La alimentación es mucho más que una fuente de energía: es una aliada crucial para la salud mental. El estado nutricional juega un papel fundamental en el mantenimiento de la salud a lo largo de la vida, desde la infancia hasta la edad adulta. Una nutrición adecuada impacta directamente en el bienestar físico y mental, influyendo en la función cognitiva, el estado de ánimo y la capacidad de afrontamiento emocional.
La Relación entre Nutrición y Salud Mental
El cerebro es uno de los órganos más exigentes energéticamente, consumiendo hasta un 27% de la tasa metabólica corporal. Una dieta deficiente puede afectar su funcionamiento, provocando desequilibrios emocionales, baja concentración y mayor vulnerabilidad al estrés.
Entre los nutrientes esenciales que influyen en el sistema nervioso destacan:
- Triptófano: precursor de la serotonina, presente en huevos, carnes, lácteos y frutos secos.
- Omega-3: ácido graso esencial para la salud neuronal, presente en pescados como el salmón.
- Vitaminas B y D, zinc y magnesio: fundamentales para el equilibrio neuroquímico.
Impacto de la Alimentación en la Hospitalización Infantojuvenil
En el contexto de la hospitalización infantojuvenil, una dieta saludable puede marcar la diferencia entre la recuperación y el estancamiento. Durante una hospitalización, los pacientes más jóvenes enfrentan desafíos emocionales y físicos. Una alimentación adecuada:
- Mejora la función cognitiva: Favorece la concentración, el aprendizaje y la memoria. Reduce la fatiga mental, facilitando la participación en terapias.
- Regula el estado de ánimo: Evita desequilibrios en neurotransmisores relacionados con ansiedad o depresión. Mejora la capacidad de afrontamiento emocional.
- Aumenta energía y motivación: Una dieta balanceada eleva los niveles de energía necesarios para participar activamente en tratamientos.
- Funciona como factor preventivo: Previene deficiencias nutricionales que pueden agravar condiciones psiquiátricas como depresión o TDAH.
Nutrientes Clave para la Salud Mental en Niños y Adolescentes
- Proteínas y aminoácidos
Función: producción de neurotransmisores.
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Alimentos: huevos, carnes magras, legumbres, lácteos.
- Carbohidratos complejos
Función: energía sostenida y regulación del azúcar en sangre.
Alimentos: avena, arroz integral, legumbres.
- Grasas saludables (Omega-3)
Función: estructura cerebral y antiinflamatoria.
Alimentos: salmón, chía, nueces.
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- Vitaminas y minerales
Vitaminas B: regulan funciones cerebrales.
Magnesio y zinc: reducen ansiedad y mejoran la concentración.
- Hidratación
Un nivel óptimo de agua evita síntomas como fatiga, irritabilidad y confusión.
Revisión académica recomendada: Revista de Nutrición Clínica y Metabolismo - Rol de la dieta en salud mental
Recomendaciones Nutricionales para Jóvenes Hospitalizados
- Dieta variada y completa: Incluye todos los macronutrientes y micronutrientes, evitando dietas restrictivas sin supervisión médica.
- 5 porciones de frutas y verduras diarias: Ricas en vitaminas, antioxidantes y fibra que protegen al sistema nervioso.
- Limitar azúcar refinada y ultraprocesados: Estos alimentos están vinculados con mayor riesgo de depresión y ansiedad.
- Establecer horarios regulares: Estructurar las comidas mejora el ritmo circadiano y la estabilidad emocional.
- Beber suficiente agua: La deshidratación puede afectar negativamente la función cognitiva.
- Ejercicio y hábitos saludables: La alimentación debe ir acompañada de actividad física moderada y sueño reparador.
Casos Prácticos de Mejora
- Caso 1: Mejora del estado de ánimo con superalimentos: En adolescentes hospitalizados con síntomas depresivos, la incorporación de omega-3 y frutas ricas en antioxidantes redujo la irritabilidad y mejoró el ánimo en menos de un mes, según estudios de intervención en clínicas psiquiátricas.
- Caso 2: Planificación alimentaria como herramienta terapéutica: Un grupo terapéutico infantojuvenil en régimen cerrado logró mejorar su adherencia al tratamiento luego de implementar menús participativos y talleres de cocina saludable, reforzando la autoestima y el vínculo terapéutico.
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La Nutrición en el Adulto Mayor
Con frecuencia en las personas mayores se muestran más vulnerable a las deficiencias nutricionales, por los cambios fisiológicos, físicos, psíquicos y sociales. Los ancianos representan un segmento creciente de la población nacional que está requiriendo y utilizando una proporción cada vez mayor de los recursos de los sistemas de salud.
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El estado nutricional de los ancianos está determinado por los requerimientos y la ingesta; ellos a su vez son influenciados por otros factores, como la actividad física, los estilos de vida, la existencia de redes sociales y familiares, la actividad mental y psicológica, el estado de salud o enfermedad y restricciones socioeconómicas. El envejecimiento produce cambios fisiológicos que afectan la necesidad de muchos nutrientes esenciales.
