La Dieta del Agua: Riesgos y Beneficios

Aunque es posible sobrevivir algunos días sin alimentos, no es posible hacerlo sin agua ya que posee funciones fisiológicas esenciales. Desde un punto de vista fisiológico, el agua es un componente indispensable de todos los tejidos corporales.

El agua es fundamental para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. Esto, porque cada célula de nuestro cuerpo necesita del agua para funcionar de forma adecuada. Es esencial para los procesos fisiológicos de la digestión, absorción y eliminación de toxinas o de productos metabólicos no digeribles. Además, determina la composición y función del aparato circulatorio.

En general, cuando la cantidad de líquido ingerido es equivalente a lo perdido, se alcanza un estado que se denomina "equilibrio hídrico"; es decir, se está ingiriendo la cantidad suficiente como para reponer las pérdidas. En la vida diaria, los ingresos de líquidos son a través de la ingesta de agua, el agua contenida en los alimentos y el agua producida en el metabolismo de los alimentos para transformase en energía.

Por otro lado, las pérdidas ocurren a través de la orina y las heces (o deposiciones), la transpiración y la exhalación. Cuando el equilibrio hídrico antes señalado no se logra, la persona se expone a sufrir deshidratación, que se observa en los siguientes signos: disminución del volumen y frecuencia de orina; piel y mucosas secas; falta de apetito; sensación de fatiga; ausencia de lágrimas al llorar.

Beneficios de tomar agua

La recomendación general diaria para un adulto es de 2 a 2,5 litros (basado en adulto promedio de 70 kilos, 15-20 ml/kg de peso), y en niños es de 1 a 1,5 litros (basado en aportes de 50-60 ml/kg de peso). Las necesidades de líquido dependen del peso de la persona y de la etapa de vida de cada uno. De todas formas, se recomiendan aportes especiales en grupos específicos como deportistas, mujeres en etapa de lactancia, dietas hiperproteicas y enfermedades con riesgo de deshidratación fiebre, diarreas, vómitos.

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Es poco habitual que una persona sana pueda consumir una cantidad de líquido tan excesivo como para causar daño en su salud. Sin embargo, existen ciertos tipos de enfermedades que pueden presentar ingestas altas de líquidos (término médico conocido como "polidipsia"), como en los diabéticos descompensados. Además, existen patologías en donde el consumo total de líquidos normal para la gran mayoría de la población podría ser excesivo para la enfermedad de base que los afecta (insuficiencia cardíaca, insuficiencia renal descompensada, insuficiencia hepática, entre otros).

Agua Potable vs. Agua Purificada

Se denomina agua potable o agua de consumo humano al agua que puede ser consumida sin riesgo de contraer enfermedades. Por otro lado, el agua potable tiene dos orígenes: aguas superficiales (ríos, lagos y embalses) y aguas subterráneas (pozos y fuentes).

En ambos casos el agua aún no está completamente limpia para poder ser consumida. Para eliminar los contaminantes y los excesos de sales se añaden sustancias denominadas coagulantes que van a reaccionar en el agua, produciendo la separación de estas sales y partículas del total del agua.

Agua Potable vs. Agua Purificada

Es un tema controversial. A favor del agua corriente está que es de bajo costo y llega a gran parte de la población. “Lo más recomendable es ingerir agua purificada, pero si eso no es posible y las personas deben consumir agua potable, les sugiero que realicen una constante limpieza del hervidor, para así evitar la acumulación de sarro, el cual se va acumulando con el tiempo y podría provocar algún tipo de cálculo. Otra muy buena opción es instalar un filtro en la llave para eliminar las impurezas del agua.

En relación al consumo de agua alcalina (aquella que ha sido sometida a un proceso de ionización), la profesional no la recomienda, pues tiene un pH (medida de acidez) mayor de 7, lo que no es beneficioso para la salud. “No se recomiendan las dietas o las aguas alcalinas, porque el organismo necesita mantenerse en un PH neutro. No es beneficioso para la salud que nuestro organismo tenga un PH alcalino. No se recomienda.

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¿Qué pasa con la leche, jugos y otras bebidas?

