Una de las principales preocupaciones de los adolescentes y jóvenes es su físico y apariencia, ocasionados principalmente por el prototipo de cuerpo instaurado en la sociedad, lo que puede desencadenar trastornos alimentarios. Estos trastornos son afecciones graves de salud mental, que implican problemas serios sobre cómo se piensa sobre la comida y la conducta alimentaria.
Afectando así la capacidad del cuerpo para obtener una nutrición adecuada, pudiendo provocar problemas de salud como enfermedades cardíacas y renales, o incluso la muerte. Es crucial entender los problemas nutricionales específicos y conocer los factores de riesgo para detectar estos problemas temprano y mejorar la salud de los jóvenes.
¿Qué son los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA)?
Los Trastornos de la Conducta Alimentaria, por sus siglas TCA, lo forman un conjunto de patologías que se caracterizan por un comportamiento alterado de la conducta ante la ingesta de alimentos y una grave obsesión por el peso y la figura. Por desconocimiento, cuando se habla de TCA, es común centrarse única y exclusivamente a la anorexia y la bulimia, y aunque sí son trastornos alimentarios, no son los únicos, hay trastornos ya clasificados y síndromes, que son un conjunto de síntomas.
Las personas que sufren de TCA también pueden sufrir de otros problemas o trastornos mentales como puede ser depresión, trastornos de ansiedad, e incluso, abuso de estupefacientes.
Tipos de TCA
A continuación recogemos los diferentes tipos de TCA existen, los más conocidos son:
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Anorexia
Uno de los trastornos alimenticios más comunes entre las adolescentes se debe a la obsesión por el estado físico o por el peso y/o la figura, deseando la extrema delgadez, las personas evitan comer, restringen los alimentos severamente o solo comen cantidades muy pequeñas de ciertos alimentos y/o toman remedios para inhibir el apetito, y, en consecuencia, una pérdida de peso significativa. Las personas con este trastorno pueden pesarse una y otra vez, incluso cuando están peligrosamente por debajo del peso normal, aún así se perciben como si tuvieran sobrepeso.
Bulimia
La bulimia es otro trastorno alimentario y psicológico muy conocido, el que se caracteriza por la pérdida de control respecto a la ingesta de alimentos. Es decir, los atracones constantes de comida, que van seguidos de conductas compensatorias, como auto provocarse el vómito, que desencadena otras consecuencias como la deshidratación, desequilibrio de los electrolitos, dolor abdominal, reflujo ácido y estreñimiento crónico, úlceras en el estómago y/o el esófago, llagas o heridas en la boca, alteraciones en las piezas dentales, entre otros.
Trastorno por Atracón
Esta afección produce que las personas pierdan el control sobre lo que comen y tienen episodios recurrentes de ingerir cantidades inusualmente grandes de alimentos. A diferencia de la bulimia nerviosa, los episodios de atracones no realizan acciones compensatorias como el vómito, exceso de ejercicio o ayunos. Por esta razón, las personas con el trastorno por atracón a menudo tienen exceso de peso o son obesas.
Obesidad
La obesidad es considerada un trastorno alimentario, cuando es desencadenada por depresión, ansiedad, baja autoestima, fobias, personalidad antisocial y estrés. Esto hace que la persona derive en atracones y/o se coma en exceso sin que exista hambre fisiológica. Como sabemos, puede provocar diferentes y graves problemas de salud, pero también psicosociales, como aislamiento social o depresión.
Otros Trastornos Menos Conocidos
Pero también existen otros trastornos que son desconocidos e incluso no reconocidos por la sociedad.
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- Vigorexia: Este trastorno es provocado por la obsesión por ganar masa muscular y eliminar cualquier índice de grasa corporal. El principal síntoma más notable es el ejercicio físico constante, la asistencia obsesiva y compulsiva al gimnasio o al lugar en el que se ejercita físicamente.
