En el mundo de la nutrición y la salud, la dieta cetogénica ha ganado popularidad como un método para perder peso y mejorar ciertas condiciones médicas. Sin embargo, su impacto en el cáncer y otras enfermedades ha sido objeto de numerosos estudios científicos con resultados mixtos. En este artículo, exploraremos las investigaciones más recientes sobre la dieta cetogénica y su relación con el cáncer, así como sus efectos en el sistema inmunológico y el envejecimiento celular.
Episodio #1616 Dieta Ketogénica Para Cáncer o Pasivos
¿Qué es la Dieta Cetogénica?
Una dieta "cetogénica" generalmente se refiere a cualquier plan de pérdida de peso que sea muy bajo en carbohidratos, aumente la ingesta de proteínas y tenga un alto contenido de grasas. La dieta cetogénica es una dieta baja en carbohidratos y generalmente rica en grasas.
Las dietas cetogénicas son populares porque esta mezcla de combustible alimentario intenta desencadenar la cetosis en el cuerpo. Este proceso activa la producción de cetonas, que son una fuente de energía alternativa para el organismo. Lo que hace que las cetonas sean tan atractivas es el hecho de que las neuronas y otras células pueden metabolizar esta energía mejor que los ácidos grasos.
El objetivo es favorecer una disminución de las reservas de glucógeno (reservas de glucógeno muscular y hepático), induciendo una condición metabólica, la cetosis, en la que el hígado produce cuerpos cetónicos.
La dieta cetogénica estimula los efectos metabólicos del ayuno, favoreciendo el uso de las grasas como fuente de energía. Cuando no hay consumo de carbohidratos, por ejemplo en el caso del ayuno o cuando el consumo de carbohidratos es muy bajo, el cuerpo busca formas alternativas de obtener energía, concretamente a través de la metabolización de las grasas. La grasa se vuelve el principal combustible.
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Comparación de dietas bajas en carbohidratos y cetogénicas.
Efectos de la Dieta Cetogénica en el Cerebro
Un estudio del Centro de Gerociencia, Salud Mental y Metabolismo (GERO) identificó los efectos positivos que genera la implementación de una dieta cetógenica cíclica en la función cerebral. Posicionando a Chile en la vanguardia del conocimiento.
El estudio realizado en ratones envejecidos fue liderado por el Vicerrector de Investigación y Desarrollo y académico de la Universidad de Chile, Christian González-Billault, junto con el doctor en Ciencias UChile e investigador de la Universidad San Sebastián, Diego Acuña. Durante el último siglo, el escenario sociodemográfico mundial se ha caracterizado por un aumento de la esperanza de vida, resultando en una población cada vez más envejecida.
Los científicos administraron la dieta cetogénica o Keto, alta en grasas y baja en carbohidrato, a un grupo de ratones envejecidos. Además, los investigadores realizaron un análisis a la morfología de las neuronas y su capacidad de formar conexiones con otras neuronas de la red, descubriendo que los roedores con este tipo de alimentación podían mantener una mejor respuesta cerebral.
“Cuando envejecemos, este circuito comienza a funcionar peor, debido a que las conexiones ya no son las mismas, ya que la arquitectura de las neuronas va cambiando con la edad. Posteriormente, se llevaron a cabo experimentos de electrofisiología en regiones del cerebro en donde se almacena la memoria y el aprendizaje de los mamíferos, reconociendo que la potenciación sináptica de animales con este tipo de alimentación era más robusta, generando similitudes con animales de edades más jóvenes.
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Finalmente, el estudio contempló la revisión de las células que constituyen la comunicación entre las neuronas, evaluando los cambios de contenido de proteínas de esa muestra.
“Estudios preliminares han evidenciado que la administración de cuerpos cetónicos en personas con declive cognitivo moderado, recupera el estado energético del cerebro y genera mejoras en test conductuales de memoria.
Si bien los resultados de la implementación de una dieta cetogénica resultan prometedores, los investigadores advierten que este estudio solo ha sido aplicado en roedores macho y mediante un análisis exclusivo de áreas corticales del cerebro.
Dieta Cetogénica y Cáncer de Páncreas: Un Nuevo Enfoque
Un grupo de científicos de la Universidad de California en San Francisco descubrió una nueva forma de combatir y reducir el cáncer de páncreas combinando una dieta cetogénica rica en grasas con una terapia específica contra la enfermedad en ratones (pequeños roedores). Esta investigación, publicada en la revista Nature, ofrece un nuevo enfoque potencial para tratar uno de los tipos de cáncer más mortales. Las conclusiones del estudio traen esperanza para reducir la letalidad de este cáncer agresivo.
