Peso Saludable y Desarrollo del Bebé en el Vientre Materno

El embarazo es un proceso natural para el cual el cuerpo de la mujer se encuentra preparado, no obstante, durante esta etapa, son necesarios una serie de cuidados que contribuyen a una gestación exitosa y sin complicaciones. Pese a que hoy en día se sabe que en el embarazo no se debe “comer por dos” como se pensaba antiguamente, el aumento de peso durante la gestación es un tema que todavía genera una legítima preocupación en las mujeres. Subir mucho o muy poco de peso durante el embarazo puede ser perjudicial, tanto para la salud de la mamá como para la del niño. El ideal es seguir un control periódico con el médico.

El embarazo no es una enfermedad sino una etapa que la mujer debe disfrutar más allá de los mitos y temores que puedan surgir en torno a él. Así lo enfatiza el doctor Juan Pablo Poblete, Especialista en Obstetricia y Ginecología. El doctor Poblete recomienda a las futuras madres eliminar comentarios nocivos que puedan generar miedo a lo que pueda ocurrir en esta etapa y solo confiar en la información suministrada por su médico tratante, esto, disipará las preocupaciones y contribuirá a tener una experiencia plena.

ALIMENTACIÓN EN EL PRIMER TRIMESTRE DE EMBARAZO | Dieta primer trimestre embarazo

Aumento de Peso Saludable Durante el Embarazo

De acuerdo a lo que sostiene el doctor Andrés Pons, ginecólogo y obstetra de Clínica Las Condes, siempre es importante tener en cuenta el estado preconcepcional de la madre. “En términos generales, las embarazadas deberían subir entre 7 y 12 kilos en total. Lo anterior -agrega-, porque el aumento de peso de la embarazada tiene una directa relación con el peso del niño al nacer.

“Hay mujeres que suben poco y tienen guaguas de bajo peso, pero ése no es el único factor ya que en esto incide mucho la funcionalidad de la placenta. En efecto, también hay mujeres que aumentan poco de peso y tienen guaguas de tamaño normal. Quienes suben mucho, tienen más riesgo de sufrir diabetes gestacional, hipertensión (o preeclampsia) y otras patologías del embarazo.

“Lo ideal es que el aumento de peso sea progresivo y paulatino. Durante los primeros tres meses no se debiera engordar más de 1 ó 2 kilos, debido no sólo a las náuseas, sino también al tamaño del feto y del útero, y a la menor retención de líquidos. Durante el segundo trimestre, una mujer con peso normal debiera subir entre 4 y 4,5 kilos, y en los últimos tres meses puede aumentar entre 5 y 5,5 kilos. En general, y considerando una ingesta promedio de 2.000 calorías diarias, sería necesario agregar sólo 200 a 300 calorías al día en la dieta diaria.

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Entre los errores más frecuentes que cometen algunas embarazadas para controlar su peso, explica el ginecólogo, están: *Estimaciones para una mujer embarazada que ha subido 12.250 grs.

Tabla de aumento de peso durante el embarazo

Desarrollo del Bebé Durante las Semanas de Embarazo

Una de las cosas más emocionantes al enterarse que serás mamá, es conocer tu edad gestacional y la posible fecha en que conocerás a tu bebé. Esto ocurre porque el cálculo en semanas es un poco más aproximado no solo para la fecha de parto sino también para hacer seguimiento al normal desarrollo del bebé.

Primeras Semanas

En la primera semana de embarazo el óvulo fecundado desciende por las trompas de Falopio hasta llegar al útero. Este será su refugio durante los próximos 9 meses. Si es así, el óvulo fecundado ya está creciendo e instalándose en la pared de tu útero. Tu hijo (a) está en su período inicial de embriogénesis que va desde el óvulo fecundado que se divide en múltiples células, las que se van especializando en formar cada tejido del cuerpo.

En esta instancia está formado por células que, más tarde, formarán sus tejidos y órganos. En este período ya existe un embrión que mide de 2 a 3 milímetros. Tiene cabeza y un corazón que late, con un sistema circulatorio muy primario. Antes de las séptima semanas puede que se vea el saco gestacional sin un embrión en su interior. No te asustes, ya que puede que sea aún muy pequeño para ser visto.

