Abundan consejos sobre la alimentación para las embarazadas. Lo cierto es que deben hacerse ciertos cambios, pero salvo en casos excepcionales, estos no debieran ser drásticos. Hay muchos mitos sobre las necesidades nutricionales del embarazo, pero no todos son ciertos. Las mujeres sí deben subir de peso, pero este aumento es particular para cada embarazada. También deben consumir nutrientes especiales en cada trimestre, pero a la vez regular su consumo. Hay, además, ciertos componentes en la alimentación que pueden ser dañinos tanto para la madre como para el feto.
El embarazo trae consigo muchos mitos que tienen relación con la alimentación. Quizás el más común de ellos es que se debe subir 1 Kg por mes, que se debe comer el doble, pero ¿es realmente cierto? Lo que sí es cierto, es que toda mujer debe subir de peso durante el embarazo, aunque cada una a su ritmo, en donde este aumento debe considerar la talla de la madre y también su índice de masa corporal pregestacional (UNICEF, 2014) que es un indicador empleado para determinar si el peso de una persona es saludable de acuerdo con la altura que posee considerando su condición de embarazo.
IMC y Riesgos Asociados
El Índice de Masa Corporal (IMC) es una herramienta crucial para evaluar el estado nutricional de la mujer antes y durante el embarazo. A continuación, se describen los rangos de IMC y sus posibles implicaciones:
- IMC menor a 18,5: Este déficit de peso puede poner en riesgo la vida de la guagua.
- IMC entre 18,5 y 24,9: Este es el rango saludable para las madres.
- IMC entre 25 y 29,9: Las mujeres de este intervalo suelen desarrollar hipertensión o diabetes gestacional.
- IMC mayor a 30: Este sobrepeso requiere un seguimiento nutricional.
Necesidades Nutricionales Durante el Embarazo
Las recomendaciones en cuanto a la dieta de las mujeres que se encuentran en periodo de gestación, en general, no son muy estrictas. De hecho, las necesidades nutricionales del embarazo tienen apenas dos enfoques de atención especiales: el consumo calórico y el consumo de vitaminas y minerales.
Las necesidades nutricionales del embarazo implican el consumo de ciertos nutrientes, pero también el evitar otros que pudieran ser dañinos para el feto y la madre:
Lea también: Estrategias de Alimentación Muscular
- Alcohol: Contrario a la creencia popular, un bajo consumo de bebidas alcohólicas no es inmediatamente dañino para el feto.
- Cafeína: El consumo de café es muy peligroso para las embarazadas.
- Vitamina A: El consumo adecuado de vitamina A es esencial para el crecimiento del embrión, ya que es fundamental para el desarrollo de los tejidos del útero, sin embargo, el alto consumo de Vitamina A podría resultar tóxico para el feto.
Recomendaciones Dietéticas Generales
Estas recomendaciones son generalidades respecto a la dieta de las embarazadas. Los consejos nutricionales, aunque tienen ciertas premisas básicas, deben tomar en consideración el contexto económico y cultural de los pacientes. En la misma línea, cada caso particular presenta sus propias necesidades que deben ser observadas por el médico tratante.
Episodio #1388 Embarazo Sano y Feliz
Evaluación del Estado Nutricional
La evaluación nutricional de la embarazada se basa principalmente en la anamnesis nutricional y la determinación del índice de Masa Corporal (IMC). Además se debe controlar el incremento de peso durante todo el embarazo.
Anamnesis
Está destinada a obtener antecedentes de hábitos alimentarios, uso crónico de suplementos nutricionales o hierbas medicinales, trastornos de la alimentación y ciertas patologías previas tales como enfermedades crónicas intestinales, diabetes, alergias e intolerancias alimentarIas ó cirugías gastrointestinales (gastrectomía, pancreatectomía o cirugía bariátrica).
