensa que la especie Homo se habría desarrollado en el Este de África, aunque también otros creen que pudo haber sido en el extremo sur de este continente. La sobrevida para el primitivo hominido seguramente no fue fácil. Probablemente los grandes felinos fueron sus mayores predadores, al igual que las grandes aves de rapiña, que incluso podían hasta romper su cráneo, como lo muestran algunos restos encontrados (el niño de Taung).

Para despedazar animales, tuvo que fabricar herramientas y seguramente lo hizo rompiendo una piedra contra otra, con lo cual conseguía un filo. El mismo método pudo haber utilizado para destrozar los huesos, y así comer la médula. Aún no está claro si el Homo erectus convivió o no con el Homo sapiens, aunque algunos hallazgos parecen así indicarlo.

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Según algunas informaciones, diferentes tipos de hominidos coexistieron en la misma época y en diferentes regiones del mundo. Así, por ejemplo, restos de Homo erectus fueron encontrados recientemente en Java cuando estos, según se sabe, ya habían desaparecido del resto del mundo, persistiendo en la isla aproximadamente 250.000 años más.

Según los nuevos datos, el Homo sapiens alcanzó a colonizar la mayor parte de mundo y probablemente vivió hasta hace 50 mil años. Con todo, y a pesar de todas las nuevas tecnologías, no podemos volver el tiempo atrás para tener una idea real de que pensaron, que vieron y como vivieron nuestros antepasados.

¿Acaso se habrán enfrentado en sangrientas luchas unos tipos de hominidos contra otros, hasta que los más débiles desaparecieron? o por el contrario, ¿Hubo una lenta evolución biológica entre unos y otros? Esa es la prehistoria, de donde no nos han llegado huellas claras sobre qué fue lo que realmente pasó.

La Dieta Versátil de los Ancestros Humanos

MADRID.- La dieta de los antepasados más remotos del hombre fue mucho más rica y variada de lo que se pensaba hasta ahora, lo que demuestra que en el largo proceso de evolución humana nuestros ancestros se adaptaron a distintos hábitats para obtener recursos en todos ellos.Esta es una de las conclusiones de un estudio publicado en la revista PLoS One y realizado por investigadores españoles de la Universidad de Barcelona y de la Universidad de Washington.

La manera de obtener recursos y de procesar los alimentos son aspectos que explican los rasgos anatómicos del esqueleto y de los dientes que distinguen a los distintos linajes de homínidos: son el resultado de la necesaria adaptación al entorno.

El estudio analiza dientes fósiles hallados en yacimientos de Kenia, Tanzania y Etiopía, y de varias especies de homínidos de entre cuatro y un millón de años de antigüedad.Para ello estudia la microestriación dental, una técnica que analiza las estrías o marcas que los alimentos dejan en el esmalte dental y que permite deducir si la dieta era muy dura y abrasiva (propia de hábitats abiertos o sabanas) o blanda, basada en alimentos como la fruta (típica de bosques), explicó el director del equipo científico y coautor del trabajo, el Dr. Alejandro Pérez-Pérez.

Esta investigación es "mucho más completa" que estudios anteriores, porque incluye las especies gráciles de Australopitecos ("Australopithecus anamensis" y "Australopithecus afarensis"), de unos cuatro a tres millones de años de antigüedad, y compara los resultados con estudios previos.Además, analiza las formas robustas de parantropos, las especies "Australopithecus aethiopicus" y "Australopithecus boisei", "que son los dos taxones más robustos que hay en África del este", y dos tipos de Homo, el "Homo habilis" y el "Homo erectus" (de entre dos y un millón de años de antigüedad).

El trabajo concluye que los parantropinos (homínidos adaptados a ambientes áridos de la sabana africana), tenían una dieta más blanda que la de los chimpancés, que actualmente viven en un ambiente de bosque tropical, por lo que cabe la posibilidad de que comieran proteínas de origen animal (como cangrejos, que tienen un caparazón duro pero una carne blanda).

Variaciones en la Dieta entre Especies de Homínidos

Este resultado es "sorprendente" sobre todo si se tiene en cuenta la anatomía de los homínidos analizados, que tenían dientes de hasta 3 centímetros de diámetro.En los análisis "esperábamos obtener una densidad de estrías mayor" pero si lo normal para un ser humano actual es tener entre 50 y 100 estrías por cada 0,5 milímetros cuadrados de esmalte en el diente, los parantropinos tenían entre 20 y 30, "una observación que sugiere que lo que masticaban era blando", puntualiza el investigador.

El trabajo plantea, no obstante, una hipótesis para explicar el gran tamaño de los dientes de estas especies robustas: los usaban para romper cosas duras con un interior blando, como frutos secos o crustáceos.

Para los parantropinos (A. aethiopicus y A.

Dieta Paranthropus Boisei

Representación esquemática de la ecología alimentaria de Paranthropus boisei.

La evolución del ser humano en 15 minutos

Especie Antigüedad (millones de años) Hábitat Dieta Características Dentales
Australopithecus anamensis 4-3 Bosques Blanda, frutas Estrías finas
Australopithecus afarensis 4-3 Bosques Blanda, frutas Estrías finas
Australopithecus aethiopicus 2.7-2.3 Sabana africana Alimentos duros con interior blando Dientes grandes para romper alimentos
Australopithecus boisei 2.3-1.2 Sabana africana Alimentos duros con interior blando Dientes grandes para romper alimentos
Homo habilis 2.4-1.4 Diversos Variada, adaptable Microestriación dental adaptable
Homo erectus 1.9-0.1 Diversos Variada, adaptable Microestriación dental adaptable

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