Sí, todas las ingestas de líquidos son relevantes, independiente del alimento de origen.

Bebidas Isotónicas: ¿Cuándo son necesarias?

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Ante una intensa actividad física y la aparente insuficiencia de agua, la opción que suele considerarse es la ingesta de bebidas isotónicas. Las bebidas isotónicas, popularmente conocidas como “bebidas deportivas”, han ganado gran popularidad en el mundo del ejercicio y la actividad física. Sin embargo, como ocurre con muchos productos, han surgido una serie de mitos y verdades en torno a su consumo.

Es un error común asumir que estas bebidas no contribuyen a la ingesta calórica. De hecho, contienen azúcares de fácil absorción que pueden acumularse en el organismo si no se queman con un esfuerzo físico suficiente. “No se recomienda el uso de bebidas isotónicas en personas que no se están ejercitando. De hecho, su recomendación es para aquellas personas adultas que realizan actividad física a una intensidad al menos moderada con una duración mínima de una hora.

Aunque estas bebidas fueron diseñadas originalmente para reponer los electrolitos y nutrientes perdidos durante el ejercicio intenso, no están limitadas a atletas de élite. La mayoría de las bebidas isotónicas comerciales contienen azúcares añadidos, también suelen incluir sodio, potasio y otros electrolitos esenciales. “Estos líquidos tienen alrededor de 4 gramos de azúcar por cada 100 ml.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que cuando se realiza actividad física, la temperatura corporal aumenta y como método de regulación se produce la sudoración, para lograr que el cuerpo vuelva a los estándares normales de funcionamiento. Para saber si el cuerpo necesita hidratación tras la actividad física, uno de los indicios más comunes es la sed, pero también la disminución y color de la orina.

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“La evidencia científica nos dice que la mejor hidratación la logramos con agua. Nuestro cuerpo está conformado por 70% de agua. Se recomienda una ingesta diaria de 2 a 3 litros de agua. Es importante no llegar a tener sed para tomar agua. Esta agua puede ser simplemente de la llave, ya que en Chile es muy segura, de fácil acceso y bajo costo.

Actualmente su uso se ha extendido tanto en deportistas que, por imitación y por reclamo publicitario, es frecuente ver incluso a niños/as tomándolas durante o después del ejercicio físico. Para Claudia Castillo, no hay dos visiones sobre este tema. “Las bebidas isotónicas se deben evitar en niños por su alto contenido de sales minerales y azúcares, favoreciendo el exceso de peso y aparición de caries dentales. En términos generales, la actividad física de los niños, ya sea en entornos escolares o durante el juego, suele carecer de la intensidad que justifique el consumo de bebidas isotónicas.

La Dieta del Agua y el Ayuno: ¿Una moda peligrosa?

Bajar de peso siempre ha sido un tema recurrente en gran parte de la sociedad. La influencer llevó a cabo un regimen de 21 días sin comer, donde sólo ingería agua. Los especialistas explican por qué es peligroso y detallan cómo debe ser una dieta sana.

La especialista añade que el límite son "36 horas sin comer, tiempo en que tu cuerpo comienza a utilizar las proteínas de reserva, y eso no es bueno. Y esto no es lo único.

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Llegó el verano y con ello las altas temperaturas, la práctica de deportes al aire libre, como playa, piscina, o campo. Sin embargo, hay que tener cuidado con qué nos hidratamos, pues el consumo de bebidas azucaradas aumenta el riesgo de obesidad y sobrepeso, mayor incidencia de diabetes tipo 2, genera riesgo de síndrome metabólico y resistencia a la insulina y estimula la acumulación de grasa en el hígado. Por lo anterior, lo mejor es consumir agua pura.

Eliminar los kilos de más es una meta que muchas personas se imponen, pero que pocas logran conseguir. La propuesta es beber cuatro o cinco vasos de agua a temperatura ambiente todas las mañanas en ayunas y dejar pasar 45 minutos antes de ingerir cualquier alimento sólido. Los primeros días se beben uno o dos vasos de agua, para ir aumentando la cantidad progresivamente hasta llegar a cinco. En cuanto a la comida, hay que restringir la ingesta a solo 15 minutos seguidos y dejar pasar, al menos, dos horas antes de tomar algo más.