Entre las sexta y las décima semanas se forman esencialmente todas las estructuras internas y externas del adulto. A las 8 semanas, el embrión mide 20 milímetros. Empiezan a definirse mejor las facciones humanas. La cabeza aparece muy grande en relación con el cuerpo. Los ojos están cubiertos por una piel intacta que se abrirá posteriormente para transformarse en los párpados. Tiene brazos y piernas, aunque las manos y los pies aún no están completamente formados. Si en la primera ecografía viste una cola, en esta etapa comienza a desaparecer.

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Semanas 11 a 14

Entre la semana 11 y 14 se realiza el segundo examen, generalmente por vía abdominal, entre las 11 y 14 semanas de embarazo. También se puede detectar el riesgo de algunas anomalías cromosómicas mediante la medición del espesor del tejido de la región nucal o translusencia nucal, la presencia del hueso nasal, el flujo en el ductus venoso, entre otros. El feto es fácilmente reconocible como ser humano, con una cabeza aún grande, manos y pies formados y brazos proporcionados para su cuerpo. Tu hijo (a) ya tiene uñas y ya se mueve vigorosamente. Cierra los puños y puede abrir la boca.

Se han formato todos los órganos internos y algunos ya funcionan. Tiene algunos reflejos, por lo que se mueve si tocas tu vientre, sin embargo, aún no podrás sentirlo. Tu hijo (a) ya mide unos 10 cm de cabeza a cola y se moverá libremente en la cavidad uterina.

Semanas 15 a 28

Tu hijo (a) sigue creciendo. La piel se ha engrosado y se cubre de un fino vello llamado lanugo. A esta altura del embarazo ya puedes confirmar el sexo de tu guagua, sin embargo, es probable que tu médico prefiera esperar un poco más. Sus movimientos son cada vez más fuertes y la mamá ya los puede sentir. Ya puede abrir sus ojos y escuchar los sonidos. Las palmas de las manos y las plantas de los pies tienen surcos reconocibles e, incluso, huellas digitales.

A esta altura tu hijo (a) mide 20 cm aproximadamente y se cree ya escucha. Algunos papás inician un plan de estimulación con música, o simplemente les habla. A esta altura tienes que programar el siguiente examen. Aquí se estudia en detalle la anatomía fetal y la irrigación uterina placentaria. Tu guagua se sigue desarrollando en maduración de órganos, especialmente el sistema nervioso.

Semanas 29 a 40

El feto crece y crece. Pesa aproximadamente entre 1.000 y 1.200 gramos y mide 35 centímetros. El niño engorda a sus anchas. La piel se engruesa por el depósito de grasa que le servirá de aislante al nacer. Aquí se realiza el cuarto examen para ver el crecimiento, talla y vitalidad de tu hijo. Tu hijo (a) cada día está más desarrollado y con piel más gruesa.

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A las 32-34 semanas pesa cerca de 2 a 2,4 kilos, por lo que -de nacer- tiene altas probabilidades que todo salga bien... Tu hijo (a) se está acomodando y puede que busque la posición denominada "cefálica". Es posible que inicie sus primeras incursiones en la pelvis buscando el canal del parto, lo que genera algunas bruscas sensaciones de compresión rectal (ganas de ir al baño) y vesicales. En este período se produce un incremento del peso y se completa el proceso de maduración pulmonar.

Cada día tu hijo (a) estará más maduro, en su piel, cerebro y pulmones. De nacer en forma espontánea, lo más probable es que sea perfecto. Comenzó la cuenta regresiva para el parto. Tu hijo(a) comienza a deshacerse de la capa de grasa que lo recubre y permanece en suspensión en el líquido amniótico, mientras que sus pulmones ya se están preparando para ese día. Ha crecido mucho durante los últimos días y seguramente se siente muy apretado, sin embargo, se mantendrá activo hasta el momento de parto.

Sus órganos ya están desarrollados, pues ya se considera un embarazo de término. A esta altura el lanugo ha desaparecido en gran parte y sus uñas siguen creciendo. Son pocos los partos que llegan a fin. Si aún estás en esta semana, seguro te sientes muy cansada, pero ánimo porque falta muy poco. Tu hijo(a) ya se desarrolló y está en perfectas condiciones para vivir fuera del útero.

Desarrollo fetal por semanas

Semana 22 de Embarazo: Desarrollo Detallado

Tu guagua está creciendo muy rápido, tú lo has visto y sentido, tanto que ahora tiene el tamaño de una papaya, ¡sí realmente es emocionante! Sigue leyendo y descubre qué otros cambios traerá esta semana de embarazo, ¡te fascinarás!

