Nutrición Durante el Embarazo y la Lactancia: Recomendaciones Esenciales

Una adecuada nutrición durante el embarazo es fundamental durante todas sus etapas, incluso en el inicio de éste. Durante el primer mes, la nutrición es importante para la formación de la placenta. El bebé en gestación obtiene los nutrientes necesarios a través de la alimentación de la madre y de las reservas del tejido adiposo. Por esto, una adecuada alimentación es crucial para el bienestar del recién nacido.

Una adecuada nutrición durante el embarazo, incluyendo el período preconcepcional y posparto son de gran importancia para optimizar la salud de la mujer, el feto y la salud infantil. Por lo tanto, los cambios nutricionales deben comenzar previos a la concepción y ser modificados de acuerdo a cada etapa del embarazo. Las necesidades nutricionales se ven incrementadas debido a los cambios fisiológicos maternos y por una mayor demanda del embrión en desarrollo.

El volumen plasmático se expande casi en un 50%, la masa total de glóbulos rojos aumenta en un 33% y el gasto metabólico basal aumenta en un 15 a 20% hacia el término de la gestación. Todos estos cambios requieren una adaptación de la ingesta calórica, de nutrientes y líquidos.

El alza del peso total del embarazo es aproximadamente 12.700 grs. Es importante ingerir un aporte extra de calorías, tanto para la mujer embarazada, como para el crecimiento de la placenta y el feto. El consumo de edulcorantes, tales como sacarina o aspartame, no está contraindicado durante el embarazo.

Los hábitos de vida saludables que abarcan desde la preconcepción hasta el posparto se consideran una estrategia fundamental para lograr embarazos exitosos y para la prevención de enfermedades. Una nutrición adecuada durante estos períodos sensibles del desarrollo establece una base saludable para el crecimiento y desarrollo posterior del bebé y se asocia con un menor riesgo de obesidad y enfermedades crónicas relacionadas.

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Cuando estás pasando por la etapa de ser madre, es posible que surjan preguntas sobre lo que es una alimentación balanceada y acorde con tus necesidades y las de tu bebé. Sigue leyendo para conocer las pautas que te ayudarán a cumplir con tus requerimientos alimentarios.

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Evaluación del Estado Nutricional

La evaluación nutricional de la embarazada se basa principalmente en la anamnesis nutricional y la determinación del índice de Masa Corporal (IMC). Además se debe controlar el incremento de peso durante todo el embarazo.

Anamnesis

Está destinada a obtener antecedentes de hábitos alimentarios, uso crónico de suplementos nutricionales o hierbas medicinales, trastornos de la alimentación y ciertas patologías previas tales como enfermedades crónicas intestinales, diabetes, alergias e intolerancias alimentarIas ó cirugías gastrointestinales (gastrectomía, pancreatectomía o cirugía bariátrica).

Por otra parte, antecedentes de anorexia nerviosa, bulimia y conductas como vegetarianismo o alcoholismo, podrían causar desnutrición o deficiencia de nutrientes específicos. También es importante conocer su historia obstétrica, incluyendo ganancia de peso en embarazos previos, diabetes gestacional o embarazos con defectos del tubo neural.

Examen Físico

Lo más importante, es la determinación del índice de Masa Corporal (IMC). Los valores normales son entre 18,5 y 24,9 K/m2 para la mujer no embarazada, pero durante el embarazo, para población chilena, la norma actual del Ministerio de Salud, utiliza un punto de corte algo superior (IMC 20,0 a 24,9 en la semana 6 de la gestación).

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Otros hallazgos al examen físico, tales como signos de deficiencia vitamínica, son infrecuentes en nuestro país, con excepción de aquellas mujeres con alguna patología de base (alcoholismo, enfermedades renales, síndrome de malabsorción).

Por otra parte, el peso materno al comienzo de un embarazo, debiera ser idealmente cercano al normal. Un bajo peso materno se asocia a bajo peso de nacimiento, bajo peso infantil y parto prematuro, mientras que el exceso de peso se asocia a hipertensión, preeclampsia, diabetes gestacional y parto operatorio. Los hijos (as) de mujeres con obesidad presentan un mayor riesgo de anomalías congénitas, así como también una mayor incidencia de macrosomía, distocia de hombros y obesidad infantil.

Recomendaciones Nutricionales Clave

Es por ello que las mujeres que planifican un embarazo, deben lograr alcanzar un peso normal al momento de embarazarse.

