Dentro de las distintas modas que buscan alojarse bajo el paraguas de lo saludable, dos que se han mantenido en el tiempo son el vinagre de manzanas y el jugo de limón en ayunas. Son tantos sus adeptos que parecieran ser brebajes casi milagrosos, perfectos para aliviar desde la salud intestinal hasta para bajar de peso (claim que, de partida, es tóxico en sí mismo).
Es común escuchar a algunas personas que se lamentan porque llevan semanas a régimen y no han logrado bajar de peso. O que no les resulta la dieta que sí les sirvió años atrás o la que fue muy efectiva con algún conocido. En definitiva, nada les funciona, ¿por qué?
Veamos qué pasa realmente cuando consumimos estos líquidos ¿Cumplen con tanta maravilla prometida?
El Limón: ¿Un Aliado para la Pérdida de Peso?
Por su parte, el limón es una fruta cuyo consumo conlleva una serie de beneficios, principalmente al ser una buena fuente de vitamina C, pero bajo ningún concepto sirve para bajar de peso. “Su único aporte, en este sentido, es que podría ayudar a mejorar el estreñimiento gracias a la fibra que contiene”, dice la nutricionista.
El limón es un cítrico que goza de una gran popularidad por muchos motivos: es accesible, nutritivo, y puedes sumarlo a tu dieta de muchas maneras. Una forma muy sencilla es mediante su jugo, pero sin descartar la cáscara. Veamos cómo preparar esta bebida y que puedes obtener de ella.
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Como su nombre lo indica, el jugo de limón es el líquido que se extrae de los limones al ser exprimidos. Representa aproximadamente el 30% del peso del fruto, y se estima que de un limón se puede obtener casi 50 g de jugo.
Propiedades Medicinales del Limón
El jugo de limón es reconocido por su importante contenido de vitamina C, aunque también aporta otras vitaminas, como la A, B, D, E y K, también minerales, como calcio, fósforo, hierro, magnesio, manganeso, potasio y zinc, y agua.
El limón favorece la secreción de bilis, mientras que el ácido cítrico quema la grasa y las proteínas del estómago. La acidez del limón ralentiza la digestión y reduce el índice de azúcar en sangre: puntos clave en el proceso de adelgazamiento.
Beneficios de la Cáscara de Limón
Aunque este líquido suele ser lo más aprovechado del limón, también se puede usar su cáscara o ralladura. La primera es la capa exterior del fruto, así como la delgada médula blanca que se encuentra por debajo. Mientras que la ralladura es solamente la capa de piel de color amarillo. A diferencia que la médula blanca, que es amarga, la ralladura aporta aroma y sabor, ideales para preparar tragos o cócteles, sopas, ensaladas, guisos, curry, bollos y tortas.
Si se lo combina con la cáscara, que también aporta fibra dietética y una mayor concentración de los compuestos beneficiosos del limón, como limoneno o flavonoides, se puede obtener una bebida con muchas propiedades beneficiosas:
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- Mejora la digestión: El jugo de limón ayuda a mejorar la digestión estimulando la producción de saliva y jugos gástricos. La cáscara de limón aporta compuestos antioxidantes y más vitamina C, promoviendo la eliminación de toxinas.
- Ayuda a cuidar la salud cardiovascular: El jugo de limón posee una importante concentración de vitamina C, que actúa reduciendo el daño oxidativo causado por los radicales libres.
- Favorece la pérdida de peso: El jugo de limón es bajo en carbohidratos y azúcar, está recomendado en dietas para adelgazar y es utilizado por quienes tienen diabetes.
- Reduce el riesgo de cálculos renales: Beber el jugo limón con cáscara puede ayudar a reducir el riesgo de cálculos renales debido a la presencia de citrato.
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¿Cómo Preparar Jugo de Limón con Cáscara?