Desarrollo de la Guagua

La carita de tu guagüita a las 22 semanas de gestación continúa formándose en su parte superior, ahora ¡ya puede ostentar sus cejas reales! Aunque en este momento esos finos cabellitos son totalmente blancos porque aún no contienen pigmentos. Por otro lado, sus párpados se han desarrollado también, aunque estarán completamente cerraditos hasta aproximadamente la semana 28. ¡Qué emoción! Además, cada vez es más sensible a los estímulos externos. Si te hicieran una ecografía esta semana y hubiera un ruido durante la exploración, podrías ver la reacción de tu guagua. Por ejemplo, podría acercar los brazos y las piernas en respuesta al sonido.

El cerebro de tu guagua se está desarrollando rápidamente y se están formando las terminaciones nerviosas. A estas alturas el bebé ya ha desarrollado el sentido del tacto, lo que significa que puede acariciar una parte de su cuerpo a la que llegue por casualidad o chuparse el dedo. Además, está empezando a acumular capas de lo que se denomina grasa parda, que lo ayuda a mantenerse caliente.

En estas 22 semanas de embarazo tu guagüita sigue en crecimiento y desarrollo, ahora sus brazos y piernas son proporcionales, pero aún no de su tamaño final; ya patea, sujeta, flexiona y cierra sus manos. La punta de sus dedos ahora está completamente cubierta por uñas pequeñas, que también siguen creciendo. De hecho, es posible que debas cortarlas tan pronto cuando nazca para que no se rasguñe su piel suave.

En estas 22 semanas de embarazo su sistema límbico está en pleno desarrollo, hablamos de la estructura ubicada en el cerebro que ayudará a controlar los sentimientos y emociones.

En este momento, tu pequeño tiene solo uno por ciento de grasa corporal, pero está en pleno desarrollo y seguirá agregando capas de grasa marrón que le ayudarán a producir y retener el calor de su cuerpecito.

El Cuerpo de la Madre

En la semana 22 de embarazo estarás en el sexto mes y, por lo tanto, en pleno segundo trimestre. A medida que tu panza crece, más personas notarán que estás embarazada, lo que hace que esta nueva etapa de tu vida te parezca aún más real.

El aumento de la barriga puede hacer que tengas problemas con tu imagen corporal. Habrá días en los que te encante tu cuerpo de embarazada y otros en los que te sientas incómoda con estos cambios físicos y te preocupe no volver a tener el aspecto de antes. Es normal tener este tipo de sentimientos. Hablar con tus seres queridos o con tu médico sobre ello puede ser útil. Comer de forma saludable y hacer ejercicio con regularidad también puede ayudarte a sentirte mejor.

Síntomas Comunes en la Semana 22

  • Primeras contracciones: Es probable que comiences a notar que tu útero está practicando para el momento del parto con contracciones irregulares e indoloras, llamadas Contracciones de Braxton-Hicks, pero ¿cómo se sienten? Bien, es posible que tengas una sensación de compresión en el abdomen. Pero ¡tranquila! Las Contracciones de Braxton-Hicks no son peligrosas o dañinas. Ahora que si sientes que las contracciones se vuelven más intensas, dolorosas o frecuentes, lo mejor es que hables con tu médico porque las contracciones dolorosas y regulares pueden ser señal de trabajo de parto prematuro.
  • Inflamación: Debido al aumento del útero, de tu peso corporal y del volumen de sangre que circula en tu organismo, durante esta semana 22 de tu gestación los síntomas de inflamación en tus piernas y pies y los pequeños vasos dilatados en las piernas pueden continuar.
  • Acidez: Esa sensación de ardor en la garganta y el pecho durante el embarazo podría ser acidez de estómago. La acidez se produce cuando los ácidos del estómago pasan al esófago. Es bastante frecuente durante el embarazo, ya que algunas hormonas relajan la válvula que suele mantener los ácidos en el estómago. Algunas medidas, como comer en pequeñas cantidades a lo largo del día, mantenerte erguida después de comer y evitar los alimentos picantes y fritos, ayudan con la acidez. Consulta a tu médico si tienes problemas de acidez.
  • Sofocos: Los cambios hormonales y un metabolismo más rápido son probablemente los responsables de que sientas más calor y sudes más de lo normal. Lo mejor que puedes hacer es mantenerte hidratada, así que ponte ropa holgada, bebe mucha agua y pon el ventilador o el aire acondicionado.
  • Palpitaciones: ¿Sabías que tu corazón bombea entre un 30 % y un 50 % más de sangre ahora que estás embarazada? En realidad, son buenas noticias, ya que tu bebé recibe más oxígeno y nutrientes a través de la placenta. Por eso, tener palpitaciones puede ser normal durante el embarazo. Si también sientes que te falta el aire o que tu corazón se acelera y tus pulsaciones no bajan, visita a tu médico lo antes posible.
  • Dolor de pelvis: Las hormonas del embarazo aflojan las articulaciones, ayudándolas a ser más flexibles. Sin embargo, esta flexibilidad puede causarte dolor. Por ello, intenta no levantar objetos pesados y evita estar de pie durante mucho tiempo.

