Comer más vegetales de maneras sabrosas y creativas es una tendencia en auge. Lo que comenzó de la mano de vegetarianos y veganos ahora seduce a carnívoros. Por eso, varios restaurantes han surgido donde los carnívoros entran sin prejuicios, encontrando comida contundente y con mucho sabor. Aquí te presentamos algunos restaurantes con propuestas vegetarianas creativas en Lima.
RESTAURANTE VEGETARIANO SABOR Y VIDA
A Lima se va a comer, nadie puede negar eso. Por eso, te presentamos una selección de restaurantes conocidos y no tan conocidos, para que planifiques tu viaje a Lima y descubras los mejores sabores de la gastronomía peruana, reconocida a nivel mundial como una de las mejores de América Latina.
Restaurantes Vegetarianos Destacados en Lima
1. Alfresco
“Compartimos lo que el mar nos comparte” es el llamado de Alfresco. Este restaurante se ha posicionado en el mercado como uno de los íconos de la cocina costera, destacando por el estilo de la presentación de la comida marina en Perú.
Ubicado en una céntrica calle de Miraflores y con un estilo sencillo, este restaurante tiene una agradable terraza en la cual se pueden probar delicias peruanas como tiradito de ají amarillo, ostiones a la parmesana, arroz con mariscos y pollo saltado. Lo bueno es que también tienen preparaciones para vegetarianos, como el ceviche veggie, que consiste en verduras de estación marinadas en limón. De postre, la crema volteada destaca.
Adentro y tras cruzar unas grandes puertas de madera, se llega a una especie de barra en donde figuran los pescados que ofrecen sobre hielo en una vitrina. El ambiente es acogedor y la decoración hace recordar a una tradicional caleta.
Lea también: Opciones Vegetarianas Saludables en Coquimbo
2. Cala
Como turista en Lima, uno no suele andar por el circuito de playas, junto al mar, ya que los principales atractivos y cosas para hacer están “sobre” el barranco. Sin embargo, Cala es una excepción que hay que hacer.
Este restaurante tiene una muy linda vista al mar y a las playas cercanas donde los surfistas capean las olas de la capital peruana. Además, la brisa y el sonido del mar y de las aves son inigualables. Ideal para disfrutar una tarde con amigos o en pareja con buena música; mejor aún si es al atardecer.
Cala ofrece una cocina contemporánea con inspiraciones del pasado, presente y futuro de la gastronomía peruana. Entre las entradas figura un tártaro de salmón, la "Causa Popeye" y un carpaccio de lomo cantábrico. De fondo, se puede elegir entre un "Meunier Cala" (pesca del día), un salmón con alcaparras, el clásico lomo saltado o un risotto de hongos. De postre, ofrecen la “Crocante Ponderación” (una increíble interpretación del suspiro limeño), torta de chocolate y siembra de lúcuma.
Algo muy entretenido de Cala es que ofrecen clases de coctelería peruana. En nuestro caso, aprendimos a preparar el clásico pisco sour peruano, luego un chilcano y para terminar un capitán, cóctel que nace de la mezcla de pisco con vermut.
3. Museo Larco Café Restaurant
El Museo Larco es uno de los infaltables en un viaje a Lima cultural. Pero, además de su colección de alrededor de 45 mil piezas arqueológicas de arte precolombino, hay otra razón para realizar una parada aquí: el Museo Larco Café Restaurant, que ofrece a los visitantes una muestra de la mejor gastronomía peruana e internacional.
Lea también: Comida Vegana Asequible
Está ubicado en los jardines del museo, en un ambiente acogedor y tranquilo, rodeado de exuberante naturaleza. Aunque está casi escondido, el acceso es libre. Su carta es variada y busca redescubrir los sabores, productos y costumbres de las diferentes regiones de Perú.
De esta manera, aquí se puede encontrar la ensalada solterito, causa y una crema de vegetales de entrada. Para continuar, de fondo sirven ravioles de ají de gallina, lomo saltado, pescado del día con vegetales al wok, y ñoquis. Para terminar, de postre se puede escoger entre copas de mousse de chocolate o de lúcuma, y ensalada de frutas de la estación.
4. Siete
Este restaurante está en Domeyer, una linda calle de Barranco, en donde pasa desapercibido dentro de una casona centenaria. Siete es el primer restaurante del chef Ricardo Martins, quien lo inauguró en 2019. Su propuesta es diferente a la clásica gastronomía peruana: está basada en sabores mediterráneos y orientales, por lo que es perfecto si se busca probar algo diferente.