  • Las mujeres que planifican un embarazo, deben lograr peso normal al momento de embarazarse.
  • La dieta debe ser balanceada e incluir el consumo diario de lácteos descremados, frutas, verduras, legumbres y fuentes de proteínas tales como pescado, aves, huevos, y carnes magras (Guías Alimentarias para la Población Chilena).
  • Se recomienda suplementar con ácido fólico, 3 meses antes y 12 semanas después de la concepción.
  • Durante el embarazo, se debe suspender el consumo de alcohol y minimizar el consumo de café con cafeína u otras bebidas que la contengan.
  • Pueden consumir café descafeinado o hasta 200 mg diarios de cafeína (equivalentes a 2 tazas de café).

Se debe reducir el consumo de alimentos altos en azúcar y otros carbohidratos simples. Es posible el uso de edulcorantes, como sucralosa, aspartame y stevia. Debe suspenderse el consumo de fórmulas que contengan megadosis de vitaminas y suplementos en base a hierbas medicinales.

Se recomienda evitar el consumo de carnes, pescados, aves y huevos crudos o parcialmente cocinados, así como productos lácteos no pasteurizados, carnes procesadas, paté, embutidos, quesos blandos y pescados ahumados. Esto es debido a que su consumo puede conllevar mayor riesgo de contraer algunas enfermedades infecciosas, como la listeriosis, brucelosis y toxoplasmosis.

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También se recomienda evitar el consumo de pescados con alto contenido de mercurio, como tiburón, pez espada, blanquillo y jurel. Se recomienda consumir pescados dos veces por semana al horno o al vapor, dando preferencia a jurel, salmón, sardina, atún, merluza. Si consume pescados en tarro, preferir al agua y bajo en sodio/sal.

Debe ser incentivado el consumo de ácido graso DHA a través de fuentes naturales. El mayor consumo de DHA está asociado a un mejor desarrollo del sistema nervioso del feto. En mujeres vegetarianas, principalmente vegetarianas estrictas (veganas), se aconseja la asesoría de nutricionista, para la adecuación de la dieta y evaluación de la necesidad de suplementación con vitaminas y/o minerales.

Estas mujeres pueden presentar deficiencia de algunos aminoácidos, fierro, vitamina B12, vitamina D y calcio. Embarazadas con antecedente de cirugía bariátrica deben mantener una supervisión nutricional estricta. En estas mujeres la cirugía es beneficiosa en cuanto a resultado perinatal, se reduce la incidencia de diabetes gestacional, preeclampsia y macrosomía. Sin embargo, pueden presentar disminución en niveles de vitaminas y minerales, especialmente hierro, vitamina A, D y B. Por esta razón, se debe mantener control periódico para prevenir complicaciones nutricionales.

En los casos de cirugía con técnica restrictiva como banding gástrico y gastrectomía tubular en manga, se recomienda el uso de multivitamínico, calcio y vitamina D en dosis habituales para cualquier embarazada desde el primer trimestre.

Incremento de Peso en el Embarazo

Tabla de aumento de peso durante el embarazo según el IMC pregestacional

En 2009 la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos recomendó que el incremento de peso en las embarazadas debiera ser:

  1. 12.7-18,2 kg en mujeres de bajo peso.
  2. 11,4 a 15,9 kg en embarazadas normales.
  3. 6,8-11,4 kg en sobrepeso
  4. 5,0-9,1 kg para embarazadas con obesidad.

Estas categorías fueron establecidas sobre la base del índice de masa corporal definido como, peso previo al embarazo dividido por la estatura al cuadrado.

Se estudió la asociación entre ganancia de peso durante el embarazo y resultados perinatales, (grandes o pequeños para la edad gestacional, y tasa de operación cesárea). Encontró una estrecha asociación entre bajo incremento de peso materno y restricción de crecimiento intrauterino, y entre alto incremento de peso, con recién nacidos grandes para la edad gestacional y, mayor porcentaje de operación cesárea.

El efecto de la ganancia de peso sobre el feto depende del estado preconcepcional. Es así como el aumento exagerado del peso aumenta el riesgo de preeclampsia y diabetes gestacional. Un escaso incremento de peso, en mujeres con bajo peso, tiene riesgo de restricción del crecimiento fetal. En cambio, en obesas no se han demostrado efectos deletéreos, al contrario, el incremento exagerado de peso en obesas, aumenta el riesgo de macrosomía y parto distócico.

Por otro lado, en mujeres de bajo peso un mayor incremento gestacional protegería de restricción de crecimiento intrauterino.