Cuidados y Consejos para la Madre

  • No tomes medicamentos: Mejor consulta con tu médico.
  • Consulta tu probable fecha de parto: En nuestra Calculadora de Embarazo.
  • Disfruta estas últimas semanas: En que todavía serás capaz de salir fácilmente de un auto y de atarte los zapatos.
  • Prueba algunos métodos para aliviar el estrés: Es normal preocuparse durante el embarazo, pero lo mejor para tu guagua y para ti es que mantengas tus niveles de estrés bajo control. Por supuesto, es más fácil decirlo que hacerlo, pero existen estrategias que pueden ayudar, como reducir el número de horas de trabajo, delegar tareas en otras personas, hacer ejercicio con regularidad y hablar con alguien de confianza sobre tus miedos y tus ansiedades.
  • Relaciones sexuales durante el embarazo: Suelen ser seguras si tienes un embarazo sano y normal, y si tanto tú como tu pareja os sentís preparados. No le harás daño a tu guagua: el saco amniótico y los músculos del útero lo mantienen protegido. Es posible que tu deseo sexual sufra altibajos durante el embarazo. Algunas futuras mamás afirman tener un mayor deseo sexual este trimestre, ya que han recuperado los niveles de energía que tenían en la primera etapa del embarazo. Ver algunas manchas de sangre o tener calambres leves después de mantener relaciones sexuales puede ser normal, pero visita a tu médico si tienes un sangrado abundante o calambres persistentes. Si tienes complicaciones en el embarazo (por ejemplo, si tienes un alto riesgo de parto prematuro), tu médico puede recomendarte que te abstengas de mantener relaciones sexuales hasta el parto.
  • Si tienes más hijos: Piensa cómo les comunicarás la llegada de la nueva guagua y en cómo te gustaría hacerles partícipes de tu embarazo.
  • Empieza a organizar la habitación de tu guagüita: Y piensa qué cambios hay que hacer en ella para adaptarla a las nuevas necesidades. Si va a compartir espacio con su hermano, infórmate y busca consejos sobre cómo crear un dormitorio para dos.

Consideraciones sobre el Líquido Amniótico

El embarazo es el período que transcurre entre la implantación del cigoto en el útero, hasta el momento del parto. Su relación con el líquido amniótico es relevante. En esta oportunidad el Dr. El Dr. Poblete explica que es un fluido líquido que rodea siempre al embrión y luego al feto, durante su formación en el saco amniótico. Además permite que pueda moverse dentro de la pared del útero sin problemas; generalmente está compuesto por 70% orina del bebé y 30% de la membrana amnios.

Este fluido es muy importante porque a medida que el bebé lo traga va a permitir que los pulmones vayan desarrollando, lo mismo sucede con el aparato digestivo y la piel. El líquido amniótico protege al bebé de golpes externos, mantiene su temperatura y ayuda en la maduración de los pulmones. Su mantenimiento va a depender principalmente de la cantidad de líquidos que consuma la mujer durante el embarazo, sin embargo, está contraindicado la toma de ruda y el alcohol. Dos litros y medio diario es lo recomendable, destaca el Dr. Juan Pablo Poblete.

La única razón para perder líquido amniótico es mediante una ruptura prematura de la membrana o la ruptura de las membranas durante el trabajo de parto. Cuando se presume su pérdida, la cual se reconoce porque el líquido llega al piso y moja los zapatos, es urgente que la embarazada consulte a su ginecólogo.