En Siete la carta cambia constantemente (de hecho, viene con un timbre con la fecha del día en que uno va), pero siempre consiste en platos modernos con opciones como ceviche y tiradito, ensaladas, carnes como asado de tira angus y tomahawk de cerdo a la brasa, sándwiches y tapas, y una buena selección de pastas frescas. La idea aquí es pedir platos para compartir y así probar varias preparaciones. Entre los postres, la estrella se la lleva la tarta de queso. También hay una buena selección de cócteles de la casa. Ojo que el lugar es pequeño, por lo que se recomienda reservar.
5. Huaca Pucllana Restaurant
Huaca Pucllana es un famoso sitio arqueológico en pleno distrito de Miraflores. Si bien muchos conocen este complejo, no todos saben que tiene un restaurante de primer nivel. En él mantienen con orgullo una filosofía culinaria cuyo concepto fundamental radica en utilizar como base los sabores de Perú y las técnicas clásicas de cocina, junto con estilos contemporáneos.
Lea también: Auge vegano en Latinoamérica
Dentro de su oferta uno encuentra una variedad de productos, desde pescados y mariscos hasta vegetales de distintos colores, texturas y sabores. Para comenzar, se puede elegir entre una causa rellena de langostinos, un ceviche de corvina, un solterito arequipeño o un bowl de quínoa. Entre los fondos, hay charela (un pescado) en costra de quínoa o lomo saltado. De postre, suspiro limeño, cheesecake o helados de la casa. Una buena cena con vista a los vestigios del pasado de Lima.
6. Hotel B Restaurant
No solo a dormir se va al Hotel B, un icónico hotel boutique en Barranco. Este hotel tiene un restaurante que vale la pena la visita. Con un enfoque en delicias e ingredientes peruanos, su menú se centra en productos locales y de temporada y reúne las mejores técnicas peruanas e internacionales para crear una sofisticada cocina fusión.
Entre los platos de esta cocina peruana contemporánea se puede probar un meloso del mar, el “lomo del B” (lomo saltado) y ravioles de ricota y espinaca para los vegetarianos. De postre, una crema volteada o un “choco hardcore” (un mousse perfecto para los fanáticos del chocolate).
Si uno quiere vivir una experiencia más vivencial, el bar del Hotel B, en la planta baja junto a la recepción, es donde hay que ir. Frecuentado tanto por locales como por extranjeros, en el bar sirven cócteles de autor inspirados en el arte y la cultura, hechos con ingredientes nativos y licores artesanales. Aquí uno puede tomar clases de pisco sour con el Jefe de Bar, Axel Romero, premiado bartender y maestro en el arte de la creación de cócteles.
En nuestro caso, ya con nuestros piscos sour de creación propia servidos en una copa, luego pudimos participar en una clase de ceviche peruano en el bar mismo. Terminamos sintiéndonos todos unos expertos de la gastronomía peruana.
7. El Cacaotal
El Cacaotal es un coffee shop y un lugar de encuentro de productores, consumidores y sabores. Aquí todo gira en torno al cacao y café peruano, productos que se pueden adquirir en la tienda. En El Cacaotal trabajan con cacaoteros, chocolateros y cafetaleros de todo Perú, demostrando lo diversos que pueden ser estos frutos.
En la tienda uno puede encontrar más de 30 marcas de chocolate peruano y más de 200 tabletas de chocolate fino. Además, venden café de especialidad tostado ahí mismo. Para realmente sumergirse en el mundo de café y el chocolate, en El Cacaotal han diseñado una serie de experiencias de cata y maridaje para descubrir estos productos con los sentidos al máximo.
La sala de catas está ubicada en el segundo piso de esta casona. En ella, y guiados por Amanda (especialista de cacao) y Felipe (especialista de café), dueños e impulsores de El Cacaotal, es posible conocer la relación con los productores, las realidades del campo donde trabajan, la historia detrás de cada producto y el lado humano del cacao y el café.
8. Restaurante Los Cabos
Ya en la zona de Callao, al noroeste de Lima, un buen lugar para detenerse a comer en un día de paseo fuera de los tradicionales barrios de Barranco y Miraflores es el Restaurante Los Cabos. Este sitio fusiona la tradicional sazón porteña con lo mejor de la cocina gourmet peruana e internacional. Su oferta de pescados y mariscos sorprende por su creatividad y frescura.
Lo mejor es disfrutar de esta experiencia culinaria mientras se respira la brisa marina con una linda vista del puerto del Callao. De aperitivo el maracuyá sour es una buena opción para variar del tradicional pisco sour. De entrada, hay alternativas como ceviche de pesca del día, un tiradito de salmón o dúo de causas (pulpo y cangrejo). Para el segundo, ofrecen ñoquis con medallón de lomo, pesca del día a la parrilla con risotto de ají amarillo, o “Arroz Callao”, un arroz mojado con chicharrón de calamar. De postre se puede probar un crocante de manzana con helado de vainilla.
