El consumo de calorías es un tema crucial para la salud pública, especialmente en un contexto donde la obesidad y las enfermedades relacionadas con la alimentación son cada vez más prevalentes. A continuación, exploraremos diversos aspectos relacionados con el consumo de calorías, desde los hábitos alimenticios individuales hasta las políticas nutricionales implementadas en las escuelas.
Hábitos Alimenticios y Consumo de Calorías
Una práctica común que puede conducirnos al aumento de peso es saltarse horarios de comidas. Quienes no desayunan, y llegan al almuerzo con mucha hambre, por lo general no harán una selección adecuada de alimentos. Es muy importante que se respeten los horarios de comidas, procurando no dejar pasar más de 4 horas sin alimentarse. Se ha demostrado que una baja frecuencia de alimentación diaria se asocia con riesgo de obesidad.
Recomendaciones para un Peso Saludable
Si queremos mantener un peso saludable durante el verano se sugiere desayunar siempre. Se pueden incluir lácteos -leche y sus derivados- de preferencia descremados o semi descremados; cereales o pan; frutas y además se puede considerar alguna porción de grasa tal como frutos secos o palta. El desayuno debe aportar aproximadamente el 25% de las calorías de 1 día. Por ejemplo, si la ingesta energética durante el día es de 1800 calorías, 450 calorías deberán corresponder al desayuno. Este aporte se puede cubrir con 1 taza de leche, 1 marraqueta, ½ palta y 1 fruta.
A media mañana no se debe olvidar hacer alguna colación. Si el desayuno fue tarde podemos obviarla. Colaciones prácticas de llevar en el bolso o cartera son frutas, barra de cereal o frutos secos. El almuerzo hay que procurar acompañarlo con un buen plato de vegetales. Existen vegetales de libre consumo que contribuyen a la saciedad, por el contenido de fibra, y que aportan muy pocas calorías. Tal es el caso de la lechuga, repollo, apio, rúcula y rabanitos. Se pueden condimentar con salsa de yogur, aceto balsámico, limón. Etc.
También hay que considerar que las bebidas alcohólicas constituyen un aporte calórico importante. Son consideradas calorías vacías puesto que no contienen nutrientes. Por ejemplo, una copa de 100 cc de vino aporta aprox. 70 calorías y una copa de pisco sour 240 calorías.
Lea también: Contador de Calorías: Guía Completa
Cuántas calorías necesitas consumir?
Consumo de Calorías en Escolares
Más de 372 mil escolares de enseñanza prebásica y básica consumen a diario los alimentos que entrega la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb). Debido a la relevancia del programa, el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) realizó una evaluación del plan en menores de cinco años, el que arrojó que casi la mitad de las raciones tiene una mayor cantidad de calorías que lo indicado por la entidad gubernamental.
La investigación contempló la medición del contenido de las bandejas de raciones escolares (a través del análisis y toma de peso de los ingredientes) y del estado nutricional de 190 niños de cinco años de seis escuelas municipales de San Joaquín, Macul y Peñalolén, de pre kínder y kínder.
Juliana Kain, investigadora a cargo del estudio, explica que se tomó como referencia la cantidad máxima por ración indicada por la Junaeb para un menor de cinco años: 200 calorías para el desayuno y 400 como tope para un almuerzo.
El estudio establece que el 48,7% de los alimentos consumidos por la mañana contuvieron sobre 250 calorías. En cuanto a los almuerzos, el 47% tuvo más de 450 calorías, es decir, 50 más que lo descrito por la Junaeb.
Sobre Consumo de Alimentos
La indagación reveló conductas distintas según el estado nutricional del preescolar. Así, se observó que el 55,4% de los niños con sobrepeso ingiere 200 calorías y más durante el desayuno, mientras que un 44% de los que tiene un peso "normal" come raciones mayores.
Lea también: Papas fritas McCain: Información nutricional
La investigación abordó también el "sobre consumo de alimentos" por parte de los menores. Así, se detectó que un 52,2% toma desayuno en su casa y luego en su colegio, es decir, tiene dos raciones por la mañana. En tanto, un 46,8% de los preescolares consultados declaró que sólo lo hace en la escuela.
También se determinó cuáles son los alimentos con mayor aceptación: 90,1% de los niños dijo aceptar el plato principal. Le sigue el postre, con un 67,2% y la ensalada, que sólo tuvo un 19,3% de aceptación por parte de los estudiantes. Sobre este último ítem, los niños sostuvieron que prefieren el apio, betarraga y lechuga. En cuanto a los menús principales, los menores dijeron que las tres preparaciones con mayor aceptación son albóndigas, atún en salsa y huevo revuelto, todos ellos acompañados con fideos.
Lorena Rodríguez, jefa del Departamento de Nutrición y Alimentos del Ministerio de Salud, aseguró que un menor "si recibe doble ración, recibe más energía de la que puede gastar. Esa energía que recibe y no gasta la acumula, lo que implica que puede ir anidando exceso de grasa en el organismo". Añade que "es posible que también se genere un hábito de consumo frecuente, porque el niño toma doble desayuno en la mañana, luego en el recreo se come su colación y, con ello, va generando en su cuerpo sobrepeso".
Regulación en Quioscos Escolares
Tito Pizarro, jefe de Políticas Públicas de la cartera de Salud, asegura que "hay una mesa técnica que trabaja periódicamente con la Junaeb sobre la alimentación adecuada para los niños, se fijan objetivos y metas a cumplir, además de corregir lo que se deba corregir". Agrega que "lo que nos interesa es mejorar en cantidad, pero sobre todo en calidad, que la oferta sea rica, variada, apetecible pero saludable".
