La colitis ulcerosa es una de las Enfermedades Inflamatorias del Intestino (EII), patologías crónicas de alta prevalencia que afectan a un gran número de personas. Estas enfermedades, que incluyen también la Enfermedad de Crohn, se caracterizan por periodos de crisis y fases de remisión, acompañando a los pacientes a lo largo de su vida.
Representación esquemática de la colitis ulcerosa y su impacto en el colon.
Prevalencia y Diagnóstico
Las tasas de incidencia de nuevos casos en Estados Unidos y Europa varían considerablemente, situándose entre 19 y 24 casos por cada 100.000 habitantes para la colitis ulcerosa y entre 12 y 20 para la Enfermedad de Crohn. Estas enfermedades no son fáciles de diagnosticar, ya que los síntomas son inespecíficos y pueden confundirse, además de tener períodos de actividad y otros con escasos o nulos síntomas.
Síntomas Comunes
Los síntomas más comunes de la colitis ulcerosa son derivados del daño que se produce en distintos segmentos del tubo digestivo, siendo habituales:
- Diarrea persistente, frecuentemente con sangre
- Dolor abdominal
- Pérdida de peso sin hacer dieta o ejercicio
- Náuseas y vómitos
Además de los síntomas intestinales, en algunas oportunidades se presentan con dolor en las articulaciones, fatiga, aftas en la boca, dificultades en la visión o lesiones en la piel, pero los pacientes no siempre los mencionan en la cita con el gastroenterólogo porque piensan que no están relacionadas.
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Tratamiento y Manejo
El Dr. Gonzalo Pizarro, presidente de la Agrupación Chilena de Trabajo en Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa (ACTECCU), explica que el objetivo final del tratamiento efectivo es la recuperación de la calidad de vida. Para esto es fundamental el control profundo de la enfermedad, lo que incluye la mejoría de la mucosa en la colonoscopia.
El tratamiento es como una pirámide en la que se escala si la enfermedad no se logra controlar adecuadamente. Los corticoides son útiles y efectivos para controlar una crisis, pero no son un tratamiento de mantención. Hay varias opciones de tratamiento y éstos se deben adecuar a cada persona según el tiempo de la enfermedad y zona del intestino dañada.
Si estas patologías están bien controladas, el paciente no siente molestias y el intestino puede incluso sanar. Una enfermedad bien controlada puede permitir una vida y una dieta normales. En los períodos activos, se recomienda dieta blanda.
La Importancia de la Nutrición
Alejandra Parada, académica de la carrera de Nutrición y Dietética UC, destaca la importancia de tener un diagnóstico claro, ya que ello incide en la absorción de nutrientes. Los pacientes tienen temor a comer y eso debemos regularlo. Hay mitos respecto de la alimentación asociada a las crisis y por ende; evaluar el estado nutricional de los pacientes es determinante.
La especialista explica que no hay evidencia sobre el beneficio de una dieta específica en EII, ni tampoco si un alimento o tipo de alimentación sea responsable de gatillar una crisis. Lo cierto es que no todos tienen una misma relación con la comida. Es muy frecuente que los pacientes, por temor, caigan en una mono dieta a base de fideos, arroz y carnes blanca, y eso solo nos lleva a una deficiencia nutricional importante.
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Asimismo, hay pacientes que aseguran que alimentos como el yogurt, el plátano, ciertos vegetales, alimentos picantes, nueces y frutas, aumentan los problemas digestivos.
Recomendaciones Nutricionales
En términos generales, en crisis es importante seleccionar alimentos que no aumenten los síntomas, dado que algunos son de difícil digestión y altamente fermentables, entre ellos frutas y verduras. En las fases de remisión de las EII, se aceptan todo tipo de alimentos y por eso hay que buscar alimentos con nutrientes en déficit.
Es muy importante evitar las dietas de moda, dietas restrictivas y alimentos milagrosos, ya que no mejoran la EII. Tampoco es aconsejable la dieta vegana, vegetariana o sin gluten. En especial esta última, se ha prestado para confusión, dado que el trigo tiene otros compuestos altamente fermentables que afectan la sintomatología.
Alimentos a considerar y evitar en la dieta para la Colitis Ulcerosa.
Dieta Basada en Plantas
Esta revisión sistemática describe la efectividad terapéutica de una dieta basada en plantas en la enfermedad inflamatoria intestinal, específicamente en pacientes con enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa. Se destaca que la dieta basada en plantas es una dieta reconocida por su efecto antiinflamatorio y que puede ser efectiva en todos los grados de gravedad de la enfermedad inflamatoria intestinal, desde leve hasta severa.
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Además, esta dieta no presenta efectos secundarios asociados con los medicamentos convencionales utilizados para tratar la enfermedad inflamatoria intestinal. En resumen, los resultados sugieren que la dieta basada en plantas puede ser altamente recomendada como parte del tratamiento para la enfermedad inflamatoria intestinal, ya que ha demostrado resultados prometedores en cuanto a remisión y prevención de recaídas.
Aspectos Psicológicos
Finalmente, Devora Fuentes, psicóloga PUC y diplomada en Medicina Familiar, comenta que “las personas viven una realidad. La fusión cognitiva es cuando nuestros pensamientos parecen tener el control de nuestras vidas y debemos separarnos de ellos y hacernos observadores. Tener un pensamiento no es verdadero ni falso, son solo eso y debemos dejarlos pasar. Un tratamiento adecuado permite tener una enfermedad controlada y vivir mejor.
Clínica Las Condes tiene un programa para pacientes con enfermedades inflamatorias intestinales, en el que participa un equipo multidisciplinario de especialistas dedicados a diagnosticar y tratar de acuerdo a los más altos estándares a los pacientes que tienen una EII, como la enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, EII no clasificable, colitis indeterminada y reservoritis.
Las enfermedades inflamatorias intestinales (EII) tienen entre sus síntomas la diarrea y el dolor intestinal, por lo que en medio de una crisis es complejo saber con qué alimentarse para no sentirse peor. “No existe una dieta que mejore esta enfermedad, pero el apoyo de un equipo entendido en el problema le puede ayudar a configurar un plan de alimentación específico”, sostiene.
La importancia de un equipo multidisciplinario en el tratamiento de la Colitis Ulcerosa.
Guía de Práctica Clínica Diagnostico y tratamiento de pacientes adultos con colitis ulcerativa
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