Originalmente, el equipo estaba estudiando cómo el cuerpo puede sobrevivir solo con grasa durante el ayuno. Sin embargo, descubrieron que una proteína llamada “factor de iniciación de la traducción eucariota 4E” (eIF4E) juega un papel fundamental en la metabolización de las grasas y concluyeron que este cambio se produce en presencia de una dieta cetogénica.
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Los investigadores han descubierto que un nuevo fármaco contra el cáncer llamado eFT508, actualmente en ensayos clínicos, puede bloquear eIF4E e impedir que el cuerpo metabolice la grasa.
Para realizar sus estudios, el grupo de investigadores utilizó ratones, pequeños roedores, como conejillos de indias. Al combinar el medicamento eFT508 con una dieta cetogénica en roedores que padecían cáncer de páncreas, las células cancerosas fueron privadas de su única fuente de alimento disponible, la grasa, y se observó que se detenía el crecimiento del tumor.
Investigación sobre cáncer de páncreas y dieta cetogénica.
Por lo general, los tumores continúan creciendo incluso cuando se restringen la glucosa y los carbohidratos, ya que pueden adaptarse para utilizar la grasa como fuente de energía alternativa.
Sin embargo, al bloquear la vía del metabolismo de las grasas con eFT508 y obligar a los tumores a depender únicamente de la grasa a través de una dieta cetogénica, los investigadores pudieron matar de hambre de manera efectiva a las células cancerosas.
Este enfoque puede crear un “punto de vulnerabilidad” en el cáncer de páncreas, lo que permitiría una estrategia de tratamiento dirigida utilizando un medicamento que ya se sabe que es seguro en humanos. La combinación de dieta y terapia con medicamentos puede ofrecer una nueva forma de tratar esta y potencialmente otras formas de cáncer.
Los investigadores también destacaron que la conexión entre la dieta y el tratamiento del cáncer ha sido durante mucho tiempo un área de estudio desafiante. Al comprender los mecanismos que subyacen a estos efectos, la comunidad científica puede desarrollar terapias más efectivas y personalizadas que combinen dietas específicas con medicamentos.
Riesgos Potenciales de la Dieta Cetogénica a Largo Plazo
Una investigación publicada en la revista Science Advances revela que seguir una dieta cetogénica o cetogénica durante un período prolongado puede acelerar el envejecimiento de las células de nuestros órganos, aumentando el riesgo de enfermedades cardíacas, renales y cáncer.
Durante la investigación, ratones de diferentes edades (6, 16, 24 y 52 semanas) fueron alimentados durante tres semanas con una dieta cetogénica, en la que el 90% de sus calorías procedían de grasas y menos del 1% de carbohidratos. Además, un grupo de control recibió una dieta estándar en la que el 17% de las calorías procedían de grasas y el 58% de carbohidratos.
Los ratones con una dieta cetogénica, independientemente de su edad, tenían niveles más altos de la proteína liberada por p53, que puede activarse por el estrés, y tenían más células senescentes en sus órganos que aquellos con una dieta estándar. Por ejemplo, los animales alimentados con una dieta cetogénica tenían en promedio cuatro veces más cantidad de un marcador de senescencia celular en sus riñones que aquellos con una dieta regular.
Según esta investigación, la senescencia celular inducida por la dieta cetogénica depende del tiempo y es reversible: sometimos a ratones a este régimen durante siete días, luego los devolvimos a una dieta normal y observamos que después de una semana los niveles de p53, p21 y SA- La β-gal (que induce la senescencia) disminuyó y continuó descendiendo hasta el rango de control después de dos o tres semanas.
El estudio también reveló que la administración de un senolítico (un fármaco) elimina selectivamente las células senescentes al unirse e inhibir múltiples proteínas antiapoptóticas en ratones que habían estado siguiendo una dieta cetogénica durante 21 días.
Finalmente, los investigadores probaron si una dieta cetogénica intermitente prevendría la activación de p53 y la senescencia celular. Alimentaron a los ratones con una dieta cetogénica durante cuatro días y la alternaron con una dieta estándar durante tres ciclos de siete días. Otros dos grupos fueron alimentados con una dieta cetogénica (control positivo) y una dieta estándar (control negativo) durante 31 días.
Otro hallazgo importante de esta investigación es que la dieta cetogénica aplicada de forma intermitente puede ser más fácil de cumplir para los pacientes y mejorar los parámetros de salud sin el riesgo de senescencia celular que ocurre con las dietas cetogénicas a largo plazo.