El jugo de limón con cáscara es muy fácil de preparar. Solo necesitas utilizar ½ litro de agua por cada limón y algún endulzante a gusto, preferentemente miel. Una vez lavados los limones que vayas a utilizar y retiradas sus semillas, puedes optar por:
- Mezclar los ingredientes en una licuadora. Opcional: puedes reemplazar parte del agua por hielo si deseas tomar una bebida fría.
- Hervir las cáscaras de limón durante 15 minutos en un litro de agua, retirar del fuego, agregar el jugo de limón, el endulzantes y mezclar bien. Esta opción es ideal para tomar caliente, aunque puedes dejarla enfriar.
Precauciones al Consumir Limón con Sal
Aunque el jugo de limón con cáscara es una bebida con propiedades saludables, el secreto de sus beneficios se encuentra en la moderación. Limita su consumo a un vaso por día, ya que en exceso puede agravar úlceras estomacales y ardores, ya que activa enzimas como la pepsina, que descompone proteínas.
Consejos Adicionales para una Pérdida de Peso Exitosa
Bernardita Vignola, nutricionista del Programa de Obesidad de Clínica Universidad de los Andes, explica aquellos hábitos que permiten obtener una baja de peso exitosa y sostenida en el tiempo:
- Ser realista: Pretender bajar muchos kilos en una semana o en un tiempo acotado es poco probable, por lo que hay que ponerse metas realistas. La mejor manera es asesorarse por un especialista que guíe este proceso.
- El peso no es todo: Además de reducir kilos, es importante que la baja de peso sea en grasa, por lo que el ejercicio y el consumo de proteínas es fundamental para no perder masa muscular.
- No saltarse comidas: Creer que por comer menos veces al día se va a bajar de peso más rápido es un clásico error, ya que es muy probable que a la siguiente comida se llegue con hambre y se ingiera más.
- Reducir las porciones: Está bien guiarse por los alimentos permitidos en un plan de alimentación, pero no se consigue nada si se come el doble de lo indicado.
- Considerar los aderezos: Una ensalada puede ser perfecta para complementar un plato de comida, y logrará aumentar el volumen del plato, mejorando la sensación de saciedad.
- Comer concentrado y lento: Comer frente a un televisor, mirando el celular o trabajando en el computador no es la mejor opción, ya que no se tiene conciencia de lo que se ingiere y muchas veces uno se puede pasar en la cantidad.
- Evitar alimentos ultraprocesados: Preferir alimentos naturales, caseros, sin olvidar que, si la idea es bajar de peso, estos deben ser consumidos en porciones adecuadas.
- No dejar de lado las proteínas: Carnes, huevos, lácteos y legumbres son ricos en proteína y deben estar incluidas en un plan de alimentación.
- Complementar con actividad física: El ejercicio es el mejor aliado para bajar de peso. Aumenta el gasto energético diario e incrementa la masa muscular, lo que a su vez acelera el metabolismo.
- No olvidarse de la hidratación: Es fundamental ingerir líquidos durante el día, pero sin azúcar y ojalá agua.
Todas las dietas producen resultados favorables cuando se cumplen, además, la pérdida de peso inicial puede predecir la cantidad de peso perdido y mantenido durante hasta cuatro años.
La Dieta Mediterránea: Una Opción Saludable
Entre sus beneficios se le reconoce reducir los índices de obesidad, colesterol, hipertensión y diabetes. Es rica en antioxidantes, protege contra algunas tipos de cáncer y disminuye las enfermedades cardiovasculares, entre otras cosas. Pescados, frutas, verduras, cereales, legumbres, frutos secos, olivas y vino. Sólo productos frescos, nada envasado.
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“El origen de esta dieta data de los años sesenta, con el llamado Estudio de los Siete Países. Fue en ese momento cuando se estableció que en el Mediterráneo, principalmente en Italia y Grecia, existía una mayor expectativa de vida y una menor prevalencia de enfermedades crónicas en comparación a países como Estados Unidos.
