Agosto es reconocido como el mes del corazón, un tiempo dedicado especialmente a la prevención de enfermedades cardiovasculares. En Chile, cada hora muere una persona a causa de un infarto al corazón, convirtiendo a estas enfermedades en una de las principales causas de muerte en el país. Por lo tanto, es crucial extremar los cuidados del corazón, especialmente durante el verano, cuando las altas temperaturas y los cambios en los hábitos de vida pueden exponer a las personas con enfermedades crónicas a descompensaciones peligrosas.
A continuación, te presentamos una guía completa sobre la dieta y los hábitos saludables que debes seguir para proteger tu corazón.
Hábitos saludables para el corazón
Para mantener un corazón sano, es fundamental adoptar hábitos que promuevan la salud cardiovascular. Aquí te presentamos algunas recomendaciones clave:
1. Sigue una alimentación equilibrada
La mayoría de las personas saben que deben consumir frutas, verduras y alimentos ricos en fibra. Los vegetales son buenas fuentes de fibra, vitaminas y minerales. Los expertos recomiendan comer cinco o más porciones de frutas y verduras al día. Los productos a base de granos suministran fibra, vitaminas, minerales y carbohidratos complejos para el cuerpo. Además, es recomendable reducir los productos horneados que son ricos en grasa, como los panecillos de mantequilla, las galletas de queso, los croissants y las salsas en crema.
Seguramente has visto en el supermercado alimentos con características especiales como la adición de prebióticos/probióticos, antioxidantes, ácidos grasos omega 3 y 6, fibra dietética, vitaminas, minerales, entre otros. Estos productos se denominan alimentos funcionales. Un alimento funcional se define como todo alimento que gracias a su valor nutritivo es capaz de proporcionar un efecto positivo en la salud de quien lo consume.
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2. Reduce el consumo de sal
Reduce tu consumo de sal a no más de 4 a 6 gramos diarios. Diferentes estudios muestran que el alto consumo de sal está relacionado con la hipertensión arterial, un factor de riesgo para la enfermedad cardiovascular.
3. Realiza actividad física regularmente
El sedentarismo enferma al corazón, por eso, practica actividad física aeróbica como trote, caminata rápida, natación, bicicleta. Cuando haces este tipo de ejercicios, el corazón trabaja más rápido y se fortalece. La recomendación de la Organización Mundial de la Salud es realizar 30 minutos de actividad física aeróbica moderada como mínimo, 5 días a la semana.
4. No fumes
El cigarrillo acelera la frecuencia cardíaca, contrae las arterias principales, puede alterar el ritmo de los latidos del corazón y aumenta la presión arterial.
El impacto del calor en la salud cardiovascular
¿Sabías que el calor asociado al verano puede afectar de forma peligrosa tu salud cardiovascular? Las altas temperaturas del verano y los cambios en los hábitos de vida de los pacientes con enfermedades crónicas, especialmente las cardiovasculares, los exponen a descompensaciones peligrosas.
El calor produce deshidratación, que puede afectar la frecuencia cardiaca, la presión arterial, el colesterol y la viscosidad, aumentando el riesgo de eventos cardiovasculares. Si nos exponemos al calor, éste puede afectar el sistema cardiovascular, sobrecargándolo de trabajo, lo que puede desencadenar síntomas como: dolor de cabeza, piel fría y húmeda, mareos, debilidad, náuseas, vómitos y orinas oscuras.
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Además, durante el verano nos vemos expuestos a estímulos ambientales en alimentación, ejercicio y largas jornadas laborales, que pueden ser perjudiciales para personas con enfermedades cardiovasculares. Al controlar a pacientes con enfermedad cardiaca, las consecuencias más recurrentes del verano son el aumento de peso, el sedentarismo, la pérdida de las rutinas de ejercicio y alimentación, y la toma de medicamentos.
Recomendaciones adicionales para los días de calor:
- Acude a un centro médico si presentas síntomas nuevos o muy molestos.
- Si estás decidido a iniciar una actividad física mayor a lo habitual, consulta a tu médico.
- Ajusta los horarios de los medicamentos para disminuir los síntomas provocados por el calor, pero no suspendas los medicamentos.
- Mantén una muy buena hidratación, incluso si no sientes sed.
- Realiza las caminatas en las horas menos calurosas del día (antes de las 10 AM o después de las 20 hrs.).
- Usa ropa ligera adecuada a los cambios de temperatura y a la sudoración.
La dieta mediterránea y su impacto en la salud cardiovascular
La dieta mediterránea se refiere a una alimentación con abundantes productos vegetales, baja en grasas saturadas y proteínas animales. Las verduras, legumbres, frutas, tubérculos, cereales y frutos secos son la base de este tipo de dieta, los que aportan fibra, vitaminas y antioxidantes. El pescado, aves, huevos y lácteos deben ser consumidos en forma moderada y las carnes rojas en muy baja cantidad.