Por otra parte, antecedentes de anorexia nerviosa, bulimia y conductas como vegetarianismo o alcoholismo, podrían causar desnutrición o deficiencia de nutrientes específicos. También es importante conocer su historia obstétrica, incluyendo ganancia de peso en embarazos previos, diabetes gestacional o embarazos con defectos del tubo neural.
Examen Físico
Lo más importante, es la determinación del índice de Masa Corporal (IMC). Los valores normales son entre 18,5 y 24,9 K/m2 para la mujer no embarazada, pero durante el embarazo, para población chilena, la norma actual del Ministerio de Salud, utiliza un punto de corte algo superior (IMC 20,0 a 24,9 en la semana 6 de la gestación).
Lea también: Bajar de Peso: La Rutina Ideal
Otros hallazgos al examen físico, tales como signos de deficiencia vitamínica, son infrecuentes en nuestro país, con excepción de aquellas mujeres con alguna patología de base (alcoholismo, enfermedades renales, síndrome de malabsorción).
Recomendaciones Específicas
Las mujeres que planifican un embarazo, deben lograr peso normal al momento de embarazarse. La dieta debe ser balanceada e incluir el consumo diario de lácteos descremados, frutas, verduras, legumbres y fuentes de proteínas tales como pescado, aves, huevos, y carnes magras (Guías Alimentarias para la Población Chilena). Se recomienda suplementar con ácido fólico, 3 meses antes y 12 semanas después de la concepción.
Durante el embarazo, se debe suspender el consumo de alcohol y minimizar el consumo de café con cafeína u otras bebidas que la contengan. Pueden consumir café descafeinado o hasta 200 mg diarios de cafeína (equivalentes a 2 tazas de café). Se debe reducir el consumo de alimentos altos en azúcar y otros carbohidratos simples.
Es posible el uso de edulcorantes, como sucralosa, aspartame y stevia. Debe suspenderse el consumo de fórmulas que contengan megadosis de vitaminas y suplementos en base a hierbas medicinales. Evitar el consumo de carnes, pescados, aves y huevos crudos o parcialmente cocinados e insistir en la importancia de un riguroso lavado de frutas y verduras.
También debe restringirse el consumo de productos lácteos no pasteurizados, carnes procesadas, paté, embutidos, quesos blandos y pescados ahumados. Se recomienda consumir pescados dos veces por semana al horno o al vapor, dando preferencia a jurel, salmón, sardina, atún, merluza. Si consume pescados en tarro, preferir al agua y bajo en sodio/sal.
Lea también: Cómo Bajar de Peso con la Cuerda
Debe ser incentivado el consumo de ácido graso DHA a través de fuentes naturales. El mayor consumo de DHA está asociado a un mejor desarrollo del sistema nervioso del feto. En mujeres vegetarianas, principalmente vegetarianas estrictas (veganas), se aconseja la asesoría de nutricionista, para la adecuación de la dieta y evaluación de la necesidad de suplementación con vitaminas y/o minerales.
Embarazadas con antecedente de cirugía bariátrica deben mantener una supervisión nutricional estricta. En estas mujeres la cirugía es beneficiosa en cuanto a resultado perinatal, se reduce la incidencia de diabetes gestacional, preeclampsia y macrosomía. Sin embargo, pueden presentar disminución en niveles de vitaminas y minerales, especialmente hierro, vitamina A, D y B. Por esta razón, se debe mantener control periódico para prevenir complicaciones nutricionales.
Incremento de Peso Recomendado
En 2009 la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos recomendó que el incremento de peso en las embarazadas debiera ser:
- 12.7-18,2 kg en mujeres de bajo peso.
- 11,4 a 15,9 kg en embarazadas normales.
- 6,8-11,4 kg en sobrepeso
- 5,0-9,1 kg para embarazadas con obesidad.
Estas categorías fueron establecidas sobre la base del índice de masa corporal definido como, peso previo al embarazo dividido por la estatura al cuadrado.
