Alimentación por Gastrostomía: Indicaciones y Cuidados

La alimentación enteral es una técnica que administra nutrientes al organismo a través de la vía digestiva, ya sea oral, nasogástrica, nasoduodenal, nasoyeyunal o mediante gastrostomía, duodenostomía o yeyunostomía. Esta puede ser en infusión continua o en bolos, y puede ser mínima, trófica o hipocalórica. En esta exposición sobre las vías disponibles para administrar la alimentación enteral, se presentarán los niveles de evidencia (NE) y grados de recomendación (GR) según la norma del Centre for Evidence Based-Medicine (Oxford), actualizada en mayo de 2005 y disponible en www.cebm.net/levels_of_evidence.asp.
Alimentación Enteral

Las preguntas, en este caso, fueron: ¿Cuál es el nivel de la evidencia disponible en relación a determinada terapia? ¿Cuál es el grado en el cual se puede recomendar una vía de alimentación enteral?

En la Tabla I se resumen los GR sobre distintos aspectos de terapia, prevención, etiología y daño; asimismo, en la Tabla II aparecen los GR para preguntas sobre pronóstico o sobre test diagnósticos. El NE 1a está dado por una revisión sistemática de estudios de cohorte prospectivos y el nivel 1b, por un estudio de cohorte prospectivo individual con seguimiento mayor de 80%, y así sucesivamente.

Niveles de Evidencia y Grados de Recomendación

Cada vez que se requiere tomar una decisión clínica, es necesario buscar información sobre el tema correspondiente y luego analizar esa información. Los niveles de evidencia (NE) dependen de tres elementos: la pregunta clínica, el diseño de investigación empleado y la calidad de los reportes; mientras más alto es el NE, menor es la probabilidad de que los resultados se encuentren sesgados.

Los grados de recomendación (GR) derivan principalmente de los niveles de evidencia, a partir de los cuales se establece la recomendación respecto a la adopción de determinada intervención sanitaria. Existen cuatro GR:
  • A) Existe buena evidencia para apoyar la recomendación.
  • B) Existe alguna evidencia para apoyar la recomendación.
  • C) Existe escasa evidencia para apoyar la recomendación.
  • D) No existe evidencia para apoyar la recomendación.
Tabla I
Tabla I. Preguntas sobre Terapia, Prevención, Etiología y Daño
Tabla II
Tabla II. Preguntas sobre Pronóstico

En la Fig. 1 se resumen los principales diseños metodológicos que se encuentran en el área clínica. Los diseños descriptivos sin grupo de control incluyen los reportes de series de casos, los estudios correlacionales y los estudios de corte transversal, también llamados de prevalencia. Sin embargo, en la revisión efectuada para esta presentación se utilizaron principalmente diseños analíticos con grupo control, específicamente ensayos clínicos y revisiones sistemáticas; estas últimas corresponden a investigación secundaria.

Figura 1
Figura 1. Diseños metodológicos disponibles en el área clínica

Dentro de las revisiones sistemáticas está el metaanálisis, como se denomina al análisis efectuado a partir de información publicada por diferentes investigadores, sintetizando la mejor evidencia disponible. Combina los resultados de los múltiples estudios previos que se han orientado a responder la pregunta en investigación y permite calcular una estimación del resumen del efecto, es decir, entrega una cifra, a diferencia de las revisiones sistemáticas narrativas, que no aportan una estimación numérica.

Las revisiones sistemáticas se pueden capturar en las bases de datos médicas, de las cuales la más conocida es la Cochrane Library, a la cual se puede acceder directamente o a través de las páginas de BIREME, OPS u OMS.

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Epidemiología de la Desnutrición Hospitalaria

En cuanto a epidemiología, la prevalencia de la desnutrición hospitalaria se ha estimado en 30% y se calcula que su presencia aumenta la estancia hospitalaria en 8 a 16 días, lo que implica aumento de los costos hasta 50% y aumento de las complicaciones entre 10 y 40%; sin embargo, lo importante es que 80% de los pacientes pueden lograr la recuperación nutricional mediante la nutrición enteral.