Idealmente, los alimentos deben ser frescos y mínimamente procesados. A diario deben ingerirse productos vegetales al igual que lácteos. Dos a cuatro veces a la semana pescados y aves. Huevos hasta cuatro a la semana. Carnes rojas una vez a la semana. Una o dos copas de vino al día. Las especias y condimentos no deben limitarse a diferencia de los azúcares que deben consumirse en baja cantidad.
El uso diario de aceite de oliva también juega un papel importante en la dieta mediterránea.
Los beneficios para la salud de este tipo de alimentación son la prevención de la obesidad, la disminución de la presión arterial sistólica, el colesterol total y los triglicéridos, y el aumento del colesterol HDL, llamado el bueno. Controlando estos factores de riesgo con una buena dieta mediterránea asociada a ejercicio, la probabilidad de sufrir un evento cardiovascular disminuirá significativamente.
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Recetas saludables para el corazón
El queso y la salud del corazón
Aunque a mucha gente le gusta el queso, suele dejarse fuera de las dietas balanceadas por su alto contenido en grasas saturadas y sodio, que ha generado debates en torno a su papel en la salud cardiovascular y la prevención de enfermedades crónicas. Sin embargo, no todos los quesos son iguales.
En términos de propiedades nutricionales, el queso es una excelente fuente de proteínas de alta calidad, que proporcionan los aminoácidos esenciales necesarios para el crecimiento y la reparación de tejidos en el cuerpo humano. Además, es rico en calcio, un mineral fundamental para la salud ósea y dental, así como en otros nutrientes como fósforo, zinc, vitamina A, vitamina B12 y riboflavina.
Pero no está todo perdido, según los expertos, el queso puede ser parte de una dieta saludable para el corazón. Aunque algunos tipos de queso son ricos en grasas saturadas y sodio, otros tipos de queso tienen un perfil nutricional más favorable y pueden ser beneficiosos para la salud del corazón.
De hecho, existe un concepto que se conoce como “la paradoja francesa”, que hace referencia a que, si bien las enfermedades cardiovasculares se relacionan con una dieta alta en grasas saturadas, el país europeo tiene la menor mortalidad en estas condiciones, pese a ser uno de los mayores consumidores de queso en el mundo, según datos de la OMS.
En esta línea, un estudio de 2022 en Nutrients encontró que las personas que consumían queso tenían menores riesgos de enfermedad cardíaca, pero se necesita más investigación sobre este tema.
¿Cuál es el queso más saludable para el corazón?
El cardiólogo recomienda el queso mozzarella como uno de los mejores quesos para agregar a la dieta. Es una buena fuente de proteínas y calcio, e incluso contiene probióticos que pueden beneficiar la salud intestinal e inmunológica. La mozzarella fresca también tiene menos grasa saturada y sodio que otros quesos.
Según el Departamento de Agricultura de EE. UU., una onza de queso mozzarella contiene 6,29 gramos de proteína, 143 miligramos de calcio, 138 mg de sodio y 3,94 g de grasas saturadas.
Es importante tener en cuenta que el queso mozzarella aún contiene grasas saturadas y calorías, por lo que se debe consumir con moderación, especialmente si estás tratando de controlar tu ingesta de grasas y calorías.
Quesos que debes evitar:
- Los muy procesados y manufacturados.
- Los quesos azules, el quesos parmesano y el cheddar.
- Los quesos fritos o empanizados.
En general, la clave es consumir todos los quesos con moderación y optar por opciones más saludables siempre que sea posible, como quesos bajos en grasa o versiones light.
Alimentos funcionales y su impacto en la salud cardiovascular
Es común ver alimentos funcionales que contienen ácidos omega 3 y 6 añadidos, esto se debe a que estos compuestos han despertado un particular interés médico en las últimas décadas por su potencial beneficio a la salud cardiovascular. Los ácidos grasos son moléculas de naturaleza lipídica que forman parte de la estructura de grasas saturadas e insaturadas y se encuentran en aceites vegetales, verduras y pescados azules (atún, jurel, salmón y sardinas, entre otros).
Los antioxidantes naturalmente presentes en el alimento activan las propiedades organolépticas como su sabor y aroma, y favorecen su preservación. Por la capacidad de los antioxidantes de neutralizar el exceso de radicales libres y potencialmente prevenir el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, estos compuestos son añadidos a los alimentos para crear alimentos fortificados o enriquecidos.
Tabla resumen de recomendaciones dietéticas para la salud del corazón
| Grupo de Alimentos | Recomendaciones |
|---|---|
| Frutas y Verduras | Consumir 5 o más porciones al día. |
| Granos | Preferir granos integrales y reducir productos horneados ricos en grasa. |
| Proteínas | Consumir al menos 2 porciones de pescado bajo en mercurio a la semana. |
| Grasas | Reducir grasas saturadas y trans. Preferir grasas insaturadas como el aceite de oliva. |
| Sal | Limitar el consumo a 4-6 gramos diarios. |
| Quesos | Preferir mozzarella fresca y consumir con moderación. Evitar quesos procesados y altos en sodio. |
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