La espirulina es un suplemento alimenticio que ha ganado popularidad en los últimos años. Se trata de una bacteria fotosintética que recubre ciertas algas de agua dulce. Los primeros antecedentes sobre su consumo se remontan a los aztecas, quienes la obtenían de los lagos donde crecía, dándole un color brillante a los vegetales acuáticos. Este alimento era muy importante para ese pueblo mesoamericano, especialmente abundante en el desaparecido lago Texcoco.
Hoy en día, la espirulina se cultiva en muchas partes del mundo, incluido Chile, donde se comercializa como suplemento alimenticio en cápsulas, en polvo o tabletas, y como compuesto de alimentos. Las especies más comunes son la Spirulina platensis y la Spirulina maxima, ambas con propiedades nutricionales similares.
Beneficios de la Espirulina
La espirulina contiene ácidos grasos poliinsaturados y vitaminas del complejo A y E. Existe una controversia sobre las vitaminas del complejo B, especialmente sobre su biodisponibilidad. Entre sus minerales destacan fósforo, potasio, magnesio y antioxidantes.
Su composición nutricional puede variar según las condiciones de cultivo y métodos de análisis, pero normalmente contiene entre 60 y 70 por ciento de proteínas, constituidas por aminoácidos esenciales y de buena digestibilidad. Este nutriente es utilizado de forma eficiente por el organismo, por ello ha sido considerada como suplemento proteico en zonas de desnutrición, complementando la dieta.
Uno de los efectos importantes de la espirulina, según la literatura científica, es su capacidad hipolipemiante, capaz de disminuir el nivel de lípidos en la sangre. Esto ayuda a controlar el colesterol, contribuyendo a reducir el riesgo de accidentes o enfermedades cardiovasculares. Además, actúa como un potente antioxidante y puede incidir en un mejor control glucémico.
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También se ha observado su poder antiinflamatorio para patologías crónicas no transmisibles, como la lipidemia, la hipertensión arterial y la obesidad. Sin embargo, es importante destacar que la espirulina no es un tratamiento para la obesidad ni la baja de peso, pero sí puede ayudar a mejorar indicadores, siempre acompañado de una dieta adecuada.
Contraindicaciones y Precauciones
Antes de consumir cualquier suplemento alimenticio, es fundamental consultar a un profesional de salud competente, ya sea médico o nutricionista, ya que un uso desmedido o incorrecto puede tener efectos adversos y contrarios a lo que se busca. Por ejemplo, la espirulina no está recomendada para menores de 8 años, embarazadas y mujeres en período de lactancia, y su uso en ningún caso reemplaza a una alimentación balanceada.
Si quieres consumir espirulina, el camino correcto es plantearle a tu médico o nutricionista la inquietud y deseo de incorporarla a tu dieta. Es probable que antes de decirte un sí, el profesional pida algunos exámenes y análisis para corroborar cómo está tu cuerpo actualmente y, asimismo, poder calcular la dosis apropiada según tus necesidades nutricionales.
Es importante recordar que no existe un alimento o producto que al consumirlo por sí solo mejore la salud. Siempre debe ser parte de una dieta constituida por diversos alimentos consumidos de manera variada y equilibrada, ya que en conjunto cubrirán los requerimientos nutricionales de una persona.
Cuidado con el Yodo
Al revisar la información nutricional proporcionada por los fabricantes, se observan varios nutrientes clave, como proteínas, potasio, ficocianina (antioxidante), vitaminas del complejo B, selenio, cromo y bastante yodo. En Chile, por ley el yodo se encuentra en las harinas, que son fortificadas con este mineral, por lo que se podría generar un exceso de yodo que es capaz de provocar una alteración del funcionamiento de la glándula tiroides.
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Riesgos de Consumir Demasiada Espirulina
La clave es diversificar y no excederse. Aumentar y excederte en el consumo de algunos alimentos, aumenta el riesgo de un problema gastrointestinal, que puede ser básico -dolores o indigestión- hasta una intoxicación. Por eso, el consumo de espirulina debe ser controlado y acompañado de una ingesta regular de alimentos frescos, naturales y saludables.