Los requerimientos energéticos declinan con la edad en asociación con la pérdida de masa magra y la disminución de la actividad física. El agua es uno de los nutrientes más importantes requeridos para la mantención de la homeostasis en ancianos, debido a su papel esencial en la regulación del volumen celular, el transporte de nutrientes, la remoción de desechos y la regulación de la temperatura.
Está demostrado que aun en ancianos sanos con concentraciones plasmáticas de sodio y osmolaridad alta, la sed está disminuida, lo que puede constituir un serio problema en caso de enfermedad. La pérdida de agua tiene múltiples implicancias en la mantención de la salud y el tratamiento de las enfermedades. La disminución de agua corporal contribuye a elevar la concentración de medicamentos por kilo de peso, lo cual tiene un potencial efecto tóxico en pacientes deshidratados.
Debido a que los ancianos tienen disminuida la sudoración y la respuesta termoregulatoria, están en riesgo de perder la regulación homeotérmica y por lo tanto tienen dificultad para controlar la osmolaridad en situaciones de cambios extremos de la temperatura ambiental. Estas condiciones se agravan por la reducción de la sed que presentan los ancianos y muchas veces por problemas en la obtención de líquido.
En las personas mayores, dentro de lo posible, se recomienda disminuir el consumo café, especialmente durante la tarde y noche porque alteran el sueño y son diuréticos, es decir, contribuyen a la deshidratación, en especial cuando se toma poco líquido.
Suplementación con Vitaminas
Respecto de la suplementación con vitaminas, estudios sobre el estado nutricional de ancianos en Europa y EE UU sugieren que los niveles de B6, B12 y folatos a menudo son deficitarios. Por otra parte, la dieta de los ancianos, a menudo restringida en frutas y verduras frescas, se beneficia mucho con el agregado de un polivitamínico. El aporte de vitamina E, otro importante antioxidante también debe ser monitoreado cuidadosamente.
Nutrición como Modalidad Terapéutica
Además de suplir energía y nutrientes esenciales, la nutrición juega un importante papel como modalidad terapéutica en el tratamiento de muchas de las más importantes enfermedades crónicas del anciano. La promoción de la movilidad requiere una ingesta mínima de calcio de 1.000 mg/día y ejercicio regular.
Experimentos en animales muestran que la restricción energética aumenta la longevidad y hay alguna evidencia que este concepto también podría ser aplicado en humanos. Si ello es así, la subnutrición del anciano podría ser una adaptación fisiológica al proceso de envejecimiento.
Mediciones Antropométricas
Si bien estas mediciones se obtienen con relativa facilidad, ellas son difíciles de evaluar considerando que la función y problemas de salud asociados son aún materia de debate en ancianos. Sin embargo, las medidas antropométricas son esenciales como información descriptiva básica. Las mediciones antropométricas mínimas que deben hacerse en el anciano son peso, talla, pliegues tricipital, subescapular y suprailíaco, circunferencias de brazo, cintura y caderas y diámetros de muñeca y rodilla.
Indicadores Bioquímicos
- Hemoglobina y hematocrito: La prevalencia de anemia encontrada en estudios europeos (SENECA) y norteamericanos (NHANES II) es muy similar y alcanza valores entre 5% y 6% respectivamente, usando los patrones de referencia OMS (Hb < 130 mg/dl para hombres y <120 mg/dl para mujeres).
- Albúmina: Aunque la albúmina sérica no es un indicador muy específico ni muy sensible del status de proteínas, aparece como un muy buen indicador de estado de salud en este grupo de edad.
- Perfil lipídico: En población anciana es frecuente encontrar valores de colesterol total superiores a 200 mg/dl, como también valores de colesterol de HDL inferiores a 40 mg/dl y de triglicéridos superiores a 150 mg/dl.
Intervenciones para Mejorar el Estado Nutricional en Ancianos
Una vez identificados los problemas nutricionales, es necesario diseñar intervenciones para combatirlos. El análisis de diferentes estudios en grandes poblaciones ha permitido identificar intervenciones tendientes a mejorar o restablecer un adecuado estado nutricional en los ancianos:
- Servicios sociales.
- Uso de medicamentos. Puede afectar las necesidades nutricionales, algunas funciones relacionadas con la nutrición o interactuar con nutrientes.
- Educación y consejo nutricional. La nutrición es un importante factor que contribuye a la salud y habilidad funcional en el anciano.
En nuestro país, ante la crisis sanitaria y su impacto en la población más vulnerable, han aparecido algunas iniciativas desde el Gobierno llamando a crear una “Canasta Básica Protegida”, la cual buscaría entregar un bono relativo a la canasta básica de alimentos. Dicho subsidio a la canasta básica de alimentos, sería un aporte monetario del Estado, que se entregaría entre los meses de mayo y diciembre del 2022, y solo podrán recibirlo quienes sean parte del aporte de Asignación Familiar o del Subsidio Único Familiar del Sistema de Prestaciones Familiares.
Por otra parte, existe una organización privada sin fines de lucro llamada “Red de alimentos”, que desde 2010 han rescatado un considerable número de víveres, frutas, hortalizas y artículos de primera necesidad, para distribuirlos entre organizaciones sociales que atienden a personas vulnerables y a finales de 2021 abre una despensa gratuita con foco en personas mayores vulnerables.
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