Se estudió la asociación entre ganancia de peso durante el embarazo y resultados perinatales, (grandes o pequeños para la edad gestacional, y tasa de operación cesárea). Encontró una estrecha asociación entre bajo incremento de peso materno y restricción de crecimiento intrauterino, y entre alto incremento de peso, con recién nacidos grandes para la edad gestacional y, mayor porcentaje de operación cesárea.
El efecto de la ganancia de peso sobre el feto depende del estado preconcepcional. Es así como el aumento exagerado del peso aumenta el riesgo de preeclampsia y diabetes gestacional.
En Chile y de acuerdo a las recomendaciones del Ministerio de Salud, el incremento indicado es de acuerdo al IMC y diagnóstico nutricional pregestacional. Por lo tanto, la recomendación de incremento de peso total se presenta en la siguiente tabla:
| IMC pre gestacional | Feto único (kg/mes) | Incremento (g/semana) | Embarazo múltiple (kg/mes) |
|---|---|---|---|
| Bajo peso | 12,0 -18 | 400-600 | - |
| Normopeso | 10,0-13 | 330-430 | 17-15 |
| Sobrepeso | 7,0-10,0 | 230-330 | 14 - 23 |
| Obesidad | 6,0-7,0 | 200-230 | 11-19 |
Fuente: Minsal. Gráfica para el incremento de peso en la embarazada.
Aporte Calórico y Proteico
Aporte Calórico
En un embarazo normal, existe un incremento del gasto energético, que ocurre principalmente durante el segundo y tercer trimestre. En un embarazo normal y en una mujer de peso normal pre-gestacional, no se recomienda una mayor ingesta calórica durante el primer trimestre, pero se debe aumentar el aporte calórico en 350 y 450 Kcal/día durante el segundo y tercer trimestre respectivamente.
Esta suplementación energética se asocia a un adecuado incremento de peso materno y del recién nacido y una reducción en el riesgo de recién nacidos pequeños para la edad. Para la determinación de los requerimientos de calorías, considerar el estado nutricional de la mujer y si el embarazo es de feto único o múltiple.
Aporte Proteico
La unidad feto-placentaria consume aproximadamente 1 Kg de proteínas durante el embarazo, principalmente en el tercer trimestre. La embarazada debe ingerir 0,8 g/Kg/día de proteínas, equivalentes a aproximadamente 71 gramos por día y en el caso de la nodriza, esta misma cantidad. 100 grs de carne aportan aproximadamente 15 g/proteína, una taza de leche aprox 7 gramos de proteínas.
Carbohidratos
El feto en desarrollo usa la glucosa como principal fuente energética. Además durante el tercer trimestre, la glucosa es esencial para el cerebro fetal. La recomendación para la mujer embarazada, es un consumo diario de 175 gramos de carbohidratos.
Suplementación Nutricional
Hierro
El hierro es el único nutriente cuyas necesidades no son cubiertas completamente con la ingesta de una dieta normal. Los requerimientos de hierro durante el embarazo son de 27 mg por día y su aporte en la dieta corriente no supera los 15 mg, de modo que un aumento de esta cantidad en el consumo habitual, implicaría un aumento en la ingesta de alimentos ricos en este mineral, esto es, principalmente de origen animal como carnes y lácteos bajos en grasas y huevos.
Aún así, la ingesta puede estar deficiente de acuerdo a la recomendación aumentada en este período, por lo que en embarazadas normales se debe aportar 30 a 60 mg por día de hierro elemental, en forma de sales ferrosas como fumarato, gluconato, o sulfato desde las 16 semanas de gestación en adelante.
Las pérdidas de hierro asociadas al embarazo y lactancia son de aproximadamente 1000 mg. La mejor fuente de fierro es el hierro hem (presente en carnes, lácteos y huevos). En mujeres sin anemia, se recomienda un consumo de fierro de alrededor de 15 a 30 mg al día. La gran mayoría de los suplementos vitamínicos prenatales, contiene esta cantidad de fierro. Mujeres con anemia ferropriva deben recibir una dosis adicional de 30 a 120 mg/día, hasta corregir la anemia.