Sin embargo, algunos expertos advierten que la dieta japonesa del agua templada puede llevar a una sobrehidratación (beber mucha agua en poco tiempo), lo que acarrea el riesgo de que caiga el nivel de sodio en la sangre, provocando hiponatremia, un trastorno que causa dolor de cabeza, vómitos, convulsiones y coma en casos muy graves. La verdad es que no hay suficiente información sobre la eficacia del agua por sí sola para adelgazar, aunque si se acompaña de restricción calórica, sí que es útil en programas de pérdida de peso. En definitiva, la solución al exceso de peso no pasa por beber agua, ni del grifo ni en ayunas ni con limón.

Sirope de Savia: ¿Una alternativa saludable?

El sirope de savia es un dulcorante natural. Se produce del fluido circulante o savia, de los arces de azúcar. Estudios han indicado que posee propiedades beneficiosas para la salud, principalmente como reemplazo del azúcar.

Pero esas investigaciones, indican nutricionistas, se ha realizado en el laboratorio, no en humanos. Aún así, en los últimos años se ha masificado su uso, no sólo como dulcorante, sino también como el elemento principal de una dieta. Un método para perder kilos que además han popularizado personajes del espectáculo, en el cual es el único alimento que se consume.

La denominada "dieta del sirope de savia" se clasifica dentro de las dietas tipo "detox", explica Ximena Martínez, nutricionista del Centro de Tratamiento de la Obesidad Red de Salud UC CHRISTUS. Ese tipo de dietas son aquellas, dice, "que se promueven con el objetivo desintoxicar el organismo por medio de un proceso de ayuno o semiayuno".

Existen estudios preliminares sobre el uso de este tipo de dietas que sugieren que poseen ciertos componentes nutricionales con propiedades de desintoxicación. Sin embargo, acota Martínez, rara vez se identifican las toxinas específicas que se pretenden eliminar o los mecanismos por las cuales se eliminan, entre otras falencias metodológicas. "Esto genera dificultades para validar científicamente sus resultados, por lo que se considera que no hay evidencia suficiente que las respalden", aclara.

Actualmente, y teniendo en cuenta la gran cantidad de productos químicos sintéticos a los que estamos expuestos, señala la experta, ésta es un área de investigación interesante y valiosa. Sin embargo, el cuerpo humano ya ha desarrollado mecanismos altamente sofisticados para eliminar toxinas, explica Martínez, "como son las vías de excreción de productos químicos y sus metabolitos en orina y heces, además del sudor y la respiración, por lo que incentivar este tipo de patrones dietarios no sería necesario".

El sirope de savia -mezcla entre sirope de arce y savia de palma- tiene un índice glicémico (IG) de 55 y aportan una media de 3 kcal por gramo. En su composición, dice la nutricionista, el 56% corresponde a fructosa, el 17% a glucosa y sólo el 5% a oligoelementos como minerales y vitaminas. Aclara que el porcentaje de minerales y vitaminas que posee es muy pequeño, por lo que habría que consumir una elevada cantidad para conseguir una porción significativa de nutrientes, lo que traería consigo un mayor aporte de fructosa.

Por lo tanto, dice, el riesgo de tener una dieta alta en fructosa es que el organismo la reserva como grasa en el hígado, "lo que puede favorecer la resistencia a la insulina, aumentar la exportación de triglicéridos a la sangre e incrementar los riesgos de hiperglicemia en pacientes diabéticos".

"La dieta del sirope de savia consiste en un programa de 10 días en el que todas las comidas se remplazan por una bebida a base de agua filtrada, jugo de limón, sirope de savia y pimienta de cayena. Habitualmente se recomienda una preparación de tres días antes y después de estos 10 días de dieta consumir zumos de frutas y verduras", indica Martínez.