Metodología de Búsqueda y Análisis

La búsqueda y análisis de la literatura disponible para llegar a una recomendación que se pueda utilizar en la práctica clínica, se organizó de la siguiente manera: primero se plantearon las preguntas clínicas; luego se establecieron como límites de la búsqueda sistemática la literatura de los últimos diez años, referida a menores de 18 años y que estuviera en inglés, español o alemán; se utilizaron las bases de datos Medline, Cielo y Cochrane; como Mesh (Medical Subject Headings, o descriptores en Medicina), se utilizaron los términos “enteral nutrition”, “enteral feeding” AND children, AND infants, AND critically ill patients. En cuanto a los clinical queries, se seleccionó “therapy” y “systematic reviews”.

Se consideraron los siguientes textos base:
  • Una guía clínica para el uso de alimentación parenteral y entreral en adultos y niños, publicada en 2002.
  • El texto de gastroenterología pediátrica que más se utiliza (Walker, Durie, Hamilton, Walker-Smith, Watkins; Pediatric Gastrointestinal Disease, Second Edition, Mosby Ed. 1996, 1884-1903).
  • Un texto, también latinoamericano, de medicina basada en la evidencia en enfermedades gastrointestinales en el niño (Chamorro, Suárez, Briceño).

Indicaciones de la Alimentación Enteral

Las indicaciones de alimentación enteral se pueden clasificar en tres grupos:

  1. Síndrome de inmunodeficiencia adquirida.
  2. Desórdenes psiquiátricos, como anorexia nerviosa, fallas en el crecimiento no orgánicas y anorexia infantil.
  3. Enfermedades metabólicas como glucogenosis I y III, aminoacidopatías, etc.

Los criterios para la nutrición enteral en el niño se resumen en la Tabla III.

Tabla III
Tabla III. Criterios para la nutrición enteral en el niño

La yeyunostomía, que también existe en varias modalidades: yeyunostomía endoscópica percutánea (YEP), gastrostomía endoscópica con avance a yeyuno (GEP/y), yeyunostomía de Witzel con sonda de poliuretano, yeyunostomía de aguja-catéter (YA) con catéter de polivinilo, o yeyunostomía de Roux en Y con catéter de silicona.

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Cuidados de la gastrostomía o sonda tipo PEG. Recomendaciones para el manejo en el domicilio

Preguntas Clave sobre la Alimentación por Gastrostomía

¿Cuándo suministrar la nutrición al estómago?

La alimentación al estómago: es una vía de elección por su fácil acceso; requiere de un buen vaciamiento gástrico; permite efectuar una alimentación intermitente bien tolerada; tolera grandes cargas osmóticas; el estómago es una barrera natural contra las infecciones. El problema es el riesgo de aspiración, que en la literatura tiene un NE 3,4 -GR C, es decir, un nivel de recomendación bajo, con diseños de investigación no muy sólidos.

La alimentación orogástrica: se usa principalmente en recién nacidos de menos de 34 semanas; evita la obstrucción nasal al paso del aire; no se recomienda en pacientes con estados nauseosos exacerbados; y aumenta la incidencia de vómitos y residuos gástricos.

La nasogástrica tiene mejor nivel de evidencia (NE 2 - GR B): se debe usar cuando se estima un corto período de nutrición enteral, porque en tiempos prolongados se asocia a desplazamiento de la sonda (49%), obstrucción (20%) y aumento del residuo gástrico (32%). La sonda nasogástrica puede predisponer a úlceras nasofaríngeas, necrosis del septum nasal, sinusitis, otitis y parálisis de las cuerdas vocales y puede aumentar el reflujo. Además, un elemento importante es que en estudios efectuados en adultos no se ha demostrado la disminución del riesgo de neumonía en pacientes críticos.

¿Cuándo está indicada la gastrostomía endoscópica percutánea (GEP) y cuáles son sus ventajas?