Calcio
La recomendación diaria de aporte de calcio es de 1000 mg al día de calcio elemental en mujeres de 19 a 50 años de edad y de 1300 mg al día en jóvenes de 14 a 18 años, siendo la misma recomendación para mujeres embarazadas y nodrizas (4 a 5 lácteos diarios). Una taza de leche aporta aproximadamente 230 mg de calcio y una tajada de queso blanco, aproximadamente 150 mg de calcio.
Ácido Fólico
Recientemente el Centro de Control de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos ha recomendado la administración rutinaria de 0,4 mg de ácido fólico a todas las mujeres en edad fértil, desde al menos un mes antes del embarazo, hasta el primer trimestre de la gestación. Se recomienda que la mujer tome un suplemento de ácido fólico (0,4-0,8 mg por día) 3 meses antes y 12 semanas después de la concepción para prevenir el riesgo de defectos del tubo neural. En aquellas mujeres con antecedentes de embarazos con esta condición, se debe suplementar con 4 mg diarios.
En Chile, la harina de trigo fortificada con ácido fólico y un pan tipo marraqueta (100 g) aporta aproximadamente. 200 mcg de ácido fólico.
Multivitamínicos y Minerales
No se recomienda la suplementación de multivitamínicos. Sólo en aquellas mujeres que no consumen una dieta adecuada se debe recomendar en el segundo trimestre suplementación diaria con vitaminas y minerales que contengan 27 mg de fierro, 11 mg de zinc, 2 mg de cobre, 250 mg de calcio, 2 mg de vitamina B6, 300 ug de folato, 50 mg de vitamina C y 600 UI de vitamina D.
Es importante revisar que los suplementos no sean combinados con la vitamina A, por su potencial efecto teratogénico cuando es administrada como suplemento a las mujeres embarazadas. Hasta ahora no se ha demostrado que los suplementos nutricionales sean un tratamiento estándar para la restricción del crecimiento intrauterino. Se recomienda un suplemento diario de 400 UI (15 microgramos) de vitamina D. Esta dosis se encuentra en la mayoría de los multivitamínicos disponibles.
Las mujeres que están amamantando deberían incrementar su ingesta calórica en 300- 500 Kcal diarias por sobre su ingesta antes del embarazo. Es recomendable mantener el suplemento vitamínico, para satisfacer las necesidades extras de fósforo, magnesio, folato y calcio. Se recomienda un consumo diario de calcio de 1000 mg al día.
Recomendaciones Dietéticas Antes, Durante el Embarazo y Lactancia
| Nutriente | No embarazada | Embarazada | Lactancia |
|---|---|---|---|
| Proteínas (g) | 46 | 71 | 71 |
| Carbohidratos (g/día) | 130 | 175 | 210 |
| Vitamina A (ug) | 700 | 770 | 1.300 |
| Vitamina D (ug) | 15 | 15 | 15 |
| Vitamina E (mg) | 15 | 15 | 19 |
| Vitamina K (ug) | 90 | 90 | 90 |
| Vitamina C (mg) | 75 | 85 | 120 |
| Folato (ug) | 400 | 600 | 500 |
| Niacina (mg) | 14 | 18 | 17 |
| Riboflavina (mg) | 1,1 | 1,4 | 1,6 |
| Tiamina (mg) | 1,1 | 1,4 | 1,4 |
| Piridoxina B6 (mg) | 1,5 | 1,9 | 2,0 |
| Calcio (mg) | 1.000 | 1.000 | 1.000 |
| Fósforo (mg) | 700 | 700 | 700 |
| Yodo (mg) | 150 | 220 | 290 |
| Fierro (mg o Hierro elemental) | 18 | 27 | 9 |
| Magnesio (mg) | 320 | 350 | 310 |
| Zinc (mg) | 8 | 11 | 12 |
SOURCES: Dietary Reference Intakes for Calcium, Phosphorous, Magnesium, Vitamin D, and Fluoride (1997); Dietary Refe- rence Intakes for Thiamin, Riboflavin, Niacin, Vitamin B6, Folate, Vitamin B12, Pantothenic Acid, Biotin, and Choline (1998); Dietary Reference Intakes for Vitamin C, Vitamin E, Selenium, and Carotenoids (2000); Dietary Reference Intakes for Vitamin A, Vitamin K, Arsenic, Boron, Chromium, Copper, Iodine, Iron, Manganese, Molybdenum, Nickel, Silicon, Vanadium, and Zinc (2001); Dietary Reference Intakes for Water, Potassium, Sodium, Chloride, and Sulfate (2005); and Dietary Reference Intakes for Calcium and Vitamin D (2011). These reports may be accessed via www.nap.edu. Dietary Reference Intakes for Energy, Carbohydrate, Fiber, Fat, Fatty Acids, Cholesterol, Protein, an...