Perfecto para cerrar el día junto al mar y lejos de las muchedumbres.
9. Restaurante Paprika
Siempre es difícil decidir dónde comer en un aeropuerto, ya sea por la escasa cantidad de restaurantes o por su calidad. En el caso del aeropuerto de Lima, hay una muy buena opción que pasa desapercibida: el Restaurante Paprika, en el Hotel Wyndham Costa del Sol, al frente del aeropuerto.
Abierto todos los días prácticamente todo el día, ya sea en una escala, antes o después de un vuelo, en una parada aquí es posible saborear la cocina peruana e internacional, preparada con ingredientes frescos, cereales, arroz y verduras cultivadas localmente.
El menú se compone de entradas como tiradito en crema de morrón, sopa criolla y menestrone (una pasta vegetariana); fondos que van de pollo relleno a una pesca oriental, y saltado mar y tierra; y postres como el suspiro de chirimoya, un clásico creme brulee o un “Volador” (compota de membrillo con piña asada). Una buena pausa para cualquier día de viaje a Lima.
10. Verde Sazón
Ya va a cumplir un año y medio abierto este restaurante que está en Av. Italia, a pasos de Av. Bilbao y donde se comen muchos vegetales pero en cantidades que no decepcionan ni a un carnívoro. De hecho, sus dueños definen su especialidad como "comida vegetariana apta para carnívoros".
Sus dueños vieron la tendencia de alimentarse así, sano y recetas creativas en Australia, país que lleva la delantera en este movimiento "sano y anticarne". Y al llegar a Chile unieron sus ideas y montaron Verde Sazón, un restaurante vegetariano y vegano donde un chef colombiano le agrega mucha sazón a sus platos.
A este restaurante puedes ir a probar sus platos de lunes a domingo (ojo que sólo de martes a viernes está la opción de una sopa más algo para tomar por $ 6.000). De la carta, prueba el “gado gado”, una base de vegetales con toque indonesio, es decir, de sazón dulzona, ácida y picante, lo que se lo da una salsa de maní ($ 7.000).
También, el “curry”, exponente de la comida vegetariana, de sabor explosivo y con arroz basmati, brócoli, zucchini, cebolla, pimiento y pasta. El sabor thai está presente: lleva crema de coco, camote crocante, almendras y va coronado con una piña asada ($7.200). Ojo que este local es de los pocos vegetarianos abiertos de noche, porque además se lucen con su coctelería.
Prueba el "verde sour", con pisco Aviador, jugo de lima, menta, té matcha y syrup de ágave orgánico con jengibre ($ 3.500). Este cóctel es vegano, porque en vez del huevo que le da textura, lleva acuafada, que se saca de los garbanzos. Y otro es el "puestero”, con pisco infusionado con manzanilla, syrup de huesillo, infusión de mate con limón, jugo de pomelo y espumante.
11. Hotel Bidasoa
Aunque el hotel que alberga esta restaurante tiene 30 años, hace tres que luce un aspecto más renovado. Porque fueron los hijos del dueño original, los cuatro hermanos Sanz, los que se hicieron cargo del nuevo restaurante del hotel Bidasoa, con una carta que tiene un apartado vegetariano/vegano con "comida que sana".
Se trata de un apartado sin carbohidratos, apto también para celíacos y quienes padecen cáncer. La armó una de las hermanas Sanz, quien vive en Los Ángeles, y es un éxito también entre los que aman la carne. Empezaron hace un año con esta comida y lo que más piden ahí es el “rissoto de coliflor con arroz” ($ 9.900), y su arroz está hecho con coliflor rayada (¡parece real!). El queso que lleva está hecho de castaña de cajú.
Otra de las preparaciones que son un hit es la “pizza vegana”, cuya masa está hecha con harina de linaza, con cáñamo (proteína) y zucchini, que le aporta hidratación a la masa. Arriba lleva verduras. Ojo, que hace cerca de dos meses inauguraron un nuevo espacio: ampliaron el interior del restaurante y lo hicieron crecer hacia atrás.
Una una preciosa y acertada continuación de lo que las nuevas generaciones a cargo del Hotel Bidasoa están haciendo desde la transformación eco y sustentable. Pero además -y destacando- el giro de la carta, una evolución -o revolución- de su oferta donde lo vegetal es la plataforma que marca otro nivel en el aspecto: desde caldos de o risottos de hongos intensos a una serie de rolls que mezclan frutas, tofu, pepinos y salsas de frutos secos. Por cierto, acompaña la carta de vinos y cócteles, con y sin alcohol, que van por lo natural. Pruebe el fantástico Bloody Mary, con hielo enorme de jugo de tomate. Bello, rico y consciente. Me encanta!