En Chile y de acuerdo a las recomendaciones del Ministerio de Salud, el incremento indicado es de acuerdo al IMC y diagnóstico nutricional pregestacional. Por lo tanto, la recomendación de incremento de peso total se presenta en tabla 1:

Tabla 1: Ganancia de peso recomendada para la embarazada
IMC pre gestacional Feto único (kg/mes) Incremento (g/semana) Embarazo múltiple (kg/mes)
Bajo peso 12,0 -18 400-600 -
Normopeso 10,0-13 330-430 17-15
Sobrepeso 7,0-10,0 230-330 14 - 23
Obesidad 6,0-7,0 200-230 11-19

Minsal. Gráfica para el incremento de peso en la embarazada.

La pérdida inmediata de peso después del parto es de +/- 5,5 kg., y durante las 2 primeras semanas de puerperio se pierden otros 4 kg. El resto del peso se pierde progresivamente durante los 6 meses siguientes. En nuestra población es frecuente que las mujeres no recuperen el peso pregestacional, quedando con un sobrepeso de más de 1 kg.

El aumento de peso materno se produce por procesos adaptativos para el desarrollo de la gestación, incluyendo aumento del volumen circulante, incremento en depósitos grasos, retención de fluidos y además crecimiento del feto y la placenta. Lograr un adecuado incremento de peso gestacional influye en un mejor desarrollo fetal y perinatal.

Aporte Calórico y Proteico Adecuado

Aporte Calórico

En un embarazo normal, existe un incremento del gasto energético, que ocurre principalmente durante el segundo y tercer trimestre.

En un embarazo normal y en una mujer de peso normal pre-gestacional, no se recomienda una mayor ingesta calórica durante el primer trimestre, pero se debe aumentar el aporte calórico en 350 y 450 Kcal/día durante el segundo y tercer trimestre respectivamente. Esta suplementación energética se asocia a un adecuado incremento de peso materno y del recién nacido y una reducción en el riesgo de recién nacidos pequeños para la edad. Para la determinación de los requerimientos de calorías, considerar el estado nutricional de la mujer y si el embarazo es de feto único o múltiple.

Aporte Proteico

La unidad feto-placentaria consume aproximadamente 1 Kg de proteínas durante el embarazo, principalmente en el tercer trimestre. La embarazada debe ingerir 0,8 g/Kg/día de proteínas, equivalentes a aproximadamente 71 gramos por día y en el caso de la nodriza, esta misma cantidad. 100 grs de carne aportan aproximadamente 15 g/proteína, una taza de leche aprox 7 gramos de proteínas.

Carbohidratos

El feto en desarrollo usa la glucosa como principal fuente energética. Además durante el tercer trimestre, la glucosa es esencial para el cerebro fetal. La recomendación para la mujer embarazada, es un consumo diario de 175 gramos de carbohidratos.

Suplementación Nutricional

Hierro

El hierro es el único nutriente cuyas necesidades no son cubiertas completamente con la ingesta de una dieta normal. Los requerimientos de hierro durante el embarazo son de 27 mg por día y su aporte en la dieta corriente no supera los 15 mg, de modo que un aumento de esta cantidad en el consumo habitual, implicaría un aumento en la ingesta de alimentos ricos en este mineral, esto es, principalmente de origen animal como carnes y lácteos bajos en grasas y huevos.

Aún así, la ingesta puede estar deficiente de acuerdo a la recomendación aumentada en este período, por lo que en embarazadas normales se debe aportar 30 a 60 mg por día de hierro elemental, en forma de sales ferrosas como fumarato, gluconato, o sulfato desde las 16 semanas de gestación en adelante. Las pérdidas de hierro asociadas al embarazo y lactancia son de aproximadamente 1000 mg. La mejor fuente de fierro es el hierro hem (presente en carnes, lácteos y huevos).

En mujeres sin anemia, se recomienda un consumo de fierro de alrededor de 15 a 30 mg al día. La gran mayoría de los suplementos vitamínicos prenatales, contiene esta cantidad de fierro. Mujeres con anemia ferropriva deben recibir una dosis adicional de 30 a 120 mg/día, hasta corregir la anemia.

Calcio

La recomendación diaria de aporte de calcio es de 1000 mg al día de calcio elemental en mujeres de 19 a 50 años de edad y de 1300 mg al día en jóvenes de 14 a 18 años, siendo la misma recomendación para mujeres embarazadas y nodrizas (4 a 5 lácteos diarios). Una taza de leche aporta aproximadamente 230 mg de calcio y una tajada de queso blanco, aproximadamente 150 mg de calcio.

Ácido Fólico

Recientemente el Centro de Control de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos ha recomendado la administración rutinaria de 0,4 mg de ácido fólico a todas las mujeres en edad fértil, desde al menos un mes antes del embarazo, hasta el primer trimestre de la gestación. Se recomienda que la mujer tome un suplemento de ácido fólico (0,4-0,8 mg por día) 3 meses antes y 12 semanas después de la concepción para prevenir el riesgo de defectos del tubo neural. En aquellas mujeres con antecedentes de embarazos con esta condición, se debe suplementar con 4 mg diarios.