Subir mucho o muy poco de peso durante el embarazo puede ser perjudicial, tanto para la salud de la mamá como para la del niño. El ideal es seguir un control periódico con el médico.
Pese a que hoy en día se sabe que en el embarazo no se debe “comer por dos” como se pensaba antiguamente, el aumento de peso durante la gestación es un tema que todavía genera una legítima preocupación en las mujeres. De acuerdo a lo que sostiene el doctor Andrés Pons, ginecólogo y obstetra de Clínica Las Condes, siempre es importante tener en cuenta el estado preconcepcional de la madre.
“En términos generales, las embarazadas deberían subir entre 7 y 12 kilos en total. Lo anterior -agrega-, porque el aumento de peso de la embarazada tiene una directa relación con el peso del niño al nacer. “Hay mujeres que suben poco y tienen guaguas de bajo peso, pero ése no es el único factor ya que en esto incide mucho la funcionalidad de la placenta. En efecto, también hay mujeres que aumentan poco de peso y tienen guaguas de tamaño normal. Quienes suben mucho, tienen más riesgo de sufrir diabetes gestacional, hipertensión (o preeclampsia) y otras patologías del embarazo.
“Lo ideal es que el aumento de peso sea progresivo y paulatino. Durante los primeros tres meses no se debiera engordar más de 1 ó 2 kilos, debido no sólo a las náuseas, sino también al tamaño del feto y del útero, y a la menor retención de líquidos. Durante el segundo trimestre, una mujer con peso normal debiera subir entre 4 y 4,5 kilos, y en los últimos tres meses puede aumentar entre 5 y 5,5 kilos. En general, y considerando una ingesta promedio de 2.000 calorías diarias, sería necesario agregar sólo 200 a 300 calorías al día en la dieta diaria.
El aumento de peso saludable en el embarazo influye directamente en el desarrollo óptimo del feto. Cuando una madre gana demasiado peso durante la gestación, el riesgo de que su bebé nazca significativamente más grande que el promedio (o macrosómico, con un peso superior a 4 kg) aumenta considerablemente. Además, investigaciones recientes han establecido una conexión entre el sobrepeso materno y diversos defectos congénitos. Por otro lado, ganar poco peso incrementa el riesgo de parto prematuro (antes de la semana 37). Estudios muestran que el bajo peso materno se asocia con retraso del crecimiento intrauterino y mayor probabilidad de que el bebé nazca con peso inferior a 2,5 kg.
Mantener un peso normal en el embarazo proporciona beneficios inmediatos y a largo plazo para la madre. En primer lugar, reduce significativamente el riesgo de desarrollar complicaciones durante la gestación, como diabetes gestacional, hipertensión y preeclampsia. El peso ideal para embarazadas no sigue una regla única. Para determinar tu categoría de peso, necesitas calcular tu IMC con el peso que tenías justo antes de quedar embarazada. Esta fórmula se obtiene dividiendo tu peso en kilogramos entre tu estatura en metros al cuadrado (peso/estatura²). Por ejemplo, una mujer que mide 1,65 metros y pesa 60 kg tendrá un IMC de 22,0 (60/1,65² = 60/2,72 = 22,0).
