Cuando se acerca el verano, es común que muchas personas intenten perder los kilos de más ganados durante el invierno, recurriendo a diversas dietas. Sin embargo, es fundamental abordar la pérdida de peso de manera segura y efectiva, con un enfoque en la salud a largo plazo.
La Obesidad: Un Desafío de Salud Pública
La obesidad es una enfermedad crónica que afecta a millones de personas en todo el mundo, representando un desafío importante para la salud pública. Está directamente ligada a patologías graves como la diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares y cáncer.
Para un tratamiento completo de esta patología, es esencial contar con un equipo multidisciplinario formado por cirujanos, nutriólogos y nutricionistas, diabetólogos, psiquiatras y psicólogos, y kinesiólogos. El objetivo es abordar todas las aristas relacionadas con la enfermedad y sus posibles tratamientos, ayudando a los pacientes a cumplir sus metas, mejorar su calidad de vida y disminuir su riesgo de enfermar o tener eventos potencialmente graves.
Opciones Terapéuticas para la Obesidad
Existen diversos procedimientos y tratamientos disponibles para abordar la obesidad desde un enfoque integral:
Tratamiento Médico
Los cambios de hábitos son fundamentales para una mejoría de la salud y calidad de vida. Estos implican tres pilares principales:
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- Alimentación balanceada: Un plan nutricional personalizado y diseñado por un nutricionista es esencial para alcanzar y mantener un peso saludable.
- Actividad física: La actividad física regular y constante es una aliada para el control o reducción de peso, mejorando el metabolismo, reduciendo la ansiedad y disminuyendo la hipertensión arterial.
- Medicamentos: De acuerdo al historial médico y las necesidades de la persona, el nutriólogo puede indicar fármacos como apoyo, que pueden reducir el apetito o impedir la absorción de grasa. Siempre deben ir acompañados de cambios de hábitos de vida saludable y bajo supervisión médica.
Cirugía Bariátrica
Si los tratamientos anteriores no tienen el efecto esperado, y para personas con un índice de masa corporal (IMC) muy alto o con otras patologías asociadas, los procedimientos quirúrgicos pueden ser una opción. La cirugía bariátrica permite reducir la cantidad de kilos y disminuir la carga de otras enfermedades. Se realiza por vía laparoscópica y es mínimamente invasiva.
Los tipos de cirugía bariátrica son:
- Bypass gástrico: Se crea un reservorio pequeño en la parte superior del estómago, conectado al intestino delgado. Restringe los alimentos ingeridos, produciendo saciedad rápidamente, y disminuye la absorción de grasas. Permite perder entre el 50 y 75% del exceso de peso corporal a largo plazo.
- Gastrectomía en manga: Se extirpa gran parte del estómago (80%), disminuyendo la capacidad de ingesta de alimentos y favoreciendo cambios hormonales que reducen otras enfermedades asociadas. Permite la pérdida de 60 a 70% de peso.
Otros procedimientos
Existe una opción no quirúrgica para personas con un IMC mayor a 28 y con enfermedades asociadas, que no hayan tenido éxito con los tratamientos médicos.
- Balón gástrico ingerible: Se instala un balón intragástrico, ingerido a través de una cápsula, que se infla con líquido una vez posicionado en el estómago.
El Método Japonés Sayu para Adelgazar
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El método japonés Sayu es un excelente aliado para bajar de peso, mejorar la digestión y mantener en línea distintas enfermedades como la diabetes y la hipertensión. Consiste en:
- Beber cuatro vasos de agua a temperatura ambiente después de levantarse.
- Esperar 45 minutos antes de comer algún alimento sólido.
- Durante el resto del día, continuar bebiendo agua con normalidad, cada vez que el cuerpo lo pida.
Este método ayuda a la digestión, alivia problemas digestivos como el estreñimiento y embellece la piel.
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Establecer Objetivos Inteligentes para la Pérdida de Peso
Los objetivos de pérdida de peso realistas y bien planificados te mantienen enfocado y motivado. Te marcan un plan para el cambio a medida que haces la transición a un estilo de vida más saludable. Asegúrate de que tus objetivos de pérdida de peso cumplan con los siguientes criterios:
- Específico: Incluye detalles específicos sobre lo que harás, cuánto tiempo lo harás y cuándo lo harás.
