Cada día, más personas se suman al ejercicio en calles, parques o senderos, obteniendo mejoras en el sistema cardiovascular y respiratorio y una gran tonificación de piernas, glúteos y abdomen. A continuación, exploraremos trucos mentales que pueden ayudarte a alcanzar tus objetivos de pérdida de peso de manera efectiva.
Beneficios del Trote y su Impacto Mental
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), realizar actividad física aeróbica como trotar, puede ayudar a reducir los efectos perjudiciales de los comportamientos sedentarios. La OMS recomienda hacerlo de forma moderada durante 150 a 300 minutos a la semana. El Dr. Giovanni Carcuro, traumatólogo especialista en Medicina Deportiva de Clínica Universidad de los Andes, señala que “ya sea lento o rápido, distancias largas o cortas, jogging o running, el trote implica innumerables beneficios para la salud de quienes lo practican”.
¿Por qué el trote está cada día más de moda?
- Lo puede hacer cualquier persona. No es necesario tener habilidades especiales para salir a correr, todos pueden hacerlo, salvo que se tenga algún problema de salud.
- No se necesitan equipamientos caros, solo un par de zapatillas adecuadas; puede aprovecharse cualquier momento y lugar para salir a correr.
- Mantiene el cuerpo en forma. Disminuye el riesgo de enfermedades crónicas como hipertensión arterial, diabetes tipo 2, obesidad, patologías cardiovasculares y accidentes cerebrales.
- Mejora el sistema cardiorrespiratorio. Con el paso del tiempo, el corazón bombeará con menos esfuerzo y se volverá más eficiente debido al aumento de volumen de sangre, y los pulmones oxigenarán con mayor facilidad, por lo que los músculos respiratorios se fortalecerán, pudiendo inhalar y exhalar una mayor cantidad de aire.
- Fortalece el sistema inmune. El ejercicio aeróbico promueve la estimulación de células que combaten infecciones, como el resfriado, a través del sistema inmunológico, y también tiene la capacidad de retrasar el proceso de debilitamiento de este sistema a través de los años.
- Mejora la circulación sanguínea. Correr 30 minutos al día favorece el retorno de la sangre al corazón, haciendo esfuerzo con varios grupos musculares.
- Favorece la pérdida de peso, ya que se queman más calorías que con otros deportes, aumenta el tejido muscular y disminuye la cantidad de tejido graso.
- Mejora la autoestima y eleva el ánimo. Al trotar se generan endorfinas, sustancias químicas que provocan sensación de bienestar. Esto mejora el humor, la autoestima, disminuye el estrés y mejora la salud mental.
- Ayuda a fortalecer los huesos, ya que con el ejercicio se acumula calcio, previniendo así la osteoporosis.
- Permite dormir mejor. El corredor se enfoca en objetivos, por lo que se acostumbra a concentrarse en una meta.
- Genera sensación de libertad al poder decidir libremente la hora del día, la distancia y el recorrido que se realizará, pudiendo cambiar en cada carrera de paisaje, conociendo lugares nuevos y sintiéndose completamente libre.
Diferencias entre Jogging y Running
Si bien son muchos los deportes en los que se utiliza el trote como parte de sus entrenamientos y calentamientos, como el fútbol, atletismo, básquetbol o vóleibol, entre otros, el trote es la base de 2 deportes similares: el jogging y el running. Mientras el jogging consiste en correr a un ritmo lento y constante con la finalidad de hacer deporte y estar saludable, el running tiene como objetivo recorrer cierta distancia en un tiempo concreto, por lo que los corredores se preocupan del rendimiento, poniéndose metas y objetivos claros.
Precauciones al Comenzar a Trotar
“Y así como son innumerables los beneficios de trotar y correr, hay que tener cuidado cuando una persona es principiante y comienza sin un plan de entrenamiento ni una revisión médica previa, pues puede terminar con sobrecarga muscular y lesiones que acabarán con sus ganas de hacer deporte”, enfatiza el especialista en medicina deportiva. La gran mayoría de las lesiones se producen con el tiempo a través de movimientos repetitivos y se pueden deber a diversos factores, desde postura y técnica incorrecta, falta de constancia e incluso zapatillas inadecuadas. Las más comunes tienden a producirse en las rodillas, tobillos, caderas y pantorrillas.
¿Cómo evitarlas?
Para evitar lesiones, es crucial seguir un plan de entrenamiento adecuado y realizar una revisión médica previa antes de comenzar a trotar. Además, es importante mantener una buena postura y técnica, ser constante en el entrenamiento y utilizar zapatillas adecuadas.
Lea también: Bajar de Peso con Ejercicios Mentales
Meditación guiada para controlar tu ANSIEDAD rápidamente | Jorge Benito
Lea también: Espalda baja fuerte y definida
Lea también: Bajar de Peso: La Rutina Ideal