Impacto en el Sistema Inmunológico
Investigadores de los Institutos Nacionales de Salud observaron cambios rápidos y distintos en el sistema inmunológico en un pequeño estudio de personas que cambiaron a una dieta vegana o cetogénica (también llamada ceto). La comprensión científica de cómo las diferentes dietas afectan el sistema inmunológico y el microbioma humanos es limitada.
Los científicos monitorearon de cerca varias respuestas biológicas de personas que consumieron secuencialmente dietas veganas y cetogénicas durante dos semanas, en orden aleatorio. Los 20 participantes eran diversos con respecto a origen étnico, raza, género, índice de masa corporal (IMC) y edad. Cada persona comió todo lo que deseaba de una dieta (vegana o cetogénica) durante dos semanas, seguido de todo lo que deseaba de la otra dieta durante dos semanas.
Descubrieron que la dieta vegana provocaba respuestas relacionadas con la inmunidad innata (la primera línea de defensa no específica del cuerpo contra los patógenos), mientras que la dieta cetogénica provocaba respuestas asociadas con la inmunidad adaptativa (inmunidad específica de patógenos construida a través de exposiciones en la vida diaria y vacunación. También se observaron cambios metabólicos y cambios en los microbiomas (comunidades de bacterias que viven en el intestino) de los participantes.
La dieta vegana afectó significativamente las vías relacionadas con el sistema inmunológico innato, incluidas las respuestas antivirales. Por otro lado, la dieta cetogénica provocó aumentos significativos en los procesos bioquímicos y celulares relacionados con la inmunidad adaptativa, como las vías asociadas con las células T y B.
La dieta cetogénica se asoció con cambios en el metabolismo de los aminoácidos (un aumento en las vías metabólicas humanas para la producción y degradación de aminoácidos y una reducción en las vías microbianas para estos procesos), lo que podría reflejar las mayores cantidades de proteínas consumidas por las personas en esta dieta.
Los distintos cambios metabólicos y en el sistema inmunológico causados por las dos dietas se observaron a pesar de la diversidad de los participantes, lo que muestra que los cambios en la dieta afectan consistentemente vías generalizadas e interconectadas en el cuerpo.
Consideraciones Adicionales
Las dietas cetogénicas pueden estar muy de moda en este momento, pero un nuevo estudio advierte que pueden estar causando daños a largo plazo en su salud. Restringir los carbohidratos inclina la dieta hacia alimentos que causan cáncer.
Entre sus hallazgos, los autores del estudio dicen que parece que la dieta cetogénica es especialmente peligrosa para las mujeres embarazadas y aquellas que esperan tener hijos. El estudio encuentra que las dietas bajas en carbohidratos tienen un vínculo con un mayor riesgo de defectos del tubo neural en el bebé.
Las dietas cetogénicas ricas en proteínas también pueden acelerar el ritmo de la insuficiencia renal en pacientes con enfermedad renal.
“Además de los riesgos significativos para los pacientes con enfermedad renal y las mujeres embarazadas, las dietas cetogénicas también son riesgosas para otras personas, ya que estas dietas pueden aumentar los niveles de colesterol LDL y pueden aumentar el riesgo general de enfermedad crónica”, explica Crosby.
La entidad también revela que existen algunos efectos secundarios como elevados niveles de colesterol, vómitos, estreñimiento, mucha ganancia de peso, fracturas o cálculos renales.
IMPORTANTE: Siempre que hagas dietas o modificaciones en tu alimentación tienes que hacerlo conforme a las indicaciones de tu médico. Nunca alteres tu estilo de vida sin tener en cuenta los riesgos que puede traer a tu salud.
| Área de Estudio | Efectos Observados | Consideraciones |
|---|---|---|
| Función Cerebral | Mejora en la función cerebral y potenciación sináptica en ratones envejecidos. | Estudio limitado a roedores macho y áreas corticales del cerebro. |
| Cáncer de Páncreas | Reducción del crecimiento tumoral en ratones al combinar dieta cetogénica con fármaco eFT508. | Enfoque experimental que requiere más investigación en humanos. |
| Envejecimiento Celular | Aceleración del envejecimiento celular y aumento del riesgo de enfermedades crónicas en ratones. | Efectos reversibles y mitigables con dieta cetogénica intermitente. |
| Sistema Inmunológico | Cambios en la inmunidad innata (dieta vegana) e inmunidad adaptativa (dieta cetogénica). | Se necesitan más estudios para determinar si estos cambios son beneficiosos o perjudiciales. |
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