En Chile, la harina de trigo fortificada con ácido fólico y un pan tipo marraqueta (100 g) aporta aproximadamente. 200 mcg de ácido fólico.

Multivitamínicos y Minerales

No se recomienda la suplementación de multivitamínicos. Sólo en aquellas mujeres que no consumen una dieta adecuada se debe recomendar en el segundo trimestre suplementación diaria con vitaminas y minerales que contengan 27 mg de fierro, 11 mg de zinc, 2 mg de cobre, 250 mg de calcio, 2 mg de vitamina B6, 300 ug de folato, 50 mg de vitamina C y 600 UI de vitamina D.

Es importante revisar que los suplementos no sean combinados con la vitamina A, por su potencial efecto teratogénico cuando es administrada como suplemento a las mujeres embarazadas. Hasta ahora no se ha demostrado que los suplementos nutricionales sean un tratamiento estándar para la restricción del crecimiento intrauterino. Se recomienda un suplemento diario de 400 UI (15 microgramos) de vitamina D. Esta dosis se encuentra en la mayoría de los multivitamínicos disponibles.

Recomendaciones Dietéticas Durante el Embarazo y la Lactancia

Tabla 3. Recomendaciones dietéticas antes, durante el embarazo y lactancia.
Nutriente No embarazada Embarazada Lactancia
Proteínas (g) 46 71 71
Carbohidratos (g/día) 130 175 210
Vitaminas liposolubles
A (ug) 700 770 1.300
D (ug) 15 15 15
E (mg) 15 15 19
K (ug) 90 90 90
Vitaminas hidrosolubles
C (mg) 75 85 120
Folato (ug) 400 600 500
Niacina (mg) 14 18 17
Riboflavina (mg) 1,1 1,4 1,6
Tiamina (mg) 1,1 1,4 1,4
Piridoxina B6 (mg) 1,5 1,9 2,0
Minerales
Calcio (mg) 1.000 1.000 1.000
Fósforo (mg) 700 700 700
Yodo (mg) 150 220 290
Fierro (mg o Hierro elemental) 18 27 9
Magnesio (mg) 320 350 310
Zinc (mg) 8 11 12

Mitos Comunes Sobre la Nutrición en el Embarazo

  • Mito: Hay que satisfacer los antojos, porque indican que el organismo está carente de algún nutriente importante.
  • Realidad: Los antojos son bastantes comunes en las embarazadas, pudiendo ser dulces, salados o ácidos.
  • Mito: Durante el embarazo se debe comer por dos.
  • Realidad: Es uno de los peores mitos del embarazo, ya que puede ocasionar sobrepeso y, como consecuencia, el desarrollo de enfermedades como diabetes gestacional. El aumento de peso de la embarazada va en relación al peso con el que se inicia el embarazo.
  • Mito: Cada hijo cuesta un diente.
  • Realidad: Este dicho viene de la creencia de que el embarazo producía una descalcificación de los dientes de la madre, ya que el bebé supuestamente sacaba de ahí el calcio necesario para su desarrollo.
  • Mito: Tengo que beber mucho líquido para producir mucha leche.
  • Realidad: Siempre es importante mantener una buena hidratación (6-8 vasos de agua al día). Sin embargo, es de acuerdo con la sensación de sed que la madre experimente.
  • Mito: Durante la lactancia no debo consumir alimentos meteorizantes como: repollo, coliflor, cebolla, ajo, porque al bebé le darán gases.
  • Realidad: Hay algunos alimentos que se componen de sustancias volátiles que pueden cambiar el sabor de la leche, no son malos para el bebé ni cambian la composición o cualidades de la leche materna.
  • Mito: La cerveza y las infusiones ayudan a aumentar la cantidad y calidad de la leche materna.
  • Realidad: No hay ningún alimento o infusión que aumente la producción de leche o mejore su calidad.
  • Mito: Mi leche es aguada, no alimenta.
  • Realidad: La primera leche que sale del pecho al comenzar la toma contiene más lactosa y su aspecto es más acuoso.
  • Mito: El tabaco no le hace mal al bebe mientras la madre no fume cerca de él.
  • Realidad: La nicotina se absorbe a través de las mucosas y por tanto los lactantes están altamente expuestos al geobiótico a través de la leche que consumen cuando su madre es fumadora.
  • Mito: La madre debe tomar mucha leche para producir leche materna.
  • Realidad: Ningún otro mamífero necesita tomar leche para producirla.

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