- Medible: Debe ser posible medir el objetivo para determinar objetivamente el éxito en alcanzarlo.
- Alcanzable: Debe ser posible alcanzar el objetivo con el tiempo y los recursos disponibles.
- Relevante: Debe ser significativo para ti y para tu situación actual.
- De duración limitada: Fija una fecha límite para alcanzar el objetivo.
Metas a Corto y Largo Plazo
Las metas a largo plazo te ayudan a concentrarte en el panorama general, mientras que las metas a corto plazo te permiten dividir una meta a largo plazo en una serie de metas más pequeñas y manejables.
Ten en Cuenta los Contratiempos
Los contratiempos son una parte natural del cambio de comportamiento. Es mejor saber que se van a presentar y desarrollar un plan para lidiar con ellos. Identificar posibles obstáculos y desarrollar estrategias específicas para superarlos puede ayudarte a mantener el rumbo.
Reevalúa y Modifica tus Objetivos según Sea Necesario
Debes estar dispuesto a cambiar tus objetivos a medida que avanzas en el plan para adelgazar. Si empezaste poco a poco y tuviste buenos resultados, quizás ya estés listo para desafíos más grandes.
¿Es Cierto que Cuanto Más Rápido se Pierde Peso, Más Rápido Vuelve?
Las pautas de los expertos generalmente recomiendan una pérdida de peso más lenta para el tratamiento de la obesidad. Esto concuerda con la opinión generalizada de que la pérdida de peso rápida se recupera más rápidamente. La pérdida de peso lenta generalmente se percibe como mejor para su salud y más sostenible.
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Un estudio de 200 personas les asignó aleatoriamente una pérdida de peso rápida o lenta (12 semanas versus 36 semanas) con el objetivo de una reducción de peso del 15%. Aproximadamente el 50% del grupo de pérdida de peso lenta y el 81% del grupo de pérdida de peso rápida lograron una pérdida de peso del 12,5% o más durante este tiempo. Después de esta fase inicial, aquellos que habían perdido un 12,5% o más se sometieron a una dieta de mantenimiento de peso durante aproximadamente 2,75 años. Entonces, no importaba si lo habían perdido lento o rápido, igual recuperaron el peso.
Sin embargo, otro estudio en 101 mujeres posmenopáusicas encontró que la pérdida de peso rápida resultó en mejores resultados que un grupo de pérdida de peso lenta a los tres años.
La investigación muestra que no importa qué tipo de dieta de macronutrientes siga: dieta moderada o alta en proteínas, dieta baja o alta en carbohidratos, dieta baja o alta en grasas. Todos los enfoques dietéticos logran resultados de pérdida de peso similares. Lo mismo puede decirse de las formas modernas de reducir las calorías de la dieta, como el ayuno intermitente. La investigación ha demostrado que tales dietas no dan como resultado mejores resultados de pérdida de peso que cualquiera de sus predecesores.
Dietas Saludables para Bajar de Peso
Las dietas saludables para bajar de peso deben cumplir con ciertos criterios mínimos:
- La pérdida de peso obtenida debe ser gradual y persistente.
- Deben utilizarse alimentos que ayuden al control del apetito y aumenten la saciedad.
- Jamás hay que olvidar el componente de modificación conductual, que está relacionado con la mejoría de los hábitos de alimentación en el largo plazo.
- Siempre se debe estimular el aumento de la actividad física.
Está claramente establecido que la única manera de subir de peso es comer más de lo que se consume y, en ese contexto, las calorías son importantes.
Consideraciones Dietéticas
- Hidratos de carbono: 55% de hidratos de carbono, idealmente de difícil digestión, de lenta absorción, con mucha fibra.
- Alcohol: Limitar su consumo a un vaso diario de vino en las mujeres y dos vasos diarios en el hombre.
La obesidad es una enfermedad crónica que resulta de la interacción entre genes y ambiente, de modo que si el individuo tiene una predisposición genética y a la vez un ambiente favorable, le será mucho más fácil engordar.
La diversidad y disponibilidad de alimentos ha aumentado hasta llegar a niveles nunca antes vistos en las sociedades occidentales. Por otra parte, las dietas están adicionadas con grasas porque éstas hacen muy sabrosos todos los alimentos, de modo que añadir grasa siempre mejora el sabor, pero aumenta fácilmente el consumo total de calorías.
