¿El Vino Tinto Engorda? Mitos y Verdades

¿Eres más de tinto o de blanco? Esta pregunta te ubica inmediatamente en uno u otro equipo, ya que son pocos los fanáticos del vino que responderán "ambos". Mucho se habla sobre el vino, pero ¿cuánto de verdad hay en eso de que el tinto engorda menos que el blanco, o si es verdad que el tinto te quita el hambre y el blanco despierta a tu estómago?

Muchas veces hemos tenido infinitas dudas acerca de mitos que nos han dicho por ahí, acerca del vinito. No falta el amigo que en el carrete te dice que le pongas la cuchara al espumante para que no se les vayan las burbujas, o que el vino blanco te da más caña.

SÚPER AYUDA #253 El Alcohol No Te Engorda Pero...

El Vino Tinto y las Calorías

Según algunos expertos, el consumo de alcohol parte de una base calórica que no se puede evitar, por lo que así como se asocia a lo malo, se debe destacar lo bueno para encontrar un equilibrio. Eso sí, coinciden en que dicho beneficio del alcohol solo se obtiene cuando se consume de forma ligera-moderada, es decir, una copa de alcohol (10-14 gr de etanol) al día. Algo que, a su vez, está ligado con nuestro peso.

Si lo llevamos a números, las tablas más recientes dicen que el vino blanco tiene 70 Kcal por cada 100 g/ml, mientras que el vino tinto tiene 63 Kcal por cada 10 g/ml.

Vino tinto y blanco: calorías

Comparación de calorías entre vino tinto y blanco.

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Polifenoles y Resveratrol: Los Beneficios del Vino Tinto

En el caso del vino, se refiere a la cantidad de polifenoles y más específicamente a los llamados flavonoides, los cuales se presentan en mayor cantidad en el vino tinto. Y aquí es donde vienen los estudios que sugieren que estos polifenoles podrían tener relación con el impulso y saciedad de los alimentos. ¿Cómo? El vino tinto tiene más resveratrol que el blanco, el cual tiene acciones antioxidantes y antiinflamatorias, así que el vino que contenga más polifenoles y resveratrol será el que tenga mayores efectos saludables sobre la salud.

Resveratrol en el vino tinto

El resveratrol, un antioxidante presente en el vino tinto.

Mitos Comunes sobre el Vino

Mito: Poner una cuchara en el espumante conserva las burbujas.

Mito: si bien es una costumbre bastante antigua y aún usada, no hay respaldo científico alguno que compruebe esta acción. Un espumante es un vino que se caracteriza por tener CO2, la cual se manifiesta como burbujas en la copa. Son las responsables de otorgar ese frescor y vivacidad al vino. Estas se forman de forma natural por acción de la segunda fermentación que ocurre en la botella/tanque, o también puede ser inyectada de manera artificial. Cuando se descorcha un espumante, las burbujas se liberan y desaparecen lentamente. Ellas se mantienen mejor si el vino está frío. Para conservar las burbujas de un día para otro, lo mejor es sellar muy bien la botella con un tapón especial para espumantes. Si no tienes este juguete, un corcho normal de vino también sirve, pero es menos efectivo.

Mito: La picada en la base de la botella indica la calidad del vino.

Mito: La picada, es un término que se da a la hendidura en la base de la botella y se presta para algunas especulaciones. Por ejemplo, hay personas que dicen que es para poder tomar la botella, afirmar el dedo pulgar en la picada y servir el vino así. Esto es una acción arriesgada ya que es fácil dejar caer la botella. También se dice que los vinos finos y caros tienen la picada más profunda, y aquellas botellas que son planas son vinos de calidad inferior. Una base plana no es indicador de calidad del vino. Otras personas dicen que la picada es para que los sedimentos que se forman en el vino se depositen en él, pero esto no tendría sentido en vinos blancos ya que es raro encontrar blancos con sedimentos. Es común ver botellas de espumantes con una picada pronunciada, ya fortalece el vidrio contra la presión que ejerce el CO2 en su interior, por ende, es un tema de fabricación. Un dato freak acerca de la botella de Champagne Cristal (app $300 dólares), es que a petición del zar ruso, se diseñó con la base plana y con botella clara, esto con el fin de poder ver las burbujas y asegurarse que no iba con explosivos. Como ven, muchas teorías y malentendidos.

