El vino tinto, más allá de ser una bebida placentera, se ha revelado como un significativo antioxidante, similar a las frutas y verduras. Gracias a diversas investigaciones, permite neutralizar la agresión de los radicales libres, responsables del desarrollo de diferentes trastornos y patologías degenerativas crónicas como el envejecimiento prematuro, los trastornos neurológicos, las cataratas y las enfermedades cardiovasculares.
Pero, ¿cómo nos ayuda el vino a la hora de seguir una dieta de pérdida de peso? A partir del ya bien conocido compuesto fenólico presente en la piel de las uvas tintas que permite quemar grasas, el resveratrol.
El resveratrol tiene un gran poder oxidante capaz de mejorar el rendimiento físico, la fuerza muscular y la función cardíaca, de la misma forma en que mejoran tras una hora de entrenamiento. Por ello, tomar una o dos copas de vino equivaldría a una sesión de cardio, dosis diaria recomendada (250 ml/día).
La ingesta de vino significa que el cuerpo consume más calorías y en consecuencia, mantiene un peso más saludable. El resveratrol puede mejorar la conversión de grasa blanca en grasa parda y, por tanto, prevenir parcialmente la obesidad.
El resveratrol es un compuesto clave en el vino tinto que contribuye a la quema de grasas.
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Otro valor del vino son sus compuestos fenólicos presentes en la uva tinta, los cuales se dividen en dos: flavonoides y no flavonoides. Estos últimos residen en el resveratrol y actúan sobre los radicales libres que dañan las células y a la vez, tienen un efecto neuroprotector.
Por todo ello es recomendable llevar una dieta rica en alimentos con flavonoides. Sin embargo, muy pocos productos acumulan tantas cualidades positivas como el vino tinto.
Prueba de ello es la lista de diez cualidades beneficiosas para la salud probadas científicamente:
8 Propiedades y Beneficios del Vino Tinto | QueApetito
- Aliado contra la grasa: El consumo de vino tinto activa la función de un gen que impide la formación de nuevas células de grasa y ayuda a movilizar las existentes, según un estudio realizado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts.
- Combate las bacterias bucales: Investigadores italianos han confirmado que la costumbre de tratar las infecciones de las encías con vino tiene un fundamento científico.
- Mejora de la función cognitiva: Alrededor de 70 estudios demuestran que el consumo moderado de vino mejora el funcionamiento del cerebro y, en pequeñas cantidades, previene la demencia.
- Complemento placentero: Al degustarlo con moderación se liberan endorfinas en dos áreas del cerebro, aumentando la sensación de placer, de acuerdo con un estudio realizado en la Universidad de California.
- Limpiador de paladar: Tomado durante la comida, el vino ayuda a percibir mejor los sabores que cuando esta se acompaña con agua.
- Reduce riesgo de cáncer: El vino tinto ayuda a reducir el riego de cáncer de pulmón en hombres, sobre todo si son fumadores. Además, bloquea el crecimiento de las células responsables del cáncer de mama.
- Hábitos saludables: Un estudio publicado en el British Medical Journal revela que los aficionados a la degustación del vino suelen comprar alimentos más sanos y tener una dieta más equilibrada que los consumidores habituales de cerveza.
Estudios científicos sobre el resveratrol
Los investigadores dieron a ratones el equivalente humano de 350 ml. de resveratrol al día. La grasa blanca almacena energía en forma de grandes gotas de grasa, mientras que la grasa marrón tiene gotas mucho más pequeñas y está especializada para quemarla, produciendo calor.
El investigador principal del estudio, el profesor Min Du, de la Universidad del Estado de Washington, dijo: «Los polifenoles, especialmente el resveratrol, aumentan la expresión del gen que aumenta la oxidación de grasas en la dieta por lo que no se sobrecargará el cuerpo.
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Tras tres años de investigación, el Laboratorio de Fisiopatología Renal, perteneciente a la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, llegó a la conclusión de que la ingesta de esta bebida alcohólica tendría también posibles efectos protectores en la prevención de los problemas renales.
Para realizar la investigación, previamente se realizó una selección de muestras en la que sólo se analizaron vinos chilenos de cepas Cabernet Sauvignon. Durante el estudio se diseñó un modelo experimental en el que durante diez semanas se administró a ratas diversos líquidos, que equivaldrían a diez años de consumo crónico en un ser humano.
Un grupo de roedores recibió vino; otro agua; un tercero alcohol de la misma concentración del vino y el cuarto vino desalcoholizado. La idea del proyecto científico era que el llamado estrés oxidativo, que produce el daño renal, pudiera ser interceptado por el tratamiento.
Los resultados no dejaron de ser sorprendentes: los animales tratados con vino tenían parámetros con un mayor predominio de los antioxidantes, en relación a los anteriores controles. Más tarde, los roedores fueron sometidos a una prueba que produce insuficiencia renal aguda que fue inducida por medio de una inyección intramuscular de glicerol.