Además, es importante considerar el ritmo de ganancia de peso por trimestre. Durante el primer trimestre, lo habitual es aumentar entre 0,5 y 2 kg. Es normal que algunas mujeres no ganen peso o incluso lo pierdan debido a las náuseas. Una mujer embarazada muchas veces desconoce exactamente cómo se distribuyen esos kilos adicionales. El peso ganado durante el embarazo se distribuye entre varios componentes. Como podemos observar, aproximadamente sólo una cuarta parte del peso ganado corresponde realmente a reservas de grasa materna.
Es fundamental entender la diferencia entre el peso «funcional» y las reservas de grasa. El peso funcional incluye todos los componentes necesarios para mantener el embarazo: bebé, placenta, líquido amniótico, aumento del útero y del volumen sanguíneo. Por otra parte, el peso correspondiente a los depósitos grasos (entre 2,5 y 4 kg) cumple una función biológica crucial: servir como reserva energética para la lactancia. Durante el embarazo, el metabolismo materno experimenta cambios importantes.
Lograr un aumento de peso saludable en el embarazo requiere de una estrategia nutricional planificada junto con hábitos adecuados. Contrario a la creencia popular, no es necesario «comer por dos». Durante el primer trimestre, no se requieren calorías adicionales. Es en el segundo trimestre cuando necesitarás aproximadamente 300-350 calorías extras diarias, equivalentes a medio sándwich y un vaso de leche descremada.
El ejercicio regular ofrece múltiples beneficios, incluyendo mejor sueño, control de peso y recuperación más sencilla después del parto. Actividades seguras incluyen caminar a paso ligero, nadar, hacer yoga prenatal o ejercicios aeróbicos de bajo impacto. Las vitaminas prenatales complementan tu alimentación en el embarazo al proporcionar nutrientes esenciales. Otros nutrientes importantes incluyen hierro, calcio, vitamina D y yodo (en países cuya sal no está yodada).
El aumento de peso durante el embarazo representa, sin duda, un aspecto fundamental para garantizar tanto la salud materna como el desarrollo óptimo del bebé. Cada mujer debe entender que no existe una regla universal. Por el contrario, las recomendaciones varían considerablemente según el IMC pregestacional, oscilando entre 6-7 kg para mujeres con obesidad hasta 12-15 kg para aquellas con bajo peso.
Resulta esencial comprender que el peso ganado no es simplemente grasa, sino una combinación estratégica de elementos vitales: el bebé, la placenta, el líquido amniótico, el aumento del volumen sanguíneo y las reservas energéticas necesarias para la lactancia. La alimentación equilibrada, particularmente ajustada a cada trimestre, constituye la base de un embarazo saludable. Durante el primer trimestre no se requieren calorías adicionales, mientras que en el segundo y tercero las necesidades aumentan gradualmente.
Además, el ejercicio físico moderado y regular, junto con las vitaminas prenatales adecuadas, complementan esta estrategia nutricional. Darse tiempo para comer 4-5 comidas al día y no saltarse los horarios de las comidas, asegura que los nutrientes lleguen de forma constante al bebé. La variedad de alimentos es muy importante para asegurar el aporte de todos los nutrientes que necesitas durante el embarazo, esto quiere decir ¡No hay que comer mucho, sino comer mejor!
Finalmente, tanto la malnutrición por exceso o por déficit, conllevan riesgos significativos. Mientras que ganar demasiado peso predispone a diabetes gestacional, preeclampsia y macrosomía fetal, el aumento insuficiente puede provocar parto prematuro y bajo peso al nacer.
tags: #Peso