La GEP: se indica cuando se necesita un acceso nutricional por largo tiempo; permite una desviación a la faringe y esófago; es poco invasiva; sus indicaciones principales son los trastornos de la deglución y la ingesta escasa. También se indica en pacientes que requieren alimentación por sonda por más de 4 semanas, aunque algunos autores hablan de 4, 6 u 8 semanas. Tiene NE 2 - GR B. En la Tabla IV se muestran las indicaciones de GEP, de las cuales la parálisis cerebral es una de las principales.

Tabla IV
Tabla IV. Indicaciones de gastrostomía endoscópica percutánea (GEP)

En la tabla V se comparan las técnicas de gastrostomía endoscópica, quirúrgica y laparoscópica. Por ejemplo, la quirúrgica y la laparoscópica siempre requieren sala de cirugía, mientras que en la endoscópica esto es opcional; la quirúrgica y la laparoscópica siempre se hacen con anestesia general; la duración del procedimiento puede ser de pocos minutos en la endoscópica y de algunas horas en las otras. Las complicaciones se presentan en 17% de las endoscópicas y en 28% y 25%, en las otras. Finalmente, la endoscópica es la que tiene menor costo. Todo esto es importante para tomar la decisión sobre la modalidad de instalación de la gastrostomía, cuando un paciente requiere alimentación por esta vía.

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Tabla V
Tabla V. Comparación entre técnicas de gastrostomía

La gran indicación de la gastrostomía endoscópica percutánea es la parálisis cerebral. Se debe considerar que:

  • 89% de los pacientes con parálisis cerebral tienen problemas de alimentación.
  • 56% de ellos presenta disfagia.
  • 43% requieren apoyo de alimentación prolongado.
  • La rehabilitación depende de una adecuada nutrición.
  • La calidad de vida que se ofrece a estos niños mediante esta técnica mejora significativamente, no sólo para el paciente, sino también para su familia.

El grado de recomendación que aparece en la literatura está avalado por buenos diseños de investigación (NE 3 - GR B).

Las complicaciones de la GEP pueden llegar hasta 17%, dependiendo de la patología de base, con 0,6% de mortalidad. Entre ellas se describen celulitis, fasceítis, perforación, neumoperitoneo, fístula gastrocólica y neumonía aspirativa.

¿La presencia de reflujo gastroesofágico (RGE) contraindica la realización de una GEP?

Esta pregunta se puede responder analizando dos ensayos clínicos publicados en el año 2003. En el primero se efectuó el procedimiento en 81 pacientes, de los cuales 16 tenían RGE moderado; después de la gastrostomía, el reflujo desapareció en 7 pacientes; en los otros 9 se mantuvo, pero en grado leve, de fácil tratamiento médico. La segunda investigación incluyó a 68 pacientes a los cuales se hizo ph metría 24 horas antes y al menos tres días después de realizada la GEP y se encontró que el porcentaje de pacientes con ph metría anormal no difirió significativamente antes y después de la gastrostomía: 22,1% versus 25% y el índice de reflujo aumentó en pacientes con GEP cuando ésta se hizo en el antro, aunque en general este procedimiento no se asocia a aumento de RGE.

En conclusión, la mayoría de los autores está de acuerdo en que la presencia de RGE no es una contraindicación de GEP; los pacientes que se mantienen con RGE se pueden tratar médicamente y el pequeño grupo que requiere cirugía antireflujo va en condiciones más favorables, por lo tanto, no es una contraindicación (NE 3 - GR B).

¿Cuáles son las indicaciones de la alimentación transpilórica?

Las indicaciones son:

  • Paciente con compromiso de conciencia.
  • Regurgitación y vómitos frecuentes.
  • Paciente en ventilación mecánica, con riesgo de aspiración.
  • Reparación quirúrgica de obstrucción al vaciamiento gástrico.
  • Enfermedades malignas con compromiso gastrointestinal.
  • Presencia de pancreatitis y fístulas pancreáticas.

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