Pizarro explica que cuando se apruebe el reglamento de la ley de etiquetado, habrá regulación sobre un área clave: los quioscos de los colegios. "No podrán vender productos 'altos en' sodio, azúcar y grasas saturadas", señala. Añade que algunos sectores solicitaron que se extendiera el plazo para poder implementar estos locales "saludables" en las escuelas, pero remarca que el reglamento estará operativo luego de aprobarse la norma por parte de la Contraloría General de la República, es decir, en 2015.
Lea también: Delicia Nutritiva: Garbanzos y Arroz
Alejandra Alarcón, nutricionista del Centro de Obesidad de la U. Católica, explica que muchos escolares incluso no toman desayuno en sus hogares y compran insumos en sus colegios, "lo que contribuye a que no coman de manera saludable".
Consumo de Pastas y Dieta Mediterránea
Los fideos y tallarines siempre están presentes en la lista de compras de los chilenos. Pero ahora tenemos un récord por su consumo. La Organización Internacional de la Pasta (IPO) realiza un ranking anual en el que mide la producción y el consumo de estos alimentos a nivel global. Este año, Chile se encuentra entre los 5 primeros lugares del mundo y entre los tres primeros de Sudamérica.
En nuestra región, el primer lugar en consumo de pastas se lo lleva Venezuela, con un promedio de 12 kilos por persona al año. En el segundo lugar empatamos con Argentina, teniendo ambos países un promedio de 9,4 kilos anuales de pastas. A nivel mundial, el campeón es Italia con 23,5 kilos per capita. Le siguen Tunez (con 17 kg), Venezuela (con 12 kg) y Grecia (con 11,1 kg).
Respecto al consumo de pastas, y su relación con las alarmantes cifras de obesidad conocidas en nuestro país, Javiera Yáñez Ormeño nutricionista y académica de la Usek, señaló que «es cierto, los italianos consumen pasta todo el día. Sin embargo, no debemos dejar de considerar el factor genético y el factor ambiental que presentan». «En varios países europeos se consolida, la conocida dieta mediterránea. En esta encontramos nutrientes que logran factor protector frente a la obesidad y otras enfermedades crónicas», añade.
La académica señala que «es importante considerar que las porciones de carbohidratos que las personas consumen. De las calorías totales que consumimos al día, deberíamos ingerir el 55 a 60% en carbohidratos, preferentemente carbohidratos complejos que presenten fibras».
Seguridad Alimentaria y Hábitos Saludables
El concepto de seguridad alimentaria surgió de la Primera Cumbre Mundial de Alimentación el año 1996. Según FAO, una persona padece inseguridad alimentaria cuando carece de acceso regular a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para un crecimiento y desarrollo normales y para llevar una vida activa y saludable.
Con la crisis del coronavirus, la inseguridad alimentaria aumentó levemente, lo que hizo que el gobierno repartiera cajas de alimentos a un sector importante de la población el año 2020, con lo cual se disminuyó en parte el incremento de inseguridad alimentaria que se había producido.
A nivel mundial la seguridad alimentaria se ha visto amenazada por varios factores. El cambio climático ha producido una sequía extensa que afecta a los países más pobres, y en otros lugares se producen inundaciones que dañan la producción agrícola. A esto se agregan las consecuencias de la pandemia del coronavirus y en el último tiempo la guerra de Ucrania que tiene dos efectos directos: disminuye drásticamente las exportaciones de granos (trigo, cebada) y de aceite vegetal y favorece la escasez de fertilizantes.
La FAO, por su parte, ha alertado que la oferta alimentaria interna de Chile se podría ver afectada en el mediano plazo por variaciones súbitas en los flujos globales de alimentos. Por lo tanto, se hace urgente mantener abiertos los canales de cooperación internacional y a la vez desarrollar estrategias que garanticen una mayor producción local.
Con respecto al año pasado, la canasta básica de alimentos de 80 productos subió un 23% y hoy día está en $56.000 por persona, lo cual es muy alto para el ingreso básico promedio nacional.
Consumo de Frutas y Verduras
Chile es un gran productor y exportador de frutas y algunas hortalizas. Por su situación geográfica privilegiada, es uno de los principales exportadores de frutas a nivel mundial, siendo el primero en uva de mesa, arándanos, ciruelas, cerezas, manzanas desecadas y está en los primeros lugares en palta, kiwi, frambuesas, ciruelas secas y jugos envasados. Sin embargo, el consumo de frutas y verduras en Chile es muy bajo y solo el 15% de la población cumple con la recomendación de consumir 5 porciones de frutas y verduras al día.
La actual crisis alimentaria, con un alza excesiva del precio de alimentos como el pan y el aceite, podría ser una oportunidad para cambiar nuestros hábitos poco saludables, como son el consumo de pan, harinas y frituras, por alimentos más saludables y de producción nacional como frutas y verduras.
Impacto Ambiental de la Producción de Alimentos
Además, se sabe que la producción de frutas y hortalizas es más amigable con el medio ambiente: no requiere grandes extensiones de terreno como los cereales ni praderas como los bovinos; favorece a pequeños y medianos agricultores, y por, sobre todo, el consumo de agua es mínimo: para producir un kilo de verduras se requieren 300 litros de agua; para frutas 400 a 900 litros y para un kilo de trigo se necesitan 1.500 litros de agua.
Recomendaciones Finales
Para terminar, nos hacemos eco de lo que señaló la EAT-Lancet Commission 2019: “El consumo mundial de frutas, vegetales, frutos secos y legumbres deberá duplicarse, y el consumo de carne roja y azúcar deberá reducirse en más de un 50%.
tags: #Caloria
