En la actualidad, el consumo excesivo de bebidas azucaradas (BA) es un tema de creciente preocupación. Estudios sugieren que su consumo incrementa el riesgo de obesidad, diabetes mellitus, síndrome metabólico, algunos tipos de cáncer y osteoporosis.
Chile se encuentra entre los mayores consumidores de bebidas a nivel mundial, ocupando el tercer lugar en el consumo de Coca-Cola, superado solo por México y Estados Unidos.
Una familia chilena gasta en promedio $11.657 y consume 26 litros al mes en bebidas gaseosas. Las familias más pobres gastan $ 6.660 pesos y consumen 15 litros al mes.
Las BA tienen 44 Kcal por 100 ml, al calcular la ingesta promedio en Chile sería de 95 kcal/día provenientes de las BA.
Las bebidas de fantasía pueden ser endulzadas con azúcar proveniente de la remolacha azucarera, caña de azúcar, jarabe de maíz alto en fructosa o edulcorantes no nutritivos como aspartamo, acesulfame k o estevia, aportando estos últimos 0 kcal por porción.
Lea también: Componentes Clave Bebidas
La BA es el tercer producto en importancia en la canasta de alimentos en Chile, sólo superadas por bienes de consumo básico como la carne y el pan.
Impacto del consumo de bebidas azucaradas
Bebidas azucaradas y sus consecuencias en tu salud
Un reciente meta-análisis de 22 estudios analizó el consumo de BA y el incremento de peso corporal encontrando asociaciones positivas entre estas variables.
Estudios muestran que el grupo que consumía BA incrementó 1,6 k de peso corporal y 1,3 k de masa grasa en un periodo de 10 semanas.
Un estudio longitudinal con 548 escolares, muestra que con cada 200ml/día de BA consumida el riesgo de obesidad aumenta 1,6 veces y el IMC en 0,24 Kg/m2.
En adultos, un estudio realizado por Bes-Rastrollo y cols, el quintil más alto de consumo de BA (≥ 87,5 ml día) presentaba un OR= 1,6 (IC95% 1,2-2,1) para riesgo de obesidad.
Lea también: Garbanzos: calorías y nutrientes
Un reciente meta análisis realizado por Morenga y cols. concluye que el azúcar y las BA es un factor en el aumento de peso, no así otros hidratos de carbono OR= 1,55 (IC95% 1,32-1,82).
Mozaffarian y cols. en un estudio prospectivo que incluyeron a 120.877 personas, indicando que el consumo de BA (+0,4 k), junto a papas fritas (+0,76k), papas (+0,58 k), carnes rojas (procesadas y sin procesar; +0,43 k) se asociaron a incremento de peso a largo plazo.
El peso y la grasa corporal aumentó en 1,6 y 1,3 kilos respectivamente en los grupos que bebieron BA y disminuyeron en 1,0 y 0,3 kilos respectivamente, los que consumieron aspartame.
Una revisión sistemática y meta-análisis indicó que las BA se asociaron con menor ingesta de leche, calcio y otros nutrientes y con una mayor riesgo de patologías como diabetes mellitus.
Bebidas azucaradas y Diabetes Mellitus
Wang y cols. Determinaron que en niños con sobrepeso un consumo de 100 ml de BA se asociaba con un aumento 0,1 de HOMA y 1,1 mm de Hg de presión arterial sistólica, en cambio en niños que presentaban intolerancia a la glucosa 100 ml de BA se asoció con un aumento de 1,4 mm Hg de presión arterial sistólica y 4 cm en circunferencia de cintura.
Lea también: Guía nutricional del melón
En caso de la DM2, un estudio indicó que el consumo de BA (>336 ml) se asoció con un incremento en el riesgo de DM2 OR= 1,52 (IC95% 1,26-1,83), ajustando por ingesta energética e IMC.
Por otra parte Fagherazzi y cols. en un estudio realizado en mujeres italianas mostró que un consumo >359 ml de BA presento un HR 1,34 (IC95% 1,05-1,71) para incremento de riesgo de DM2.
Situación similar se observó en el estudio de cohorte (n=40.389 hombres) realizado por de Koning y cols., en el cual el consumo de BA >1 porción/ día presenta un riesgo (HR) de 1,67 (IC95% 1,31- 2,13).
Un estudio longitudinal que siguió durante 8 años a 91.249 mujeres, las que consumieron ≥ 1 porción/día de BA, tenía el doble de probabilidades que las que consumieron <1 porción al mes de BA de desarrollar diabetes.
Malik y cols. en otro reciente meta-análisis indicó que el consumo de 334 ml/día BA se asoció a un incremento en el riesgo de diabetes RR= 1,25 (IC95% 1,10-1,42).
Síndrome metabólico, dislipidemia y enfermedad cardiovascular
Un estudio prospectivo mostró que en adultos (X 52,9 años), el consumo de 1 BA/día presenta un OR 1,48 para incremento de riesgo de SM, esto es importante dada la relación del SM con DM2.
Existe evidencia prospectiva que mujeres que consumen más de 2 bebidas gaseosas al día (500 cc) tienen un OR de 1,35 (IC 95%1,30-1,69) para desarrollar enfermedad coronaria.