- Ortorexia: La ortorexia es un trastorno de la conducta alimentaria que se caracteriza por la obsesión por la ingesta de alimentos saludables, es decir, por la “comida sana”. Muchas personas diagnosticadas con este trastorno pueden sufrir de desnutrición, debido al suprimir alimentos por no considerarlos saludables, pero que no eran sustituidos para obtener los nutrientes necesarios para el organismo. Pese a no ser considerado como un trastorno mental, sí existe un trastorno obsesivo-compulsivo detrás de la ortorexia.
- Potomanía: Este trastorno se considera un trastorno de la conducta alimentaria no especificado, y consiste en la ingesta compulsiva de líquido, generalmente agua, aunque no exista la sensación de sed. Beber más de tres litros de agua al día es perjudicial para el organismo, ya que puede sufrir una hiperhidratación y afectar al funcionamiento de los riñones y la composición de la sangre.
- Drunkorexia o ebriorexia: Es un trastorno de la conducta alimentaria que consiste en la restricción de alimentos antes de consumir bebidas alcohólicas con el objetivo de compensar las calorías del alcohol. También pueden darse los casos en los que se provoca expulsión del alcohol después de haberlo consumido, o casos en los que se hace excesivo ejercicio físico antes de ingerir alcohol para quemar las calorías que aportará la bebida.
La Problemática Oculta de los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA)
Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son problemas graves. Es importante tratarlos pronto. Pueden dañar la salud física, emocional y social a largo plazo. Millones de personas en el mundo sufren por estos trastornos. Incluyen la anorexia y la bulimia, entre otros. No solo es preocuparse por cómo nos vemos. También son señales de problemas más grandes.
Los TCA afectan la salud de muchas maneras. Quienes los sufren pueden tener problemas graves de salud. Esto incluye desde desnutrición hasta problemas en el corazón. Además, el impacto emocional y social de los TCA es grande. Puede dañar las relaciones con otras personas. Esto empeora la calidad de vida.
Tratar los TCA significa mirar más allá de los síntomas. Hay que entender y tratar las causas. Esto puede incluir problemas como la presión social y baja autoestima. En conclusión, los TCA son un problema serio. Tienen efectos dañinos en varias áreas de la vida. Es clave abordarlos de manera completa para ayudar a quienes los padecen.
Consecuencias y Riesgos de los Problemas de Alimentación para la Salud
Los problemas de alimentación pueden causar serios daños a la salud. Los trastornos de la conducta alimentaria afectan tanto física como emocionalmente a quien los padece. Los trastornos alimentarios aumentan el riesgo de enfermedades graves y hasta de muerte. Estudios demuestran que estas personas pueden sufrir de problemas cardíacos, desequilibrios electrolíticos, y daños en órganos importantes.
El impacto a largo plazo puede incluir problemas para relacionarse de manera saludable con la comida. También pueden surgir problemas de salud mental como depresión o ansiedad, incluso después del tratamiento. En conclusión, es clave abordar tempranamente los problemas de alimentación. Un tratamiento integral es esencial para la recuperación y el bienestar a largo plazo.
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¿Qué Hacer Ante un Caso de TCA?
Ante un caso de TCA, se recomienda acudir en primera instancia al psicólogo y al nutricionista para en conjunto se pueda comenzar un tratamiento el cual tendrá diferentes objetivos según cada caso, algunos de ellos son:
- Lograr recuperación del peso, rehabilitación nutricional y la normalización de hábitos alimentarios saludables.
- Corregir secuelas biológicas y psicológicas de la mala alimentación.
- Disminuir sintomatología ansiosa, depresiva, pensamientos obsesivos, ideación autolítica.
- Lograr reestructuración psicológica, dirigido a mantener el peso y hábitos alimentarios saludables conseguidos con psicoeducación para aumentar motivación al cambio, reestructuración cognitiva sobre comida, peso e imagen corporal, disminuir perfeccionismo, mejorar autoestima, habilidades sociales, dinámicas familiares, prevención de recaídas.