Algunas alteraciones que se pueden presentar en el líquido amniótico, es que se encuentre por debajo del volumen esperado para la edad gestacional por causas fetales que permiten la disminución de la cantidad o por la rotura de la bolsa amniótica. Otra anomalía es que el líquido aumente su volumen, lo que traería como consecuencia el aumento del tamaño del útero, contracciones prematuras y ruptura de la bolsa. Lo más importante es el control prenatal donde se diagnostica esta anomalía y otras.

Restricción del Crecimiento Intrauterino

La restricción de crecimiento intrauterino es una condición en la que el feto no crece al ritmo esperado dentro del útero, lo que hace que su peso sea menor al percentil 10 para su edad gestacional. El 80% de los niños bajo el percentil 10 son niños normales pero que pesan poco. En cambio, el 20% restante, pueden tener algún problema que afecte su nutrición u oxigenación.

El ecografista debe distinguir de entre los bebés que crecen bajo el percentil 10, cuáles son constitucionalmente normales de aquellos que tienen un problema.

Cuando el problema no se produce durante las primeras etapas del embarazo, se denomina restricciones de crecimiento uterino simétricos, el feto tiene un crecimiento proporcionalmente reducido (cabeza y cuerpo pequeños) y puede estar asociado a infecciones, anomalías genéticas o factores maternos.

Cuando la restricción o la causa de la restricción aparece en etapas más avanzadas, el abdomen se compromete más pero la cabeza y el fémur son más grandes, estas son las restricciones asimétricas y se relacionan con insuficiencia placentaria y problemas vasculares maternos, como hipertensión o preeclampsia.

La restricción de crecimiento intrauterino se presenta en el 6% de los embarazos.

Causas de la Restricción del Crecimiento Intrauterino

Puede ser el resultado de múltiples factores combinados que afectan el suministro de oxígeno y nutrientes al feto. Las causas pueden agruparse en las siguientes categorías:

  • Factores maternos: son condiciones que afectan la salud de la madre y su capacidad para nutrir al bebé adecuadamente:
    • Hipertensión arterial o preeclampsia: reduce el flujo sanguíneo a la placenta.
    • Desnutrición o bajo aumento de peso en el embarazo: disminuye el aporte de nutrientes al bebé.
    • Anemia severa: limita el transporte de oxígeno.
    • Diabetes no controlada: puede afectar el crecimiento fetal, ya sea causando restricción de crecimiento o un crecimiento excesivo.
    • Enfermedades renales, cardiacas o pulmonares crónicas: reducen la oxigenación del feto.
    • Tabaquismo, alcohol o drogas: dañan los vasos sanguíneos y disminuyen la oxigenación.
    • Embarazo en adolescentes o edad materna avanzada: aumenta el riesgo de problemas vasculares.
    • Infecciones maternas: como toxoplasmosis, rubéola, citomegalovirus, herpes o sífilis pueden afectar el desarrollo del bebé.
  • Factores de la placenta: La placenta es clave para la nutrición fetal.

Detección y Tratamiento

La restricción de crecimiento intrauterino no siempre presenta síntomas evidentes en la madre, pero puede sospecharse durante los controles prenatales. Los signos más comunes incluyen:

  • En la madre: Altura uterina menor a la esperada: durante los controles prenatales, el médico mide la altura del fondo uterino (desde el pubis hasta la parte superior del útero).

En muchos casos es posible reducir el riesgo de restricción de crecimiento intrauterino con medidas preventivas, especialmente si se controlan los factores de riesgo maternos y placentarios. El tratamiento depende de la causa, la gravedad y la edad gestacional del niño en gestación.

Estos son los servicios que tratan este problema:

  • Medicina Materno-Fetal: Entregamos atención personalizada a cada paciente, considerando posibles factores de riesgo, para determinar un esquema de controles prenatales que permitan prevenir y detectar de manera precoz complicaciones, abordando también las necesidades de cada madre y su hijo.
  • Programa de Apoyo al Embarazo de Alto Riesgo: Disponemos de subespecialistas en las diferentes patologías fetales, para ofrecer una atención integral a las embarazadas de alto riesgo o con diagnóstico de malformaciones en el niño. Cuenta con un equipo multidisciplinario, moderna tecnología y todo lo necesario para el estudio y tratamiento de las complicaciones del embarazo y la realización de cirugías intrauterinas.
  • Unidad de Ginecología y Obstetricia: Buscamos entregar una atención integral a la mujer en la etapa del embarazo (gestación, parto y puerperio). Esta unidad está capacitada para establecer un acabado diagnóstico prenatal y controlar los embarazos de alto riesgo.

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