En un meta-análisis que incluyó a 294.617 participantes con 10.010 casos de diabetes 2 y 3.105 casos de cardiopatía coronaria, los individuos del cuartil de mayor consumo de BA presentaron 24% de mayor riesgo de enfermedad cardiometabólica que los sujetos del cuartil más bajo de consumo, RR: 1,24 (IC 95% 1,12-1,34), al ajustar por IMC e ingesta energética el riesgo se incrementó RR; 1,31 (IC 95% 1,16-1,48).
Duffey y cols. detectaron que el consumo de 227 ml de BA se asoció a un incremento de triglicéridos, colesterol LDL y menor colesterol HDL.
El estudio de Dhingra y cols. indicó una mayor prevalencia de síndrome metabólico en adultos que consumían ≥1 BA/día.
Se ha asociado el consumo de BA a la enfermedad cerebrovascular, indicando que el consumo de BA incrementaba el riesgo de enfermedad cerebrovascular RR= 1,16 (IC95% 1,00-1,34).
Finalmente un estudio de cohorte en hombres con 22 años de seguimiento, indica que los participantes con mayor consumo (3-7 veces a la semana) de BA (cuartil superior) presentaban un riesgo relativo mayor del 20% de enfermedad coronaria que aquellos en el cuartil inferior el consumo de BA RR=1,20 (IC95% 1,09-1,33), además el consumo de BA se asoció significativamente al aumento de los triglicéridos del plasma, proteína C-reactiva, interleucina-6, y los receptores del factor de necrosis tumoral 1 y 2 y con la disminución HDL, lipoproteína (a), y leptina (P <0,02).
Riesgo de hiperuricemia
Recientes estudios han asociado el consumo de BA con un significativo mayor nivel de ácido úrico en suero.
Datos prospectivos también han sugerido que BA tienen el potencial de aumentar el riesgo de hiperuricemia y gota en hombres.
Un reciente estudio realizado en población coreana mostró que el consumo elevado de BA en hombres (quintil 5 de consumo, definido como ≥13.4 mL/día) presenta un OR ajustado 1.35 (IC= 95% 1.07-1.71).
Análisis prospectivos mostraron que los cambios en los niveles de ácido se producen cuando el consumo es de BA que contienen fructosa y no BA que contienen sacarosa.
Se ha propuesto que la fructosa podría jugar un rol importante en la producción de ácido úrico intracelular y un aumento posterior de ácido úrico en suero.
Osteopenia y osteoporosis
Un estudio transversal realizado en México con 328 mujeres en edad reproductiva asoció el consumo de BA con el riesgo de osteopenia u osteoporosis OR= 11,186 (IC 95% 5,7-21,6; p = 0,001).
El consumo de BA incrementaba en 3 veces el riesgo de no beber leche en el desayuno OR =2,791; IC 1,7-4,4 (p = 0,030).
Estudios transversales realizados en niños y adolescentes han asociado el consumo de BA con una baja DMO, aunque los autores sugieren que tales asociaciones pueden ser debido a un reemplazo de la leche por BA.
Tucker y cols evaluaron a 1413 mujeres pertenecientes en el estudio de Osteoporosis de Framingham, indicando que las bebidas colas se asocian a una baja en la DMO (ajustado por variables de confusión como una baja ingesta de calcio), los autores consignan a la cafeína como uno de los pasibles factores que disminuyen la DMO.
La cafeína junto al ácido fosfórico presentes en las BA colas, la cafeína incrementa el calcio urinario; dietas altas en fósforo y bajos en calcio llevan a complejos que reducen el calcio sérico, la estimulación de la hormona paratiroidea (PTH), que provoca la resorción ósea.
Sin embargo se ha sugerido que la cantidad de ácido fosfórico presente en las bebidas colas es insuficiente para causar este desequilibrio.
Riesgo de cáncer
Algunos estudios han reportado un riesgo elevado de cáncer de páncreas con un alto consumo de BA, las que pueden contener una gran cantidad de jarabe de maíz alto en fructosa, sin embargo los datos no son completamente consistentes.
Un meta-análisis encontró un riesgo entre el consumo de BA y cáncer de páncreas RR=1,21 (IC del 95%: 0,98-1,63).
Otro meta-análisis asoció el consumo consume de BA y riesgo de cáncer pancreático (RR multivariado = 1.19; 95% CI, 0.98-1.46 comparado ≥250 gr/día de BA), los autores concluyeron que las BA presentan una asociación sugestiva y positiva para el riesgo de cáncer.
Una revisión sistemática y meta-análisis concluyen que determinados tipos de hidratos de carbono, especialmente fructosa >25 g/día, puede incrementar el riesgo de cáncer de páncreas RR = 1.22 (95% CI: 1.08-1.37).
Zhang y cols. analizaron 13 estudios de Cohorte (731.441 participantes de ambos sexos), seguidos entre 6 y 20 años con el objetivo de determinar la asociación entre consumo de BA y riesgo de cáncer, el consumo de BA no se asoció con riesgo de cáncer de colon.
tags: #Caloria