El resultado es una pérdida de peso se logra con una restricción energética severa y una insuficiencia nutricional ya que durante los 10 días de dieta solo se permite el consumo de este preparado. "Como he mencionado anteriormente, estas dietas restrictivas carecen de evidencia y están lejos de ser recomendadas por un profesional de la salud debido a que los riesgos pueden exceden los supuestos beneficios. Al promover una rápida pérdida de peso también se pierde musculatura, esto repercute directamente en una disminución de la taza metabólica basal", advierte.

Las extremas condiciones a la que se somete el organismo pasan la cuenta. La nutricionista indica que quienes han seguido la dieta del sirope experimentan -principalmente en los primeros días- nauseas, dolor de cabeza, malestar general y un aumento de los niveles de estrés.

"El aumento del estrés eleva los niveles de cortisol lo que llevaría a un mayor apetito, preparando así un escenario idóneo para posibles atracones o trastornos alimentarios, recuperación del peso perdido y mayor dificultad de pérdida de peso en el futuro", indica Martínez.

Pero eso no es todo. Si el ayuno es extremo puede conducir a mayores deficiencias de proteínas y vitaminas, desequilibrio electrolítico, acidosis láctica y en algunos casos la muerte, "debido a que el aporte nutricional es insuficiente incluso bebiendo el líquido del sirope", señala la nutricionista.

Por todo lo anterior, dice, no hay dejarse tentar por el poder seductor de dietas que establecen una relación poco saludable con los alimentos y la nutrición. "El término 'desintoxicación' es muy atrayente. Según algunos psicólogos puede ser por la promesa de 'purificación' que es un ideal arraigados en la psicología humana. Estas dietas son basadas en ayunos religiosos que han sido populares a lo largo de la historia".

La mejor recomendación 'detox', destaca Martínez, es facilitar el trabajo de los órganos encargados para tal tarea. Un proceso que se puede realizar, ejemplica, bebiendo dos litros de agua al día -idealmente purificada idealmente- ya que permite eliminar toxinas por la orina facilitándole el trabajo al riñón.

"Mantenga una vida activa realizando ejercicio físico. De esta forma eliminará toxinas a través del sudor y la respiración, además de mantener un peso corporal saludable. El agua es utilizada por el organismo para eliminar toxinas y productos de desecho que éste no necesita. Cuando hay menos agua en el cuerpo, el corazón tiene que trabajar más para bombear la sangre oxigenada a todas las células y otros órganos principales, y eso puede causar fatiga.

En la mayoría de los casos, la razón principal de los dolores de cabeza y migrañas es la deshidratación. Cuando bebemos suficiente agua aumenta la tasa de metabolismo, es decir, los alimentos que consumimos se descomponen apropiadamente. Entre los beneficios de beber mucha agua se encuentra la reposición de los tejidos de la piel, así como su hidratación y el aumento de su elasticidad. Hay evidencia que sugiere que beber mucho líquido, principalmente agua, puede reducir el riesgo individual de padecer cáncer de vejiga, según la American Cáncer Society. Cuando el cuerpo recibe la cantidad de agua adecuada, mejora el sistema inmunológico. A nivel más específico, los beneficios de tomar agua permiten al organismo luchar contra enfermedades como la gripe y contra los ataques al corazón.

El mal aliento es una clara señal de que el cuerpo necesita más agua. La saliva ayuda a tu boca a liberarse de bacterias y mantener la lengua hidratada. Por esto, cada vez que tengamos mal aliento, lo primero que debemos hacer es beber mucha agua. Otra de las características del agua es que ayuda a eliminar los subproductos de la grasa. Al beber agua, el estómago se llena, lo que nos hace perder un poco el apetito.

Leve a moderada: sed, disminución de la sudoración, elasticidad reducida de la piel, disminución de la producción de orina y sequedad de la boca. El color de la orina es un buen indicador de falta de líquidos. Los menores necesitan más cantidad de agua que una persona adulta, pues están en constante movimiento, lo que facilita la deshidratación. “Cuando hay altas temperaturas, los niños hasta los 5 años deben beber una media diaria de 1 a 1,5 litros de agua.

Agua y salud

Ayudan a reponer los electrolitos perdidos a través de la transpiración, pero solo se deben usar cuando se practica ejercicio intenso durante más de una hora.

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