12. La Fraternal
Partió hace siete años y fue el primer restaurante vegetariano de Ñuñoa, creado por una chilena casada con francés (ve por qué algunos famosos la eligen). Ahí, todos los días, hay menús diarios y también platos, con carta.
Una de las exquisiteces es su "croquet Monsieur", hecho con queso de cabra, ají verde, tomate deshidratado, cebolla caramelizada, salsa bechamel ($ 4.500). También, hace poco, sumaron menú para niños ($ 4.500), que incluye arroz basmati, huevo pochado y una mini ensalada. Eso, además de jugo y un volcán de chocolate vegano.
Y para los que se quieren dar una vuelta a la hora del té, están las "sopaipillas veganas", hechas con harina natural, y endulzadas con chancaca. Además, cuentan con una tienda de productos orgánicos para cocinar, con una marca propia, Silvestra. Es una línea que tiene harinas de legumbre más unas sales con kale o cochayuyo.
Eso y más: todos los domingos hacen clases de huerto urbano a las 10 AM, por $ 3.000 más $ 4.000 la inscripción.
13. New Horizon
Este pequeño local de calle Merced abrió hace ocho años y se hizo conocido el primer año. De especialidad india, en el New Horizon, tiene deliciosos platos por los que muchos hacen fila. Pero la espera vale la pena.
De lunes a viernes hay un menú al almuerzo que cuesta $ 4.200 y en el que puede elegir uno vegetariano, que incluye un mix de verduras con arroz blanco y una ensalada. Eso, más una bebida o un agua mineral. Para partir te aconsejamos las samosas, esas empanaditas rellenas de verduras tan típicas de la India. Y de fondo, es buenísimo su “palak panner” ($ 4.000), un curry de espinaca con queso fresco.
14. Huerta San Pascual
Hace poco más de un año que en San Pascual, casi al llegar a Av. Apoquindo, empezó a funcionar la Huerta San Pascual. Antes era un emporio con productos ecológicos y desde entonces empezó a ofrecer almuerzos vegetarianos.
Ahí, de lunes a viernes ($ 6.000), ofrecen distintos menús muy bien preparados y pensados por sus dueñas, madre e hija. Un día te puede tocar una sopa detox, con apio, brócoli y acelga de entrante y, de fondo, una “hamburguesa de garbanzos y amaranto”, que es un cereal andino similar a la quínoa. Eso, acompañado de papas chilotas, ariqueñas y tipo yuca.
Nunca faltan los "verdes varios”, como lechuga, kale, brotes, palta y pepino. Novedoso es el helado que preparan ahí: uno vegano que lleva una base de plátano y alguna fruta natural molida y congelada encima. El menú viene con jugo natural de frutas de la estación y pan de masa madre.
Tabla Resumen de Restaurantes Vegetarianos en Lima
| Restaurante | Especialidad | Ubicación | Platos Destacados |
|---|---|---|---|
| Alfresco | Cocina Costera con Opciones Vegetarianas | Miraflores | Ceviche Veggie |
| Cala | Cocina Contemporánea con Vista al Mar | Circuito de Playas, Lima | Risotto de Hongos |
| Museo Larco Café Restaurant | Gastronomía Peruana e Internacional | Jardines del Museo Larco | Ensalada Solterito, Ravioles de Ají de Gallina |
| Siete | Sabores Mediterráneos y Orientales | Barranco | Carta Cambiante con Opciones Vegetarianas |
| Huaca Pucllana Restaurant | Cocina Peruana con Técnicas Clásicas | Miraflores | Bowl de Quínoa |
| Hotel B Restaurant | Cocina Fusión Peruana Sofisticada | Barranco | Ravioles de Ricota y Espinaca |
| El Cacaotal | Cacao y Café Peruano | Lima | Experiencias de Cata y Maridaje |
| Restaurante Los Cabos | Cocina Porteña con Toques Gourmet | Callao | Ñoquis con Medallón de Lomo |
| Restaurante Paprika | Cocina Peruana e Internacional | Aeropuerto de Lima | Menestrone (Pasta Vegetariana) |
| Verde Sazón | Comida Vegetariana Apta para Carnívoros | Av. Italia | Gado Gado, Curry |
| Hotel Bidasoa | Comida Vegetariana/Vegana Saludable | Hotel Bidasoa | Rissoto de Coliflor con Arroz, Pizza Vegana |
| La Fraternal | Comida Vegetariana Casera | Ñuñoa | Croquet Monsieur, Sopaipillas Veganas |
| New Horizon | Comida India Vegetariana | Calle Merced | Palak Panner |
| Huerta San Pascual | Almuerzos Vegetarianos Ecológicos | San Pascual, Apoquindo | Hamburguesa de Garbanzos y Amaranto |
tags: #Vegetariana #Comida