Se comprobó que tanto el etanol como los compuestos no alcohólicos del vino ayudaron a crear un sistema de protección. El primero, porque aumentó la actividad de las enzimas antioxidantes, que son las que ayudan a depurar al organismo de radicales libres.
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La dieta mediterránea, rica en vino tinto, es una de las más recomendadas para la salud cardiovascular.
El vino tinto y la dieta mediterránea
El vino tinto es un importante pilar en la dieta mediterránea, dado por los componentes de la uva vinífera. Durante el proceso de vinificación se mantienen pequeñas fracciones de estos componentes.
En 2011 España, Grecia, Italia y Marruecos han presentado la candidatura para que la Dieta Mediterránea sea inscripta como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. Desde hace varios años, diferentes estudios han demostrado que en los países del Mediterráneo las tasas de mortalidad por enfermedades cardiovasculares son las más bajas de Europa.
Para los que viven a orillas del Mar Mediterráneo, comer es sinónimo de placer. Investigaciones de la Academia Nacional de Medicina de Francia han confirmado que tomar vino con las comidas reduce en un 70% los riesgos cardíacos.
Sin tanto rigor científico, los habitantes del litoral mediterráneo combinaron sabiamente sus comidas con un buen tinto, que es el más recomendado por los cardiólogos, por su mayor contenido en polifenoles.
Componentes clave de la dieta mediterránea:
- Aceite de oliva: Previene enfermedades coronarias y aporta potentes antioxidantes.
- Pescado y mariscos: Aportan vitaminas, minerales y ácidos grasos Omega 3.
- Frutas: Constituyen un aporte infaltable de fibras y vitaminas.
- Verduras: El tomate, la cebolla, el ajo y las aceitunas son la vedette de la mayoría de los platos que preparan.
Se caracteriza por incluir una amplia variedad de alimentos ricos en nutrientes que son beneficiosos para la salud cardiovascular, como los ácidos grasos mono y poliinsaturados, compuestos antioxidantes, etc.
Sin embargo, muchos de los alimentos que forman parte de esta dieta son muy altos en calorías. Para adecuar la dieta mediterránea al objetivo de perder peso, la clave es el equilibrio energético negativo, o sea consumir menos calorías totales de las que se gastan.
El consumo de pescado es una de las premisas más importantes de la dieta mediterránea y una de las que más nos cuesta adherir; incorporar una porción de pescados grasos 2 veces por semana es un hábito saludable, especialmente beneficioso para quienes sufren enfermedades cardio-metabólicas.
La dieta Sirtfood
¿Te imaginas poder bajar de peso solo comiendo chocolate negro 85% cacao y tomando vino tinto? Suena como el sueño de toda mujer, pero la verdad es que existe una dieta que afirma que efectivamente esto ¡Podría ser posible!
La dieta que lleva por nombre Sirtfood, y que fue creada por los nutricionistas Aidan Goggins y Glen Matten, promete que perderás 3 kilos en una semana en una dieta que incluye estos 2 deliciosos alimentos, sumado a otros placeres como los arándanos, la rúcula, manzana, cebollas rojas, té verde, nueces, el trigo sarraceno, entre otros.
Este plan de adelgazamiento está basado en priorizar el consumo de alimentos que promueven la actividad de las sirtuinas. ¿Qué son estas últimas? Unas proteínas que regulan procesos como el del envejecimiento, la inflamación y activa el metabolismo.
¿Cómo funciona?
Esta dieta fue elaborada para un programa dietético en un gimnasio londinense, famoso por recibir a muchas celebridades. La idea, era encontrar una forma de alimentación que estimulara el rejuvenecimiento, pero finalmente terminó además haciendo que puedas perder 3 kilos en poco tiempo.
Este plan de alimentación consiste en 2 fases. La primera son 3 días en que solo se consumen 1.000 calorías diarias a base de zumos de fruta que incluyen hojas verdes -como rúcula o col- sumado a frutas como manzana o limón, y té matcha o verde.
Luego vienen 4 días en que solo comerás estos zumos con una comida principal que incluya pavo o pollo al curry, con alcaparras o fideos en base a trigo sarraceno.
Las siguientes 2 semanas, serán un poco mejores con 3 comidas diarias, los zumos de la primera fase y por supuesto nuestros queridos chocolate y vino tinto entre medio. Terminadas estas 3 semanas, la dieta debe interrumpirse y ser reemplazada por una más equilibrada con más alimentos presentes.
Como toda dieta, tiene expertos que la defienden y otros que se oponen. Y aunque los alimentos que recomienda son de buen valor nutricional, varios afirman que una pérdida de peso tan radical jamás será ni saludable o durarera. Por lo que es recomendable que antes de iniciar esta u cualquier otra dieta, consultes a un nutricionista o nutriólogo sobre los riesgos o beneficios que podría traerte.