3 Consejos para Prevenir TCA
Para prevenir los trastornos de la conducta alimentaria te entregamos tres acciones clave que pueden marcar la diferencia:
- Fomentar la autoestima y la resiliencia emocional. La resiliencia permite sobreponerse a las dificultades y tener una actitud más positiva frente a los desafíos. Y una autoestima saludable puede superar obstáculos y rechazos de manera favorable, mientras que una autoestima baja puede estar relacionada con problemas como la ansiedad, la depresión y el estrés.
- Educar sobre alimentación saludable. El tener conocimiento de una buena alimentación, sabiendo respetar las señales de hambre y saciedad ayuda a tomar decisiones para consumir una alimentación equilibrada y nutritiva, previniendo así enfermedades y disponer de una buena calidad de vida.
- Y lo más importante, la intervención temprana. Si observamos signos de preocupación relacionados con la alimentación, el peso o imagen corporal, es importante buscar ayuda profesional psicológica y nutricional lo antes posible para prevenir que los problemas se vuelvan más graves y difíciles de tratar.
Si crees tener problemas con tu peso o no te sientes cómodo con tu cuerpo, busca atención profesional especializada en psicología y nutrición para una atención personalizada.
La Malnutrición por Exceso
La malnutrición por exceso se ha convertido en una nueva epidemia. Esto es básicamente alimentarse en forma incorrecta, es decir, uno come más de lo que necesita para funcionar normalmente o come alimentos que no siempre son necesarios según la edad, la actividad física o el sexo.
Lo primordial para combatir este problema es evitar los excesos alimenticios y tener horarios establecidos. “Es fundamental comenzar el día con el desayuno, después si uno necesita una colación se puede comer una colación y a eso de las 13:00 almorzar.
La malnutrición no solo se relaciona con la falta de alimentos, sino también con el exceso de ellos. La malnutrición por exceso, caracterizada por el consumo excesivo de calorías vacías y alimentos poco nutritivos, es una preocupación creciente en nuestra sociedad.
La Encuesta Nacional de Salud reveló que las personas que viven con exceso de peso han aumentado significativamente. Las edades más vulnerables en donde se producen estos desequilibrios, en relación a la ingesta alimentaria o por causa de alguna patología, son en las embarazadas, niños y niñas y adultos mayores sobre 70 años.
La evidencia nos dice que mantener una lactancia materna exclusiva mínimo por seis meses y complementada con otros alimentos hasta por lo menos los 2 años de edad, previene la obesidad y las enfermedades crónicas no transmisibles.
Sobre los tratamientos, estos van a depender de qué tipo de malnutrición es, pero están relacionados directamente a la modificación de la estructura de alimentación y cambios en la cantidad y calidad de la dieta, además de cambios en estilo de vida.
Consejos para una Alimentación Equilibrada
Adoptar una alimentación equilibrada es clave para prevenir estos problemas y mantener un peso saludable:
- Variedad de Alimentos: Opta por una dieta equilibrada que incluya una variedad de frutas, verduras, proteínas magras, granos enteros y productos lácteos bajos en grasa. Esto proporciona una gama completa de nutrientes.
- Tamaño de las Porciones: Controla el tamaño de las porciones para evitar consumir más calorías de las necesarias. Utiliza platos más pequeños y escucha a tu cuerpo para saber cuándo estás satisfecho.
- Evita Azúcares y Grasas Saturadas: Limita los azúcares añadidos y las grasas saturadas, presentes en alimentos procesados y fast food. Opta por opciones más saludables.
- Hidratación Saludable: Bebe suficiente agua y limita las bebidas azucaradas y con alto contenido calórico. El agua es esencial para mantener un equilibrio saludable.
- Planificación de Comidas: Prepara comidas en casa siempre que sea posible.
CÓMO PREVENIR LOS TRASTORNOS ALIMENTICIOS EN LA ADOLESCENCIA con Rocío Martínez
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