La espirulina es un alimento, no un medicamento. Su consumo solo es seguro en las dosis correctas. Consumirlos de vez en cuando no es riesgoso para la salud. Sí presentarán problemas si comienzan a reemplazar de manera habitual una alimentación variada, equilibrada e inocua.
El problema con los batidos es que las frutas y verduras, al triturarse, separan la fructosa de la fibra. Eso la transforma en azúcar libre, lo que aumentará la glicemia de quien los beba inmediatamente. Por eso, no son una alternativa muy recomendable para diabéticos o personas que quieran controlar su peso.
Espirulina en Pastillas o en Polvo: ¿Cuál es Mejor?
En la farmacia vemos espirulina usualmente en dos formatos: en polvo y cápsulas. Lo que más varía es el sabor. El polvo posee un sabor más concentrado, pues para ingerirlo debes disolverlo en agua o agregarlo a las comidas. Tiene sabor a algas, lo que puede no ser de gusto masivo. En contraste, las cápsulas o comprimidos apenas saben a nada, pues uno simplemente las traga.
Pero más importante que el formato es la tecnología de la formulación, además de la calidad de alga de espirulina: qué tan pura es, de dónde fue extraída, si está o no mezclada con otros alimentos.
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Tratamiento farmacológico de la obesidad en América Latina
El tratamiento farmacológico tiene indicaciones específicas que hoy se basan sobre todo en la relación del peso con la talla y en la presencia de enfermedades asociadas. Es una parte muy importante, las personas necesitan un empujón saludable. A veces [ese empujón] es iniciar una terapia psicológica que nos ayude a entender dónde poner las emociones en lugar de centrarlas en la comida. Otras veces es empezar a sentirse mejor haciendo actividad física.
Las recomendaciones fueron clasificadas según su nivel de evidencia (A, B y C) y clase, siendo clase I aquellas en las que existe evidencia o acuerdo general sobre los beneficios, utilidad y eficacia de un tratamiento o intervención en particular.
Los fármacos considerados por el análisis son los aprobados o en proceso de serlo en la mayoría de los países de la región: fentermina, anfepramona, fentermina/topiramato, bupropión/naltrexona, liraglutida, semaglutida, orlistat y sibutramina (solo en Brasil).
El nuevo consenso propone el tratamiento farmacológico en pacientes adultos con índice de masa corporal ≥ 30 o ≥ 27 kg/m2 con al menos una comorbilidad «cuando los cambios en el estilo de vida son insuficientes para alcanzar los objetivos de pérdida de peso o mantener esas metas».
Los parámetros clínicos y antropométricos que deben considerarse para la prescripción del tratamiento farmacológico son edad, índice de masa corporal, circunferencia de cintura, composición corporal y distribución del tejido adiposo, comorbilidades cardiometabólicas, funcionales o mentales que alteran la calidad de vida del paciente e intentos previos de descenso de peso.
Una vez alcanzado el objetivo terapéutico deben realizarse seguimiento y monitorización periódica de los pacientes.
Desafíos en el acceso a fármacos antiobesidad
Existen dos grandes desafíos. Por un lado, un problema es que los fármacos antiobesidad, sobre todo los últimos que salieron al mercado, tomaron tal notoriedad en la comunidad, que la gente ha conseguido el acceso sin el marco de tratamiento adecuado, sin una indicación precisa de acuerdo con la individualidad del paciente, lo que va en contra también de la efectividad.
Por otro lado tenemos el problema de del costo y del acceso a los fármacos y de poder sostener el tratamiento a largo plazo.
En resumen, la espirulina puede ser un complemento nutricional interesante, pero siempre bajo supervisión profesional y como parte de una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable.
| Propiedad | Especificación |
|---|---|
| Principio Activo | GUARANÁ / L-CARNITINA / COLINA / INOSITOL |
| Región | SIN RECETA |
| Descripción | Suplemento alimentario que contribuye al nivel de energía en deportistas, favoreciendo la duración del entrenamiento y la combustión de grasa en el organismo. |