Mito: La tapa rosca indica que el vino es barato o malo.

Mito. Estamos en el siglo XXI y mucha gente aún interpreta a la tapa rosca como indicador de vino barato o malo. Si bien la manera más tradicional es el uso de un corcho, hace más de 50 años que el uso de tapa rosca es usado en la industria del alcoholes y bebidas. Se patentó a fines del siglo XIX en Inglaterra, y desde entonces ha sido usada a nivel mundial. La tapa rosca si bien no tiene el romanticismo del proceso de descorchar un vinito, tiene sus ventajas: es fácil de abrir, volver a cerrar, guardar y transportar; preservante de aromas, sabores y frescor; el vino sabe neutral, sin influencia del corcho; mantiene la consistencia del vino; evitas contaminación del vino por TCA (enfermedad del corcho) y filtraciones; fácil de reciclar; diseños infinitos en colores. Como dato curioso respecto a si los vinos con tapa rosca son más baratos, en Estados Unidos hay botellas que superan incluso los $50 dólares. También es necesario mencionar que no todos los corchos son iguales. Hay corchos de alcornoque (árbol del cual se saca el material para hacer un corcho), pero también hay corchos que son de plástico.

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Mito: El vino tinto solo se marida con carne asada.

Mito. Si bien es tradición una copa de tinto con una carne asada, y sí que combina, no es una regla en rigor. Hay muchos estilos de vinos, y cada uno es especial. Es importante analizar las características del vino antes de juntarlo con un plato específico. Una manera fácil de combinar comida con vino es buscar características en común, que le llaman maridaje por puente. Por ejemplo, si el vino tiene acidez elevada, es fresco, mineral y blanco, es muy probable que maride bien con una preparación con presencia de cítricos, salino y frío: Sauvignon Blanc con un ceviche clásico. Ahora si a ese ceviche le agrego fruta tropical como mango, puede que un Chardonnay también funcione. ¿Qué pasa con un tinto? Depende del tinto, por ejemplo, un Pinot Noir, que es un vino fresco, se sirve más frío que los demás tintos, es ligero y sutil, perfectamente podemos probarlo con un salmón al horno, una merluza con puré de camote, e incluso pulpo.

Mito: El vino blanco da más resaca que el vino tinto.

Mito. La resaca, cruda, caña o veisalgia (nombre técnico) es un estado de malestar que ocurre por consumir mucho alcohol. Se manifiesta de diferentes formas, donde los síntomas más comunes son: deshidratación, dolor de cabeza, náuseas, entre otras. Uno de los componentes del alcohol responsables en provocar la resaca son los congéneres. Son sustancias químicas las cuales se forman durante la fermentación alcohólica. Estos son los responsables en gran medida del aroma y sabor de la bebida alcohólica, y se encuentran en mayor proporción en aquellos de colores oscuros tales como, por ejemplo: ron, whisky y vino tinto, mientras que están en menor cantidad en alcoholes claros como el vodka, gin y vino blanco. Por ende, podemos decir, que en realidad químicamente, bebiendo vino tinto es más probable tener una resaca maléfica que bebiendo vino blanco. Puede ser, que el vino blanco al estar más frío, se bebe más rápido, olvidamos tomar agua, y nos emborrachamos más luego que con el tinto. También puede ser que sea común hacer coctelería con el vino blanco: ponches, sour, etc. Nuevamente una oportunidad para beber en grandes cantidades, y al sentir más dulzor se bebe más rápido y nos emborrachamos antes de lo esperado.

Mito: El vino dulce tiene poco alcohol.

¡Mito! El vino dulce tiene desde 11,5° de alcohol y en Chile puede llegar incluso a 16° si por ejemplo es un asoleado. Hay muchos más mitos en la industria, y a veces se hacen muy conocidos por el poder de la transmisión del mensaje erróneo sin averiguar antes.

Los mitos son persistentes porque cuentan con la fuerza de la tradición y se alimentan de la nostalgia por las voces, los olores y los sabores de la infancia. Tampoco son del todo falsos: están elaborados con partes iguales de fantasía, creencias y saberes.

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